Aunque normalmente cuando comento por aquí que he leído un libro lo hago con los que tienen que ver con la ciencia, la verdad es que no sólo leo libros de ciencia y que en los otros siempre se puede ver un punto de vista científico… de algún modo.

El libro del que os quería hablar hoy es «Esto no estaba en mi libro de historia de España», de Francisco García del Junco. Y os prometo que tiene su parte científica.

En el libro se van contando diferentes aspectos de la historia de España que, por una razón u otra (no voy a entrar a intentar buscar las razones), no se suelen contar cuando estudiamos. Hay muchas historias, y son historias que todos deberíamos conocer, porque son historias que nos quitarían muchos de los complejos que tenemos.

Para destacar sólo un par de puntos que me llamaron especialmente la atención por su componente científico, entre esas historias creo que no os deberíais perder aquella que describe cómo se llegó al nacimiento del Nilo por primera vez (cosa que hizo un español) y la historia de las historias en las expediciones españolas: la expedición Malaspina. Ya sé que muchos sí sabéis que esta expedición ocurrió, pero no se le dedica el tiempo que debería en los institutos. Leer sobre ella me recordó los grandes viajes y por eso hice un Bacteriófagos sobre el viaje del Beagle, como antesala a lo que será en un futuro no muy lejano un capítulo sobre Malaspina, pero desde otra perspectiva.

Dejando un poco de lado la ciencia, otro de los temas que se toca es la leyenda negra que pesa sobre los españoles… y que os prometo que sigue ahí. Los españoles qué malos que somos que torturamos a todo el mundo, que matábamos sin ton ni son a indígenas, que además instauramos la peor Inquisición… ¿os suena? A mi por desgracia demasiado, porque hace no mucho, me encontré en medio de una conversación con alemanes en la que se referían a la «inquisición española» y, cuando insistí en que la había en otros sitios, me dijeron que se llamaba española por algo. ¡Ni siquiera sabían que no era cosa nuestra! Y ya si hablamos de lo que piensan que ocurrió… la conversación era de lo más vergonzosa. Pero es como la gripe española, que nosotros sabemos que no tenía mucho que ver con España pero todo el mundo la llama española y no podemos deshacernos de ese marrón. Al final la culpa es nuestra por decir la verdad, aunque nosotros siempre creamos que estamos mintiendo, porque otra cosa no, pero a sentir que vivimos en el peor sitio no nos debe ganar nadie.

Si queréis leer el libro, cosa que os recomiendo (en sí yo acabé casi del tirón porque engancha mucho), podéis comprarlo en Amazon, que os lo llevan a casa (o al Kindle) y aunque a vosotros os cuesta lo mismo, a mi me dan una ayudita para mis libros. Haced clic para la versión de tapa blanda o la versión Kindle.

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