Participando en un ensayo… segunda dosis

Ha pasado un mes y aquí vuelvo a contar cómo hemos ido avanzando. El contexto: soy una de las voluntarias del estudio Herald, estoy en la fase 3 de la vacuna de Curevac contra el coronavirus SARS-CoV-2. Hace un mes, cuando me pincharon la primera dosis de lo que sea que me han pinchado, conté la experiencia aquí.

Aunque en medio no actualicé nada, la verdad es que hay bastantes cosas que debería contar, porque en la primera ronda me precipité mucho a escribir, porque soy ansia viva, pero esta vez que ya lo veía venir he esperado dos días.

Los efectos adversos de la primera dosis

Aunque las primeras horas fueron muy tranquilas, aquello no me duró mucho. El pinchazo no lo noté y eso siguió siendo así… más o menos. En ningún momento tuve nada visible en el brazo, pero pasadas unas 12 horas empecé a notar una molestia, una molestia similar a las agujetas. En ningún momento la cosa fue a más y pasadas unas 24 horas la molestia se fue.

Lamentablemente no puedo decir lo mismo respecto a otros síntomas, que fueron un poco más molestos. Más o menos a la vez, pasadas esas primeras casi 12 horas del pinchazo, empezó a subirme la fiebre. Inicialmente no me enteré, pero como me habían dicho que vigilase pues yo vigilé y cuando vi que subía me tomé el primer paracetamol. El primero de varios. Esa noche fue complicada, porque yo si tengo algo de fiebre no duermo. Pasé por tener escalofríos, fiebre, calor, frío, calor, hambre, sed, frío, calor… y así toda la noche hasta la mañana siguiente. Al día siguiente durante el día todo lo que tenía era cansancio, esa gran fatiga, y llegada la noche volví a tener un poco de fiebre, aunque la segunda noche ya pude dormir. Al día siguiente, un poco cansada pero en general como una roca. En dos días se me había pasado el cansancio y el resto del mes no hubo nada destacable.

vacuna
A saber qué me han pinchado…

La visita para la segunda dosis

Hace dos días, el martes, tenía vez para mi segunda dosis. Al llegar me revisaron los datos y en cuanto conté los síntomas ya me dijeron que bueno… que sacase mis propias conclusiones. Y sí, muchos me han dicho que he tenido síntomas que indican que me han pinchado vacuna y no placebo, pero vosotros no me conocéis, que yo reacciono a cualquier cosa, así que no me quiero hacer ilusiones.

Tras revisarme la tensión, la temperatura y hacerme otra prueba de embarazo, vino la segunda dosis. Curiosamente esta vez sí noté un poco más la aguja, aunque no fue nada destacable. Me pincharon, me hicieron esperar mi media hora y ya allí me dieron 4 paracetamoles, el primero para que me lo tomase allí. Al ver que no tenía ni fiebre ni tensión alta ni nada, pues para casa. Y todo bien… durante un rato.

Los síntomas de la segunda dosis

Teniendo en cuenta lo que yo sé, pues en principio esperaba una reacción similar. Pero no sabía si un poco más o un poco menos… y yo tengo muy mala suerte.

Durante la tarde del martes ya empecé a notarme más cansada, cosa que la vez anterior no había notado. Y por supuesto, llegada la noche, llegó la fiebre. Esa primera noche fue muy parecida a la de hace un mes: sin dormir nada, con fiebre, malestar, etc etc. Claramente tomarme el paracetamol preventivo no había ayudado mucho y tomarme el segundo pasadas 8 horas ya fue un infierno. Las pastillas y yo no nos llevamos bien, y menos de ese tamaño.

El miércoles creía que pasaría el día bien como la vez anterior… pero me equivoqué. Ayer me pasé todo el día con fiebre y pese al paracetamol estuve bastante rato durante el día por encima de 38 grados. Y físicamente destrozada. Lo describía como que me había pasado una apisonadora, y esa era más o menos la sensación, la de una paliza tremenda. Un dolor muscular horrible, que hizo que me pasase todo el día tirada entre el sofá y la cama, ya que cualquier intento de estar sentada generaba que tras 10 minutos mi espalda no aguantase.

Por suerte, hacia la noche la cosa se empezó a calmar, y me fui a dormir con solo 37.5 ya sin paracetamol. Me dormí y hoy sí, ya estoy bien. Todavía cansada, pero bien.

Qué viene ahora

Dentro de dos semanas iré para que tomen una muestra de sangre para ver si tengo anticuerpos, aunque se supone que no me lo van a decir y yo tengo que seguir actuando como si no supiese nada. Después, todavía tendré que volver un par de veces más para que hagan seguimiento, aunque si las muestras de sangre de dos semanas después junto con los resultados de los contagios indican una buena eficacia, probablemente se acelere el proceso para aprobar la vacuna.

Si la vacuna se aprueba me dirán qué me han puesto, porque si tengo placebo, me ofrecerán la vacuna. Tengo que reconocer que realmente espero que me hayan puesto la vacuna, porque no quiero ni imaginarme el efecto de la vacuna si esto es placebo. En estos momentos por la reacción de fiebre pienso que es la vacuna, pero que no me haya generado reacción en el brazo me extraña… no sé, ya veremos.

Cuando tenga novedades, porque en algún momento las tendré, entonces volveré aquí a contarlas. Mientras, si queréis darme ánimos en este experimento que estamos haciendo con mi propio cuerpo… al menos podéis invitarme a un café, que el café siempre me viene bien:

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