Margarita

Los que seguís este blog desde el principio de los tiempos sabéis que mi vida se ha cruzado en varias ocasiones con la de Margarita Salas. Margarita nos dejó, y en el mismo año yo me he quedado sin dos de esas personas que veía como ejemplos, al menos en algunas cosas.

Me he quedado con muy mal cuerpo porque la última vez que la nombré antes de su muerte fue para criticarla por su defensa de López Otín. Pero hubo momentos muy buenos antes. Por ello decidí dedicarle un capítulo de Bacteriófagos y en lugar de volver a contar aquí todo os lo enlazo y os recomiendo escucharlo.

Para los que os animéis aquí os dejo el enlace, y así de paso veis lo que estoy haciendo en esa otra parte de mi vida…

A Margarita

Hacia el final del año

Vamos que estamos… ya casi a final de año. Me da cosa solo pensar que se va a acabar el año y yo aquí sigo estancada en lo que no quería, pero como lamentarse sirve de poco, hay que pensar en seguir adelante. Tras el inesperado agobio veraniego, las cosas vuelven a la calma y yo tengo que centrarme en mis objetivos. Vosotros solo sabéis algunos, que son los que os voy contando cada año y de los que doy cuenta de forma más o menos trimestral.

Aunque el trimestre acabó hace casi un mes, mi vida es muy ocupada y no he tenido hasta ahora un momento para venir a actualizar, a pensar, y a agobiarme con mi poco progreso. Vamos a ello.

  • Sigo leyendo y he conseguido recuperar el ritmo de mi objetivo. Creo que si nada se tuerce, podré cumplirlo. Por dios que nada se tuerza! Seguiré contando aquí qué libros he leído, y sí, alguna cosa pendiente tengo, lo sé.
  • Esto de publicar un artículo… es octubre y no tengo muy claro que consiga hacerlo antes de fin de año. Pero yo estoy a ello. Cuando salga todo, prometo contar la historia, porque no veáis pedazo historia hay detrás…
  • Mi ocio netflixero sigue bajo control. Ha sido usado, a ratos más de lo que debería y otros menos de lo que me gustaría. Tengo que centrarme en lo que tengo que centrarme.
  • Curiosamente he conseguido escribir aquí un poco más de lo que creía, pero menos de lo que me gustaría. Por razones que no vienen mucho a cuento he reflexionado que todo iba mejor cuando contaba mi vida y liberaba agobios… pero claro, ahora hay cosas que no se pueden contar.
  • Las vacaciones suelen ser sinónimo de conciertos, pero este año el tema ha estado muy seco, porque en mi pueblo no sé quién tomó el control de las fiestas que no tenía nada de buen gusto. Pese a ello, una escapada a otro pueblo calmó mis ansias de concierto de Heredeiros da Crus, que por cierto, han sacado disco nuevo y van a hacer gira fuera de Galicia… ¿sabéis quién va a intentar ir a uno? 🙂
  • En un giro inesperado de los hechos, cuando el laboratorio estaba que se caía en picado y yo a punto de explotar y quemar todo (figurativamente), entonces llegó un soplo de aire fresco… en forma de libertad y en forma de sangre fresca. Parece que tras todo este tiempo mi jefe ha descubierto qué necesito para ser feliz.
  • Desde mi entrada anterior he ido al rocódromo todas las semanas. Me salté una por enfermedad, pero añadí un día extra en otro sitio (que no me gustó nada). También he añadido algo más de ejercicio, he subido de peso, mi espalda ha crecido y me siento mucho mejor!
  • Sigo intentando comer mejor pero estoy lejos de mi objetivo. Cada dos por tres algo rompe mi plan, pero yo sigo intentándolo. Creo que ahora más que nunca es muy importante comer bien para mi progreso en otros aspectos.
  • No soy capaz de levantarme consistentemente a la misma hora. Bueno, sí, concretamente de levantarme demasiado tarde. Mi sistema de productividad va bien si quitamos ese detalle. Ni siquiera es que me líe con otras cosas, es que necesito dormir más. No sé por qué necesito dormir más que en el pasado pero tengo que arreglar esto, porque necesito esas horas extra en mi vida.
  • En el último mes me han preguntado varias veces que en qué año de mi tesis estoy, y no me han creído al decir que era postdoc… de quinto año. Supongo que eso es señal de que me mantengo joven. He conocido a gente de otros grupos, he organizado una fiesta para todo el departamento (nunca más en mi vida vuelvo a hacer eso) y me he ido de retiro con mis compañeros. Hemos sentido nostalgia de los 90 todos juntos, hemos jugado a las cartas, hecho el imbécil en la piscina y nos hemos reído mucho. Pese a ello, si hubiese podido elegir, no habría hecho ninguna de esas cosas.

Ahora me toca seguir centrándome y no descuidar ninguno de los aspectos de mi vida. Sigo teniendo que dedicar varias horas a la semana a X, un rato de vez en cuando a Y, seguir haciendo ejercicio y organizando mi comida mejor. Por suerte tengo la casa más o menos bajo control, y espero poder seguir así. Si pudiese saber cómo dormir menos y/o levantarme pronto de forma consistente… pero creo que el problema del sueño tiene un origen claro, aunque por desgracia si es eso no vaya a poder solucionarlo. Así que habrá que buscar alternativas.

Aunque espero escribir cosas en medio ya sabéis que, para final de año, vendrá el análisis completo. Mientras tanto, todos aquellos que me leéis desde el origen de los tiempos, ya sabéis que para temas científicos podéis escucharme en lugar de leerme, porque en Bacteriófagos sigo ahí fiel, cada martes un nuevo capítulo, a veces más técnicos y otras más personales… pero a eso no falto.

Aneca o no Aneca

Seguro que muchos habéis leído recientemente todas esas noticias sobre los «anecados». Se denomina con tal término a aquellos científicos que, pese a su gran carrera investigadora, no consiguen la acreditación X de la Aneca.

Vamos a poner en contexto el tema. La Aneca lo que hace es acreditarte como profesor, a diferentes escalas. Te acredita para dar clase, y es algo necesario para que te contraten para una serie de posiciones en la universidad española. Perdónenme los de dentro del sistema, pero es que intento explicar esto para los que están fuera.

El tema es que hay una serie de científicos que, pese a su trayectoria, no consiguen tal acreditación porque no cumplen los requisitos, y lo que ha saltado a la prensa es el caso de los que no cumplen los requisitos de horas de docencia.

Aquí mi opinión humilde y claramente en contra de la de la mayoría de afectados: a mi me parece normal. Porque si no has dado clase no eres profesor, por lo que no se te puede acreditar como profesor. Que no, dar clase no te hace buen profesor, pero lo único que podemos medir objetivamente es el número de horas de clase que has dado en tu vida, y si tiende a cero, pues poco podemos hacer.

Otro tema, y aquí es donde coincido con el resto, es que el sistema está mal montado. Nuestras universidades deberían tener investigadores no profesores, que diesen clases ocasionalmente, pero que no fuesen «profesores». Y también debería existir un programa para facilitar el paso de investigador a profesor. En muchos casos se supone que esto es lo que pasa durante una «beca» Ramón y Cajal, un tiempo en el que no se te requiere la acreditación, que podrás pedir al final, y en el que tendrás tiempo de dar clase… si tu universidad te lo permite.

Pero ahora vamos al tema que me afecta. ¿Qué hago yo? Así a ojo, creo que podría juntar las horas necesarias para acreditarme en las primeras escalas, lo que me permitiría en un futuro incierto presentarme a una plaza en una universidad española (por favor, contengamos las risas). El caso es que, aunque yo ahora vea altamente improbable que en algún momento de mi vida quiera hacer tal cosa, cuanto más tiempo pasa más se dificulta el tema. Primero, porque conseguir la acreditación no es algo que se haga en dos días: necesitas esperar bastante tiempo, y si la pifias, no puedes volver a pedirla al día siguiente. El otro problema es que como hablamos de España, para acreditar algo necesitas «el papelito». En el momento en el que yo hice las maletas mi cabeza se olvidó de seguir juntando papelitos, porque estaba harta de tener que justificar todo en mi vida. Tengo en algún sitio unos papelitos que dicen que yo di clase en España. No sé ni dónde están ni cuantas horas dicen que he dado, pero sé que los tengo. Pero no tengo claro que haya un registro detallado de las horas que llevo en Suiza, pese a que he dado clases prácticas de bioquímica varios años, he supervisado TFG y TFM, he dado seminarios teóricos, y seguro que algo más de lo que me olvido. Supongo que en mi departamento tienen algo, porque cada cierto tiempo recuerdan mi existencia y me piden que vaya a enseñar a futuros médicos cómo se hace una PCR. Pero lo que diga el departamento no me vale, resulta que necesito un papel del vicerrector, y me temo que en alemán no va a servir.

Pero tengo artículos científicos, un número razonable. Y si valoro objetivamente mis logros (al peso vaya, que es como se hace esto en España), supongo que no sería imposible conseguir la acreditación. Además, esa acreditación sería una línea extra que en otro país podrían valorar porque ya no soy yo diciendo que sé dar clase, es algo más oficial. Así que así estamos… ¿me molesto en hacerlo? ¿es el momento? ¿quiero volver a pegarme con la burocracia española?

Se agradecen comentarios de consuelo, las risas sobre las posibilidades de que una acreditación me pueda servir de algo os las quedáis para vosotros, que ya mientras escribo estoy pensando que esto puede ser absurdo. Pero quizá sea el momento… al menos mientras estoy aquí supongo que es más fácil conseguir los papeles. Si alguno de mis lectores ha pasado por el proceso también me vendrían bien recomendaciones de cómo no cortarse las venas en ello. Al menos espero que no me hagan mandar copias compulsadas de todo… porque esa fase ya la hemos superado y un pdf vale, verdad???

Reajustando el rumbo

Va ya más de medio año y va tocando hacer una actualización del estado de mi vida. Hacer una reflexión y ver cómo encaminar el resto.

Desde que a principios de mayo escribí aquí diciendo que había tomado una serie de decisiones de cambios, poco ha cambiado. La decisión es la misma, pero una serie de cambios inesperados pueden facilitar (o dificultar) seguir adelante con el plan. En los últimos dos meses ese plan alternativo ha estado un poco en stand by por culpa de muchos viajes y temas de trabajo, pero ahora que la cosa se tranquiliza voy a ponerme otra vez a ello.

Lo primero que tengo que hacer ahora es descansar y disfrutar de unas vacaciones más que merecidas. Ante todo necesito poder recuperar fuerzas para enfrentarme a lo que va a venir desde septiembre hasta final de año. Voy a hacer un repaso a cómo van esos propósitos, y comentarlos con perspectiva, ya que vienen tiempos difíciles.

  • Casi he conseguido recuperarme en la lectura. Voy todavía un poco por detrás del plan, pero espero poder arreglarlo. Además, he estado escribiendo entradas sobre los libros que he leído, intentando mantener un poco más vivo este blog. Y seguiré a ello, que tengo varios pendientes, así que atentos.
  • En la entrada de mayo dije que por mis ovarios iba a publicar un artículo antes de fin de año. Insisto en el tema. Por suerte, en estos momentos lo veo más cerca que en mayo. No tendrá un impacto altísimo, pero estará ahí, que es lo importante ahora.
  • Sigo viendo cosas pero menos. Lo he utilizado un poco como escapatoria en los últimos meses para poder distraerme un poco, pero ahora que puedo retomar mi otro proyecto supongo que tendré que mantener el uso de Netflix bajo mínimos.
  • Como decía antes, he conseguido escribir un poco más por aquí a base de comentar libros, pero menos de lo que me gustaría. Este blog siempre me ha sido de ayuda en el pasado, así que tengo que retomarlo como sea.
  • Conciertos… ¿he dicho ya que me voy de vacaciones? Veremos qué se puede hacer.
  • El tema de cómo va el laboratorio es más que complicado. Creo que ya llevo demasiado tiempo ahí, y eso empieza a pasar factura. Sobrevivimos y vamos tirando, que es lo importante. Pero las cosas no están ni mucho menos como me gustaría. Y no puedo hacer mucho por cambiarlo 🙁
  • Aunque la cantidad de ejercicio decayó con el agobio de otras cosas, algo he conseguido mantener y estoy sorprendentemente más fuerte. Intento ir al rocódromo todas las semanas al ser una actividad que me ayuda mucho a desconectar del resto y me lo paso muy bien (pese a las heridas, ay, pica). Ahora que puedo limpiar mi sistema y empezar de cero el cuatrimestre final, voy a reservar como sea algo más de tiempo para el ejercicio. Creo que si no me hubiese ocupado de eso a principios del año no habría conseguido aguantar estos dos últimos meses.
  • Algo parecido pasa con la comida. Aunque he comido peor sobretodo en el último mes, en general la cosa ha mejorado y creo que es algo positivo para mi. De todas formas todavía puedo mejorar mucho y es un tema importante. En los últimos meses hubo un par de crisis porque claramente mi cuerpo ya no aguantaba más y una buena alimentación es imprescindible.
  • Sigo libre de alemán y pese a ello sigo entendiendo y siendo capaz de comunicarme cuando es imprescindible. Me alegro mucho de estar dedicando ese tiempo a otras cosas.
  • Aunque he tenido que desplazar mi proyecto paralelo, mi productividad está on fire. He mejorado muchísimo mi sistema y creo que es importante mantenerlo así. Las rutinas son muy importantes en mi vida y tengo que implementar alguna cosa más. Creo que lo más importante de cara al último cuatrimestre sería ser capaz de levantarme consistentemente a la misma hora para llevar mejor el plan del día.
  • Me gustaría poder decir que no estoy gastando mucho dinero, pero no puedo afirmarlo ni negarlo porque tengo un descontrol tremendo en estos momentos, en parte favorecido por mi cambio de status en Suiza y no saber muy bien cuantos impuestos tengo que pagar. Diría que «creo» que estoy gastando menos, pero una de mis tareas pendientes en estos momentos es poner al día mis presupuestos.
  • Me importa una mierda parecer adulta o no. Lo importante es sobrevivir. Y sí, quizá pasar del aspecto y cuidarme más. Parezca lo que parezca. Porque quizá en unos años lo que quiera es seguir pareciendo más joven de lo que soy. Ya me pondré vestido y tacones cuando haga falta.
  • A ver si a final de año consigo poner de alguna forma junto todo lo que estoy haciendo para los propósitos de Bacteriófagos. No cumplo ni de lejos… pero lo intentaré. Quizá si lo pongo junto vea que no voy taaan mal como pensaba.

Y hasta aquí la actualización veraniega del estado de una servidora. Me prepararé para lo que se me viene encima y con un poco de suerte todavía podré hacer una actualización otoñal antes de la recta final, pero dependerá de cómo vaya el tema. Lo que sí os prometo es que aunque yo me vaya de vacaciones me aseguraré de proporcionar algunos contenidos para entretener al personal…

Cuando acechan cambios

Aunque a finales del año pasado, cuando escribía mis propósitos para este ya lo veía venir, cada vez veo más claro un cambio en mi vida. Esa clase de decisiones que se intentan evitar, pero que un día te das con algo en las narices y decides hacer. Pues más o menos eso ha pasado, y como mi vida es mía, hago con ella lo que me da la gana. Por eso he decidido hacer cambios en ella, porque yo decido qué es lo que quiero, y como el camino establecido no me iba a dar lo que quiero, pues hay que cambiar el camino, porque aquí lo que importa es arreglar lo que ha ido mal y ser feliz.

Esos cambios implican un nuevo proyecto en mi vida. Algo que es totalmente nuevo para mi y que no estoy segura de cómo enfocar, pero estoy haciendo lo que puedo por ahora. Y es que si una no se arriesga, no va a conseguir nada. De todas formas mis propósitos siguen en pie, y voy a hacer un repaso ahora que ha acabado el primer cuatrimestre.

  • Libros: aunque voy con cierto retraso, parece que voy manteniendo. Y aunque va ya parte del año avanzada, he decidido que voy a escribir aquí sobre los libros relacionados con la ciencia que voy leyendo. Serán entradas pequeñas, pero espero que os sirvan para animaros.
  • Papers: preferiría no hablar del tema dada la dificultad en estos momentos… pero es un tema relevante. No, no he publicado todavía nada. Pero sí, lo voy a publicar antes de fin de año por mis ovarios, o como se diga.
  • No, no he tenido mucho tiempo para ver cosas… ¿he dicho ya que he empezado un proyecto paralelo? Me faltan horas.
  • No he escrito nada aquí, pero eso ya os he dicho que pienso solucionarlo. He empezado a escribir en otro sitio, pero no os voy a contar más. Me faltan horas para atender a todo…
  • En enero tuve un congreso en Austria. Era la primera vez que iba allí. Muy bonito, mucho frío. En Semana Santa estuve por Asturias en una escapada. Una escapada que me sirvió mucho para aclarar mis ideas.
  • Conciertos no hay ni habrá hasta el verano, me parece a mi.
  • El laboratorio… no tengo claro si va bien o mal. Hay cosas que van muy bien y cosas que van mal. Me gustaría que hubiese cambios, y echo de menos a gente que se ha ido, por el bien que hacían. Pero hay mucha gente nueva, y eso puede ser positivo. Yo intento ayudar al buen funcionamiento en lo que puedo, y no matar a nadie, aunque a veces es muy difícil.
  • Sigo haciendo ejercicio, mucho más de lo que creí que podría hacer. Creo que es uno de mis logros en los últimos meses y no quiero abandonarlo.
  • Intento comer mejor, pero los momentos de crisis no ayudan. Pero yo lo intento.
  • No he tocado una palabra de alemán desde enero. Sé que es un propósito que no voy a cumplir a estas alturas del año. Y por alguna razón me hace tremendamente feliz.
  • Creo que soy productiva… pero esto de haberle dado una vuelta más y meter al sistema otro proyecto extra lo está poniendo difícil. Creo que me llevará un tiempo volver a poner todo en orden. Estar trabajando muchos fines de semana hace que se me acumulen cosas, y las cosas acumuladas me agobian (por eso hoy me he quedado en casa para ocuparme de ellas).
  • Curiosamente no estoy gastando más de lo que debo, creo que se debe fundamentalmente a mi falta de tiempo libre…
  • No parezco adulta, y desde que me he cortado el pelo menos. Y me hace falta. Pero no quiero. Ay, no sé, estoy confusa…
  • Hago lo que puedo con mis propósitos de Bacteriófagos. Aunque compartiendo voy un poco lenta, hago lo que puedo. Por mi parte se van haciendo, pero no he encontrado la forma adecuada de compartirlo. Pero me está sirviendo para mucho a nivel personal.

Y con esto, damos por cerrado cómo va el año. Va tirando, con grandes decisiones. Es sorprendente cómo plantearse un gran cambio en tu vida puede suponer de algún modo tranquilidad. Quitar agobio. Querer centrarse en lo que realmente te importa. A lo mejor el problema era eso, y las piedras en el camino son por culpa de eso, porque tengo que centrarme más en lo que realmente importa.