El mapa fantasma: la raíz de una epidemia

Ya sé que últimamente estoy muy centrada en el tema y que debería volver a ir a cosas más generales, pero tenía ahí en la estantería El mapa fantasma y no podía sin más dejarlo pasar. Y es que desde luego, no aprendemos… seguimos repitiendo y repitiendo los mismos errores del pasado.

¿De qué va El mapa fantasma?

El mapa fantasma nos cuenta la historia del avance de un brote de cólera en un Londres que no queremos ni imaginar, y es que desde luego no es un libro que recomiende leer mientras estamos comiendo. Un Londres en el que lo raro es que no viviesen en una epidemia constante. Un Londres en el que lo que me sorprende es que los casos de cólera pudiesen ser puntuales y se limitasen a una zona concreta.

Y eso es lo que hay que hacer, trazar ese mapa de la zona concreta. Una zona que apunta a un surtidor de agua, y que según avanza la historia apuntará al origen del brote más allá de su forma de contagio. Y es que no os quiero contar cómo es la historia, aunque supongo que quizá ya la conozcáis porque es una de ésas que siempre se toman como ejemplo. Pero para aquellos que es desconocida, estoy segura de que os enganchará.

Lo que sí puedo decir es que gracias a esa historia, la historia de El mapa fantasma, y gracias a su protagonista J. Snow, se supo que el cólera se transmitía por el agua contaminada. Aunque como siempre en esto de la ciencia, la idea no cuajó de un día para otro. Todavía se tardó mucho en que todo el mundo asumiese que esa era la realidad. No sé si os suena… juraría que he vivido algo parecido.

¿Recomendado?

Sin más os dejo el enlace y os insisto en que es un libro altamente recomendado, escrito para todos los públicos y que es otro gran acierto de Capitán Swing, editorial que poco a poco va ocupando más sitio en mi estantería. Yo os lo dejo aquí con mi enlace afiliado de Amazon, aunque también lo tenéis en su versión Kindle incluida si tenéis Unlimmited, pero tengo que decir que la edición en papel es muy manejable y de esas que valen la pena y están muy bien como regalo.

Si quieres apoyarme sin más, pero ahora no quieres ponerte a leer, siempre puedes invitarme a un café, que a veces necesito ayuda para encontrar horas extra para leer!

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