Hacia el final del año

Vamos que estamos… ya casi a final de año. Me da cosa solo pensar que se va a acabar el año y yo aquí sigo estancada en lo que no quería, pero como lamentarse sirve de poco, hay que pensar en seguir adelante. Tras el inesperado agobio veraniego, las cosas vuelven a la calma y yo tengo que centrarme en mis objetivos. Vosotros solo sabéis algunos, que son los que os voy contando cada año y de los que doy cuenta de forma más o menos trimestral.

Aunque el trimestre acabó hace casi un mes, mi vida es muy ocupada y no he tenido hasta ahora un momento para venir a actualizar, a pensar, y a agobiarme con mi poco progreso. Vamos a ello.

  • Sigo leyendo y he conseguido recuperar el ritmo de mi objetivo. Creo que si nada se tuerce, podré cumplirlo. Por dios que nada se tuerza! Seguiré contando aquí qué libros he leído, y sí, alguna cosa pendiente tengo, lo sé.
  • Esto de publicar un artículo… es octubre y no tengo muy claro que consiga hacerlo antes de fin de año. Pero yo estoy a ello. Cuando salga todo, prometo contar la historia, porque no veáis pedazo historia hay detrás…
  • Mi ocio netflixero sigue bajo control. Ha sido usado, a ratos más de lo que debería y otros menos de lo que me gustaría. Tengo que centrarme en lo que tengo que centrarme.
  • Curiosamente he conseguido escribir aquí un poco más de lo que creía, pero menos de lo que me gustaría. Por razones que no vienen mucho a cuento he reflexionado que todo iba mejor cuando contaba mi vida y liberaba agobios… pero claro, ahora hay cosas que no se pueden contar.
  • Las vacaciones suelen ser sinónimo de conciertos, pero este año el tema ha estado muy seco, porque en mi pueblo no sé quién tomó el control de las fiestas que no tenía nada de buen gusto. Pese a ello, una escapada a otro pueblo calmó mis ansias de concierto de Heredeiros da Crus, que por cierto, han sacado disco nuevo y van a hacer gira fuera de Galicia… ¿sabéis quién va a intentar ir a uno? 🙂
  • En un giro inesperado de los hechos, cuando el laboratorio estaba que se caía en picado y yo a punto de explotar y quemar todo (figurativamente), entonces llegó un soplo de aire fresco… en forma de libertad y en forma de sangre fresca. Parece que tras todo este tiempo mi jefe ha descubierto qué necesito para ser feliz.
  • Desde mi entrada anterior he ido al rocódromo todas las semanas. Me salté una por enfermedad, pero añadí un día extra en otro sitio (que no me gustó nada). También he añadido algo más de ejercicio, he subido de peso, mi espalda ha crecido y me siento mucho mejor!
  • Sigo intentando comer mejor pero estoy lejos de mi objetivo. Cada dos por tres algo rompe mi plan, pero yo sigo intentándolo. Creo que ahora más que nunca es muy importante comer bien para mi progreso en otros aspectos.
  • No soy capaz de levantarme consistentemente a la misma hora. Bueno, sí, concretamente de levantarme demasiado tarde. Mi sistema de productividad va bien si quitamos ese detalle. Ni siquiera es que me líe con otras cosas, es que necesito dormir más. No sé por qué necesito dormir más que en el pasado pero tengo que arreglar esto, porque necesito esas horas extra en mi vida.
  • En el último mes me han preguntado varias veces que en qué año de mi tesis estoy, y no me han creído al decir que era postdoc… de quinto año. Supongo que eso es señal de que me mantengo joven. He conocido a gente de otros grupos, he organizado una fiesta para todo el departamento (nunca más en mi vida vuelvo a hacer eso) y me he ido de retiro con mis compañeros. Hemos sentido nostalgia de los 90 todos juntos, hemos jugado a las cartas, hecho el imbécil en la piscina y nos hemos reído mucho. Pese a ello, si hubiese podido elegir, no habría hecho ninguna de esas cosas.

Ahora me toca seguir centrándome y no descuidar ninguno de los aspectos de mi vida. Sigo teniendo que dedicar varias horas a la semana a X, un rato de vez en cuando a Y, seguir haciendo ejercicio y organizando mi comida mejor. Por suerte tengo la casa más o menos bajo control, y espero poder seguir así. Si pudiese saber cómo dormir menos y/o levantarme pronto de forma consistente… pero creo que el problema del sueño tiene un origen claro, aunque por desgracia si es eso no vaya a poder solucionarlo. Así que habrá que buscar alternativas.

Aunque espero escribir cosas en medio ya sabéis que, para final de año, vendrá el análisis completo. Mientras tanto, todos aquellos que me leéis desde el origen de los tiempos, ya sabéis que para temas científicos podéis escucharme en lugar de leerme, porque en Bacteriófagos sigo ahí fiel, cada martes un nuevo capítulo, a veces más técnicos y otras más personales… pero a eso no falto.