Érase una vez la vida… sigue

La vida sigue, pero que no se lo digan al que no sigue. En este último capítulo de Érase una vez la vida nos vamos a centrar en la muerte, aunque en ningún momento se diga abiertamente. Porque la vida sigue, y todo es muy bonito y tal.

La gente se hace vieja. Las células también. En sí, en la piel tenemos un montón de células muertas que se van eliminando. Pero otras células se van dividiendo, aunque a lo largo de nuestra vida esa división sea cada vez menos eficaz.

El futuro de una persona está en sus genes (bueno, en sí en su genoma). Somos inmortales en el genoma que pasamos a nuestros hijos. Llega un momento en el que nuestro cuerpo no se va a poder reparar, pero no pasa nada porque hemos dejado nuestro genoma en nuestros hijos (!!!!!).

Aquí, inciso, muere Globus por tercera y última vez.

El abuelo de la serie se va a morir, pero se queda tranquilo porque ha dejado sus cromosomas (pues yo no me quedaría tranquila…). Sus pulmones ya no funcionan bien y su corazón va despacio. Su policía (sistema inmune) está dormida y hay infecciones. Si no llega suficiente oxígeno al cerebro, no se pueden enviar señales y el corazón se para. Y esto niños, es la muerte.

Cambio de escena, y pasamos a un nacimiento. A un bebé le llegan muchas señales que tiene que aprender a interpretar, y para poder desarrollar su propio sistema inmune también tiene que entrenarlo. Para ese entrenamiento, sus jóvenes linfocitos aprenden de la madre. El niño va creciendo, quiere ser astronauta y va a la escuela de astronautas.

Aquí empieza una paja mental sobre prácticas con diferente gravedad y presión, sobre contagios en la estación espacial, su limpieza… y luego sobre la selección de niños que van a ir a colonizar el espacio. Antes se había intentado mejorar la especie con ingeniería genética pero eso había sido el mal, así que volvemos a nuestro genoma natural, porque nuestros cromosomas nos llevarán al futuro.

Sinceramente, como forma de acabar, me ha dejado muy desconcertada. Aunque entiendo que hay ese interés por un final feliz hablando del futuro, la serie es lo que es y tendrían que haber explicado mejor la muerte. Y los gusanos y todo eso para cerrar el ciclo de la vida. También me ha sobrado lo de que la ingeniería genética es mala, porque eso dependerá del uso que cada uno le de… pero bueno, la vida es así.

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