Vitaminas y minerales para la salud

El libro que os traigo esta quincena seguro que lo conocéis si os movéis un poco más por el mundillo divulgativo en español. Se trata de «Vitaminas, minerales y salud óptima» de María I. Tapia, gran divulgadora pero muy desconocida para muchos hasta que llegó el Covid, momento en el que creo que le llovieron los seguidores. Si no la seguís, estáis tardando.

Como siempre, puedo no estar de acuerdo en todo lo que dice, pero centrándome en el tema del libro, lo he encontrado muy correcto, por lo que respecto a los contenidos sin duda es una lectura recomendada. Lejos de otros libros que tocan la misma temática, en este caso no se trata de una simple lista, lo que se agradece muchísimo. Vitaminas, minerales y salud óptima es un libro ameno, fácil de leer, y que a todo el mundo le descubre alguna que otra curiosidad.

¿Qué me ha gustado?

Personalmente destacaría que a mi me ha enganchado mucho la parte en la que se hace la descripción del descubrimiento de las vitaminas, de cómo se aislan, y de cómo eso fue haciendo que nuestro mundo fuese cambiando, según se sabía o no qué función tenía cada vitamina. Y es que ahora nos puede parecer trivial, pero la gente se moría hasta anteayer por falta de vitaminas simplemente porque no sabían qué era lo que ocurría. Lamentablemente, ahora seguimos teniendo muchas personas con avitaminosis en el mundo, pero ahora las razones son muy diferentes. Y aunque todos conocemos la historia de los barcos y el escorbuto por falta de vitamina C que se arreglaba llevando naranjas… ¿nos hemos planteado alguna vez cómo son los problemas derivados de la falta de otras vitaminas?

Vitaminas, minerales y salud óptima además de tener mucha historia tiene muchos trucos, diría que la inmensa mayoría entre líneas, que nos acaban dando ideas para estar sanos sin caer en el consumo de suplementos que sean innecesarios. Y también se analiza lo que hacen esos complementos, porque hay que reconocer que de vez en cuando pueden hacer falta, dependiendo de la situación de cada uno, pero se deben tomar siempre con un control, porque también descubriremos que en algunos casos un exceso de vitaminas puede ser dañino.

¿Recomendación?

Sin duda hablamos de un libro que recomendaría a todos los públicos. A los más avanzados seguro que os descubre algo, y es una lectura fácil y amena, mientras que a aquellos que estéis más perdidos en el tema os servirá de punto de partida para conocer mejor todos esos micronutrientes que nos dan la vida.

Yo lo he «leído» en Audible (del que podéis conseguir una prueba gratuita aquí), pero os dejo el enlace afiliado para Kindle, que creo que es la plataforma más utilizada por mis lectores. En cualquier caso, también está disponible en formato árbol muerto, que sería un buen regalo de navidad para esa persona a la que queréis lanzarle un mensaje subliminal sobre su dieta.

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Qué sabemos del ADN

Siguiendo la línea del último libro que recomendé, hoy traigo uno de la misma colección, pero que esta vez nos habla del ADN. Hoy hablamos de los orígenes, del descubrimiento de la doble hélice y de lo que vino después.

Aunque este libro lo voy a recomendar con la idea de que lo lean aquellos que están más perdidos que un pulpo en un garaje, tengo que decir que personalmente lo he visto un poco sencillo de más. Entiendo que es en gran parte por deformación profesional, porque me sé todos los detalles de la historia, pero quizá por eso tengo la impresión de que se le ha dado un halo de romanticismo que sobraba. Ya que estamos, si vamos a contar la historia, a estas alturas ya podríamos contar un poquito más de chicha, en lugar de repetir lo que dicen todos los libros.

Me faltan las broncas, pero también me faltan los muchos problemas que tuvieron Watson y Crick en el proceso, que no solo era Rosalind la que era ignorada de vez en cuando. También me faltan detalles de lo que ocurrió después, o por qué ese Nobel fue de los que menos nominaciones tuvo en aquellos años. El exceso de crédito por algunas cosas, la falta en otras. Y me sorprende el salto… el que haya tantos detalles de los comienzos, pero tan poco de lo que ocurrió desde aquel Nature de la doble hélice hasta CRISPR, porque había que profundizar en CRISPR para decir que era algo español. Pese a todo esto, para una persona que no conozca la historia, alguien en quien el interés por la biología molecular esté despertando, sigo pensando que es un libro interesante.

Interesante pero quizá técnico, porque sigo viéndolo más como una colección de datos, y menos como una narración de una historia. Así que cada uno se piense en qué punto está, y si lo considera potencialmente interesante, entonces que se lance. En España me consta que es un libro que se encuentra en muchas bibliotecas, pero la verdad es que el precio en la versión de Kindle es muy asequible. Dado que es un libro bastante corto, puede ser una lectura interesante para una tarde, que fue lo que hice yo, aunque tuviese mis dudas al respecto.

Aquí os dejo el afiliado para la versión de Kindle, la versión de tapa blanda es un poquito más cara, pero seguro que en España se encuentra en muchas librerías. En América la cosa será más compleja, así que en ese caso quizá mejor digital.

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Cómo se fabrica un medicamento

Quizá uno de los temas de los que más se ha hablado en el último año, y todavía muy desconocido. ¿Cómo se fabrica un medicamento? ¿Qué controles tiene que pasar? ¿Podría volver a ocurrir algo similar a lo pasado con la talidomida?

Aunque nos hemos cansado de decir que existen los ensayos clínicos, todos sabemos que eso es desde hace muy poco. Sí, muchos medicamentos llegaron al mercado sin haber pasado todos los controles necesarios, pero eso es cosa del pasado. También lo es que no haya una evaluación independiente de los datos obtenidos. Incluso en situaciones de gran desesperación como la del último año, se han realizado los ensayos con el número de personas necesarias, y buscando los objetivos que había que buscar.

Pero también se nos repite mucho que todo ha ido demasiado rápido. Quizá esos comentarios se basan en el imaginario común de que lo que prima es el tiempo, cuando lo importante es el número de personas en las que se analiza un efecto durante un periodo limitado. Pero para eso, tenemos que saber más de los ensayos clínicos. De los de ahora, de los de antes, y de los que no se hicieron.

Para resolver muchas de esas dudas os traigo el libro de esta quincena, que justamente se titula así, Cómo se fabrica un medicamento. Un repaso por el pasado y el presente del desarrollo y de los ensayos. Breve, pero con la información necesaria para tener un poco más claro que no, no formamos parte de un gran ensayo. Las cosas no funcionan así. Y de los errores de la farmacovigilancia también se aprende, y hemos aprendido. Seguro que todavía cometemos muchos, pero desde luego no aquellos de los que se acusa a las farmacéuticas. Otro día os traeré algún libro que hable sobre la otra parte, la turbia, que existe, pero que en la actualidad una serie de oficinas en diferentes países se ocupan de controlar. ¿Sabíais que es obligatorio presentar también los resultados negativos? Esa es, por ejemplo, una de las partes que algunas empresas tienden a olvidar. Pero hoy nos centramos en cómo funcionan los controles para que no se repitan los errores del pasado.

Cómo se fabrica un medicamento me parece un libro muy recomendable para todos los públicos, pero especialmente para aquellos que desconocen el proceso. Si sabes los detalles de los ensayos preclínicos y clínicos, quizá nada te sorprenda, más allá de alguna historia que ya habías olvidado. Pero si eso de las fases ha aparecido en tu vida con el coronavirus, este es tu libro. Cómo se fabrica un medicamento lo puedes conseguir en Amazon, en versión Kindle, a través de este enlace afiliado, por poco más de lo que cuestan dos cafés.

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Conexiones perdidas: no es el típico libro de autoayuda

Hace un tiempo, no recuerdo quien me recomendó este libro. Recuerdo que había un contexto detrás, que era porque yo hablaba de algún otro libro. El caso es que me lo apunté a la lista de pendientes y cuando surgió la oportunidad, un par de meses más tarde, me lo leí. Conexiones perdidas es un libro que vale la pena leer.

A simple vista puede dar una impresión errónea y que pensemos que es el tradicional libro de autoayuda, pero yo me lo apunté por confiar en el criterio del que lo recomendaba (seas quien seas, gracias por habérmelo recomendado, confié en ti e hice bien). Conexiones perdidas trata sobre la depresión de Johann Hari, el autor, pero al seguir su vida y sus análisis de su propia depresión, nos hace replantearnos otras muchas situaciones.

No es necesario estar deprimido para poder extrapolar ideas. En el propio texto ya nos queda claro que la ansiedad va ligada a la depresión y que los ataques de ansiedad ocurren pero hay muchas formas de minimizarlos y lidiar con ellos. Sí, una forma es el tratamiento farmacológico, pero eso no soluciona el problema, lo suprime mientras se buscan (o no) las bases de lo que puede hacer falta (o no) solucionar.

Busca ayuda cuando te haga falta

Hago una pausa en el comentario del libro para recordar que independientemente de la posible utilidad de las lecturas varias para entender la situación, ningún libro te va a dar las claves para superar la depresión o la ansiedad, o cualquier otra cosa. Si se empieza a notar que algo ha cambiado y que la situación va por el camino erróneo, hay que intentar a toda costa buscar ayuda de un profesional. Ya sé que eso en muchos casos cuesta dinero y que no todo el mundo se lo puede permitir, eso es una lucha que tenemos en paralelo los que creemos que la sanidad debe ser pública, universal, y cubrir el tratamiento psicológico. Mientras tanto, siempre se puede buscar alguna alternativa.

¿Recomendación?

En mi opinión no estoy especialmente a favor de aquellos tratamientos que bloquean síntomas sin tratar el problema. Opinión personal, no análisis científico de los hechos. Ya sea una depresión o una hipertensión. Si además hablamos de un tratamiento de por vida, pues todavía menos. Yo soy más de buscar un equilibrio y recurrir a los fármacos cuando ese fármaco va a solucionar (o disminuir) un problema. Y cuando eso lo hemos visto con un ensayo clínico. Pero es que además mucha gente no tiene acceso a esos fármacos, pero sí a otras opciones.

Repetimos muchas veces eso de que el ejercicio físico es antidepresivo. Y lo es, hormonalmente hablando, pero solemos prestar poca atención al análisis de sus efectos sobre una persona que ya tiene una depresión. Decimos que sienta bien salir a la naturaleza, pero… ¿lo aplicamos? Pensémoslo dos veces: el imaginario social nos dice que al amigo deprimido hay que llevárselo de copas. A la amiga de copas y/o helados de chocolate. No decimos que hay que salir a hacer una ruta de senderismo o subir al pico más cercano, pese a que (quizá) eso ayudaría más.

Si llegas hasta aquí y estás pensando sobre ello, sobre cómo puede afectar y cómo puede describir todo esto una persona que lo vive… entonces Conexiones perdidas es para ti. Se lee bien, es una historia personal, no un manual técnico. Y con lenguaje para todos los públicos, porque como es evidente, esto no es ni de lejos «de lo mío» y lo he entendido perfectamente.

Si lo quieres leer o se lo quieres regalar a alguien a quien le pueda ser útil (y no como una indirecta, que la liamos), puedes encontrarlo en este enlace afiliado y así me ayudas a mi a comprarme el siguiente. Por cierto… ¡acepto recomendaciones!

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Tu dieta puede salvar el planeta

No es la primera vez que comparto en este blog una opinión sobre un libro de Aitor Sánchez, pero es la primera vez que lo hago habiendo leído uno firmado de su puño y letra, así que bueno, ya se ve venir que igual estoy sesgada porque esperaba algo bueno del libro, pero desde luego no me ha defraudado en absoluto. Hoy vamos a hablar de «Tu dieta puede salvar el planeta».

La dieta 4.0

Aitor ya nos había enseñado en sus anteriores libros lo bueno y lo malo de nuestra alimentación. También cómo podemos mejorarla. Pero desde luego en este caso ha dado en el clavo, tocando uno de los temas más de moda en la actualidad: la dieta y el ecologismo. Aunque no debería decir ecologismo que luego se entiende lo que no es… la dieta y la contaminación, y el cambio climático, y el «nos cargamos el planeta y hay que evitarlo».

En este nuevo libro nos habla de la contaminación que rodea a nuestra alimentación, desde la producción hasta que llega a nuestras mesas, como debe ser. Y es que mucho se ha hablado en los últimos meses sobre la reducción del consumo de carne, pero aquí tenemos las cosas expuestas en más detalle.

Mis sorpresas

Cuando se habla de cambio climático y contaminación suele haber una serie de aspectos que a mi me enfadan, sea por posiciones demasiado radicales que acaban asustando más que ayudando o por cosas que directamente son erróneas, como algunas ideas sobre los transgénicos o el reciclaje. Yo tengo mi lista, y he de decir que en este libro Aitor lo ha clavado todo, porque coincido totalmente con su opinión sobre una serie de puntos clave:

  • Es bueno reducir los productos animales, pero nadie se muere si te comes una tortilla ocasionalmente, el caso es de dónde salen los huevos.
  • Los transgénicos no son malos, los malos son los humanos y su forma de usarlos.
  • Lo eco o bio es, en general, una estrategia para vender. A veces son productos mejores, pero no por ser eco.
  • Mejor reducir que tener que reciclar, pero no compres lo que ya tienes, primero úsalo hasta que toque cambiar y después ya optarás por una idea más sostenible.
  • Nadie es perfecto, no nos tenemos que torturar.

¿Recomendado?

Sin duda. Tu dieta, la tuya individual, no va a cambiar el planeta. Esto es algo que Aitor no dice así directamente, pero que digo yo. Si todos cambiásemos en todo el mundo nuestra dieta, entonces sí, porque obligaríamos a las empresas a cambiar sus estrategias. Porque son las empresas y los gobiernos quienes deben regular. Ellos pueden cambiar qué se etiqueta como eco para que sea eco (esto sí lo dice), y también han regulado en plásticos de un solo uso. Pues que regulen en más cosas. Que hagan pagar a las empresas que se están cargando el planeta.

Pero eso no quita que a nivel individual queramos dormir más tranquilos, y yo duermo más tranquila cuando sé que cuando tenía dos opciones, he seleccionado la más sostenible. Yo duermo muy tranquila cuando sustituyo la mitad de la proteína animal de mi dieta por vegetal, y cuando vuelvo hacerlo, y viendo que cada vez es menos… que por cierto, me sale más barato. Si tú quieres ver todos los pasos en los que un alimento contribuye a cargarse el planeta y aprender sobre todo lo que se puede hacer (a nivel individual o colectivo), sin duda te recomiendo que leas este libro.

Aquí te dejo el enlace afiliado en Amazon, aunque yo este sí me lo compré en versión árbol muerto (ya, sí, contamina… lo sé). Pero es que estaba en la Feria del Libro y me lo podía llevar firmado… y eso, que nadie es perfecto.

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