Bloquear la infección en la nariz podría ser posible

Recientemente la prensa se ha hecho eco de un supuesto tratamiento preventivo para el SARS-CoV-2. Se trata del Taffix, un spray nasal que promete no sólo bloquear la infección del virus, es que además lo va a eliminar.

Hoy vamos a hacer un repaso por lo que promete Taffix y por lo que sugiere otro estudio recientemente publicado. Pero primero vamos a empezar repasando qué ocurre si “respiramos virus”.

Que no infecte no quiere decir que no sea malo

Esta parte aplica a cualquier producto que diga inactivar virus, no exclusivamente a este tipo de sprays. Si tenemos un virus que entra en nuestra nariz, aunque no esté activo y no pueda infectarnos, eso no quiere decir que sea algo inocuo. El polen tampoco nos infecta y en muchos casos nos genera grandes reacciones alérgicas.

Si nos ponemos una mascarilla que inactiva pero que no filtra correctamente, respiraremos trozos de virus. Lo mismo si utilizamos un enjuague bucal que inactiva virus, o un spray nasal. Respiraremos y tragaremos trozos de virus. Y de bacterias y de otras cosas que pudiesen estar ahí antes. ¿A que nadie quiere comer virus “muertos”? Pues entonces, la solución es que no puedan entrar. 

La primera opción debe ser siempre que el virus no entre en contacto con nuestro cuerpo. Eso lo conseguimos con mascarillas para bloquearlo, pero también con una buena ventilación, manteniendo distancias, etc. Pese a ello, hay contextos puntuales en los que no se puede utilizar una mascarilla, o que incluso con mascarilla no venga mal una capa extra de protección. Aquí podemos valorar el papel de este tipo de sprays, enjuagues, etc.

Mujer usando un spray nasal
Mejor una mascarilla

Taffix, el milagro sin pruebas: ¿bloquear la infección con un spray?

Por unos 60 euros puedes comprar ahora mismo en Amazon cuatro botes de Taffix. Los botes individuales no quedan, y el pack de cuatro está entre los más vendidos. Un spray que dice bloquear el 97% de los virus durante 5 horas. ¡Perfecto para irse de copas! Pues no. No es el caso. 

El principio activo del Taffix, la hipromelosa, se ha demostrado que funciona para evitar las reacciones alérgicas (al polen, etc) pero en ningún momento se ha demostrado que pueda bloquear la infección vírica (de SARS-CoV-2 ni de ningún otro). Las dudas surgen, entre otras razones, porque crea una barrera en la mucosa nasal, pero el virus puede penetrar en las células en el epitelio pulmonar.

Por otra parte, se supone que el ácido cítrico inactiva el virus, pero no tenemos pruebas de que bajar el pH sea suficiente para inactivarlo (o estaríamos limpiando con vinagre). En cualquier caso, no se ha realizado un ensayo clínico que demuestre su eficacia, no se ha comparado su uso con un placebo y, por lo tanto, no existen pruebas de ningún tipo que demuestren el milagro que proclaman. Bloquear la infección puede ser posible, pero no sabemos si el Taffix lo hace.

Los lipopéptidos que sí podrían prevenir la infección

Por otra parte, en Science se acaba de publicar un artículo titulado Intranasal fusion inhibitory lipopeptide prevents direct-contact SARS-CoV-2 transmission in ferrets. Sí, en hurones. Pero es que los estudios bien hechos tienen fases per-clínicas.

En este estudio, basándose en trabajos previos, generan un lipopéptido: un fragmento similar a una parte de la proteína S del virus unida a un PEG y un colesterol. Comprueban la eficacia de una versión monomérica y una dimérica y, aunque tienen razones para asumir que puede alcanzar todo el tracto respiratorio, lo comprueban. 

Tras una serie de estudios para comprobar en cultivos celulares que efectivamente se produce el bloqueo, trasladaron el ensayo a ratones y después a los famosos hurones. Se utilizan hurones porque el contagio entre ellos es muy rápido y efectivo, y su lipopéptido evita todos los contagios, aunque se llegan a detectar cantidades residuales pasado un tiempo. Además, no sólo sirve como tratamiento preventivo: si hubo exposición evita que la infección sea exitosa.

Los siguientes pasos esperables implicarían para el lipopéptido una revisión de los datos y el planteamiento de un ensayo clínico en condiciones. En cualquier caso, deberíamos plantearnos estas soluciones siempre como tratamientos puntuales en caso de necesidad.

¿Y los peligros?

Me llama especialmente la atención que algunas personas sean tan reacias a la vacunación pero que no tengan problemas con este tipo de productos. Se pone a la venta un producto que no ha pasado ningún tipo de ensayo (ni rápido ni lento ni nada) y de repente se convierte en lo más vendido, y parte de los clientes son personas que ponen en duda la eficacia de una mascarilla o que no quieren vacunarse.

Esto ocurre con otros muchos productos y toca recordar algo: si no ha pasado controles no sólo quiere decir que no sabemos si funciona o no, es que tampoco sabemos el daño que pueda causar. Ni lo podremos saber porque no existe un seguimiento. Mientras que con las vacunas llevamos (en cualquier caso, incluidas las de ARN) años estudiando los efectos de vacunas similares, en otros productos no tenemos datos de productos similares. 

En en caso del Taffix sí tenemos algunos datos, ya que su ingrediente principal se utiliza en lágrimas artificiales y por lo tanto sabemos que no supone un problema para la salud, pero mañana podría salir otro producto similar, o un uso diferente, y ya no podríamos extrapolar. 

Yo seguiré vigilando qué pasa con los lipopéptidos y los hurones, que es una vía más segura. Y si algún día necesito algo así, lo utilizaré cuando sepamos que funciona. Pero seguiré con las otras medidas, que sabemos ahora que sí funcionan.

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