Las lombrices que queremos lejos

Oxiuros, Anisakis, Ascaris… son nombres que tienen algo en común, aunque quizá solo os suene uno de los tres. Todos ellos son lombrices, y todos van a resultarnos más o menos molestos si deciden instalarse en nuestro intestino. Y aunque comunmente los llamamos lombrices, la forma correcta de llamarlos sería nemátodos, que es lo que son. Pero aunque yo ya hablé en el pasado de los Anisakis, hoy quiero centrarme en uno de esos que hasta su nombre nos dice que son lombrices, las Ascaris, concretamente Ascaris lumbricoides.

La ascariasis infantil y el contagio

Aunque nada impide que un adulto tenga una infección con lombrices, la verdad es que la inmensa mayoría de los casos se dan en niños. A esta Ascaris la llamamos lombriz intestinal y, aunque hay más lombrices, casi cualquier caso que conozcáis ha sido provocado por ella.

Los niños son más dados a contagiarse por eso de que los niños todo se lo llevan a la boca, y son menos quisquillosos de lo que somos los adultos. También se da con más frecuencia en zonas en las que existe una higiene muy pobre. Nos contagiamos cuando ingerimos los huevos, que no identificamos a simple vista, y generalmente lo hacemos bebiendo agua contaminada con restos fecales. También puede darse el contagio con alimentos contaminados, pero en cualquier caso se sigue siempre lo que llamamos la ruta fecal-oral. Por lo tanto, una higiene adecuada de manos, la potabilización del agua y la limpieza, han hecho que los casos en nuestro entorno sean ya casi anecdóticos.

Los síntomas

Al igual que otros muchos parásitos intestinales, las lombrices crecen, y crecen… y se intentan abrir camino hacia donde pueden. En muchos casos crean problemas en las paredes del intestino, lo que suele ser uno de los síntomas de que ahí está pasando algo, pero rara vez uno se da cuenta del problema. El caso es que los huevos que se ingieren no se quedan ahí, se van a pasear por todo el cuerpo, pasando por el hígado, el corazón y los pulmones. Las larvas son muy molestas en los pulmones, y ahí sí provocan síntomas claros, que incluyen tos y fiebre, pero que si no se da con un médico que conozca el resto de síntomas pueden pasar desapercibidos.

Después vuelven al intestino, en el que encontraremos ya lombrices adultas (y en esa fase van a hacer mucho más daño). Su objetivo será reproducirse, y que toda su descendencia salga en forma de pequeños huevos en las heces. Huevos muy resistentes que esperarán a poder encontrar un nuevo hospedador para su ciclo vital.

Cuando tenemos las lombrices adultas en el intestino, estas pueden alcanzar longitudes de más de 30 centímetros, y pueden expulsarse con las heces. En sí, identificar la expulsión de lombrices es uno de las formas de saber si un tratamiento está funcionando.

Esto es una Ascaris (imagen de CDC Division of Parasitic Diseases)

El tratamiento

Aunque esto fuese muy común hasta anteayer, la dificultad para identificar el problema antes de tener lombrices adultas de vuelta al intestino va ligada a que en las fases anteriores no hay tratamientos realmente efectivos. Cuando ya están ahí sí, existen varios medicamentos que ayudan a eliminarlas y minimizar el daño. Y pensaréis que el daño ya está hecho, porque ya se han paseado por medio cuerpo, pero la verdad es que no… cuando hay lombrices adultas en el intestino, especialmente si son muchas, pueden producir una obstrucción intestinal, y eso no es nada agradable. Mejor tratarlo lo antes posible.

Un gusano más

Las Ascaris o lombrices son nemátodos, y los nemátodos son gusanos. Son gusanos cilíndricos, claramente distintos de los gusanos planos (Platelmintos) de los que ya hablé en el pasado. En cambio, aunque las llamemos lombrices, se parecen más bien poco a las lombrices de tierra. Las de tierra son Anélidos, que son gusanos con anillos y bueno, me tenéis que creer, a lo que se parecen es a las sanguijuelas, que también son anélidos. ¿No os parece interesante todo este mundo de los gusanos? Supongo que el post que queda ahora pendiente para seguir con la historia es uno sobre algún anélido… pero para eso os tocará esperar.

Si te ha parecido curioso esto de las lombrices, puedes invitarme a un café, con agua potable, por favor 🙂

Deja un comentario Cancelar respuesta

Salir de la versión móvil