Volver a España en tiempos pandémicos: el semicierre

Todo va de maravilla, vamos, perfecto. Perfecto porque desde la semana pasada las cosas en Suiza han pasado a casi negro, y el negro de todo caerá, creemos, mañana. Si ya de por si plantearse una mudanza internacional se antojaba complicado, las nuevas regulaciones lo están poniendo más complicado.

En la situación actual sabemos que no hay forma posible de hacerlo en coche sin que se salga muchísimo de precio (por la cuarentena), así que sí o sí tiene que poder ser en avión. En Suiza han puesto algunas limitaciones en mi cantón, pero en principio a mi que cierren los bares no me molesta, aunque sí me molesta que hayan cerrado los gimnasios (pensaba ir sólo cuando esta vacío, conste). Lo que sí me viene en principio bien es la petición de teletrabajar, o me vendría bien si me hubiesen dado permiso para ello en lugar de insistir en que vaya igual. Por no se qué de que mi trabajo es high-priority. Ya, el caso es que para mi mi salud es high-priority…

Por la parte de España el toque de queda nos da igual, pero las limitaciones de movilidad pueden suponer un problema, duda con la que viviremos hasta el último momento. Vamos a ver qué ha ocurrido

Lo que hice

He conseguido finalmente hablar con mis caseros, pero mucho blabla y pocas soluciones. Sigo sin saber cómo quieren que haga la limpieza final. Tampoco ha sido muy productivo lo de ir al banco, ya que no pudieron decirme nada y tendré que recurrir a otra vía. Sí avancé con mis recibos, ya que para casi todos he conseguido hacer una revisión de lo que tengo que hacer para cancelar mis cuentas.

El martes pasado, en un día muy confuso en mi vida, compré cajas de mudanza, que se quedaron hasta el sábado a la espera de ser utilizadas. El sábado empecé a meter algunas cosas en ellas. Y también llamé a la oficina de inmigración, que al final ha dicho que bueno, que si eso de la cita y tal, pero que vaya y punto.

Lo que tengo que hacer

Todos mis planes para esta semana se pueden ver alterados mañana con las nuevas normas que ponga el gobierno suizo, pero en principio pretendo:

  • Buscar un día en el que pueda teletrabajar y antes de eso iré a la oficina de inmigración para intentar cancelar mi permiso. Prometo teletrabajar mis horas después. Necesito hacerlo ahora porque para muchas cosas me piden el certificado de que voy a salir del país.
  • Quiero acabar de llenar mis cajas. Debo llenar entre 3 y 4 para el primer envío que me gustaría realizar la semana que viene.
  • Espero poder comprar los billetes de avión.
  • Tengo que hacer fotos y poner a la venta/regalo al menos la mitad de los muebles de la casa (que a ver cómo recoge alguien si nos confinan…)

Reconozco que el plan va bien en general, y pese a la incertidumbre, creo que me está permitiendo tomármelo todo con calma. Si todo va bien, los últimos días serán muy relajados, aunque ya veremos cómo son esos días dada la situación actual. Además, teniendo en cuenta lo que se me van acercando los casos, tengo que contar con la posibilidad de ser cuarentenada en algún momento, aunque esperemos que nunca lleguemos a la situación de que sea yo la contagiada.

Todo lo que me consuela es la idea de que en dos meses estaré en España, aunque cada vez tenga más claro que ni de milagro estaré en Galicia. Nos han tocado tiempos interesantes.

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