¿Desinfectantes? Qué vale y qué no

En los últimos días la cantidad de preguntas qué es lo más correcto usar para limpiar que sepamos que va a ayudarnos a deshacernos de los coronavirus. Aprovecho para recordar que deberíamos limpiar SIEMPRE. Sí, ahora le tenemos miedo al coronavirus, pero todos los días entramos en contacto con un montón de virus y bacterias, así que espero que estas medidas se queden con vosotros para siempre. Para resolver dudas, voy a analizar diferentes productos:

Alcohol

El alcohol es uno de los mejores productos para deshacernos de virus y bacterias. Lo que hace es desnaturalizar proteínas. Para que sea efectivo, el porcentaje ideal es el 70% (que es lo que usamos para limpiar en los laboratorios), pero en cualquier caso, no debe ser inferior al 60%. Esto implica que el licor que tenéis almacenado en la despensa no vale, y beberlo tampoco vale. Es necesario que lleve algo de agua porque le ayuda a actuar, y también a que no se evapore tan rápido.

Aunque depende del microorganismo del que hablemos, en general el etanol y el isopropanol funcionan mucho mejor que el metanol.

Lejía o lavandina

Dependiendo desde dónde me leas, las concentraciones variarán un poco, pero en general la lejía tiene una concentración de aproximadamente un 5% de hipoclorito sódico. Si es lejía sólida, será hipoclorito cálcico probablemente.

La lejía oxida cualquier grupo oxidable expuesto en el exterior de virus o bacterias, pero también de tu piel. Como todos sabemos, la lejía irrita los ojos, y por su poder oxidante puede dañar superficies. La lejía no se debe utilizar en su forma concentrada: para asegurar una desinfección se debe diluir en agua 1:50 y para simple mantenimiento 1:100, cosa que por cierto, suele estar en las instrucciones de la botella. Esto permite limpiar sin suponer un peligro para la persona que la utiliza.

En cualquier caso, siempre se debe tener cuidado para no dañar las superficies a limpiar y siempre se debe utilizar en un lugar correctamente ventilado.

Agua oxigenada

Todos sabemos que el agua oxigenada o peróxido de hidrógeno sirve para desinfectar. La concentración puede bajarse hasta un 0.5% (la que compramos suele ser de un 3% y no es necesario diluir). En este caso el agua oxigenada altera la membrana de los virus o bacterias y daña el ADN, entre otras cosas. El efecto es potente pero los daños también. Yo la utilizaría como último recurso.

Jabón de toda la vida y detergentes

Esto incluye: jabón de manos líquido, jabones en pastilla, lavavajillas, detergente para la lavadora, etc.

Aunque los jabones y los detergentes no funcionan exactamente de la misma forma, los junto en el mismo grupo porque deben ser la primera opción. En el caso de detergentes, si no estamos seguros debemos comprobar que entre los ingredientes se incluya un tensioactivo.

Para limpiarnos a nosotros, siempre debemos, antes de cualquier otra opción, utilizar jabón, gel, champú, etc. Lo que hemos aprendido desde pequeños.

Para limpiar la ropa, lo mejor son los detergentes. Para limpiar la casa, los productos de limpieza con tensioactivos. En ambos casos pueden llevar (o no) lejía entre sus ingredientes.

Geles hidroalcohólicos

Aunque geles hay pocos, todavía quedan líquidos hidroalcohólicos y cada vez en más supermercados podemos ver que se recomienda su uso antes de entrar. En esos casos el uso es adecuado, porque no se va a poner todo el mundo a lavarse las manos con jabón allí. Pero su uso debe limitarse a esas situaciones en las que el agua y el jabón no son una opción.

Si se quiere saber si son efectivos, hay que volver al apartado del alcohol: deben llevar entre un 60-80% de etanol, isopropanol o similar.

Vinagre

Aunque el vinagre es un buen sustituto para muchos productos en casa, en este caso es mejor dejarlo de lado, porque no tenemos muy claro cómo de eficaz sería para eliminar el virus que nos preocupa.

Mezclas caseras

No estamos para experimentar ahora. No mezcléis nada si no sabéis cual va a ser el resultado, porque puede salir muy mal: se pueden generar gases tóxicos, os puede quemar la piel, etc.

Si queréis un limpiador de baño con lejía, pues en la próxima salida al supermercado lo compráis. Pero ni se os ocurra mezclar. Además, os debéis asegurar de eliminar siempre los restos correctamente antes de utilizar otro producto sobre la misma superficie.

Sol y aire

Aunque a veces se nos olvida, estos dos factores son importantes. El aire mueve los virus y disminuye su concentración dentro de nuestra casa. Es muy importante ventilar todos los días, sobretodo ahora si vivimos con otras personas.

El sol, por otra parte, emite rayos ultravioleta. La luz ultravioleta destruye los virus en las superficies, por lo que es un buen momento para asomarse al balcón (o ventana) y dejar que nos de el sol, para tender la ropa al sol y para dejar ahí también nuestros guantes, bufanda, o lo que queramos mantener limpio. Y no, no es necesario que nos tostemos al sol, los rayos UV llegan incluso a través de las nubes…

¿Otros?

Voy a mantener este post abierto, así que si alguien me sugiere algún otro apartado o alguna aclaración, lo actualizaré.

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