Volver a España en tiempos pandémicos: la PCR!

Esta semana todo ha dado un giro inesperado el día que el Gobierno de España decidió que yo tendría que hacerme una PCR para poder entrar en el país por vía aérea. Porque eso en otros sitios puede ser muy sencillo, pero resulta que en Suiza no es tan sencillo, y mucho menos si quieres que te den los resultados a tiempo. Porque a ver, Suiza es el país de la puntualidad, vale… pero también es el país de la pachorra. Y de darte todo en tres idiomas si hace falta, pero que ninguno de ellos sea inglés y mucho menos español. Esto ha alterado un poco todos mis planes porque he tenido que empezar a buscar eso…

Lo que hice

  • No, no vendí más muebles, porque me salió el tiro por la culata con uno (me cancelaron a última hora) y consideré que era mejor tomarme un descanso.
  • He adelantado (creo) suficiente trabajo de divulgación, pero como no paro de meterme en líos, todavía tengo muchas cosas pendientes. Habrá que ver en qué condiciones grabamos en las próximas semanas…
  • He liberado espacio. He conseguido sacar algo más de basura y poner un poco más de orden en las cosas que quedan. No sé todavía cuantas cajas más necesitaré pero empiezo a ver luz al final del túnel.
  • Aunque lo de rezar no es lo mío, creo que no habrá más confinamientos si las cosas se quedan como están, así que esperemos que las cosas sigan como ahora. Por favor, andadme con cuidado!

Lo que tengo que hacer

  • Esta semana tengo que recopilar una lista de todos los papeles que voy a necesitar escaneados o copias, e ir haciéndome con ellos.
  • Dado que es la penúltima semana, tengo que empezar a traerme del laboratorio las mil cosas que tengo allí.
  • Tengo que empezar a recopilar «las firmas», un proceso absurdo para poder dejar la Universidad.
  • El próximo fin de semana quiero hacer una limpieza en la cocina y separar lo que es para eliminar y lo que potencialmente va a irse conmigo. Mi objetivo es que no haya más de una caja de la cocina. Debería empezar a deshacerme de las cosas que no se vienen conmigo.
  • Y por supuesto, tengo que seguir buscando sitio para hacerme la dichosa PCR.

No son tareas nada fáciles, pero creo que más o menos va todo encaminado y he podido tomarme unos días de descanso esta semana, que básicamente he utilizado para correr en círculos pensando en cómo conseguir la PCR. Ahora estoy un poco más tranquila, pero no demasiado, porque si algo falla me quedo tirada sin un sitio en el que dormir. Es decir, ahora ya no sólo dependo de que el vuelo salga cuando tiene que salir, es que además dependo de que me den la PCR a tiempo. Y que sea negativa, que sólo me faltaba ser asintomática. Quién me mandaría a mi mudarme en medio de una pandemia… y sobretodo, ¿por qué no lo hice en julio?

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