¿Cómo funcionan los detectores de explosivos?

Por razones evidentes, en los últimos meses se han incrementado los controles de explosivos en los aeropuertos. Si no os ha tocado, seguro que conocéis a alguien a quien sí. La historia suele ser la misma: te pasan un papelito, lo meten en una máquina, la máquina hace magia, a veces pita y te pasan al perro… ¿pero qué pasa en la máquina?

La mayor parte de los detectores que se están usando en los aeropuertos españoles, según mis fuentes (a mi no me ha tocado), funcionan con el sistema “del papelito”. Los papelitos en cuestión (o toallitas) no son más que un sistema para recoger la muestra y poder introducirla en la máquina. Lo normal es que la pasen por la maleta o por vuestro cuerpo, y en ese caso lo normal es que sean las manos, la cintura o el pelo. ¿Por qué? Bueno, deshacerse de los restos en las manos es difícil, pero se asume que cualquier persona que haya tocado restos de explosivos se va a esforzar en deshacerse de ellos. ¿Qué es lo que más nos tocamos y no vamos a lavar a conciencia en el aseo de un aeropuerto? El pelo y la cintura (entiéndase cierre de un pantalón, cinturón, etc). En cualquier caso, os aseguro que es muy difícil engañar a la máquina, por mucho que te hayas lavado las manos a conciencia. El límite de detección es muy pero que muy sensible.

Vale. Tenemos la “muestra” en el papel. Ahora el papel va a la máquina. ¿Qué hace? La técnica que utilizan estas máquinas se llama espectrometría de movilidad de iones (IMS). Lo que suena a chino mandarín se resume en que la máquina recoge todo lo que hay en la muestra y separa iones cargados. Esos iones se hacen “volar” dentro de la máquina, y cada uno se va a mover a una velocidad diferente en el campo eléctrico que fluye en la máquina. Una vez que se tienen los resultados, se sabe qué iones estaban presentes en la muestra, y con eso se sabe qué compuestos la formaban.

IMS
Espectrometría de movilidad de iones (ref)

Compuestos posibles hay millones y no tenemos todo el día para estar mirando a ver qué podría salir de ahí. Para resolver este problema, la máquina tiene una base de datos en la que almacena el espectro de los compuestos que le interesa detectar (en el caso de los aeropuertos son componentes de explosivos o drogas) y de forma muy rápida compara el resultado con estos espectros. Si uno de los espectros de la base de datos coincide con lo obtenido de la muestra, la máquina pita y a ti te retienen. Como muchos de estos compuestos además de en explosivos se encuentran en otras cosas (el típico ejemplo del fertilizante), después de pararte no te detienen… sólo te acercan a un perro, que ese sí tiene claro si has estado plantando lechugas o montando una bomba. Pero para que os hagáis una idea, estos sistemas detectan picogramos de nitrato, así que casi cualquiera daría positivo si se ponen muy estrictos.

Este tipo de máquinas existen desde hace mucho tiempo, pero existe un problema técnico por el que se ha tardado más en implantarlas… la ionización. Y es que tener una muestra y separarla en iones no es tan fácil. Cuando se utilizaban sólo en investigación se tiraba entre otras cosas de elementos radiactivos para ionizar, pero claramente no era una opción para que usase cualquiera. Hoy en día existen otros métodos que no requieren materiales radiactivos, y aunque cada empresa utiliza el que más le convenga, asumo que lo más común por ser más seguro es utilizar un gas, que va a intervenir también en la separación, y así se matan dos pájaros de un tiro. Lo que sí está claro es que ninguna de las máquinas que hay en los aeropuertos utiliza radiactividad, así que podéis estar tranquilos. Y si la usase también podríais estarlo, porque al fin y al cabo utilizarían un sistema similar al de los detectores de humo!

Existen otras máquinas que no requieren “el papelito”. Son como una especie de pistolas gigantes que te acercan a la ropa, a tus pertenencias, etc. Funcionan básicamente igual, pero en este caso lo que tienen es una boquilla en la que se genera una pequeña corriente de aire (con un gas) que al acercarse a tu piel recoge las partículas que esa corriente va levantando y, para que nos entendamos, las “aspira” a la máquina. Aunque este sistema se está haciendo más común porque no hay que tocar a nadie (sólo se acerca, sin llegar a tocar), la mayor parte de las máquinas en las que se recoge la muestra previamente (papelito) son más potentes que las de tipo pistola. Personalmente, yo creo que también se suelen ocupar de recoger más muestra, independientemente de la sensibilidad de la máquina.

Además de estos pequeños detectores, existen más métodos para detectar explosivos en los controles de los aeropuertos. El que nunca os habéis planteado pero que en muchos sitios sí se está usando para tal fin es la máquina de rayos X por la que pasáis vuestra maleta. En este caso no hablamos de detectar trazas como en los casos anteriores, hablamos ya de cantidades grandes. En muchos aeropuertos, las máquinas de rayos X además de enseñar la típica imagen, son capaces de calcular la densidad de las cosas que hay dentro de la maleta y comparar esa densidad con la de sustancias consideradas peligrosas. Por ejemplo, si no se permite llevar líquidos, no sólo es que el señor que está allí se de cuenta cuando mira la imagen, es que la máquina va a detectar que llevas escondida una botella de aceite de oliva, y va a pitar diciendo que llevas una botella con algo con una densidad de 0,91 y que dada la temperatura del aeropuerto eso podría ser aceite, pero también algo muy peligroso, y por lo tanto pitará. Estos sistemas están muy bien porque dependen menos del ojo del que tiene que revisar mil maletas al día, así que aunque te pueden parar más, se supone que los resultados son mejores.

Por último, que a mi me conste ahora, quedan las cabinas de rayos X  u ondas milimétricas de cuerpo completo que se utilizan en Estados Unidos.  Funcionan más o menos como los que tenemos en España para maletas a efectos de lo que pueden detectar. Como anécdota personal os puedo decir que una vez me olvidé una goma del pelo en un bolsillo del pantalón y vino la chica a preguntarme si se me había olvidado algo, que salía algo en mi bolsillo, que por favor los bolsillos vacíos. Así que sí, detecta absolutamente todo, y puede medir si es algo potencialmente peligroso. Y si, ven una imagen tuya en bolas en blanco y negro, pero yo prefiero eso y no que un tipo pueda pasar con kilos de explosivos pegados a la ropa mientras no lleve metales. Al menos el señor que va revisando las fotos y eso no está en la misma sala que tú, así que tampoco te va a mirar a la cara.

Y hasta aquí el resumen de las formas más comunes de detectar explosivos (y drogas) en un control de seguridad del aeropuerto. Sinceramente, con todas las opciones que hay, no entiendo cómo se pueden seguir colando cosas. Por otra parte tenemos lo evidente, que queda demasiada zona sin control hasta que llegas a este punto. Si se incrementa o no la seguridad será algo que habrá que ver en los próximos meses.

 

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