Camino del B1: seguimos con la gramática

Al igual que con mis propósitos vitales, voy a hacer la revisión de mis objetivos de aprendizaje de alemán de los últimos meses. Ante las preguntas, no es que me quiera torturar a mi misma, y ya sé que poco os interesa mi vida privada, pero supongo que escribirlo en un sitio público me provoca cierto nivel de tortura interior que me obliga a trabajar más.

Pero si mis otros objetivos fueron desencaminados por razones que expliqué en el post anterior, obviamente el alemán no fue mucho mejor. Tengo que reconocer que aunque la cosa había empezado más o menos bien, hubo un parón de casi mes y medio haciendo poco o nada que ha dejado unos resultados un poco catastróficos. Ahí van:

  • Dedicar dos horas los fines de semana a gramática: fail. Dejémoslo ahí.
  • Aprender las palabras de mi curso de Memrise: fail
  • Acabar el A2 de Memrise y repasar todo A1 y A2: sólo un cuarto de fail. Sí acabé el A2 y sí llevo los repasos del A2 al día, pero los del A1 se me han acumulado.
  • Usar los grupos online de aprendizaje: un poco fail. Igual es que yo voy un poco más rápido que la media del mundo, que me lo tomo demasiado en serio. También he descubierto que la mayor parte de gente que hay por ahí son principiantes nivel 0, y eso no me sirve.
  • Utilizar los grupos para practicar: léase apartado anterior.
  • Leer un libro en alemán: no sé si leer el periódico de vez en cuando valdría…
  • Ver una película en alemán: película no, pero sí muchos videos y algún que otro documental. Me resulta más asequible cuando están orientados a principiantes o hablan despacio, porque puedo enterarme de algo. También he visto partidos de fútbol en alemán, que podría contar. Ahora ya sé que es un elfmeterschiessen.
  • Escuchar la segunda ronda del podcast… hecho. Igual es que me he enganchado a la historia.
  • Darle al oído en el lab. Hecho. Tengo que reconocer que cada día entiendo más. Más de lo que a alguna gente le gustaría.
  • Hablar algo: supongo que hecho. Intento en la medida de lo posible pedir en alemán cuando voy a algún sitio, o si tengo que preguntar algo. En general está claro que me entienden, porque cuando me sueltan un rollo y les digo que “esto yo… no hablo alemán” me suelen mirar raro. Alguno incluso se ha molestado porque si no quiero conversación que lo diga, pero que no vaya con excusas malas.

Pese al empuje final, está claro que me he quedado un poco a medio camino, y sabiendo que todavía me queda medio año voy a intentar ser más realista en mi plan para los próximos tres meses. Ahora tengo que afianzar lo que me queda del nivel A, para asegurarme de que de aquí a fin de año, aunque todavía cometa algunos fallos de nivel A, pueda estar al menos aprendiendo algo de gramática y vocabulario del B1.

Este es mi plan para los próximos 3 meses:

  • Teoría gramatical: tengo una lista de todos los temas de gramática que debería controlar de los niveles A1 y A2. Me voy a preparar un resumen de cada uno de ellos (de una página, aprox.) pero sin limitarme a ese nivel y añadiendo todo lo que me pueda resultar útil. Por ejemplo, si un tema son los números, yo añadiré también los ordinales, las fracciones, declinaciones, etc. Si no me he saltado nada son unos 40 puntos a tratar, por lo que pretendo preparar uno cada dos días de aquí a septiembre.
  • Ejercicios de gramática: sin forzarme a un nivel más bajo, todavía tengo fotocopias de ejercicios que me pasó en su momento uno de mis profesores. Creo que me pueden ser útiles para cosas como el dativo. En formato digital, tras haber pasado por varias pruebas, creo que Gramática Alemana ofrece una buena selección aunque un poco desordenada, y Mein Deutschbuch pese a tener pocos ejercicios, tiene todo muy bien ordenado. Además, Deutsch Akademie tiene millones de ejercicios del tema que quiera y tiene aplicación para el móvil, aunque en general las frases me resultan un poco más complejas.
  • Vocabulario: voy a acabar mi curso de Memrise y mantener los otros dos al día sí o sí. Como ahora Memrise ha cambiado la estructura de los cursos no tengo muy claro cual sería el siguiente nivel, supongo que cuando llegue el momento miraré qué palabras aparecen en cada nivel y me apuntaré a aquel en el que haya vocabulario nuevo, aunque le diga que ignore lo que ya me sé.
  • Lectura: tengo que leer como sea. El periódico, los carteles publicitarios. Tengo que aprender ese vocabulario del día a día. Sigo queriendo leer algún libro.
  • Películas y vídeos varios: me está resultando una forma muy entretenida de adquirir vocabulario, porque con la ayuda gráfica tengo que recurrir menos a traducir. Creo que es una buena forma de mejorar mi comprensión.
  • Escuchar/hablar: escucharé la siguiente ronda de mi podcast preferido, y también escucharé con mucha atención todo lo que pasa a mi alrededor. Seguiré con mis esfuerzos para poder pedir (principalmente comida) y que se me entienda.
  • Escritura: finalmente parece que he encontrado un sitio en el que la gente tiene a bien corregir lo que yo escribo y hasta explicarme por qué lo hice mal. Creo que a estas alturas es bueno que me centre en escribir, porque noto que me cuesta mucho más de lo que debería formar frases con sentido, pese a que en algún sitio de mi cabeza está ese vocabulario y las entiendo sin problemas. Quiero escribir cada dos días un texto pequeño, entre 50 y 100 palabras, sobre cualquier tema. Veremos si según pase el tiempo noto que gano soltura.

Y hasta aquí mi plan. La verdad es que ahora que lo veo todo junto igual es todavía demasiado, teniendo en cuenta que estamos hablando del verano. Pero hay que intentarlo… Ich will Deutsch gut sprechen. Bis bald!

Camino del B1: Paso 2: gramática

Como corresponde y cumpliendo mis promesas, voy a contar mis avances con el alemán. Estos tres meses me he centrado en mi lista de acciones establecida en enero (con más o menos éxito) y ahora estoy preparada para la siguiente fase.

Primero vamos al repaso:

  1. He acabado el libro Studio d A2.
  2. Me he apuntado todas las palabras nuevas en mi curso privado de Memrise, aunque todavía no me las he aprendido todas.
  3. Todavía no he acabado el A2 de Memrise, aunque estoy a pocos niveles de terminarlo. Debería necesitar otros 10-15 días.
  4. No he repasado todo lo que debería y se me acumulan las lecciones a repasar. Tengo que esforzarme más.
  5. He intentado usar italki para que me corrijan los textos que escribo, pero contando con que me corrigen hasta el título que ponía el libro y que cada uno hace una corrección distinta, no saco mucho en claro.
  6. Estoy avanzando en el proceso de encontrar con quién practicar. Al final, todas las webs de intercambio de idiomas me han resultado inútiles, pero los grupos de aprendizaje de Telegram parecen más útiles.
  7. Todavía no he leído ningún libro en alemán, pero leo frecuentemente periódicos en alemán. Una tiene que enterarse de lo que pasa donde vive.
  8. He visto una peli en la que más o menos la mitad era en alemán. Y me he enterado de lo que pasaba.
  9. He acabado el primer bloque del podcast de la DW.
  10. Avanzo bastante en entender a mis compañeros. A veces parece molestarles el tema, debo estar haciéndolo bien.

Estos tres meses en los que en teoría he llegado al nivel que según el Sprachenzentrum tenía, me han ayudado mucho para ver mis carencias. Mi carencia principal en estos momentos es la gramática. No la teoría, más bien la gramática aplicada. Sé lo que es un dativo, pero no tengo muy claro cómo usarlo. De vocabulario no voy tan mal porque practico mucho de oído y lectura y poco a poco o se me quedan las palabras o las intuyo por contexto, pero me falta la base de gramática que me permita ponerlas en una frase con más soltura.

Gramáticas de alemán hay millones, pero yo para esto soy un desastre, y me cuesta mucho ver las cosas claras. Por eso he decidido que lo mejor es que haya yo mis notas. La suerte es que entre los libros que tengo y las fotocopias del Sprachenzentrum, tengo bastante información acumulada y además existen muchas webs de gramática alemana. Esto me permite ir avanzando sin tener que comprar más material.

Mi idea es, por lo tanto, ir eligiendo temas que sean problemáticos y hacerme un pequeño documento en el que me explique, con un lenguaje comprensible, cómo se usa cada cosa. Además, como tengo suficiente material, puedo incluir ejemplos que lo aclaren. Después, con cada punto “claro” puedo buscar ejercicios online y ver si el proceso ha sido efectivo.

Obviamente antes de lanzarme al vacío he hecho una pequeña prueba de concepto y parece que va funcionando. Después tendré que practicar mucho, pero eso ya es otro tema.

Estos serán los puntos a tratar en los próximos tres meses:

  1. Cada fin de semana disponible, dedicar 2-3 horas a “Mi gramática alemana”. Esto implica desde recopilar la información hasta escribirlo y entenderlo. Después, incluiré al menos una hora extra haciendo ejercicios de rellenar huecos con la forma correcta.
  2. Aprenderme las palabras de mi curso de Memrise.
  3. Acabar el curso A2 de Memrise y asegurarme de repasar todo lo del A1 y A2. Para junio tengo que tener los repasos al día.
  4. Darle uso a los grupos online de aprendizaje para obtener materiales. He encontrado varios en los que se comparten pdf de textos sencillos que me pueden servir para practicar comprensión y aprender vocabulario nuevo.
  5. Utilizar estos mismos grupos para practicar. La gente también mete la pata, y si todos estamos para aprender, hay que perder la vergüenza y empezar a hablar.
  6. Buscar de una vez un libro en alemán y leerlo. No todo pueden ser textos de una página.
  7. Ver una película completa en alemán.
  8. Escuchar la siguiente ronda del podcast de la DW y seguir entendiendo de qué hablan. Parece absurdo creer que escuchando mientras caminas vayas a aprender demasiado, hasta que el otro día me descubrí sabiendo qué era un Flohmarkt porque me parecía obvio… e igual era obvio porque pasaba en el podcast y me había quedado con la palabra.
  9. Darle duro al oído en el trabajo. Cuanto más entiendo más atención presto. Antes desconectaba muy rápido cuando hablaban entre ellos, pero ahora me resulta más fácil seguir conversaciones en alemán.
  10. Salir a la calle y hablar alemán. Ir a la carnicería y pedir algo. Parar en el mercado y comprar verduras. Pedir que por favor hablen alemán estándar y no suizo, pero que no cambien a inglés, que quiero practicar. Hablar del tiempo con la cajera del supermercado. Hablar.

Quién sabe, igual si la cosa va bien en un futuro abro una subsección del blog de “aprende gramática alemana con Karme”. Pero siempre se dice que la mejor forma de memorizar cosas es explicárselas a otra persona, así que a ello voy. Volveré en tres meses, y espero que no sea para contar que ha sido un desastre. Conste que van a ser tres meses muy ajetreados y ya de entrada no sé si tendré tiempo para todo, pero hay que intentarlo. Si lo consigo estaré bastante cerca ya de mi objetivo del año del camino al B1, y todavía me quedará otro medio año por delante. Seguiremos informando.

Camino del B1: Paso 1: fijar conocimientos

Prometí en mis propósitos de fin de año que escribiría mi plan futuro de estudio de alemán. Han pasado diez días y es el momento de ponerme en serio con el tema.

Primero describamos la situación actual. Tras un tiempo estudiando en el centro de idiomas decidí seguir por mi cuenta. El caso es que llegado al nivel A2 el centro de idiomas no me ofrece posibilidades compatibles con mi trabajo, y el ritmo y precio de una academia privada no me convienen. Como se supone que según la gente “tengo facilidad para aprender idiomas”, decidí lanzarme a la aventura. Mi nivel anda por eso, por el A2, pero mi sensación es que dado mi rápido avance (0 a A2 en unos 6 meses), tengo lagunas. Por eso hace tres meses, tras el parón del verano, decidí que era mejor primero centrarme en ir poco a poco revisando lo que en teoría debería haber aprendido. Efectivamente mi gramática va bien, pero no tengo soltura escribiendo ni hablando, y me falta mucho vocabulario. Los últimos tres meses los dediqué a hacerme medio libro de A2, utilizando el Studio d, uno de los más conocidos. Paralelamente, utilicé Memrise para repasar vocabulario del nivel A1, descubriendo que, efectivamente, había cosas que ni me sonaban.

El plan del año: durante los próximos 12 meses pretendo estar completamente segura de mi nivel A2 y, a ser posible, poder decir que estoy en nivel B1. No acabado, eso sería un suicidio, pero quizá si a la mitad… algo como un B1.1.

La parte oculta y difícil del plan: esto pretendo hacerlo desde mi casa. Sin academia. Por eso creo que es muy importante que me establezca un plan de trabajo bien calculado, conociendo mis posibilidades y limitaciones. Y hacerlo a plazos más cortos que me permitan ir reajustando según vea mi evolución.

Una vez puestos en situación, os voy a contar los pasos que pretendo dar en los próximos tres meses. Lo hago aquí primero porque si me comprometo públicamente me siento más obligada a ello, pero también porque sé que alguno de mis lectores tiene experiencia en temas similares, y cualquier ayuda es buena. Ahí van los compromisos para 3 meses:

  1. Me quedan 6 lecciones del libro studio d A2, más dos unidades de repaso (hay una cada 3) y un examen-evaluación final. Lo acabaré antes del 31 de marzo. Contando los fines de semana libres de aquí a entonces, me sale a una unidad por fin de semana.
  2. Tengo que asegurarme de aprender el vocabulario que sale del libro y no sólo pasar por encima. Para ello me apuntaré todas las palabras en mi curso privado de Memrise y me aseguraré de aprendérmelas. También las frases hechas que encuentre. Es algo que me ha dado buen resultado con las 6 unidades previas.
  3. El nivel A2 oficial de Memrise tiene unos 1500 “mems” (palabras o frases). Si dividimos entre los días hábiles que me quedan, tocan a unos 30 mems diarios. Como parte de ellos no son nuevos ya que estoy “repasando” un nivel que según un examen ya tengo, lo veo plausible. Normalmente de esos 30 debería encontrar entre 5 y 10 que sean cosas totalmente desconocidas, pero el resto me deberían sonar.
  4. No puedo dejar de repasar lo previo, así que cumpliré los tiempos establecidos de Memrise para los repasos de lo que hice en los últimos meses. Hay unos 50 mems que por alguna razón se me resisten.
  5. Utilizar alguna web tipo italki para que algún nativo corrija mis textos. Sé que tengo alemanes en el trabajo, pero teniendo en cuenta que cada vez que les hago una pregunta de gramática se ponen a discutir entre ellos, mejor ya paso. Igual un sitio más formal me funciona mejor.
  6. Utilizar el mismo tipo de servicios para buscar un posible intercambio online de idiomas. Ya sé que no va a ser fácil encontrar a un alemán que quiera aprender español y se lo tome en serio, pero de ilusiones también se vive.
  7. Leer un microlibro en alemán. Adaptado. Pero leerlo.
  8. Ver una peli en alemán. Con subtítulos. Que conozca. Pero verla.
  9. Acabar de escuchar el podcast más básico de alemán de Deutsche Welle. Deutsch- warum nicht? (y entenderlo)
  10. Hacer un esfuerzo por entender a mis compañeros de trabajo cuando hablan alemán y hablar algo con ellos. Me cuesta mucho porque se supone que mantenemos un ambiente en inglés, y además no son los mejores para ver que alguien está “aprendiendo” (se lanzan a toda leche y no hay forma). Pero tengo que intentarlo.

Son diez puntos. Dentro de tres meses volveré a informar de mis avances. Espero poder decir que ha sido todo un éxito. Mientras, si alguien quiere compartir ideas, webs con las que tenga experiencia, etc… será bienvenido.

Propósitos para 2016

Un año más, aquí estoy haciendo el resumen del año y la lista de ideas para el año próximo. No ha sido el mejor año de mi vida, pero todo hay que decirlo, tampoco ha sido tan horrible. Cosas buenas hubo. Cosas malas también. Supongo que tendría que consolarme con eso de que “hay gente que lo pasa peor”, pero la verdad es que no consuela. Por eso estamos aquí, para hacer una evaluación del año y pensar en qué cosas podemos mejorar para el año que viene.

Este año, por primera vez, fui haciendo una serie de recopilaciones del avance en el cumplimiento de mis propósitos. La verdad es que me ha sido útil, porque por una vez, pese a lo bien o mal que haya ido el año en otros aspectos, puedo decir que los propósitos que hice hace un año no han ido tan mal. Vamos a ver cómo ha quedado la cosa, como siempre, evaluando y actualizando para el próximo año:

  • Libros. El propósito eran 13 pese a no haber cumplido el año anterior. Decía que 6 en español, 6 en inglés y uno pequeñito en alemán. También decía que quería poner un día fijo de lectura en el tren y leer por las noches. Leer he leído cuando he tenido tiempo, pero 13 libros he leído. En cuanto al idioma, 5 han sido en inglés, 5 en español, 2 en gallego y uno (pequeñito) en alemán. La verdad, no me había planteado la opción de incluir gallego. Supongo que podemos darlo por propósito logrado. Para el próximo año me voy a lanzar en plan suicida y vamos a poner 15 libros, a leer en versión original siempre que sea posible, incluyendo al menos uno (que puede volver a ser pequeñito) en alemán.
  • Papers. Mi propósito incluía publicar el paper que quedaba pendiente de mi tesis (logrado in extremis en diciembre) , subir mi h-index a 6 (logrado) y tener algo que publicar de mi postdoc. Parece que hacia finales de año ha surgido algo que sí podría darme un paper de mi postdoc, aunque yo muy convencida no estoy. Para el próximo año mi h-index tiene que subir a 7 y tengo que publicar algo. ALGO.
  • Series (y películas!). La cosa no ha ido mal, y he visto un par de series, que era lo que me proponía. También ha sido el año de mi flechazo con la producción nacional y El Ministerio del Tiempo. El año que viene espero seguir viendo alguna cosa. Sé que las circunstancias me van a forzar a ver menos de lo que me gustaría, pero querría ver al menos un par de capítulos cada semana. Además, quiero forzarme a ver alguna película, que con el paso de los años siento que me alejo cada vez más del cine. Durante el año, 12 películas. Una al mes. Además, como este año (por pura casualidad) ya vi una película en alemán (Die Gefährten – aka La comunidad del anillo), pues el año que viene tengo que ver otra peli en alemán.
  • Blog y Twitter. Como siempre, esto va con sus altibajos. Escribí 43 entradas en el blog (44 con ésta), que superan a mi propósito de “una cada dos semanas de media”. Todo sea dicho, el principio y el final de año fueron bastante flojos, así que el año que viene el reto es que escriba esto diciendo que he publicado ya 52 entradas. También ha sido el año que mi blog ha salido a la luz en Facebook, lo cual ha traído un ligero incremento de visitas. Estamos en una media superior a la de cualquier año previo (y van 10!) si dejamos a un lado los efectos menéame sufridos en el pasado. Seguimos siendo un blog pequeñito, pero paso a paso, esto crece. Twitter sigue como siempre… todo depende del día, y de lo que haya que comentar. Pero yo seguiré ahí.
  • Viajes. Pretendía no hacer grandes viajes, sólo pequeñas escapadas por Suiza. Durante la temporada primavera-verano descubrí el potencial del “wanderweg” suizo. Después, cierto es, llegó el otoño y el quedarse en casa hasta que vuelva el buen tiempo. Este año también visité Estrasburgo, Lucerna, Garda y Nueva York. En verano no hubo grandes viajes, porque esta vez pasé dos semanas en mi querida Galicia. El año que viene me gustaría poder hacer alguna escapada por Europa y también hacer una visita un poco más hacia el este… os seguiré informando 🙂
  • Conciertos. Nada. Cero. Y la verdad es que es normal dado como está el panorama. En los últimos meses hay demasiados avisos de bomba, demasiadas dificultades. Y en Suiza no están los precios como para ir a conciertos. Veremos lo que depara el año nuevo. Me gustaría que un mundo en el que no tenga que estar como el último mes mirando si hay o no alerta de bomba antes de subirme a un tren.
  • Laboratorio. Este año me ha servido para reconciliarme con mi laboratorio. El retiro en Garda con mis compañeros sirvió para unirnos y a partir de ese momento se nota que nos llevamos mejor. Creo que en los próximos meses la cosa mejorará todavía más, pero mi propósito para el próximo año es seguir teniendo un laboratorio. Mi beca se acaba en agosto, y mi principal objetivo en estos momentos es buscar la forma de convencer a mi jefe de que soy imprescindible en su equipo, y que me renueve al menos 6 meses más. De todas formas sí, sigo echando mucho de menos mi laboratorio de Madrid…
  • Ejercicio y vida sana. Llegamos al propósito que nunca cumpliré. Allá por mayo iba bien. Luego vino demasiado calor, luego ya frío… Tengo que trabajar en detalle este aspecto y hacerme un plan detallado.
  • Comida sana: léase apartado anterior. Estoy trabajando en un plan, en serio.
  • Productividad. Esto ha ido bien. No había un propósito concreto, pero durante este año me he hecho fan de Todoist y he conseguido semanas y semanas de racha cumpliendo al menos 5 tareas diarias. Organizarme me ayuda mucho a ser más productiva. Ser más productiva me deja más tiempo libre para mis otros propósitos. El próximo año tengo que seguir así, seguir subiendo, y convertirme finalmente en una ninja de la productividad.
  • Idiomas. Hace un año decía que había empezado un curso de alemán y que para fin de año tendría que haber pasado un curso de A2 con nota. Bueno… avanzó el año y entré a A2.2, curso que acabé con algo así como un 9 (traducido al sistema español). Yo me veía un poco perdida en algunas cosas por el avance tan rápido, así que me dediqué a hacer el curso de alemán de Duolingo, cosa que me permitió conocer las bases de la gramática. Además, empecé a utilizar Memrise, cuyo curso de nivel A1 me ha permitido ganar mucho de ese vocabulario que sentía que me había saltado al avanzar tan rápido. También me compré un libro de A2 que voy haciendo yo sola para asegurarme de que no quedan grandes vacíos (que sí los voy encontrando, que no se puede ir tan deprisa). A finales del próximo año me propongo estar en nivel B1 (no acabado, pero estar en ello). Como esto es un tema largo, a principios de año escribiré un post detallando mi plan de “hable alemán estudiando desde su casa y explotando discretamente a sus compañeros de trabajo”.
  • No crecer. Si he cumplido un propósito, ha sido éste. En el último año he podido ver cómo la gente de mi edad se ha ido haciendo “vieja” a pasos de gigante. Yo seré adulta, pero no vieja. Mi cuerpo y mi mente todavía aguantan la vida de una veinteañera, diga lo que diga mi DNI. Todavía me piden mi DNI y miran con asombro la fecha mientras me piden disculpas. Todavía aprovecho un viaje a NY para comprarme Levis y Converse. Quizá tengo que ponerme un poco más en forma para hacer todo lo que querría, pero no me puedo quejar.

Nuevos propósitos:

  • Llevar una vida ordenada y minimalista. Llevo tiempo en ello, y es hora de formalizarlo. Que en algún momento me voy a tener que mudar es un hecho, y que tengo tendencia a acumular cosas también. Me propongo controlar mis pertenencias y mantener la casa tan ordenada como mantengo mi espacio en el laboratorio (habitualmente son polos opuestos). Y también llevar un control de mis finanzas, sin dejar de gastar en cosas importantes y útiles, pero teniendo en cuenta que quizá este sea el único momento de mi vida en el que me puedo permitir ahorrar.
  • Música. En los últimos años la música casi ha desaparecido de mi vida. No es sólo que haya dejado de ir a conciertos, es que aquello de que en mi casa siempre sonaba música se ha convertido en que en mi casa siempre hay silencio. Esto no puede ser. Tengo que poner más música en mi vida.

Con estas ideas empezaré el año nuevo. Una vez más desde mi casa en Berna, lloviendo fuera, pero con la chimenea ardiendo. Un año que nos tiene que traer mejoras. No estabilidad que decían algunos, mejoras. Unas mejoras que en España se necesitan, unas mejoras que a mi vida no le vendrían nada mal. Un año con buenas noticias. Un año con alegría. Que las llamas de la chimenea sean las de la esperanza de mejora para el próximo año.

Duolingo: impresiones al acabar un árbol

  Finalmente he conseguido mi objetivo de cara a Junio, acabar el árbol de Duolingo en alemán. Hasta me han sobrado unos días!  Como mucha gente me ha ido preguntando sobre el tema, voy a hacer una breve reseña sobre ello.

Empecemos con mi situación particular: lo que yo cuente aquí está sesgado. Yo me registré en Duolingo en otoño aunque realmente no lo empecé a usar en serio hasta febrero. Cuando me registré todavía no se podía estudiar alemán desde español, así que yo lo puse desde inglés. Además, durante los últimos meses he sufrido muchas actualizaciones del sistema, así que una vez explicado esto, vamos a centrarnos en la versión actual. 

  • Estudiar desde inglés merece la pena. Yo estaba ahí, pero he tenido la oportunidad de ver la versión española. No tengo nada contra el español latino, pero para alguien que hable español de España es complicado seguir el tema. Aquellos que consideréis que tenéis un nivel decente de inglés podéis utilizar el inglés como punto de partida para otros idiomas, y así aprendéis uno mientras refrescáis el otro. 
  • Saltarse temas compensa. Yo empecé alemán desde cero, por lo que no me salté nada, pero si tenéis una base no perdáis el tiempo con esa parte, tendréis tiempo de sobra para repasar. 

El sistema de aprendizaje

Duolingo funciona con un árbol con diferentes unidades temáticas. Cada unidad está dividida en un número variable de subunidades, entre 1 y 10. Cuando empiezas una unidad, se te va destacando todo el vocabulario nuevo, hasta que completas la unidad. En casi cualquier momento puedes hacer clic sobre una palabra y verás la traducción y explicación si es necesaria. 

El tipo de ejercicios es variado: ordenar palabras para una traducción, elegir la traducción correcta, juntar pares, escribir lo que oyes, repetir lo que oyes… En mi caso en particular, he ignorado bastante la parte de hablar. En su momento lo probé y me dio la impresión de que el reconocimiento de voz era pobre, siendo incapaz de entenderte en algunos casos y en otros dando por buenas cosas que claramente eran incorrectas. Por otra parte, como yo lo usaba en el tren, pues no me iba a poner a hablar. 

Cuando terminas una unidad, la unidad se pone en amarillo y tienes cuatro barritas de progreso. En su sistema, las barritas van para cada palabra, y eso en la web lo podéis ver. Según pasa el tiempo, olvidamos lo aprendido, así que las barritas van bajando. Cuando un número suficiente de palabras bajan una barrita, baja una en la unidad, y deja de estar en amarillo, teniendo que refrescar conocimientos. Con el paso del tiempo cada vez se espacia más el tiempo entre repasos, ya que se supone que la palabra va a la memoria a largo plazo. 

Para refrescar se puede ir unidad por unidad rellenando lo que ha bajado, o se puede usar la opción de practicas las cosas débiles, que hace una mezcla de todo. La parte buena de esto es que en una ronda puedes rellenar dos unidades… O puedes necesitar cinco rondas, dependiendo de la distribución de palabras.

Las rondas tienen la misma longitud que las subunidades. Actualmente son 17-18 ejercicios correctos. Tienes una barra de progreso que aumenta según respondes correctamente y baja cuando fallas. Personalmente considero que si 18 pasas a unos 30, igual es mejor que rehagas la unidad porque el repaso no llega. 

Cada vez que completas una ronda, consigues 10 puntos. Te puedes poner un reto de puntos al día, siendo el más alto 50. Esto hará que te lleguen mails, notificaciones y todo lo necesario para hacerte sentir culpable y que le des caña. 

50 puntos no son suficientes. 50 puntos está bien para asegurarte de que todos los días haces algo, pero si quieres avanzar a una velocidad razonable, hace falta más. Yo me encontraba cómoda con unos 120 puntos al día, que implicaba uno hora de trabajo más o menos. Esto permite dedica unos 20 o 30 a nuevas subunidades y el resto a repasar. Al principio no hace falta repasar tanto, pero cuando se avanza un día no lo tocas y al día siguiente tus barras se han ido a la mierda. 

La exoneración

Si hay un tema que controlas, no dudes y exonérate. Te libras de hacer las subunidades, se llenan las barras, pero lo repasarás igual que el resto, así que nada de miedos a dejarse algo atrás. Eso si, en el examen de exoneración no hay ayuda haciendo clic en la palabra! 

El sistema de puntos

Como he dicho, cada bloque proporciona diez puntos. Acumular puntos te permite subir de nivel. Al principio se requieren pocos puntos para subir, pero a medida que va avanzando la cosa son más de mil puntos para subir de nivel. 

Cada vez que se acaba una unidad obtienes lingotes. Cuando subes de nivel, también obtienes lingotes. Si eres capaz de practicar todos los días, a los 10 obtienes uno, si llegas a 20 dos, etc etc. 

Los lingotes son la moneda de Duolingo. Con ellos puedes congelar tu racha (pagar por saltarte un día), comprar un par de unidades extra o comprarle ropa a tu búho. Desde la web puedes comprar más cosas: un doble o nada, un examen de nivel, etc. Al principio acumulas lingotes como si no hubiera mañana, pero llega un punto en el que ya da igual. Congelar la racha cuesta 10, que te va a costar un montón de tiempo recuperar, pero si llevas 30 días de racha y te sobran los lingotes… pues ya da igual. 

La estrategia

Tras mucho tiempo de análisis, creo que la mejor estrategia es plantear a la aplicación un reto bajo, para que así todos los días hagas al menos esos puntos sin tener que congelar rachas por falta de tiempo, pero a nivel personal plantearse un objetivo mayor. Lo que mejor me ha funcionado a mi es dedicarme a rellenar barras bajas durante unos 30 minutos y después hacer al menos dos subunidades nuevas al día. 

Aunque en la ayuda se te ofrece cierta explicación gramatical, yo he recurrido a un par de webs extra para enterarme bien de las cosas. Si por ejemplo vas a hacer la unidad de dativo, en lugar de ir a ciegas puedes decicar unos 10 minutos a buscar una explicación de a ver qué leches es el dativo y luego resultará todo más fácil. 

En cuanto al tiempo, si pienso el tiempo real que he dedicado, partiendo de cero, han sido unos 5 meses con una dedicación media de unos 45 minutos diarios. Me he ocupado de dejar días de buffer en los que solo refrescaba cosas, para mantener siempre mis barras completas. Antes de acabar el árbol, me he asegurado de que no hubiese ninguna barra vacía. Se supone que lo normal en ese caso es acabar sobre el nivel 17-20. Duolingo te permite subir hasta el nivel 25, cosa que puedo hacer a partir de ahora.

Al acabar el árbol 

Os puedo decir que cuando sale el búho, se nota una especie de vacío espiritual de ¿y ahora qué? La estrategia a partir de este punto es que todavía quedan una media de 5 niveles para subir, así que se puede dedicar un tiempo a refrescar las cosas, porque las barras seguirán bajando, y además en la web se puede usar la inmersión (solo en algunos idiomas). La inmersión consiste en la oferta de textos a traducir. Los textos están clasificados por nivel de dificultad y se trata de traducción comunitaria. Las traducciones también dan puntos, y permiten a Duolingo existir. 

Duolingo ofrece también una serie de foros en los que se pueden intercambiar opiniones. Por otra parte, la web también ofrece la opción de reportar errores en los ejercicios, cosa que la aplicación no y que en algún momento he echado en falta, porque siempre se cuela algo. Eso si, las traducciones en los ejercicios son realistas, y si hay varias formas correctas, Duolingo buscará en su base de datos si lo que habéis puesto es una opción válida. Y no, no suele fallar. 

Los puntos fuertes

  • El vocabulario: con Duolingo se aprende muchísimo vocabulario, y muy diverso.
  • Los verbos y tiempos verbales: aunque no seréis ninjas, Duolingo permite conocer un espectro bastante amplio de gramática, que permite desenvolverse en muchas situaciones. 
  • La organización: tal y como están divididas las unidades, independientemente de las barras, yo puedo decidir que hoy quiero repasar adverbios e irme directamente a eso. 
  • La velocidad: aprendes a tu ritmo, y pudes consultar la chuleta de la traducción tantas veces como te haga falta. Con el audio también puedes elegir una repetición más lenta. Yo recomiendo intentar entenderlo en la rápida, y luego teclear con la lenta. 

Los puntos débiles 

  • El robot: la voz de Duolingo no es real, así que por mucho que yo entienda lo que me dice, eso no quiere decir que vaya a entender a alguien en la calle. 
  • La repetición: llega un punto en el que te sale la misma frase tantas veces que te la aprendes, sin prestar realmente atención a la construcción de la frase en sí. 
  • La comprensión: esto se basa en frases cortas y traducciones, con lo cual al enfrentarse a una noticia en el periódico, uno puede estar más perdido que un pulpo en un garaje. 

El nivel final

Me resulta complicado determinar qué nivel se alcanza si realmente sabes todo lo que hay en Duolingo. Personalmente creo que el nivel de vocabulario y gramática, si realmente se usa correctamente, puede rondar el nivel A2-B1, comparándolo con lo que yo he visto en mis clases de alemán. A nivel de comprensión, es posible que el nivel sea similar, ya que una vez alcanzado ese nivel es fácil deducir el resto de un texto. Por otra parte, la capacidad de escribir libremente se limita a un A1 o A2 con suerte, y la de hablar no llega al A1. 

Valoración final

Creo que Duolingo es una herramienta maravillosa para iniciarse en un idioma. En mi caso lo he utilizado en paralelo a mis clases hasta el nivel A2, y puedo asegurar que en vocabulario y gramática iba por delante del resto gracias a esto. Si queréis aprender un poco de alemán, francés, chino, o lo que sea, es ideal. Si ya sabéis un poco pero queréis refrescar, haced el examen y empezar a partir de donde os ponga. Es perfecto. 

Pero la vida real, es otra cosa. Una vez llegado a este punto, una vez que llegáis a ese punto de acabar el árbol, entonces para avanzar no queda otra que ir al mundo real: leer las noticias, ver la tele, leer un libro, hablar con alguien, chatear. Si estáis en ese punto, coged vuestro teléfono e instalad un teclado en el idioma que queréis estudiar. Si creéis estar aprendiendo algo y no habéis llegado al punto de necesitar el teclado en el teléfono, tablet, o lo que sea… Lo estáis haciendo mal. Recordad una cosa… Si queréis aprender un idioma, tenéis que cometer muchos fallos cada día. Si no falláis, es que lo estáis haciendo mal. 

Otro día escribo sobre el ” y ahora qué” o que hacer cuando tenéis ese nivel A2 y queréis seguir avanzando, pero eso lo dejo para cuando realmente sepa que voy a hacer yo a partir de ahora. Una cosa que si tengo clara es que voy a por el B1!