Péptidos que bloquean virus: de la Covid a la parainfluenza

En los últimos meses hemos visto varias noticias de grupos de investigación que presentaban resultados preliminares del desarrollo de péptidos que bloqueaban el coronavirus. La idea en principio es sencilla: se utiliza un fragmento de una proteína que de alguna forma evita que el virus pueda unirse a las células y si no puede entrar, no puede infectar.

Hoy os traigo un artículo publicado hace un par de semanas, en el que utilizan una idea similar pero aplicada a otro virus. Y esto es muy interesante porque aunque el grupo empezó con el coronavirus, ahora se han vuelto al virus con el que ya habían trabajado previamente y han trasladado a él los avances.

La parainfluenza

Los virus de los que hablamos hoy son los virus de la parainfluenza humanos. Son cuatro tipos, y se llaman HPIV (del 1 al 4). Aunque quizá el nombre no suene tanto, son una de las principales causas de enfermedades respiratorias en niños pequeños. Causa bronquitis, neumonía, bronquiolitis… y aunque en los países desarrollados se suelen recuperar, en algunos casos no es así. Aproximadamente un 3% de las muertes en bebés se deben a virus de esta familia.

Pese a ello no tenemos una vacuna eficaz, aunque sí existen algunas en fase 1 de su respectivo ensayo clínico. Tampoco tenemos tratamientos eficaces, aunque sí es cierto que el tipo 1 responde bastante bien a los corticoesteroides. Por otra parte, el tipo 3 (HPIV3) es el que genera más hospitalizaciones, así que ha sido el objetivo de este trabajo.

La unión del virus: el camino a los péptidos

Al igual que otros virus, la infección está mediada por dos pasos. El primer paso es la hemaglutinización, un proceso que implica la unión del virus a la célula, y que en este caso ocurre gracias a la proteína HN (hemaglutinina-neuraminidasa). El segundo paso es la fusión, en la que se requiere la proteína F. Esta proteína formará un complejo permitiendo la unión a la célula que se está infectando.

Teniendo en cuenta todo este proceso, la idea de los investigadores fue diseñar péptidos derivados del virus, un fragmento de proteína, que simulaba parte de la proteína F y que si se une al virus va a evitar los cambios de conformación necesarios para que se pueda fusionar con la célula.

Esto es el virus, os lo juro (Imagen del CDC)

Las ventajas de los péptidos de virus

Mediante diferentes modificaciones, los autores de este trabajo buscaron la forma de estabilizar el péptido para que no se degradase excesivamente rápido, un problema habitual. Además de ilustrar cómo se mimetiza basándose en la estructura de la proteína F con el péptido, también demostraron su actividad. El primer paso era demostrar que era efectivo para inhibir la infección en células en cultivo, cosa que demostraron en células de epitelio del pulmón humano.

Para ir un paso más allá, realizaron una serie de experimentos in vivo, utilizando para ello ratas a las que se les aplicó el péptido de forma intranasal, como habían hecho previamente en otros experimentos con el coronavirus. Como se esperaba, a falta de ajustar detalles de las dosis más exactas, en cualquier caso observan una reducción de la infección significativa, que tendría relevancia en clínica humana.

¿Cómo podríamos utilizarlo?

Aunque el hecho de ser un spray intranasal lo pone todo más fácil, no querríamos tener que utilizarlo cada día de nuestra vida. Pero sí puede tener interés por ejemplo cuando un niño pequeño por alguna razón está más expuesto (inmunodepresión, hospitalizaciones, etc.) para evitar infecciones en ese momento.

Por otra parte, el uso no tendría por qué ser exclusivamente profiláctico, ya que aunque la infección ya haya aparecido. En ese caso, el tratamiento evitaría la expansión del virus mientras nuestro sistema inmunitario se encarga de eliminar los virus que ya hayan entrado.

Sin duda es un paso más, y me gustaría empezar a ver ensayos clínicos para esta clase de tratamientos. Si queréis leer el artículo completo, lo podéis encontrar aquí: Engineering Protease-Resistant Peptides to Inhibit Human Parainfluenza Viral Respiratory Infection

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