Bacterias en el cerebro

Una pretende aquí mantener un ritmo de publicación, pero la salud no se lo está permitiendo. Un resfriado más largo de lo normal y un exceso de trabajo me han hecho estar de baja temporal, pero esperemos que todo vuelva a la normalidad y pueda cumplir mi objetivo de este año. Y aunque mi resfriado fuese por un virus, yo aquí vengo a hablar de bacterias, concretamente de bacterias en el cerebro.

Hace ya un par de semanas varios medios se hicieron eco de un artículo publicado a finales de noviembre en Neurobiology. Vale, ya, que llego un poco tarde… pero llego.

En el artículo, unos investigadores de la Universidad de California dicen haber encontrado bacterias en cerebros de personas con Alzheimer. ¿Qué quiere decir esto?

El Alzheimer es una enfermedad bastante complicada. Todos conocemos los síntomas, y también sabemos que es bastante complicado diferenciarlo de la demencia senil por los primeros síntomas. Bioquímicamente, el Alzheimer se caracteriza por una acumulación de proteínas mal plegadas. Una de las proteínas implicadas es la beta amiloide, que forma los famosas acumulaciones de fibras amiloides que tanto caracterizan los cerebros con Alzheimer. Realmente, las fibras amiloides se generan por el corte de la proteína precursora amiloidea, de la que todavía no tenemos muy clara su función, pero que sabemos que atraviesa las membranas de las neuronas y que se acumula en las regiones de sinapsis, por lo que se asume que tiene una función importante en la formación de dichas sinapsis, y probablemente como proteína transportadora.

Si la proteína precursora amiloidea se corta cuando no debe, genera los fragmentos beta amiloides, que se unen formando fibras, esas fibras forman placas, y ahí tenemos el problema. Pese a ello, el fragmento (que llamamos péptido) beta amiloide tiene muchas funciones indispensables y su carencia también generaría problemas. Por eso es importante el plegamiento. Si se corta y no se “dobla” correctamente, empieza a agregar, y una vez que tenemos un núcleo de partida para la agregación, el resto se unen a la fiesta.

Otra de las proteínas implicadas en el Alzheimer es Tau. Tau estabiliza los microtúbulos en las neuronas. Explicado de una forma más corriente, si pensamos que los microtúbulos son las carreteras de las células, Tau se ocupa de mantener el tráfico fluido. Si el tráfico no es fluido, los nutrientes no llegan a tiempo a las sinapsis. Como el tráfico es algo irregular, Tau necesita un mecanismo de control, que ocurre mediante la fosforilación (digamos, se le añade una etiqueta para que esté activada). Si el proceso falla y se fosforila más de lo que debe, entonces empieza a formar fibras, no puede cumplir su trabajo, y la red de carreteras de la célula no funciona.

Sabiendo esto, volvamos al tema de las bacterias. Los investigadores han encontrado en el cerebro de gente con Alzheimer lipopolisacáridos (los ladrillos exteriores de la pared de las bacterias) y bacterias, concretamente una cepa de E. coli. La presencia de microorganismos asociados al Alzheimer no es algo nuevo, ya que antes se había asociado a infecciones de hongos e incluso al herpes, pero nunca se habían detectado bacterias vivas.

Lo que más me ha preocupado es que también las han encontrado en uno de los pacientes sanos. ¿Tenemos bacterias en el cerebro? Ellos mismos valoran la posibilidad de una contaminación. Yo creo que prefiero no pensar cómo esas bacterias han llegado al cerebro si realmente estaban ahí. Por supuesto, tampoco saben si las bacterias estaban vivas, porque digamos que no es el mejor medio de cultivo.

Independientemente de las dudas asociadas a los resultados, uno se debería plantear que qué ha sido antes, si el huevo o la gallina. Se sabe que una de las funciones del péptido beta amiloide es antimicrobiano, ya que está implicado en la respuesta inflamatoria. Quizá, si no se está plegando correctamente y no trabaja como debe, es más fácil que las bacterias campen a sus anchas por nuestro cerebro. Pero quizá una infección bacteriana sature la actividad de estos péptidos y no puedan plegarse correctamente por ello. Sabiendo también que la gente con una vida más sana es menos propensa a desarrollar Alzheimer, ¿no valdría la pena investigarlo?

A día de hoy hay muchas teorías sobre el posible origen del Alzheimer. Muchas apoyan una base genética, pero no como única razón. Tenemos las teorías que basan el origen en el mal plegamiento de las proteínas antes mencionadas, pero también las hay que piensan que el mal funcionamiento de transportadores es lo que desencadena el resto. En cualquier caso, es una enfermedad muy común y demasiado desconocida. Por ahora os dejo con la duda… ¿tendremos también nosotros bacterias en el cerebro?

Gram-negative bacterial molecules associate with Alzheimer disease pathology.
Zhan X, Stamova B, Jin LW, DeCarli C, Phinney B, Sharp FR.
Neurology. 2016 Nov 29;87(22):2324-2332.
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Cómo limpiar un teclado

Aprovechando que un resfriado/gripe me tiene retenida en casa y que me estoy volviendo loca sin poder hacer nada, os voy a contar cómo limpiar un teclado.

Lo del resfriado se venía venir. Hice todo lo que pude por evitarlo. Hace cosa de dos semanas llegó el primer afectado al laboratorio y poco a poco fueron cayendo como moscas. Yo aguanté estoicamente, pero en algún momento de debilidad, un virus consiguió colarse en mi cuerpo sin ser vencido. Y aquí estoy, con fiebre, retenida en casa. Me he quedado en casa porque estoy hecha mierda, sí, pero también para no seguir propagando el virus, que de ésta no salimos. Y es que parece mentira, trabajando con lo que trabajamos, que los primeros enfermos no decidiesen quedarse en casa por el bien común.

En el pasado ya hablé de cómo hacer todo lo posible para no pillar una gripe y cómo evitar desperdigarla por el mundo. Hoy, ya que de infecciones va la cosa, os voy a contar cómo mantener limpio un teclado. Y es que los que tenemos esa especie de superpoder que nos permite ver virus y bacterias, sabemos lo llenos de mierda que están los teclados. ¿Me vais a decir que el vuestro no? Mentís. En algún momento habéis estornudado o tosido, ahí se van los virus. O habéis ido a coger algo a la cocina y luego tecleado… y a saber lo que tal ha ido en vuestros dedos. Por no hablar de si venís del baño. ¿Que os laváis las manos? Entonces decidme… ¿qué hacéis en la oficina? Se sabe que uno de los sitios con mayor acumulación de bacterias en los aseos públicos (o de oficinas) son las puertas. Así que bueno, por mucho que vosotros os hayáis lavado las manos, seguro que os lleváis algo de regalo al salir.

Antes de empezar a comentar el tema os aviso que lo único que hago es comentar una infografía que encontré hace tiempo, que la tenéis enlazada al final, y que sois libres de imprimirla y pegarla en grande en la oficina, a ver si alguien aprende algo. Que estas cosas se hacen para eso. Pero para los vagos que no quieran leer en inglés, ahí va la info:

  • Si dudáis de la acumulación de gérmenes varios en vuestro teclado, pensad en la última vez que lo limpiasteis. Pensad ahora la frecuencia con la que limpiáis el baño o la cocina. Pensad en todo lo que tocáis antes de tocar el teclado. Sí, en vuestro teclado hay, seguro, muchos bichos.
  • Los teclados de mujeres suelen tener más gérmenes que los de hombres. Esto no es cuestión de higiene. En general, esto se debe al mayor uso de cremas y mayor longitud de las uñas en las mujeres. Unas uñas largas dan cobijo con más facilidad a los gérmenes, y si además les dejas restos de crema pues mejor. Obviamente, los teclados de hombres que usen cremas también suelen tener más gérmenes. Por esto es importante que cuando te pongas crema de manos, frotes hasta que se absorba completamente. Si queda graso, mal.
  • Muchas de las bacterias que se encuentran en los teclados son resistentes a antibióticos. Pensad que de alguna forma se las habrán apañado para sobrevivir y llegar ahí.
  • La mayoría de bacterias de los teclados son fundamentalmente inofensivas (a no ser que te pongas a lamer el teclado y tengas un sistema inmune de juguete), porque la mayoría las puede combatir nuestro sistema inmune en el tracto digestivo. Pero ojo, la cosa cambia si hay un corte en la mano, que entran directas al torrente sanguíneo. Así que mucho ojo con pielecitas y cortes con un papel. Son entrada fácil.
  • La mitad de la población no limpia su teclado ni una vez al mes de media. ¿Y tú?

Ahora, que ya habéis determinado que tenéis el teclado hecho un asco. Vamos a los pasos para limpiarlo:

  • Primero desenchufa el teclado. No quieres saber la vida propia que alcanza un teclado siendo limpiado.
  • Pasa un cepillito entre las teclas para quitar el polvo. Si tienes, usa el cepillo de la aspiradora. También puedes utilizar el método inverso, con un spray de aire comprimido (las tiendas de informática los venden por algo).
  • Quita las teclas y friégalas. Sí, las teclas de muchos teclados se pueden quitar. Si no vas a saber montarlas, haz una foto primero. Para limpiarlas puedes usar un cepillo de dientes. En seco, puedes usar una goma de borrar. Mi recomendación personal son los “borradores mágicos”, esas esponjas blancas que venden en los supermercados. Dejan las teclas como nuevas. Aprovecha para limpiar el espacio de debajo de las teclas.
  • Desinfecta. Si quieres compra un desinfectante en tu tienda de informática, pero si no usa alcohol. Humedece un bastoncillo y pásalo por cada esquina. Puedes usar también un paño o papel que no deje restos. Si quedan restos, vuelve al paso del aire.
  • Si se mete algo en el teclado, puedes usar “silly putty” (“blue tack”) y hacer presión. Tirará de lo que sea cuando lo quites.

En mi opinión personal, la limpieza en profundidad está bien, pero es algo que sé que no vais a hacer. Pero si algo tenéis que sacar de aquí es que no está de más que una vez a la semana, o cada dos semanas, paséis un paño humedecido con alcohol, que os permitirá retirar la suciedad y desinfectar vuestras teclas. Antes y después le pasáis el aire comprimido, y teclado como nuevo. Si podéis ver la roña en las teclas es que algo estáis haciendo mal. Pensad que yo en el laboratorio le hago eso a mi teclado a diario, así que bueno, que lo hagáis de vez en cuando tampoco es el fin del mundo. Al menos os podéis ahorrar alguna que otra infección inexplicable!

Fuente: Dirty Work: How nasty is your keyboard?