El etileno, su óxido y las manzanas: la química de la vida

Si sois personas informadas, probablemente habréis oído hablar en los últimos meses, aunque fuese de refilón, del óxido de etileno. Y si no sois conscientes del concepto de óxido de etileno, quizá lo que habréis escuchado es que los helados tienen algo que es malo para la salud. En sí, son muchos los que se preguntan por qué no ha saltado más la alerta, como en otras ocasiones. La realidad es que no es tan grave, y lo que hay es más un problema de fondo, que se irá arreglando poco a poco.

¿Qué es el etileno?

El etileno es el compuesto químico más utilizado en el mundo, del que más toneladas se sintetizan cada año. Esto se debe a que es precursor de un montón de cosas, como para el polietileno o el famoso PVC. Y decenas de cosas más, pero aquí queremos resumir. Entre ellos tenemos un poco de todo, pero podríamos dividirlos en «compuestos que dan lugar a plásticos», «detergentes» y productos de la oxidación. Alguno se nos quedaría fuera, pero la mayoría entran ahí.

Los plásticos ya los hemos nombrado, los detergentes… pues ahí tenemos sulfonatos, pero después hay productos de oxidación que dan lugar a los polioxietilenos, que aunque no lo sepáis muchos tenéis en casa. Otro de los productos de oxidación es el etilenglicol, que se usa principalmente como anticongelante. Pero si estamos hablando de los productos de oxidación, habrá que hablar del producto estrella.

El óxido de etileno

El óxido de etileno es el principal compuesto que usamos derivado del etileno más allá de los plásticos. Porque plásticos, mal que nos pese, usamos muchos. El óxido de etileno se genera oxidando. Sí, ya sé que suena absurdo, pero vamos, que solo hace falta etileno y oxígeno en presencia de un catalizador (plata en muchos casos). Al ser un proceso sencillo, se pueden obtener grandes cantidades sin problema. Y aunque haya dicho que es de lo que más generamos, no solemos quedarnos ahí, porque gran parte se usa para hacer los polioxietilenos, el etilenglicol, y otros muchos compuestos, algunos inesperados como el ácido acético (sí, el del vinagre).

El óxido de etileno que no se transforma en otra cosa tiene utilidad, y se usa como esterilizante. Se utiliza para fumigar cosechas y eliminar de ellas cualquier microorganismo, pero también se utiliza en entornos hospitalarios para eliminar posibles contaminaciones. Elimina de forma eficaz bacterias y hongos, evita la fermentación (porque si bichos no se puede fermentar)… y todo esto suena muy interesante cuando quieres que tus cosechas duren. Lo venden como plaguicida, pero mata lo que pille delante.

El problema es que si mata tan bien, pues tampoco es muy sano para nosotros. Es cancerígeno y mutagénico, por eso mata de maravilla. Si consumiésemos suficiente, entonces supondría un problema. En la Unión Europea su uso en alimentos está prohibido, pero en otros países no. Por ello se revisan los productos que se importan, tanto si son productos finales como si son ingredientes. En ningún caso se permite que sobrepasen unos niveles mínimos y, cuando se detecta que eso ha ocurrido, se emite una alerta.

¿Qué ha ocurrido?

Hace ya bastantes meses se detectaron niveles de óxido de etileno excesivamente altos (para lo permitido) en semillas de sésamo que venían de India. Desde entonces, se han incrementado los controles de los productos importados, y se ha detectado que varias empresas han utilizado ingredientes con etileno. Aunque empezó con las semillas de sésamo, la lista ha ido creciendo, y la alerta saltó al público cuando se detectó en helados de Nestlé. Poco a poco, otras marcas se fueron sumando a la lista.

Ahora se están intensificando esos controles, y cada vez se detectan más casos. Pese a ello, la realidad es que no existe un gran peligro. En el momento en el que se detecta la presencia del óxido de etileno el producto se retira. Si tú ya te lo habías comido, no es grave, ya que aunque la cantidad presente está por encima de la permitida, siguen siendo cantidades muy bajas. A no ser que te comas una tarrina de helado con óxido de etileno todos los días durante diez años, no te expondrás lo suficiente, y en ese caso seguramente tendrías otros problemas.

Bromas aparte, el riesgo cero no existe, y se intenta minimizar la exposición. La alerta se ha dado a nivel europeo, pero España ha ido notificando los cambios en las noticias de la Aesan, para informar de lo que se ha detectado. Hay que destacar que son productos que pueden venir de casi medio mundo (muchos países permiten su uso), que pueden haber sido elaborados en España (pero con ingredientes importados) y que afecta igualmente a productos ecológicos. Porque ser ecológico no implica que no se use un producto químico como el óxido de etileno para controlar microorganismos (esto ya otro día lo comentamos en detalle).

Imagen de dos barriles llenos de manzanas rojas
Estas manzanas tienen claramente mucho etileno (Imagen de lumix2004)

¿Y qué pintan las manzanas aquí?

Pues como en este blog se habla principalmente de biología y todo esto sonaba muy químico, quería aprovechar para hablar del etileno en biología, aunque ya profundizaré en un Bacteriófagos dedicado a hormonas vegetales, que lo tengo en cola.

El etileno es, efectivamente, una hormona vegetal. Es un producto de la respiración y se genera principalmente durante la maduración, aunque también en algunas situaciones de estrés, para indicar al resto de la planta que hay que reaccionar. Ayuda a que los frutos maduren, que cambie su color, a que las hojas se caigan… y además como es un gas se puede compartir con los frutos vecinos.

En los frutos climatéricos, que son los que pueden madurar cuando ya han sido recolectados (como las manzanas), si se exponen a etileno se activa su maduración y generan todavía más etileno. Por eso una manzana pasada estropea el resto del cesto (o como sea el dicho). En cambio, en el caso de los frutos no climatéricos (los que no maduran más después de recolectarlos), el etileno ayuda a que cambien de color, pese a que no altere su maduración ni vayan a producir más.

Así, por ejemplo, se podría añadir etileno a una cesta de melocotones y madurarían muy rápido, pero eso sería absurdo porque lo que busca la industria es que la fruta aguante más antes de venderla, no menos. Por otra parte, podríamos añadir etileno a naranjas, y su maduración no se vería alterada, pero sí cambiarían de color para ponerse muy naranjas y muy hermosas… aunque sean puro ácido en su interior. Esto sí se hace, añadir etileno por una cuestión estética.

Concluyendo…

Aunque tengáis un helado o unas galletas con óxido de etileno en casa no os va a pasar nada. Poco a poco las autoridades sanitarias eliminarán todos los productos que lo contienen. A nosotros no debe preocuparnos porque son cantidades muy bajas y que en otros muchos países están permitidas. Es una simple cuestión de un límite que está en un valor y no en otro, siendo nosotros más conservadores y limitando mucho más su uso.

Por otra parte, si queréis que vuestra fruta no se estropee muy rápido, ya sabéis, no se puede juntar frutas climatéricas maduras con las que todavía están verdes, o se estropearán muy rápido. Si queréis que una climatérica madure más rápido, la mejor solución es envolverla en papel de periódico para que su etileno no se escape por ahí. Es un truco de la abuela para los aguacates que seguro que muchos conocéis. Y por último, ya sabéis, que una naranja parezca madura no quiere decir mucho… porque hemos aprendido a hacer que parezca lo que no es.

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