Volver a España en tiempos pandémicos: la despedida

Sin duda esta semana será peculiar, porque es la semana en la que me toca despedirme de mi puesto de trabajo. Puesto que he tenido casi siete años. Demasiados. Eso será el viernes, y aunque la cuenta atrás está siendo mucho más agobiante de lo que creía porque se esperan de mi demasiadas cosas en el último momento, cuando salga de allí no habrá vuelta atrás y me quitaré un enorme peso de encima. Por fin. Así que los planes de esta semana van orientados a esa parte.

Lo que he hecho

  • No he hecho todavía copias ni nada, pero ya tengo la lista de papeles que necesitaré conseguir.
  • He conseguido vaciar ligeramente el laboratorio.
  • No he conseguido todavía firmas porque… porque las cosas se me han complicado.
  • Me he deshecho de algunas cosas y creo que, quitando las que todavía necesito pero no se vienen, el resto de la cocina cabe en una caja.
  • Y lo más importante: he encontrado un sitio dispuesto a hacerme una prueba PCR con los requisitos del gobierno.

Lo que tengo que hacer

  • Fotocopiar y escanear media vida, así más o menos
  • Salir viva del laboratorio. Entregar mis llaves y traerme 200 francos en el bolsillo. No volver a pisar el edificio.
  • El finde tengo que meter todo lo que queda en el despacho en una caja, ir juntando las cosas del baño y la cocina y hacer una estimación de la ropa.
  • Tengo que relajarme y descansar un poco, porque las dos semanas siguientes serán muy intensas.

Así pues, la siguiente vez que venga por aquí será estando ya de vacaciones, en mis vacaciones previas al paro. Paro del que espero salir más o menos pronto pero que ocurrir, ocurrirá. Seguiré contando…

Volver a España en tiempos pandémicos: la PCR!

Esta semana todo ha dado un giro inesperado el día que el Gobierno de España decidió que yo tendría que hacerme una PCR para poder entrar en el país por vía aérea. Porque eso en otros sitios puede ser muy sencillo, pero resulta que en Suiza no es tan sencillo, y mucho menos si quieres que te den los resultados a tiempo. Porque a ver, Suiza es el país de la puntualidad, vale… pero también es el país de la pachorra. Y de darte todo en tres idiomas si hace falta, pero que ninguno de ellos sea inglés y mucho menos español. Esto ha alterado un poco todos mis planes porque he tenido que empezar a buscar eso…

Lo que hice

  • No, no vendí más muebles, porque me salió el tiro por la culata con uno (me cancelaron a última hora) y consideré que era mejor tomarme un descanso.
  • He adelantado (creo) suficiente trabajo de divulgación, pero como no paro de meterme en líos, todavía tengo muchas cosas pendientes. Habrá que ver en qué condiciones grabamos en las próximas semanas…
  • He liberado espacio. He conseguido sacar algo más de basura y poner un poco más de orden en las cosas que quedan. No sé todavía cuantas cajas más necesitaré pero empiezo a ver luz al final del túnel.
  • Aunque lo de rezar no es lo mío, creo que no habrá más confinamientos si las cosas se quedan como están, así que esperemos que las cosas sigan como ahora. Por favor, andadme con cuidado!

Lo que tengo que hacer

  • Esta semana tengo que recopilar una lista de todos los papeles que voy a necesitar escaneados o copias, e ir haciéndome con ellos.
  • Dado que es la penúltima semana, tengo que empezar a traerme del laboratorio las mil cosas que tengo allí.
  • Tengo que empezar a recopilar «las firmas», un proceso absurdo para poder dejar la Universidad.
  • El próximo fin de semana quiero hacer una limpieza en la cocina y separar lo que es para eliminar y lo que potencialmente va a irse conmigo. Mi objetivo es que no haya más de una caja de la cocina. Debería empezar a deshacerme de las cosas que no se vienen conmigo.
  • Y por supuesto, tengo que seguir buscando sitio para hacerme la dichosa PCR.

No son tareas nada fáciles, pero creo que más o menos va todo encaminado y he podido tomarme unos días de descanso esta semana, que básicamente he utilizado para correr en círculos pensando en cómo conseguir la PCR. Ahora estoy un poco más tranquila, pero no demasiado, porque si algo falla me quedo tirada sin un sitio en el que dormir. Es decir, ahora ya no sólo dependo de que el vuelo salga cuando tiene que salir, es que además dependo de que me den la PCR a tiempo. Y que sea negativa, que sólo me faltaba ser asintomática. Quién me mandaría a mi mudarme en medio de una pandemia… y sobretodo, ¿por qué no lo hice en julio?

Volver a España en tiempos pandémicos: lo de limpiar no es tan sencillo

¿Os he contado ya que hace falta una empresa que haga una limpieza «profesional» antes de dejar un piso en Suiza? Pues es un lío tremendo, y un lío muy pero que muy caro. Es una de las tareas con las que he estado entretenida esta semana, porque no resulta nada sencillo encontrar alguien que te cobre solo un riñón y no los dos.

Lo que hice

  • He contactado con varias empresas de limpieza. Dos visitaron el piso. Los presupuestos han sido de los más variados. No he confirmado todavía, pero parece que me quedaré con una que ronda los 500 euros. Y eso que son unas 4 horas estimadas de trabajo.
  • He conseguido cancelar con éxito la recogida de cajas y también que me devolviesen el dinero adelantado. Habrá que esperar a diciembre.
  • Tengo billetes de avión 🙂
  • He conseguido deshacerme de las mesillas de noche, del zapatero y de un colgador.

Lo que tengo que hacer

  • Quiero avanzar en la venta de muebles y quedarme solo con lo básico para los últimos días
  • Necesito adelantar trabajo «de divulgación» así que esta semana creo que me centraré más en eso, ya que en diciembre durante un par de semanas no voy a poder hacer nada.
  • Tengo que conseguir como sea liberar más espacio, y hacer un cálculo aproximado de cuantas cajas más necesitaré.
  • Quizá también rezar un poco, porque necesito que los casos bajen para que no haya confinamientos de última hora

Y así, con la incertidumbre… avanzamos una semana más.

Volver a España en tiempos pandémicos: la burocracia

Con la burocracia hemos topado esta semana… concretamente con la de Suiza. Porque yo ahí bien motivada que estaba haciendo mis planes, pero ahora resulta que una negativa por parte de la «autoridad» me hace alterar parte de mis planes. El caso es que yo pretendía cancelar mi permiso ya, porque todo el mundo te dice que lo hagas «con antelación» pero resulta que ahora no puedo hacerlo con antelación porque en la oficina en cuestión dicen que «tan pronto no». La madre que los hizo, además me tuvieron allí esperando una hora y el que me atendió lo hizo sin mascarilla… en fin, vamos a hacer el repaso:

Lo que hice

  • Fui a la oficina de inmigración y ya se ve que ha sido poco exitoso el trámite. Toca repetir dentro de unas semanas…
  • He acabado casi de llenar mis cajas. Tres están cerradas y una cuarta llena, pero ahora resulta que no las puedo enviar porque no me dan el dichoso certificado.
  • No, todavía no he comprado billetes de avión, pero gracias al cambio de normas en Suiza me podré ir unos días antes.
  • He puesto fotos y puesto a la venta/regalo cuatro «piezas» de muebles. He vendido con éxito la mesa del comedor, he regalado un colgador y tengo una mesita y otro colgador a la venta.

Lo que tengo que hacer

  • Lo primero, cancelar la recogida de las cajas, ya que como no tengo «el papelito» no puedo cumplimentar la documentación de aduanas…
  • Esta semana no creo que prepare más cajas, que casi todo lo que queda me hace falta. Pero me toca otra ronda de limpieza en la cocina para deshacerme de cosass.
  • Tenemos que comprar los billetes de avión ya, y que sea lo que la pandemia quiera…
  • Tengo que hacer otra ronda de fotos a muebles sin los que puedo vivir unas semanas, a ver si el finde que viene consigo deshacerme de algo más.

Y hasta aquí el resumen semanal de hoy. La situación en Suiza no ha mejorado, pero sí parece que la subida se ha frenado un poco frente a las semanas anteriores, aunque aquí nadie hace ni caso a los aerosoles. Veremos en que queda todo esto…

Volver a España en tiempos pandémicos: el semicierre

Todo va de maravilla, vamos, perfecto. Perfecto porque desde la semana pasada las cosas en Suiza han pasado a casi negro, y el negro de todo caerá, creemos, mañana. Si ya de por si plantearse una mudanza internacional se antojaba complicado, las nuevas regulaciones lo están poniendo más complicado.

En la situación actual sabemos que no hay forma posible de hacerlo en coche sin que se salga muchísimo de precio (por la cuarentena), así que sí o sí tiene que poder ser en avión. En Suiza han puesto algunas limitaciones en mi cantón, pero en principio a mi que cierren los bares no me molesta, aunque sí me molesta que hayan cerrado los gimnasios (pensaba ir sólo cuando esta vacío, conste). Lo que sí me viene en principio bien es la petición de teletrabajar, o me vendría bien si me hubiesen dado permiso para ello en lugar de insistir en que vaya igual. Por no se qué de que mi trabajo es high-priority. Ya, el caso es que para mi mi salud es high-priority…

Por la parte de España el toque de queda nos da igual, pero las limitaciones de movilidad pueden suponer un problema, duda con la que viviremos hasta el último momento. Vamos a ver qué ha ocurrido

Lo que hice

He conseguido finalmente hablar con mis caseros, pero mucho blabla y pocas soluciones. Sigo sin saber cómo quieren que haga la limpieza final. Tampoco ha sido muy productivo lo de ir al banco, ya que no pudieron decirme nada y tendré que recurrir a otra vía. Sí avancé con mis recibos, ya que para casi todos he conseguido hacer una revisión de lo que tengo que hacer para cancelar mis cuentas.

El martes pasado, en un día muy confuso en mi vida, compré cajas de mudanza, que se quedaron hasta el sábado a la espera de ser utilizadas. El sábado empecé a meter algunas cosas en ellas. Y también llamé a la oficina de inmigración, que al final ha dicho que bueno, que si eso de la cita y tal, pero que vaya y punto.

Lo que tengo que hacer

Todos mis planes para esta semana se pueden ver alterados mañana con las nuevas normas que ponga el gobierno suizo, pero en principio pretendo:

  • Buscar un día en el que pueda teletrabajar y antes de eso iré a la oficina de inmigración para intentar cancelar mi permiso. Prometo teletrabajar mis horas después. Necesito hacerlo ahora porque para muchas cosas me piden el certificado de que voy a salir del país.
  • Quiero acabar de llenar mis cajas. Debo llenar entre 3 y 4 para el primer envío que me gustaría realizar la semana que viene.
  • Espero poder comprar los billetes de avión.
  • Tengo que hacer fotos y poner a la venta/regalo al menos la mitad de los muebles de la casa (que a ver cómo recoge alguien si nos confinan…)

Reconozco que el plan va bien en general, y pese a la incertidumbre, creo que me está permitiendo tomármelo todo con calma. Si todo va bien, los últimos días serán muy relajados, aunque ya veremos cómo son esos días dada la situación actual. Además, teniendo en cuenta lo que se me van acercando los casos, tengo que contar con la posibilidad de ser cuarentenada en algún momento, aunque esperemos que nunca lleguemos a la situación de que sea yo la contagiada.

Todo lo que me consuela es la idea de que en dos meses estaré en España, aunque cada vez tenga más claro que ni de milagro estaré en Galicia. Nos han tocado tiempos interesantes.