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Volver a España en tiempos pandémicos: las cuentas

En esta segunda semana de (todavía planificación) de mi vuelta a España he empezado con la parte de la organización. Todavía me quedan algunas cosas pendientes, pero he progresado un poco. Nada mal, teniendo en cuenta que todavía tengo que trabajar a jornada completa y en un alarde de estupidez hemos decidido grabar Qarentena semanalmente.

Lo que hice

Respecto a los planes de la semana pasada, he revisado la lista de recibos que pago en Suiza para poder cancelar todo. Si mis cuentas no me fallan y no se me ha escapado nada, son 10 compañías con las que me tengo que poner en contacto antes de fin de mes, porque resulta que en la mayor parte de los casos tengo que avisar con dos meses de antelación. Como podéis suponer, ya estoy asumiendo que a alguno voy a llegar tarde y me tocará pagar enero.

También he conseguido hacer un plan, de forma que cada semana vaya revisando todo lo que puedo tirar ya (o empaquetar) de cada zona de la casa. Mi conclusión rápida es que me hacen falta muchas bolsas de basura, algunas cajas y mucho tiempo. Lo más problemático va a ser el último punto.

He conseguido hacer una limpieza parcial de la zona del despacho, que ha terminado con una bolsa de basura llena, una caja (no definitiva) llena, y muchas cosas todavía en la estantería. En paralelo, dada mi desesperación en el despacho, he conseguido que en el baño queden cosas que caben en una caja pequeña, asumiendo que hay botes que acabaré y tiraré antes de la mudanza.

Respecto al presupuesto… ahí viene la parte complicada. El envío de cajas en dos rondas es asumible sin demasiado problema, siempre que consiga prepararlas a tiempo. Lo haré con la misma empresa con la que moví las cajas previas a Suiza. Esa parte es fácil. Hay que tener en cuenta los billetes de avión, que baratos no van a ser, pero que espero poder conseguir (si no se cancelan todos los vuelos…). Por último, me quedan dos aspectos importantes: deshacerme de todo lo que no quiero llevarme y limpiar. En Suiza lo habitual es que al dejar un piso lo limpie profesionalmente una empresa. Todavía no tengo presupuesto, pero me da mucho miedo. Para deshacerme de cosas, aquellas que no pueda regalar me van a costar dinero. Porque aquí pagas porque se lleven la basura, y pagas mucho. Estoy en proceso de saber qué hacer con eso pero al ritmo al que vamos parece que alquilar un coche un día para llevarlo todo al punto limpio puede ser una opción. Dependerá de lo que quede cuando llegue el día.

Lo que voy a hacer

Para esta semana mis planes son los siguientes:

  • Intentar hablar con mis caseros de una vez para planificar el proceso.
  • Enterarme de qué leches puedo hacer con mi pensión, si tengo que abandonarla en Suiza o qué.
  • Enfrentarme a mi armario, a su contenido y a mi capacidad para decidir qué ropa de la que hay ahí quiero mantener para mi futuro.
  • Limpiar y tirar cosas sin pudor de al menos un cajón de la cocina.

El último apartado es el más complejo, porque tengo mucho miedo a enfrentarme a la cocina, que es sin duda la parte de la casa en la que hay más cosas. Además, el fin de semana grabaré tres podcasts, e intentaré planificar todos los podcasts del resto del año para poder bloquear el tiempo de eso. Me faltan horas, os juro que me faltan muchas horas…

Anticuerpos contra el interferón: autoinmunidad en tiempos de coronavirus

Una de las grandes dudas en la evolución de los pacientes con Covid-19 es por qué en algunos casos en los que en principio parece no haber ninguna patología previa, la progresión de la enfermedad es tan rápida, tan grave, y en algunos casos fatal. ¿Se nos estará escapando algo?

Esta pregunta se la han hecho ya muchos científicos, y en el artículo que voy a comentar hoy, han encontrado uno de esos puntos que «se nos escapaban». Recientemente, un (numeroso) grupo de científicos han localizado una de esas condiciones previas que normalmente pasan desapercibidas, pero que correlaciona con la progresión de la Covid-19.

El artículo fue publicado en Science y, si queréis más información sobre el tema, podéis leerlo aquí.

El contexto: el interferón en otras enfermedades

El interferón es una citoquina. Sí, las famosas citoquinas… Los interferones de tipo I se expresan en todo el cuerpo y nos permiten luchar contra enfermedades nuevas para las que no tenemos anticuerpos, además de ayudar a los anticuerpos cuando sí están presentes. Se secreta al plasma, pero también lo tenemos dentro de las células, y es fundamental para deshacernos de enfermedades víricas. Pero como casi todo en nuestro cuerpo, a veces puede fallar.

Desde hace tiempo se sabe que en algunas ocasiones nuestro cuerpo puede desarrollar anticuerpos IgG contra algunos tipos de interferón. Es eso que conocemos como enfermedad autoinmune, pero en muchos casos pasa totalmente desapercibida, ya que no llega a mostrarse a no ser que una enfermedad nos ataque de forma muy grave y alguien mire qué es lo que está pasando en nuestro plasma. Esa generación de IgG no tenemos claro cómo ocurre, pero sabemos que en algunos casos existe.

Los autores de este trabajo se percataron de que en pacientes en los que sabían que esto ocurría, la Covid-19 parecía ser más grave de lo esperado. Se plantearon sí, debido a la presencia de esos anticuerpos, la progresión podría ser más grave y poner en peligro su vida. Tiene su sentido: si hay anticuerpos que neutralizan el interferón, ese interferón no sólo no podrá atacar al virus, es que además nos dejará con unas defensas ocupadas en otra cosa, que hará que el virus tenga vía libre para atacar a sus anchas.

La correlación entre los anticuerpos y la progresión de la Covid-19

Correlación no implica causalidad, pero antes de poder analizar si hay una causa, hay que ver si hay una correlación. Para ello los investigadores analizaron pacientes con Covid-19 en estado grave, pacientes asintomáticos o con síntomas leves y controles sanos. Sus resultados indican claramente que existe una correlación entre la presencia de anticuerpos anti-interferón y la necesidad de ser hospitalizados. Además, como en algunos casos existían muestras previas de esos pacientes, pudieron determinar que los anticuerpos estaban presentes antes de la infección con SARS-CoV-2.

Pero hay que demostrar también al menos cierto grado de causalidad. Tras varios análisis in vitro, los ensayos demostraron que los anticuerpos IgG están neutralizando el interferón. Si ponemos algunos números, sobre el 10% de los pacientes con enfermedad grave tenían estos anticuerpos, mientras que en los controles sanos menos del 0.5% los tenían, y ninguno de los que tenían síntomas leves o eran asintomáticos. Además, la gran mayoría eran hombres (94%). Tenemos un grupo de la población que tiene un auto-anticuerpo y no lo sabe, y la mayoría son hombres. Ya sabíamos que el virus atacaba de forma más grave a los hombres.

Existen diferentes tipos de interferón, y hay que tenerlo en cuenta

En el análisis se detectó que la presencia de estos anticuerpos se centraba en interferones alfa (sobretodo alfa2) e interferón gamma. Dado que estos tipos se parecen mucho entre ellos, es esperable que los anticuerpos puedan unirse a varios, si lo hacen en las zonas en las que son muy parecidos. Por suerte (para nosotros), tenemos otros interferones que no se parecen tanto.

Dado que el anti-alfa2 parecía ser más frecuente, los investigadores profundizaron un poquito más en su análisis. Tras una serie de experimentos in vitro y también in vivo, usando células infectadas con SARS-CoV-2, determinaron que la cantidad de anticuerpos anti-interferón presentes es más que suficiente para bloquear cualquier efecto del interferón contra el virus. Por lo tanto, esos pacientes, están desarmados en su lucha contra el virus. Todo parece indicar que o bien el interferón se degrada o está secuestrado por los anticuerpos, dejándolo inútil. Pero recordemos que están sólo parcialmente desarmados, ni el interferón es lo único ni esto ataca a todos los tipos de interferón.

Los hombres y las mujeres tenemos una diferencia fundamental

Aunque muchas veces que presupone que lo que marca la diferencia es que los hombres tienen un cromosoma Y y las mujeres no, la biología tiene caminos diferentes. El cromosoma Y es muy pequeño, y lo que hace que tengamos muchas diferencias es el cromosoma X, o mejor dicho, la falta de un segundo cromosoma X.

En este caso, dada la más que evidente mayor incidencia en hombres de este tipo de anticuerpos, se sugiere (todavía habrá que demostrarlo), que el defecto genético está ligado al cromosoma X. Aunque sea una idea por ahora, otros casos similares se sabe que sí dependen del cromosoma X, por lo que ese será el primer sitio en el que habrá que buscar la causa.

Por otra parte, también hay que destacar que la situación empeora con la edad. Aunque estos anticuerpos están presentes en personas de cualquier edad, parece que se concentran principalmente en mayores de 65, población que ya está en riesgo por otras razones. Además, hace falta hacer más estudios para determinar si se distribuyen de forma similar en cualquier tipo de población, ya que el análisis inicial fue principalmente en europeos.

¿Y qué hacemos con estos anticuerpos?

Pues por ahora tenerlo en cuenta, preventivamente. Este nuevo descubrimiento destaca la importancia de hacer otro tipo de análisis en los pacientes cuando llegan al hospital. Sería importante saber si tienen este tipo de anticuerpos para ajustar el tratamiento. Por ejemplo, en estos casos, intentar potenciar la síntesis de interferón (en general) sería contraproducente. En cambio, administrar interferón beta podría ayudar a mejorar los síntomas.

Por otra parte, dado el auge de los tratamientos con plasma, sería importante analizar si los donantes presentan estos anticuerpos para que la transfusión no empeore al receptor.

Poco a poco vamos entendiendo qué desencadena que en algunos casos la infección con SARS-CoV-2 llegue a ser fatal incluso en personas previamente sanas. Pero nos queda mucho camino por recorrer. Cada paso cuenta, y cada día podremos tratar mejor a los contagiados. Mientras tanto, hagamos todo lo posible por evitar los contagios, que es y será siempre la mejor forma de controlar esta pandemia.

Este post apareció primero en mi newsletter, a la que por un módico precio puedes suscribirte para recibir comentarios de las últimas novedades científicas: La newsletter de Carmela. Si prefieres esperar a que los posts lleguen aquí, también puedes apoyar mi trabajo invitándome a un café en Ko-fi.

Érase una vez… los huesos y el esqueleto

Los huesos y el esqueleto nos mantienen erguidos. En este capítulo de Érase una vez la vida, el 19 ya, vamos a ver su función y sobretodo su formación.

Empezamos con una escena en la que aparece Globus (recordemos que se había muerto por segunda vez en el capítulo anterior). Ven cómo los osteoblastos van al cartílago para atacarlo y convertirlo en hueso, toda una batalla. Los osteoblastos ganan porque el cartílago no puede defenderse, y las vitaminas ayudan a formar el hueso (llevando calcio, por ejemplo).

La flexibilidad de nuestros huesos jóvenes es lo que permite que no nos hagamos daño, y se va perdiendo con la edad. Por suerte, los osteoclastos contrarestan el trabajo de los osteoblastos, y se ocupan de evitar que todo sea hueso. Además, eso nos permite ir creciendo con huesos fuertes.

La rotura de huesos

Salimos del cuerpo y nos encontramos en la clase de los niños. Los malos están haciendo el tonto y los echan, pero aprovechan para cambiar las señales en una pista de esquí. Cuando el resto salen y van a las pistas (pista de esquí en la puerta del cole? en serio?), dos se meten por donde es demasiado difícil, y acaban teniendo un accidente. Ambos se rompen huesos en las piernas.

La niña tiene una fractura simple que se soluciona con una escayola, pero el niño tiene dos huesos rotos y le ponen tornillos. Allí aparecen bacterias, que impiden el crecimiento del hueso nuevo, pero al empezar a tener fiebre el médico le da un chute de antibiótico y ya está.

La moralina de los huesos y el esqueleto

Se venía venir. Aunque la niña puede ya empezar a caminar, en niño tiene que esperar, porque hay que esperar a que se forme un hueso más fuerte y evitar que se vuelva a romper. Además, la niña tiene marcas blancas en las uñas… así que tiene que consumir calcio. La leche y los derivados son una buena fuente de calcio! Además, hay que tomar el sol, para generar vitamina D que lleve el calcio a los huesos.

Antes de que te distraigas con el video en Youtube que está a continuación, recuerda que además de escribir cosas aquí (cuyo mantenimiento cuesta), tengo mis podcasts, mi newsletter, leo muchos libros y por lo que se ve, comento series divulgativas. Si quieres ayudarme a financiar todas las cosas que pago para poder seguir adelante, puedes hacerlo invitándome a un café.

Volver a España en tiempos pandémicos: el plan

Tras una breve encuesta en Twitter parece que a mis lectores les interesa conocer mis aventuras para poder volverme a España en estos tiempos tan raros que vivimos. O quizá sólo quieren cotillear mis penas, o en su defecto lo que quieren es que me desahogue y no moleste al mundo. Si no sabéis de qué hablo con esto de la vuelta a España, deberíais empezar leyendo aquí.

El caso es que he decidido hacer una serie de posts contando cómo va ocurriendo todo esto, que intentaré que sean semanales, aunque dado que van a ser escritos sobre la marcha… pues a saber si puedo hacerlo todas las semanas. Hoy empiezo contando lo que ha ocurrido antes de esta semana, porque obviamente esto no empezó ayer.

La decisión de volver a España y los planes

Como ya conté en el post enlazado antes, la decisión fue tomada hace tiempo, y la decisión fue ligada a empezar a hacer planes en mi cabeza. Parte de los planes van obviamente orientados a esa idea de no morirme de hambre cuando me vuelva a España, pero otra parte a algo mucho más práctico: mudarme.

Aunque los planes ya habían empezado a formarse antes, todo cambió a partir de marzo. Poco a poco me di cuenta que esto de la pandemia podría afectarme, pero realmente hasta julio no asumí que realmente iba a ser un problema. Actualmente no tengo ni idea de cuales serán las restricciones en el momento del traslado, pero intento concienciarme de que yo tengo un pasaporte español y tampoco me van a prohibir entrar. Aunque quizá esto de volver a España no sea tan sencillo como podría haber sido.

Decirlo en público, ya no hay vuelta atrás

Con todo más que decidido, el paso crítico fue la comunicación al mundo. Durante un par de meses fui dejando caer la idea a una serie de personas cercanas. Por suerte todo lo que recibí fue apoyo, lo que facilitó seguir adelante. Hubo alguna excepción… pero voy a ignorarla.

A principios de agosto, aprovechando que mis compañeros llevaban un poco de alcohol en vena, se lo dije a ellos. Sin una fecha fija, pero advirtiendo que esto «probablemente» iba a ocurrir. De nuevo, la reacción fue de sorpresa pero de apoyo.

Cuando llegó septiembre empezó la cuenta atrás, porque en mi trabajo tengo que notificar este tipo de decisiones tres meses antes. Eso me ponía en el 30 de septiembre como último día posible, pero no quería hacerlo así. Esperé a que pasase el retiro del laboratorio para evitar que toda la conversación allí girase entorno a ello. La semana siguiente, el día 15 de septiembre, le pedí a mi jefe una reunión.

Lo ocurrido en esa reunión no lo voy a contar, pero sí puedo decir que me quité un peso de encima, me quedé mucho más tranquila y supe que ya estaba, que lo que venga ahora no es importante. Lo difícil ya estaba hecho. Una semana más tarde se lo comuniqué a mis caseros, pero de eso hablaremos en el futuro porque todavía tengo que volver a hablar con ellos para ver cómo vamos a hacer ésto para que yo pueda volver a España y no arruinarme.

Y como todos los que habéis llegado aquí sabéis, en ese 30 de septiembre os lo conté al resto, en un día en el que publiqué un capítulo de Bacteriófagos, un post y una story en Instagram para comunicarlo a todo el mundo posible y quitarme ese otro peso de encima. Ese día recibí mensajes de apoyo y ánimo, tanto públicos como privados… y eso me levantó mucho el ánimo.

El plan de esta semana

Como soy un poco así especial, me he comprometido a trabajar el sábado (prometo que éste será el último). Un experimento del sincrotrón en el que no quiero dejar tirados a mis compañeros… lo mío es grave. Tengo una lista de tareas que os voy a contar, y a ver la semana que viene qué he conseguido hacer y qué no, porque voy justilla de tiempo:

  • Necesito una lista de recibos que voy a tener que cancelar, ya que en muchos casos tengo que avisar dos meses antes.
  • Debería hacer un plan para ir revisando por casa y deshacerme de cosas. ¿Os acordáis de todas esas cosas del minimalismo? Pues creo que no lo hice tan bien como creía.
  • Quiero hacer limpieza en al menos una parte de la casa. Dada la falta de tiempo esta semana, me doy por satisfecha si consigo revisar la zona de despacho.
  • Necesito hacerme un presupuesto, para poder calcular cómo de tremendamente caro va a ser.

Y esto suena a poco, pero sigo teniendo un trabajo a jornada completa, un capítulo de Bacteriófagos que preparar y grabar, una newsletter gratuita y una premium que escribir, etc etc…. ¿conseguiré volver a España de forma exitosa? ¿acabaré empaquetando todo a correr la última semana?

Dicho todo esto, aprovecho para contar que recientemente he conseguido juntar en una página las formas de apoyo a mi trabajo, porque si quiero poder no morirme de hambre supongo que esos pequeños pasitos son importantes. Así que si queréis apoyar mi trabajo (divulgativo, aunque el físico de la mudanza va a ser duro también), podéis ver las diferentes formas de hacerlo en Apóyame.

Mullis, el loco inventor de la PCR

A estas alturas todos hemos escuchado o leído en alguna ocasión que Kary Mullis, el inventor de la PCR, afirma que dicha técnica no sirve para determinar si tenemos coronavirus. O eso dicen entre otros los Médicos por la Verdad. Volveré a esa afirmación al final de este artículo, pero primero quiero hablar un poco de Kary Mullis.

Para saber quién fue Kary Mullis cualquiera puede leer la página de la Wikipedia. Yo quería ir un poco más allá y conocer a la persona detrás. Para ello, me he leído su autobiografía: Dancing naked in the mind field. El libro me ha resultado muy interesante, a ratos he estado muy de acuerdo con lo que dice y a ratos me he reído mucho. A ratos también he llorado, pero de eso el señor Mullis no tiene la culpa.

Como no quiero que se pierda la esencia del libro que va narrando su vida, y quiero asegurarme de ser fiel a sus palabras, voy a ir comentando pasajes del libro partiendo de algunas citas, y así avanzaremos por la historia de su vida. Para mantener un poco de orden, organizaré las citas comentadas por los capítulos a los que pertenecen. Las citas están en inglés al igual que el libro, pero en mi comentario posterior aclaro el contenido para aquellos que no entiendan inglés.

El descubrimiento de la PCR

  • «It would scan over the thousand possibilities out of the first search to find just the one I wanted»

Esta es la esencia de la PCR, escanear miles de posibilidades en la búsqueda y localizar la que se quiere. Es algo muy sencillo a los ojos de cualquier biólogo hoy en día, pero en aquel momento parecía imposible saber si en un tubo de ensayo se encontraba la secuencia que se buscaba. Mullis tuvo sus momentos eureka, sin duda. Pero podemos profundizar un poco más en lo que hace…

  • «This simple technique would make as many copies as I wanted of any DNA sequence I chose, and everybody on Earth who cared about DNA would want to use it. It would spread into every biology lab in the world»

Aquí ya empezamos con sus ansias. Sí, la PCR es una técnica muy sencilla para hacer copias de una secuencia elegida de ADN, y todos queremos usarla. Hoy, todos los laboratorios de biología (molecular) del mundo la usan, como bien predecía.

  • «I would be famous. I would get the Nobel Prize»

Sería famoso y ganaría el Nobel. Eso pasó, pero su estilo de vida le jugó alguna mala pasada. Conste que yo admiro su capacidad de pasar ampliamente del universo, pero quizá se le fue un poco la mano.

  • «I poured a cold Becks into a 400-milliliter beaker and contemplated my notebook for a few minutes before leaving the lab».

¿Beber cerveza de un vaso de precipitados? ¿En el laboratorio? ¿Mientras se analizan las notas? Bueno, no voy a ser yo la que diga nada al respecto… pero igual alguien tenía algo en contra.

Los grandes premios

  • «He thought the committee might frown on the fact that I admitted using LSD. Surfing, women, and LSD might be too much, he told me».

Tras ver que el Nobel no llegaba, empezaron las dudas. A Kary le dijeron que podía ser por haber admitido consumir LSD, además de su pasión por las mujeres y el surf. Que quizá era demasiado. Voy a ser honesta y reconocer que en ese momento eso no tenía mucho de especial, muchos científicos consumían LSD. Si solo hubiese sido el LSD (y las mujeres y el surf), entonces el señor Mullis me parecería de lo más normal.

El laboratorio es sólo otro lugar para jugar

  • «This taught me an important lesson: never mix explosive chemicals under a big tree»

Hemos ido al pasado y Mullis nos está contando los años antes del descubrimiento. Desde su infancia había tenido la posibilidad de «jugar» y ahora acababa de aprender que no se mezclan explosivos bajo un árbol. En estos capítulos aprendemos mucho sobre cómo Mullis llegó a ser esa mente inquieta, y desde luego ese interés por el mundo le honra. También tuvo mucha suerte, al encontrarse en un entorno favorable. Leyendo sus historias yo me preguntaba cómo había llegado vivo a la edad adulta…

  • «In most university labs, the function of graduate students is to conduct experiments and write papers that will advance the career of the professor»

Dios mío qué razón… justamente tras haber pasado un tiempo siendo la persona que hace experimentos y escribe artículos para que la carrera de mi jefe avance, yo he decidido dejar el laboratorio.

  • «This was a typical chemist; chemists always believe they’re smarter than biochemists»

Los químicos piensan que son más listos que los bioquímicos… sí, sin duda lo piensan. Pero como bioquímica que soy, no me voy a pronunciar sobre mi opinión al respecto.

En este capítulo también nos cuenta sus aventuras con el jefe de seguridad que le arruinaba la vida por cosas como no querer que tuviese su comida y su cerveza en la misma nevera que los compuestos radiactivos. A ver si vamos entendiendo que a lo mejor algo le afectó al cerebro… porque después, en el siguiente capítulo, nos cuenta cómo el cambio climático no es algo científico, es algo político, el agujero de la capa de ozono no existe y es todo una campaña política. Y que el mundo no se está calentando, que se está enfriando.

Mi tarde con Harry

  • «Sometimes things you are purifying that seem to be unstable suddenly stop disappearing at some point in the purification. That means you have separated them from something else that has been actively destroying them».

En esta fase de su vida, Kary descubría los principios básicos de la purificación: cuando a algo le quitas lo que lo hace inestable, de repente es estable. Como dice unos párrafos más tarde, utilizar sustancias disponibles y convertirlas en otras (por separación o por mezcla) es como cocinar o como magia. Al fin y al cabo por eso existieron los alquimistas, ¿no?

  • «He said that for any human interaction to work both parties must believe they are getting the better deal»

Kary estaba aprendiendo a negociar… pero aquí supongo que todos sabéis que para que algo funcione, lo mejor es una estrategia win-win. Aunque según su perspectiva era mejor que el otro pensase que él sacaba más.

Intervención en el plano astral

Este capítulo es uno de los más WTF. Voy a tomar tres frases como ejemplo:

  • «One day, before doing laundry, I decided to inhale some nitrous oxide, or laughing gas»
  • «I had a cylinder of it at home and liked to inhale it one in a while»
  • «It turned out that she could travel on the astral plane»

Vamos a ver. Aquí reconoce que así, antes de hacer la colada, decidió inhalar gas de la risa, porque lo tenía en casa y le gustaba hacerlo de vez en cuando. La última frase es de más adelante, cuando conoce a una mujer que dice haberlo salvado viajando por el plano astral. Porque resulta que con el gas se le fue la mano, y tuvo que acabar en el hospital, y casi se muere, y la única duda es quién le quitó la boquilla cuando se desmayó, que se supone que fue esta mujer… viajando en el plano astral. O sea, el cambio climático no tiene base científica pero los viajes astrales nos los creemos. Perfecto.

¿Qué ha pasado con el método científico?

Kary Mullis es famoso por sus afirmaciones sobre el SIDA.

  • «It is not allowable in science to make a statement of fact based solely on your own opinion»

En ciencia no puedes afirmar hechos basándote sólo en tu opinión… a no ser que sea que los viajes astrales son posibles, claro.

  • «And these include the belief that AIDS is caused by human immunodeficiency virus, the belief that fossil fuel emissions are causing global warming, and the belief that the release of chlorofluorocarbons into the atmosphere has created a hole in the ozone layer. The illusions go even deeper into our everyday lives when they follow us to the grocery store»

Exacto. En este párrafo afirma que no hay pruebas de que el SIDA lo produzca el VIH (pese a que ahora tenemos pruebas más que suficientes), que la quema de combustible fósil no causa el calentamiento global (¿hola?) o que no se estaba formando un agujero en la capa de ozono. Menos mal que sí cambiamos nuestras costumbres y paramos ese agujero que, por cierto, se veía crecer (y decrecer) en las imágenes de satélites.

Pero esto todo está dicho por un hombre que en el siguiente capítulo tiene una infección por unas arañas y se lo trata él sin ir al médico, cosa que se soluciona tras probar a ciegas mil cosas, estar drogado a niveles a los que su cabeza no podía pensar mientras seguía negándose a que la ciencia objetiva pudiese tratarlo. Porque él sabía más que el resto, y sólo confiaba en un amigo que le podía dar indicaciones en remoto.

Foto de Kary Mullis con un modelo de ADN en la mano
Kary Mullis y el ADN (Wikimedia)

Extraterrestres no permitidos

Si quitamos sus teorías negacionistas y ese momento de los viajes astrales… tampoco va todo tan mal, ¿no?

  • «There was something glowing. I pointed my flashlight at it anyhow. It only made it whiter where the beam landed. It seemed to be a raccoon.»
  • «The raccoon spoke. «Good evening, doctor»»
  • «It’s what science calls anecdotal, because it only happened in a way that you can’t reproduce. But it happened.»

En este capítulo Mullis nos cuenta cómo un día en el entorno de su casa algo brillaba y, al apuntar con su linterna, vio que era un mapache. Un mapache que le dio las buenas noches. Después dice que según la ciencia es algo anecdótico, que no puedes reproducir por la forma en la que ocurrió, pero que ocurrió.

Mullis insiste en que no estaba bajo el efecto de las drogas cuando esto ocurrió, pese a que en los capítulos anteriores describe tantas experiencias que cualquiera podría asumir que las drogas habían dejado ya su cerebro muy tocado. Recordemos que estamos valorando si podemos confiar en el criterio de este señor.

En los siguientes capítulos nos habla sobre lo importante que es que sea capricornio. Parece ser que los de medicina en general son entre géminis y cáncer y los bioquímicos son sagitario. Vaya… parece que me equivoqué de carrera. Pero seguro que muchos potenciales pacientes se alegran de que no estudiase medicina. También nos habla de la obsesión con la nutrición. Que sí, yo también creo que en una dieta equilibrada normal no hacen falta suplementos. Pero a veces los suplementos pueden salvar vidas.

Mejor con química

A estas alturas ya tenemos claro que a Mullis le gustaban las drogas. ¿Cuánto?

  • «I started using drugs when I was a child…»
  • «…the inhaler was saturated with amphetamine free base»
  • «…snorting speed»
  • «Eventually all these wonderful things became illegal»
  • «No one considered speed «drugs»»

Aunque sólo he seleccionado algunas partes, reconoce empezar a consumir drogas legales de pequeño. A estas alturas sabemos que en algún momento tomó: gas de la risa, LSD, anfetas, opioides, marihuana y diversos químicos que producía en su laboratorio.

El caso no está cerrado

Aunque hay más capítulos que no he comentado, aquí voy a cerrar, porque aquí habla del SIDA de nuevo. Dice que no se ha demostrado que el VIH produzca SIDA, y lo dice porque claramente no ve la relación. A sus ojos, el VIH debería producir una serie de síntomas característicos, pero olvida lo que es la inmunideficiencia. Lo que produce el virus es la facilidad para desarrollar otras enfermedades. Debilita tus defensas. Ese es el síntoma. Por eso ahora tenemos tratamientos eficaces contra el VIH, porque podemos por una parte anular la reproducción del virus y por otra potenciar las defensas de la persona infectada. Por eso la gente ya no se muere de SIDA, y por eso ahora alguien con VIH no tiene SIDA, tiene un virus latente y una vida normal.

Así llegamos al coronavirus. Obviamente Kary Mullis nunca dijo nada del coronavirus, porque falleció antes. Pero si extrapolamos lo dicho previamente, probablemente pondría en duda que el SARS-CoV-2 produzca la Covid-19. Pero… ¿vale la PCR para detectar la presencia del virus? En su propio libro dice:

  • «It would find infectious diseases by detecting the genes of pathogens that were difficult or impossible to culture»

Encontraría enfermedades infecciosas detectando los genes de los patógenos que eran difíciles o imposibles de cultivar. Exacto, la PCR permite detectar enfermedades infecciosas (Covid) detectando los genes de los patógenos (SARS-CoV-2). Así que no, Kary Mullis nunca dijo que la PCR no sirviese para detectar un virus, más bien al contrario.

Os recomiendo muchísimo que leáis el libro. Como dije al principio, a mi me ha resultado muy interesante. Si queréis comprarlo en Amazon ayudándome un poquito, lo podéis hacer en este enlace: Dancing naked in the mind field.

Si quieres apoyarme sin más, puedes invitarme a un café, que ayudará a que pueda seguir leyendo más libros y además pueda avanzar en mi carrera independiente.