Los asintomáticos y el contagio de la Covid-19

Ha pasado más de un año de aquel fatídico día en el que se determinó que el contagio de la Covid-19, enfermedad causada por el coronavirus SARS-CoV-2, podía darse en asintomáticos. Aunque a algunos les llama la atención, tenemos muchos virus de los que podemos ser portadores sin desarrollar síntomas durante mucho tiempo o quizá nunca. Muchos portamos un herpesvirus desde que pasamos la varicela y podrá (o no) generarnos culebrilla. Muchos portan un VIH y esperan no desarrollar nunca SIDA, quizá el caso que la tele ha repetido más de diferencia entre tener un virus y desarrollar una enfermedad.

En un estudio publicado hace unas semanas, un grupo de investigadores analizaba el papel de los asintomáticos en el contagio del virus analizando su carga viral, y lo que pretendía desvelar diferencias entre sintomáticos y asintomáticos acabó desvelando otros puntos interesantes.

El estudio del papel de los asintomáticos en el contagio

Decía antes que desde los primeros días de la expansión del virus nos quedó claro que se podía contagiar sin síntomas, lo que generaba un gran problema. Tras muchos estudios, se determinó que depende de la carga viral, ya que es necesario tener al menos un millón de virus por mililitro de muestra para que haya posibilidad de que esa muestra tenga virus infectivos. O al menos, hasta el momento no se han conseguido partículas infectivas en muestras con menor carga viral.

En este trabajo se analizaron muestras de universitarios asintomáticos, recogidas antes de que apareciese la variante británica o la variante brasileña en el campus. Y obviamente las que vinieron después. Las muestras se analizaron por PCR y se extrapoló la carga viral desde el número de ciclos (Ct) con una muestra utilizada para calibrar los resultados.

Las muestras fueron tomadas de personas asintomáticas, pero hay que tener en cuenta que eso no quiere decir que no desarrollasen síntomas después. Se analizaron cuales eran los síntomas típicos en el momento: tos seca, fiebre, problemas de respiración, etc. Esos síntomas no estaban presentes al tomar la muestra. Por supuesto, los primeros síntomas podían aparecer después, y los individuos ser presintomáticos y no asintomáticos. Por otra parte, tenemos que tener también en cuenta que algunas personas que nunca desarrollan los síntomas típicos sí muestran a la larga síntomas similares a lo que se llama long Covid o Covid persistente.

Coronavirus
Nuestro ya más que conocido coronavirus

Las cargas virales detectadas… sorprenden

Otros estudios previos ya nos habían indicado que la presencia de síntomas no influye en la carga viral como esperaríamos, ya que se podía tener una carga viral relativamente elevada y no presentar síntomas. Pero… ¿hasta qué punto? Pues según este estudio (y otros en paralelo) realmente la carga viral no correlaciona en absoluto con los síntomas.

Si queremos poner algunos números para situarnos, la carga viral media de los individuos asintomáticos era de unos 21 millones (siempre por mililitro de muestra), mientras que en sintomáticos hospitalizados es de 25, una diferencia mínima. Además, la mediana en asintomáticos es de 1.1 millones y en sintomáticos de 0.9 millones. Diferencias totalmente despreciables.

Si nos vamos a los extremos, en los individuos con síntomas en hospitales, el rango iba desde 1 virus (recordemos, por mililitro) hasta los 95000 millones. En cambio, en los asintomáticos encontraron un individuo con una carga viral de 6100000 millones de virus (sí, por mililitro). Lo sorprendente no es solo que esa persona no tuviese síntomas, lo sorprendente es que esa cantidad de virus sea compatible con la vida. Desde luego, con esto queda claro que la presencia de síntomas en un momento concreto no afecta a la carga viral.

Los supercontagiadores

Si la carga viral puede ser mayor en personas que no tienen síntomas, eso deja la puerta abierta a que los supercontagiadores, esas personas con una carga viral elevada que ayudan a expandir el virus, no tengan síntomas. Sabemos que además de personas con gran carga viral también tenemos eventos o actitudes que actúan como foco de diseminación de virus, pero aquí nos estamos centrando en las personas que son asintomáticas, que no les constan casos cercanos de Covid-19, pero que van soltando grandes cantidades de virus.

Según el trabajo, en un momento dado, solo un 2% de las personas contagiadas tienen en su cuerpo el 90% de los virus infectivos circulantes. El problema es que no sabemos si una persona concreta pasa antes o después por un punto de una gran carga viral o si solo algunas personas llegan a esos picos. Y por otra parte, en ese 2% la mitad pueden ser asintomáticos.

Aunque nos deja un poco confusos, estos números nos pueden dar una serie de pistas para algo que nos hemos planteado muchas veces. ¿Cómo es posible convivir con personas contagiadas y no contagiarse? ¿Cómo pueden los niños tener el virus y no pegárselo a sus padres? Pese a que no sea una respuesta final, desde luego ese 2% nos da algunas ideas sobre el contagio, incluso conviviendo con asintomáticos.

¿Qué podemos concluir?

El estudio destaca tres puntos clave: que los asintomáticos pueden tener tantos virus como los sintomáticos, que el 50% de las personas infectadas en un momento determinado probablemente no pueden contagiar a otros en condiciones normales, y que el 2% de los contagiados tienen en su cuerpo la inmensa mayoría de los virus circulantes. Si lo llevamos al extremo, el 99% de los virus están en el 10% de personas asintomáticas y 14% de personas sintomáticas.

¿El problema? Que el resto de positivos tienen virus, y no sabemos si su carga viral está subiendo o bajando, y no sabemos en qué momento pueden ser contagiosos, porque además la carga viral no siempre varía en una única ola, por lo que incluso aunque se vea que disminuye no se puede asegurar que no vaya a volver a subir.

Trasladando el conocimiento a las medidas

Aunque a estas alturas ya tenemos las medidas bastante establecidas, este tipo de estudios reafirman algunas de las ideas… que algunos países han ignorado demasiado. Dada la importancia de los asintomáticos y su posible contribución a la carga viral es imprescindible detectar a las personas asintomáticas. Algunos países solo hacen pruebas si se presentan síntomas, mientras que en otros casos sí se hacen pruebas a los contactos más estrechos y/o se hacen cribados poblacionales para identificar a los asintomáticos. Se ha estimado que aproximadamente el 40% de los casos no presentan síntomas, por lo que si un país o región no detecta al menos un 20-30%, probablemente no está haciendo suficientes pruebas. Por supuesto, una vez identificados es necesario que hagan cuarentena, aislándolos de aquellas personas susceptibles de ser contagiadas. No podemos confiarnos.

Por otra parte, dados los resultados obtenidos con las vacunas, pronto conseguiremos que un porcentaje razonable de la población presente anticuerpos contra la Covid-19. Aunque entren en contacto con el virus posteriormente, es esperable que su carga viral se mantenga a niveles más bajos por acción de los anticuerpos y, por extensión, asintomáticos o no, el contagio sea muy difícil. O al menos, eso es lo que indican los primeros análisis de poblaciones vacunadas.

Más info en el artículo original: Just 2% of SARS-CoV-2−positive individuals carry 90% of the virus circulating in communities

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