Viajes al sincrotrón

No sé por qué, pero cuando salgo de Madrid al sincro, siempre acabo escribiendo un post. Supongo que las horas muertas dan para pensar, para leer, para que se te ocurran cosas.

Está vez no hay horas muertas. Es sábado, es la una de la mañana, en un viaje al sincro, y me voy a dormir, porque Spain is different.

Empezaría a criticar la gestión del sitio… pero sólo decir que en algo en lo que te has gastado una millonada y lo desperdicias la mitad del día por no contratar unas cuantas personas que lo mantengan bien por la noche… en fin. Unos cuantos puestos de trabajo, a cambio de un montón de resultados, el doble de los que se van a obtener. Y digo se van porque, aunque los que estamos pendientes del tema llevamos un montón de tiempo pensando que «ya casi», «ya casi» hostias. Para la línea de mi tema, somos los segundos usuarios, y aunque nos ha ido hoy relativamente bien, esto está en pañales. Y el resto del sincro, vacío. Un montón de espacio. Espacio que podrían ocupar incluso empresas. Empresas españolas como por ejemplo Zeltia, pero no. Ni extranjeras. Nada. Y nada porque esto es España, porque recortamos, porque no hay dinero para investigación.

Me actualizan hoy que parece ser que el CSIC ya tiene dinero. Fíjate tú que casualidad. ¿Seguro? ¿Y para cuanto tiempo? Pero no se trata sólo de eso.

Cada vez que me muevo al sincro en Grenoble veo que es algo independiente, y luego pienso en los centros de investigación españoles, que no son más que herramientas políticas. Pienso en el presidente del Consejo, que cambia cada 4 años, con el gobierno. Pienso en los directores de nuestros centros. Son cargos políticos, y cuando hablamos de recortar en políticos, también tendríamos que hablar de recortar en esos políticos. Esos cargos tendrían que ser para científicos, científicos que no dependan de quién gobierne en La Moncloa.

Pero claro, está mejor como está… mientras los becarios vemos como nuestro sueldo baja, mientras tenemos que pensar cada vez más si un experimento realmente vale la pena, convencer a nuestros jefes que es a nosotros a quien nos tiene que comprar un reactivo caro y no al de al lado. Crear una red de contactos para conseguir muestras de reactivos (no vaya a ser que luego el experimento no salga y algún jefe nos quiera matar). Crear una red paralela de distribución de papers porque nuestros centros ya no pagan las suscripciones a las revistas…

Y conste que yo no me debería quejar, porque el director de mi centro es investigador bastante activo, porque mi jefe, mientras se pueda pagar, jamás me dirá que no haga algo porque es caro. Porque para nosotros la ciencia está ante todo, y preferimos que recorten nuestro sueldo a no poder comprar reactivos.

Y sí, nos recortan el sueldo. He leído mucho los últimos días sobre eso. Que nadie protestaba cuando Zapatero rocortó el 5%. Pues yo soy becaria, y a mi se me recortó. Y sí, nos quejamos. Pero nadie nos hizo caso. Y asumimos que era un esfuerzo necesario. Prefiero haber tenido un 5% menos, y haber podido comprar las placas de cristalización en las que puse los cristales que me han dado mi paper. Porque he disfrutado más con eso que con las vacaciones que podría haber cogido con ese 5%. Pero ahora la cosa es distinta. Estamos ahogados, ya no nos pueden recortar más, y viene el señor Rajoy y nos recorta un 7%. Porque es eso, es un 7%, no es una paga extra. Y sí, me la recortarán sin ser becaria. Y al próximo que me discuta que no es un gran esfuerzo, que los trabajadores del CSIC cobramos mucho y no lo vamos a notar tanto… le enseño mi nómina, y que me diga él cómo llego a fin de mes.

En fin… cada día pienso más que esto va a acabar como hace más de dos años predecía mi amigo @Sonicando: Hola, soy puta y pongo la cama.

De cumpleaños y recortes en el CSIC

A petición popular, voy a escribir algo…

Ayer fue mi cumpleaños. Y ya está. Sin celebraciones, sin grandes historias, un día más de trabajo… sin tiempo para pensar en otra cosa.

La última vez que escribí por aquí fue allá por mayo, y he estado muy ocupada desde entonces. Tras volver de mi estancia en París me ha tocado un congreso en Menorca, después dos viajes al sincrotrón en Grenoble, después otro congreso en Sevilla. El próximo fin de semana me toca sincrotrón de Barcelona. Y en medio, por supuesto, visitas familiares de rigor. No he podido escribir, lo juro.

Tampoco he tenido tiempo para leer y escribir algo en La Ciencia y sus Demonios. El resto de autores me van a matar. Pero prometo volver por esos lares. A ver si escampa un poco la ola de trabajo.

Pero hoy escribo, escribo porque o escribo o reviento. Las cosas en el laboratorio están siendo complicadas. Tras el crecimiento inesperado el grupo, han aparecido roces. No todos coincidimos en la forma de trabajar. Especialmente las mujeres… mujeres sensibles, rebuscadas, que esperan a ese momento en el que te puedan clavar un puñal por la espalda. Y lo peor es que lo ves venir. El punto en el que hemos «casi» explotado ha sido hace cosa de una semana. Con el estrés de la situación (entre otras razones, supongo) mi jefe ha tenido (tiene, en realidad) una conjuntivitis. Estar sin jefe en el labo ha sido complicado. No nos hemos matado, pero ha faltado poco.

Hoy, ya con jefe de vuelta (menos mal), y con todo su esfuerzo por intentar calmar la situación, yo he llegado al punto de decir «lo voy a matar, yo le arranco la cabeza» refiriéndome a un compañero. El chaval es el as de la falta de comunicación, pero es que en sí, lo grave, es que hayamos tenido que llegar a tal situación.

Y ya, cuando he llegado a casa, pensando que mañana será otro día y que esperemos que sea más calmado, me he encontrado con la noticia de la supuesta suspensión de pagos por parte del CSIC. Digo supuesta, porque hay quién dice que no es cierto. Por otra parte también tenemos quien jura que en su centro sí han recibido dicha carta. Lo que sí sabemos todos es que nuestros centros están jodidos. Hemos recibido sucesivos mails en los que se incluyen cada vez más recortes, y sabemos que antes o después va a llegar el día que, para poder asegurar las nóminas, no podamos comprar reactivos. O que para poder pagar las nóminas de los IP, no cobremos los becarios (escoria, ya se sabe). Y es que como diría cierto ser «investigamos por encima de nuestras posibilidades».

Y en sí lo que más jode es pasar por la Central del CSIC y ver cómo, en esas reuniones en las que pactan recortes, tienen sus pinchitos, su vinito, sus trajes, sus coches de lujo… porque para eso no hay suspensión de pagos. Pero yo que he adelantado el dinero de dos congresos, ya veremos si lo cobro, que es que sólo tenemos para nóminas. En fin.

Cada día está más claro, toca centrarse, centrarse y escribir. Acabar la tesis. Huir. Escapar de España y no volver nunca. La carrera investigadora aquí no existe, y mientras no exista no volveré a España.

Mientras tanto… toca intentar centrarse, hacer lo máximo posible. Y rezar al FSM para que a fin de mes, el CSIC decida que merece la pena seguir pagando nuestros sueldos, o tendremos que decirle al casero que no pagamos el alquiler, que entramos en suspensión de pagos, que más información en Serrano 117.

Día de los trabajadores

No se lo he preguntado nunca (creo), pero estoy segura de que mi jefe diría que el día de los trabajadores es un contrasentido. Entiendo las protestas, entiendo las manifestaciones, etc etc, pero no entiendo por qué, en el día de los trabajadores, se supone que no tenemos que trabajar. ¿Un día de descanso para quedarnos en casa y celebrar lo mucho que trabajamos el resto de los días? Por dios señores… que esto es España. Bueno, esto no, eso, que yo sigo en Francia.

Me parece a mi que hoy en día celebrar el 1 de mayo es como celebrar el 8 de marzo. ¿La mujer trabajadora? En fin. Pero conste que mi cabreo tiene explicación, y es que el día 9 vuelvo a España, y en mi última semana y media aquí me como dos festivos, y los dos en martes, lo que viene jodiendo el trabajo de media semana. Y yo estoy aquí para trabajar, y realmente es lo único que querría estar haciendo hoy. Pero como es el día de los trabajadores, resulta que no me dejan ir a trabajar. Una injusticia vaya.

Así que me toca buscar planes alternativos… Como llevo 24 horas más o menos actualizando de forma compulsiva la web de cierta revista, lo mejor es que me aleje de mi ordenador por unas horas. Hace sol, más o menos, así que me iré a París. Ya me quedan pocas oportunidades para pasear por el centro… ya veré que hago.

Primero tocará comer (que una es pobre como para ir pagando comida fuera todos los días) y después ya saldré. Mientras, limpieza de primavera en el disco duro. Ni os imagináis la de mierda que puedo acumular en la carpeta de descargas…  Lo que sea con tal de mantenerme ocupada. Ya queda poco, una semana… una semana… dentro de una semana será festivo otra vez, y yo estaré haciendo mi maleta. Y espero llevarme muchas cosas de aquí. Las cosas han cambiado mucho durante este mes a mi alrededor. Tengo que llevarme resultados. Pero también tengo que llegar con otras cosas que no tenía al venir aquí. Ha sido un mes en un laboratorio que no me gusta. Como sea, este mes tiene que convertirse en una línea en el CV.

Llamadme adicta, pero todo este rollo viene porque yo ahora debería estar haciendo una miniprep, no soltando el rollo aquí… Podía cogerme otro día libre, uno de esos que me paso horas sin hacer nada. Pero no hoy coño, hoy me viene fatal. En fin, el calendario laboral no tiene en cuenta que los experimentos llevan más de un día!

De becas y matrículas universitarias

Llamadme loca, pero el plan del gobierno para cambiar el sistema de becas y los precios públicos universitarios, no está mal. Concretamente, lo que está mal, es que no lo van a hacer bien.

Voy a basarme en mi propio caso, por esto de venir de una familia que declara religiosamente hasta el último euro que gana. Cuando yo estaba en la carrera, el sueldo entrante mensual en mi casa era de unos 1000 euros. Y yo tenía beca. Siempre me la han dado. Por extensión, sin beca estaría alguien que ingresase más que eso. Y bastante más, porque yo no caía dentro justilla exactamente. Alguien con unos ingresos mayores puede permitirse pagar la matrícula. La mía eran unos 1000 euros. Si suben el 50% que dicen, serían 1500. Y se puede pagar. Incluso mi familia habría podido pagar la matrícula. Lo que no podíamos pagar era el resto, el vivir mes a mes, pero 1500 euros de matrícula, sí podríamos haberlos pagado.

Entonces, vamos a asumir que, quien no tiene realmente dinero, tiene derecho a beca. La beca incluye la matrícula, que parece que es algo de lo que todo el mundo se olvida. En sí, si no eres realmente pobre (yo no lo era), la beca es la matrícula, y luego una limosna que ellos dicen que es para libros. Y en mi caso, otra limosna para el transporte.

Reconozcámoslo, la cara de nuestro señor ministro no inspira confianza. No me creo que vaya a hacer estos recortes como tienen que hacerse...

El problema no es el precio de la matrícula. El problema es que, al menos en mi caso, la beca no da para estudiar. Que suban el precio de la matrícula, perfecto, pero que dediquen ese dinero a darle una beca de verdad a quién lo necesita. Y lo primero que hay que hacer para eso es mirar con lupa las solicitudes de beca. Mirarlas con lupa para ver todos esos ingresos no declarados, propiedades no declaradas, etc etc. Porque igual que yo tenía beca, demasiada gente a mi alrededor tenía beca. Muchos con unos ingresos en la familia más que suficientes, y que dedicaban su beca íntegramente a alcohol y tabaco cada jueves de marcha. O, como hacía una compañera, a comprarse una camiseta nueva cada vez que salía de fiesta. Eso no es normal.

Lo curioso es que, pasados tres años de carrera, a la niña de la camiseta nueva, la pillaron. Hacienda se dio cuenta del fraude. Sus padres tuvieron que pagar una generosa multa por no haber declarado religiosamente, y ella tuvo que devolver sus becas. Y yo, que soy muy mala persona, me alegré por ello. Así que sí, becas a los que no pueden pagar, pero sólo a los que realmente no pueden.

Ahora vamos a asumir que el mundo es maravilloso y el sistema de becas funciona bien. Hemos subido el precio de la matrícula, pero quien no puede pagarla tiene derecho a beca, que cubre dicha matrícula.

Pero hay otro punto a analizar, y es la subida de la «nota de corte» para las becas. Un 6, dice el señor ministro. Pues oye, personalmente, a mi también me parece bien. Y ahora me diréis que claro, que eso es porque yo tenía buenas notas. Pues igual hay que analizar por qué yo tenía buenas notas. A lo mejor era porque quería asegurarme esa beca, a lo mejor era porque quería tener un futuro, a lo mejor era porque pensaba que salir de juerga a diario estaba sobrevalorado.

Lo que no veo es por qué hay que darle beca a alguien con tal de que apruebe el 80% de los créditos. Café (digo, universidad) para todos. Pues no. No todo el mundo tiene que tener una carrera universitaria. Ni un máster. Ni un doctorado. La Formación Profesional es también una opción, y muy buena. Conozco a mucha gente que, tras acabar una carrera, se ha dado cuenta de que eso no era lo suyo, que jamás iba a encontrar trabajo, que no le gustaba, etc etc y se han metido en un ciclo de loquesea y a currar. Pues coño, haber hecho el ciclo antes… Pero es que parece que si no tienes una carrera no eres nadie. Pero sí, luego serás un licenciado. Un licenciado que ha tardado 8 años en sacar la carrera (6 con beca, dos para las asignaturas pendientes finales), que durante ese tiempo se ha gastado una pasta de sus padres (la vida de universitario no es barata) y que ha ido aprobando por los pelos. Ha olvidado todo lo que estudió hace 8 años, no le gusta, y ahora tiene problemas para encontrar trabajo «de lo suyo».

Pues un 6, me parece perfecto. Un 6 no me parece algo taaaan elitista. Me parece pedir que, más allá de aprobar por los pelos un 80%, se te pida un esfuerzo. Se premia la excelencia. Y me parecería perfecto que, si en lugar de un 6 tienes un 8, se te premie por ello. Al menos así yo no me habría pasado 5 años siendo creativa en la cocina con «menús baratos de estudiante» (viva la pasta con atún y tomate). Y que no me vengan ahora con que ya se premia la excelencia dando una asignatura gratis a quien consigue una matrícula de honor. Para empezar, si tienes beca, te trae sin cuidado que te den una asignatura gratis, porque ya tienes cubierta la matrícula. Además, la MH es algo subjetivo. Te lo da el profesor si le caes bien. No se la da al mejor. Se la da al que tiene buena nota y le cae bien. Recuerdo que la señora MN, cuando yo estaba en segundo de carrera, no quiso dármela. Yo tenía la mejor nota de la clase. Dos puntos y medio por encima de la siguiente mejor nota. Y me puso un sobresaliente. Creo que es el sobresaliente que más me ha dolido en mi vida. Me enfadé mucho y fui a su despacho y le pregunté por qué no tenía matrícula. Y la señora me dijo «no considero que la merezcas». Claro. Así que que nadie me diga que la excelencia ya se premia con la MH.

Así que sí, considero que las tasas pueden subirse, que los requisitos para conseguir becas pueden subirse, pero que tiene que ir todo ligado a un control muy riguroso de quien tiene derecho a beca y, por supuesto, el dinero ahorrado ahí debería volver ahí, es decir, dedicarse a mejorar la cuantía de las becas.

No he dicho todo lo que pienso. Esta «reflexión» viene de un par de conversaciones mantenidas durante los dos últimos días. Se me olvidarán cosas y otras no las habré explicado convenientemente y darán lugar a malentendidos. Por supuesto, siempre tenéis los comentarios para replicarme y que yo pueda explicarme mejor…

Carta al señor presidente de Telefónica

Señor presidente, perdone usted que sea al primero que moleste con el tema, pero no ha podido pasar por alto que esta mañana, mientras revisaba mi lector de feeds, hayan salido dos noticias juntas: la de su sueldo y la de los recortes en investigación y en educación.

Señor presidente, según dicen las noticias hoy (como ésta), usted ha ganado el pasado año 10,2 millones de euros. Para no ser tacaña quitándole a usted el dinero, vamos a dejarlo en que ha ganado usted 10 millones, por redondear.

Esta misma mañana, también leía que las becas han sido recortadas en 166 millones (aquí), y que la partida para investigación ha sido recortada en 2000 millones (aquí).

Telefónica siempre ha sido una gran empresa. Yo misma soy cliente de su empresa. Y como cliente, me gustaría que usted emplease el dinero de forma útil, invirtiendo en futuro. ¿Suena a slogan?

Piense usted por qué su empresa gana tanto dinero. Voy a poner sólo un ejemplo… el iPhone. Durante un tiempo su empresa tenía la exclusividad de venta del terminal, y gracias a ello ganó clientes. Incluso hoy en día, cobran tarifas que muchos consideran abusivas frente a las ofertadas para otros smartphones. Pero sus clientes las pagan mes a mes. Por el iPhone. Por ese terminal. Por algo que han desarrollado un montón de ingenieros, telecos, técnicos… Por algo basado en patentes desarrolladas en grandes empresas. Por algo en lo que se nota que hay una gran inversión detrás, una inversión en I+D.

Ahora voy a ponerle otro supuesto. ¿Goza usted de buena salud? ¿Y sus familiares? ¿Alguna visita reciente al hospital? Probablemente, usted estará muy contento con los avances médicos existentes en nuestro país. Evidentemente ni se ha planteado jamás qué pasaría si no tuviese acceso a algo tan básico como una aspirina. O los antibióticos. O cosas más graves, como los tratamientos anticancerígenos, que espero que no tenga que usar jamás, pero que seguro que está mucho más tranquilo al saber que están a su disposición. Lo mismo, I+D.

Especialmente esta última parte, es desarrollada por gente como yo, que  se deciden por una carrera investigadora. Es una vida completamente diferente a la que usted conoce, nada que ver con las empresas. No trabajamos para mantener contento a un jefe, ni para que la empresa gane X millones al año. Trabajamos por el ansia que tenemos de descubrir algo, de que un día lleguemos al laboratorio y descubramos que sí, que eso en lo que hemos invertido años es capaz de matar esa bacteria que nada mataba, que conseguimos que esos ratones sobrevivan a un cáncer horrible, que curamos enfermedades, que desarrollamos una nueva vacuna. Que hemos Investigado y Desarrollado algo.

Pero gracias a esos recortes de los que antes hablaba, mucha gente como yo se va a quedar en la calle. Y no, no investigamos gratis, porque por mucho que sea nuestra pasión, tenemos que pagar un alquiler, y unos recibos, y comer. Y algo incluso peor, pagar matrículas en las universidades.

Le propongo que volvamos a los 10 millones suyos. A la vez, voy a mirar atrás… y mirar el BOE en el que salía convocada esa beca de la que disfruto. 13 de octubre de 2008. Becas FPU. Segunda página. Presupuestos. ¿Sabe usted cual era el importe destinado para el año 2009 para pagar el sueldo de los 950 becarios que íbamos a conseguir esa beca? Exacto. 10 millones. Vaya casualidades. Usted podría, con lo que ha ganado el pasado año, pagar un año de beca a 950 investigadores en España. Alucinante ¿verdad?

O le propongo otra cosa… piense usted en los proyectos del Plan Nacional. Vamos a pensar en un grupo pequeño, con un presupuesto pequeño. Vamos a pensar en darle a cada grupo la oportunidad de seguir su investigación, sin más, sin crecer, sin contratar a gente nueva. Sólo lo necesario para que puedan continuar experimentos y descubrir, por ejemplo, una nueva vacuna. Vamos a darles un proyecto pequeño, 100.000 euros. Los proyectos son para tres años. Multiplique usted. 100 grupos de investigación. Con su sueldo, usted podría financiar la investigación en 100 temas diferentes en nuestro país durante 3 años.

Así que, señor presidente, le planteo a usted dos opciones. Quédese usted con los 200.000 euros, que seguro que le sobran para todos sus caprichos, e invierta los 10 millones en:

– Pagar un año de beca a 950 investigadores

– Financiar humildemente a 100 grupos de investigación durante 3 años

En caso contrario, y sin que suene a amenaza, no se extrañe usted si pierde miles de clientes. No es que hayan hecho una portabilidad a otra compañía. Es que se han ido de España porque este país, como decía alguien, no es país para científicos.