Vampiros microscópicos: nueva bacteria descrita en España

Decimos muchas veces que la imaginación humana no tiene límites, pero realmente la naturaleza suele ir mucho más allá. Todavía desconocemos muchos microorganismos debido a la dificultad para cultivarlos o por su parecido/diversidad. Porque aunque muchos «parecen iguales» por otra parte sabemos que dentro de una especie puede haber formas variadas. Y así fue como se nos escaparon estos pequeños vampiros, la bacteria de la que os hoy a hablar hoy.

Las llamadas CPR (Candidate Phyla Radiation) son un grupo de bacterias que por ahora son bastante desconocidas. Aunque se han establecido géneros, lo poco que sabemos es que parecen ser parásitos, pero ni eso queda realmente claro. Pero parásitos de otras bacterias, para que nos entendamos. Eso hace que sus genomas sean más pequeños y optimizados, aunque claro, aquello que necesitan sí o sí se mantendrá.

Salada de Chiprana

En este punto de la historia nos venimos a España, concretamente a Aragón, a Salada de Chiprana. Se trata de una laguna salada (muy salada) de interior, algo único en esta parte de Europa. Y es que el resto de lagunas o bien son de agua dulce o están muchísimo más cerca de la costa.

Esta anomalía hace que en esta laguna crezcan bichos muy curiosos, porque se separa el agua en diferentes fases que permiten la proliferación de microorganismos de esos que viven muy bien sin oxígeno y con azufre. Si eso ya suena extraño, ahora viene lo mejor: nuestros pequeños vampiros son parásitos de esas bacterias. Acaban de ser descritas en un artículo en Nature Communications presentado por Moreira et al.: Reductive evolution and unique predatory mode in the CPR bacterium Vampirococcus lugosii

¿Vampiros o bacterias? ¡Ambos!

Nuestro nuevo vampiro es, efectivamente, una bacteria parásita. Se alimenta de Halochromatium, una bacteria fotosintética de esas que llamamos púrpuras del azufre. Es capaz de aprovechar todo su citoplasma y extraer todo hasta matar al hospedador, así que lo de llamarla vampiro le viene al pelo. Pero es una bacteria, concretamente con forma de coco, de ahí que el género se llame Vampirococcus. Pero este género ya se había descrito antes, ahora lo que nos cuentan son los detalles de una especie concreta: Vampirococcus lugosii. ¿De dónde viene el nombre? Pues de aquella película del vampiro más famoso de la historia. Bela Lugosi fue Drácula en 1931.

Me gustan las historias de vampiros (Imagen de Pixaline)

¿Cómo es?

Aunque es una bacteria pequeña y su genoma es pequeño, podemos destacar algunos detalles. Por ejemplo, que aunque se ha minimizado parte del genoma, lo que se ha mantenido e incluso desarrollado frente a otras bacterias son aquellos genes que codifican para proteínas implicadas en la unión a su hospedador. Porque un vampiro necesita sus colmillos, y esta bacteria tiene los suyos.

Por otra parte, es destacable que presenta proteínas CRISPR, que probablemente ha adoptado de otras bacterias, pero hay cosas que no han sido estudiadas previamente y podrían constituir un tipo de CRISPR diferente, cosa que sería muy interesante y que podría tener una función (o no) en su vida de parásito.

Hay bacterias interesantes por ahí…

Desconocemos gran parte de los microorganismos que nos rodean. Casos como este podrían explicar cómo se regula la población bacteriana en las salinas, con un sistema que se intuía pero no se conocía hasta el momento. Incluso cuando creemos que tal menos lo que nos queda más cerca sí lo conocemos, nos equivocamos.

Yo os diría que tengáis un ojo puesto en las bacterias que puedan estar relacionadas con estos Vampirococcus, porque más allá de lo interesante que sea su vida (que lo será), prometo que habrá nombres muy interesantes y que nos sacarán una sonrisa. Este vampiro solo robará la «sangre» de una bacteria, pero no olvidéis que otras bacterias sí afectan a la nuestra…

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