Frases y fin de curso: como cambiar una rueda

Aunque debería meterlo en “frases ingeniosas”, voy a ponerlo un poco por libre, para aprovechar y contar otras cosas. Frases… pues las del profesor Carracedo hoy. Un profesor con un status social como él ha dicho cosas como…

  • “Tenía un macaco, que era yo” (ante una diapositiva desaparecida)
  • “La tiene hinchada, calentita y colorada” (diciendo que algo cuando está caliente está rojo)
  • “Tengo el móvil encendido ¿me dejan que lo apague? Huy… si ya lo apagué. Pero a vosotros os puede sonar.” (¿sentimiento de culpabilidad?)
  • “Ese soy yo” (señalando a Asurancetúrix)

Y con él clausuramos el curso. Y al clausurarlo, decidí irme para casa, pero resultó que tenía una rueda pinchada. Todos aquellos que se encuentren en Galicia, sabrán el calor que hacía hoy a las 2 del mediodía… como para cambiar una rueda, vaya. Fue duro, muy duro. Me ayudó nico, antes de que me proteste en los comentarios. Pero podía hacerlo yo sola.

Eso implicó quedar a comer en el centro. Tras jalar unos kebaps fuimos a ver que tal andaba de presión. Entonces descubrí que además habían rayado profundamente a mi coche… una vez más. Ahora ya están todas las puertas rayadas, que bonito.

Con la estúpida esperanza de que el pinchazo fuese un accidente fui al taller a que mirasen la dichosa rueda. Tras un análisis complejo (meterla en agua y ver por donde escupe), encontró un pinchazo, minúsculo, muy fino y delgado. Tras un par de intentos, el tipo dijo que eso tenía que ser de una navaja. Está claro que alguien me odia. Pero… ¿por qué a mi? Pobre yo. ¿Cómo alguien puede odiarme? ¿Por ser borde? ¿Por ser rara? ¿Por qué?

Por la tarde estuvimos en el colegio socializando con unos murciélagos de lo más amigables, pese a que uno tenía serios problemas para no chocar contra mi cara. No sabéis qué impresión más chunga ver a un murciélago volando hacia ti y ver que intenta frenar y no es capaz… pobriño que casi se estampa. Por el resto muy majos, se estuvieron dando vueltas sobre una pata un buen rato, no evitaban en exceso la linterna y hasta se nos quedaban mirando. Y pensar que sólo van ahí para follar… ( y para criar a los murcielaguitos). ¿Podré tener uno como mascota?

Un comentario en “Frases y fin de curso: como cambiar una rueda

  1. Te dejo adoptarlos en su cueva. Vienes a verlos cuando quieras y te instalas allí abajo una mesa de estudio. Hay electricidad para el ordenador y seguro que es más fresquito que tu estudio🙂

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