Inferior

¿Son las mujeres inferiores? Durante mucho tiempo la ciencia decía que sí. La ciencia hecha por y para hombres, claro.

Pero hay muchos hechos que demuestran que no. Hombres y mujeres somos diferentes, pero no hay un ser superior y uno inferior. Este libro (escrito por una mujer) puede parecer un libro feminista, pero no es lo que pensáis. En sus páginas encontraréis un montón de hechos, de análisis de estudios publicados, de datos estadísticos. Y también de hombres. De hombres que se han dado cuenta del error y también intentan solucionarlo.

Porque sí, a veces los científicos cometemos errores, por eso es importante rectificar a tiempo. Muy importante. Y este libro es una colección de rectificaciones.

Es una lectura amena, y una lectura claramente recomendada para todas aquellas que habláis del techo de cristal. Ese techo está ahí, pero también hay que analizarlo con realismo y con datos, porque para poder romperlo no podemos caer en las mismas falacias. Defendámonos con datos, algo que la autora hace muy bien.

Hasta donde sé, el libro no está traducido a español (o igual sí y yo no me he enterado), así que os dejo el enlace a la versión en inglés. La versión Kindle es muy baratita, y también lo hay en audiolibro, para aquellos que ya os hayáis adaptado a eso que ahora parece estar empezando a calar entre los hispanohablantes.

Lo podéis encontrar aquí: Inferior: How Science Got Women Wrong-And the New Research That’s Rewriting the Story

Un científico en el país de las maravillas

Aunque este libro no era de mi propiedad, en cuanto tuve la oportunidad le eché la mano y aproveché para leérmelo… en un día. Desde la primera página a la última pasaron menos de 24 horas (vale, había un viaje de por medio y mucho tiempo para leer).

En este libro Edzard Ernst nos cuenta su vida. Nos cuenta cómo desde la más profunda ignorancia creyó en la homeopatía y en cómo vio la luz. Cómo pasó por numerosas pseudoterapias en su carrera, ejerciéndolas, y cómo veía que aquello no funcionaba y se volvió su mayor enemigo. Y lo hizo desde dentro. Lo hizo estudiándolas, analizándolas. Lo hizo a conciencia, demostrando que no, no funcionan.

Se ganó muchos enemigos, pero también ha servido de inspiración a otras muchas personas. Si el sistema falla, si crees que algo está mal, lucha por cambiar el sistema desde dentro. Y lo hizo, lo hizo toda su vida.

Sin duda, por la temática, es una lectura más que recomendada. Pero además, creo que la forma en la que se cuenta la historia, cómo está escrita, es muy atractiva. Yo lo leí en castellano y la traducción es muy buena. Os animo a leerlo, pero también a regalárselo a todos aquellos que creáis que todavía pueden ver la luz de las evidencias científicas.

Si lo queréis, podéis encontrarlo aquí: Un científico en el país de las maravillas.

El planeta improbable

A principios de año, en un extraño acto de masoquismo, leí un libro… magufo. Tranquilos, no he financiado a nadie con esa lectura. No ha sido más que una pérdida de tiempo por mi parte, aunque me sirve para afianzar mi posición en el debate.

Este libro, Improbable Planet. Describe la creación del universo y nuestro papel en él desde el punto de vista de alguien que considera que todo está realmente organizado por la mano de un ser superior.

Los primeros capítulos del libro están bien, honestamente. Se puede ignorar fácilmente la paja mental sobre el diseño inteligente y todo eso y centrarse en los hechos que se cuentan, pero según la historia iba avanzando, mi mal humor iba creciendo. Llegado cierto punto, no me podía creer lo que el autor decía. Con la de pruebas que tenemos de que esto es puro azar… pero claro, cada uno ve las cosas como las quiere ver, y no todos ven las evidencias científicas.

¿Os lo recomiendo? Sorprendentemente, diría que quizá. Es una buena lectura crítica, porque para poder defender nuestro punto de vista tenemos que conocer los puntos de vista de los otros (o sea, los equivocados). A mi me cuesta mucho discutir con la gente que tiene estas ideas porque me enciendo muy rápido, así que leer es una forma más pausada de saber qué piensan. Además, si me enciendo, ya me calmaré, no voy a desatar mi ira contra mi interlocutor.

Si queréis comprarlo, la edición para Kindle tiene un precio razonable. Al menos razonable para lo que os vais a reír con lo absurdas que son sus ideas. Así que aquí os dejo un enlace: Improbable Planet.

Cuando acechan cambios

Aunque a finales del año pasado, cuando escribía mis propósitos para este ya lo veía venir, cada vez veo más claro un cambio en mi vida. Esa clase de decisiones que se intentan evitar, pero que un día te das con algo en las narices y decides hacer. Pues más o menos eso ha pasado, y como mi vida es mía, hago con ella lo que me da la gana. Por eso he decidido hacer cambios en ella, porque yo decido qué es lo que quiero, y como el camino establecido no me iba a dar lo que quiero, pues hay que cambiar el camino, porque aquí lo que importa es arreglar lo que ha ido mal y ser feliz.

Esos cambios implican un nuevo proyecto en mi vida. Algo que es totalmente nuevo para mi y que no estoy segura de cómo enfocar, pero estoy haciendo lo que puedo por ahora. Y es que si una no se arriesga, no va a conseguir nada. De todas formas mis propósitos siguen en pie, y voy a hacer un repaso ahora que ha acabado el primer cuatrimestre.

  • Libros: aunque voy con cierto retraso, parece que voy manteniendo. Y aunque va ya parte del año avanzada, he decidido que voy a escribir aquí sobre los libros relacionados con la ciencia que voy leyendo. Serán entradas pequeñas, pero espero que os sirvan para animaros.
  • Papers: preferiría no hablar del tema dada la dificultad en estos momentos… pero es un tema relevante. No, no he publicado todavía nada. Pero sí, lo voy a publicar antes de fin de año por mis ovarios, o como se diga.
  • No, no he tenido mucho tiempo para ver cosas… ¿he dicho ya que he empezado un proyecto paralelo? Me faltan horas.
  • No he escrito nada aquí, pero eso ya os he dicho que pienso solucionarlo. He empezado a escribir en otro sitio, pero no os voy a contar más. Me faltan horas para atender a todo…
  • En enero tuve un congreso en Austria. Era la primera vez que iba allí. Muy bonito, mucho frío. En Semana Santa estuve por Asturias en una escapada. Una escapada que me sirvió mucho para aclarar mis ideas.
  • Conciertos no hay ni habrá hasta el verano, me parece a mi.
  • El laboratorio… no tengo claro si va bien o mal. Hay cosas que van muy bien y cosas que van mal. Me gustaría que hubiese cambios, y echo de menos a gente que se ha ido, por el bien que hacían. Pero hay mucha gente nueva, y eso puede ser positivo. Yo intento ayudar al buen funcionamiento en lo que puedo, y no matar a nadie, aunque a veces es muy difícil.
  • Sigo haciendo ejercicio, mucho más de lo que creí que podría hacer. Creo que es uno de mis logros en los últimos meses y no quiero abandonarlo.
  • Intento comer mejor, pero los momentos de crisis no ayudan. Pero yo lo intento.
  • No he tocado una palabra de alemán desde enero. Sé que es un propósito que no voy a cumplir a estas alturas del año. Y por alguna razón me hace tremendamente feliz.
  • Creo que soy productiva… pero esto de haberle dado una vuelta más y meter al sistema otro proyecto extra lo está poniendo difícil. Creo que me llevará un tiempo volver a poner todo en orden. Estar trabajando muchos fines de semana hace que se me acumulen cosas, y las cosas acumuladas me agobian (por eso hoy me he quedado en casa para ocuparme de ellas).
  • Curiosamente no estoy gastando más de lo que debo, creo que se debe fundamentalmente a mi falta de tiempo libre…
  • No parezco adulta, y desde que me he cortado el pelo menos. Y me hace falta. Pero no quiero. Ay, no sé, estoy confusa…
  • Hago lo que puedo con mis propósitos de Bacteriófagos. Aunque compartiendo voy un poco lenta, hago lo que puedo. Por mi parte se van haciendo, pero no he encontrado la forma adecuada de compartirlo. Pero me está sirviendo para mucho a nivel personal.

Y con esto, damos por cerrado cómo va el año. Va tirando, con grandes decisiones. Es sorprendente cómo plantearse un gran cambio en tu vida puede suponer de algún modo tranquilidad. Quitar agobio. Querer centrarse en lo que realmente te importa. A lo mejor el problema era eso, y las piedras en el camino son por culpa de eso, porque tengo que centrarme más en lo que realmente importa.