El virus de Crimea-Congo

Hace ya bastante tiempo conté aquel famoso caso aislado de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, que se había detectado en «un señor de Ávila» y que al menos a mí me había preocupado bastante. Curiosamente, aunque desde mi punto de vista aquello era preocupante, no se le dio bombo al tema.

No darle bombo no quiere decir que no se siguiese vigilando, simplemente no aparecía en las noticias. Se hizo seguimiento (silencioso) y hace cosa de una semana saltaron las alarmas cuando la prensa se enteró de que bueno, igual no era un caso aislado en un señor de Ávila.

El virus de Crimea-Congo

El virus en cuestión provoca una fiebre hemorrágica, y por eso se conoce como fiebre hemorrágica de Crimea-Congo y se tiende a olvidar que la causa un virus. Se transmite por garrapatas, así que muertas las garrapatas, fin del virus. Es, por lo tanto, una zoonosis.

Los síntomas iniciales son de lo más comunes: malestar, fiebre, náuseas… y puede quedarse en eso o ir a peor. Los vómitos y diarreas son habituales, y al pasar un par de días empiezan los síntomas más graves: las hemorragias. Se puede sangrar en casi cualquier parte del cuerpo, pero en contra de lo que hay en el imaginario popular, los sangrados internos son frecuentes, aunque menos vistosos. Se puede sangrar (visiblemente) por cualquier sitio por el que pueda salir sangre del cuerpo. Y sí, te puedes recuperar… aunque según diferentes estimaciones es más o menos difícil. En el mejor de los casos, «solo» un 10% de la población no se recupera, pero en las peores estimaciones podemos hablar de hasta un 50%.

Fotografía de una garrapata
Aquí la enemiga

El virus en España

En España hay casos, si no recuerdo mal, desde 2016. Inicialmente, se encontraron casos en varias personas, de esos «casos aislados». Pero como parecía tremendamente sospechoso que hubiese una garrapata solitaria con el virus, estudios posteriores en garrapatas detectaron que había más virus de los que inicialmente se esperaba.

Probablemente, gracias a la ayuda del calentamiento global, cada vez el ambiente es más adecuado en España para la actividad garrapateril del virus. Me explico: en España hay garrapatas de toda la vida, pero el tipo de garrapatas y su forma de vida ha ido cambiando. Así, un virus que hasta hace poco situábamos mucho más al sur o al este, ahora está entre nosotros.

El caso es que recientemente se han publicado los resultados del estudio de miles de garrapatas y el virus resulta estar presente en al menos cinco Comunidades Autónomas, con una extensión mayor de lo que se creía.

¿Qué hacemos?

Como he contado muchas veces en Bacteriófagos, hay que tener mucho cuidado con las garrapatas. Si una se engancha, lo mejor es guardarla cuando se retira, y retirarla con la herramienta adecuada. Si aparecen síntomas extraños se debe ir al médico lo antes posible y hay que llevar la garrapata, porque será mucho más sencillo hacerle la PCR a la garrapata para ver si hay virus. Cuanto antes se detecte, antes se podrán tratar los síntomas. Supongo que si el virus se extiende entre «los ricos» pronto desarrollaremos una vacuna eficaz.

¿Te acordabas del virus? A mí me cuesta mantener todos en la cabeza… pero el café me ayuda mucho a no olvidarlos. ¡Invítame a uno!

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