La hematohidrosis, la pesadilla de sudar sangre

En estas fechas siempre recurrimos a historias de ciencia ficción para mantener ese ambiente de Halloween, del Día de los Muertos, de Difuntos, o de lo que haga cada uno. Pero no es necesario recurrir a la fantasía, porque como digo muchas veces, la ciencia supera a la ficción, y la naturaleza no dejará nunca de sorprendernos. Hoy vamos a hablar de una enfermedad extremadamente rara, la hematohidrosis.

Sudando sangre

La hematohidrosis es una enfermedad que se caracteriza por sudar sangre por cualquier lugar por el que pueda salir sangre. Se sangra por los ojos, por los oídos, por la nariz, por los pezones, por el ombligo. Hay muy pocos casos registrados en el mundo, y es una enfermedad extremadamente misteriosa porque en los casos registrados no pudo encontrarse una razón clara.

Hasta el momento, el factor común para todos los pacientes parece ser el estrés. Episodios de ansiedad extrema que generan que haya un brote, sea por primera vez o sea en personas que aparentemente se habían recuperado. Parece que el problema es la congestión de los vasos sanguíneos cerca de glándulas sudoríparas, que hace que se rompan y se mezcle, lo que genera esa imagen de la mezcla de la sangre con el sudor, en algunos casos de una forma mucho más clara, ya que la sangre a veces es muy fluida.

Imagen de gotas de sangre en una superficie blanca
Imagina despertarte sangrando…

La hematohidrosis no se mide en un análisis

Lo de no tener una causa conocida implica que tampoco hay un marcador claro, ya que en análisis de sangre no se ha encontrado ningún elemento que tenga valores claramente fuera de los normales, aunque a simple vista pudiésemos pensar que es una enfermedad vascular o renal. Se sabe que en mujeres va a peor durante la menstruación, pero no se puede diagnosticar con una analítica. Es más bien al contrario: cuando se descartan otras cosas, solo queda la posibilidad de que sea un caso extremadamente raro de hematohidrosis.

Aunque es posible que la enfermedad lleve entre nosotros muchos años, la descripción de los casos clínicos en artículos científicos es reciente. Algunos casos son ya de hace años, pero en las últimas décadas tendemos a narrar con mucho más detalle los casos clínicos de enfermedades muy raras, lo que permite poder comparar mejor los pocos casos que hay, y poder buscar factores comunes. Eso nos vuelve a llevar a lo mismo… el factor común es el estrés. Por suerte, no parece que haya más casos en los últimos años, pese a que estemos en plena epidemia de estrés, lo que hace pensar a los investigadores que sí existe algún factor que se nos ha escapado, y el estrés es solo el desencadenante.

No sabemos la causa, pero conocemos la solución

Aunque la razón por la que una persona empieza a sudar sangre sea un misterio, y aunque haya solo unas decenas de casos registrados, sí se han encontrado una serie de tratamientos efectivos. Parece que lo más adecuado y que mejor funciona es el tratamiento con betabloqueantes, medicamentos que se utilizan para regular el ritmo cardiaco. Se sabe que el tratamiento debe persistir en el tiempo, porque si se abandona, en el momento en el que vuelva a existir una situación de estrés, la enfermedad volverá. Por suerte, aunque haya casos que hayan sido muy vistosos, como el de una adolescente que sudaba sangre por su ombligo, la realidad es que en muchos casos el sangrado es más limitado y se trata antes de que empeore, limitándose principalmente a la nariz y los oídos.

Así que ya sabéis… cuando se dice eso de que sangrar por la nariz no es nada extraño, más nos vale dudar, porque nunca sabemos en qué momento se pasará de sangrar por la nariz a sudar sangre. Y los disfraces de Halloween… llamemos a las cosas por su nombre, porque personas disfrazadas de alguien que se desangra hay muchas, pero si queréis ser únicos, os podéis disfrazar de alguien con hematohidrosis. Que se quede en un disfraz, porque la enfermedad sí que debe ser una verdadera pesadilla.

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