Armas, gérmenes y acero… razones para estar como estamos

El libro que os traigo hoy todavía no podemos llamarlo clásico, pero algún día lo será, porque pocos libros que hablan de mis queridos microbichos tienen un Pulitzer. Hoy os vengo a recomendar Armas, gérmenes y acero: Breve historia de la humanidad en los últimos trece mil años, de Jared Diamond.

Aunque conozco la existencia de este libro desde hace mucho, por alguna razón se había ido escapando y quedando al fondo de la pila. Quizá porque en su momento me parecía poco concreto, pero ahora que visualizo el mundo con otros ojos, quizá tenga más sentido.

Porque este no es el típico libro de divulgación científica. Aquí se nos explica nuestra historia, la de nuestras sociedades, como llegamos a estar como estamos, ser como somos, estar donde estamos… y los que estamos. Porque van muchos años de luchas entre civilizaciones y todos tenemos claro (o deberíamos) que no está en los genes. Si no somos unos superiores a otros por nuestros genes (que no), ¿qué nos ha llevado a colonizar otros territorios? Porque no era que Colón fuese el mejor gestor para quedarse con tierras que pertenecían a otros y ya. Es un cúmulo de otras cosas: armas, gérmenes y acero.

Qué pintan los gérmenes

No quiero contar aquí el libro, aunque spoiler tampoco se puede considerar, ya que la historia es la que es. Pero sí voy a destacar los dos puntos más claves, de sobra conocidos, por los que los gérmenes nos dieron una superioridad. Por una parte tenemos la colonización de América. Sí, llevamos más cosas y hubo guerras y todo eso, pero lo que llevamos que inclinó mucho la balanza a nuestro favor fueron gérmenes. Sin querer. Sin saber qué hacíamos. Sin saber que nos íbamos a cargar gran parte de su población. Porque a los nuestros esas enfermedades los diezmaba, pero ya estábamos adaptados. Para los otros eran fatales.

Al revés no ocurrió. Las enfermedades americanas no eliminaron tal cantidad de colonos, aunque se diezmaban igual por otras razones. Eso, claramente, hizo que los españoles (y portugueses) tuviesen una clara ventaja… que no era su mayor inteligencia. ¡Eran sus bichos! Y esto nos ocurrió en numerosas ocasiones, siendo quizá nuestro punto más débil África, especialmente con la malaria, que sí hacía (y hace) estragos en los europeos. Incluso ahora, que existen formas de prevenir las consecuencias más graves, los europeos no pasan un rato nada agradable.

¿Recomendación?

Está muy bien salirse de vez en cuando de lo más típico, del rollo de siempre de la historia directa de los gérmenes, y ver que cuando comparten protagonismo con otros, siguen brillando. Armas, gérmenes y acero es un libro recomendado para todos los públicos, que se deja leer muy bien, sin requerir grandes conocimientos previos. A la vez que descubre aspectos de nuestra historia quizá desconocidos u olvidados para muchos, nos recuerda el papel de los microbios en todo ello. Yo me lo he leído en inglés, pero aquí os dejo el enlace a la versión de bolsillo en español.

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