Recta final suicida

No conseguí pasar por aquí en el momento adecuado, pero al menos no llego tan tarde como la última vez. Vuelvo una vez más a hacer balance de cómo va el año, de cómo avanzan mis planes, de qué pasa con mi vida.

Como mi última actualización fue en agosto, poco tengo que contar. Agosto fue un mes un poco más tranquilo, principalmente por haberme ido de vacaciones. En septiembre tampoco es que pasasen demasiadas cosas. Lo que ha pasado, fundamentalmente, es que he tomado una decisión bastante importante para mi futuro, pero como por ahora sólo son ideas en el aire… eso ya tocará contarlo en otro momento. Lo que puedo decir, es que por ahora mi plan sigue el curso deseado. Esperemos que no se tuerza demasiado.

Vamos a ello, a ver cómo ha ido el verano…

  • He conseguido acabar  uno de los libros que tenía a medias, pero sigo con otros en la cola y a estas alturas ya está claro que a no ser que ocurra un milagro, no voy a conseguir mi objetivo. Tendré que ir pensando en formas de solucionar esto en el futuro.
  • Hace dos meses dije que antes de fin de año quería tener algo más enviado con mi nombre. La verdad es que era difícil, aunque ya decía que había posibilidades, y es que algo tenía a medias. Hemos enviado una review, que espero que podamos publicar antes de que acabe el año.
  • No he visto películas, y he dejado bastante de lado las series. Asumo que esto seguirá igual, porque las cosas claras: no hay tiempo para todo en esta vida.
  • Mis redes sociales mantienen su ritmo bajo pero constante. Sigo pensando en abrir una cuenta de Twitter profesional, y ahora tengo las ideas un poco más claras, pero quizá es mejor esperar a que llegue el momento adecuado. Vosotros no sabéis de qué va esto, pero yo sé cuándo es EL momento. De lo que sí me he dado cuenta es de que tengo LinkedIn un poco abandonado, y es posible que en el futuro me interese tener un buen perfil, así que antes de fin de año debería actualizarlo.
  • He viajado un poco. Os he contado mi viaje a Galicia en agosto. En septiembre estuve en Italia, cerca de Pisa, en el retiro anual del laboratorio. Hace unos días estuve en Bettlach, un pueblo en medio de la nada en Suiza. Me frustra un poco que este verano no estuve haciendo el cabra todo lo que querría por Suiza, en parte por tener demasiadas cosas pendientes y en parte porque el tiempo no lo permitía. A ver si compenso un poco con alguna actividad otoñal.
  • Como conté en el post anterior, sí fui a conciertos en Galicia. Diría que doy por terminada la lista, pero me queda la esperanza de que surja algo para Navidad.
  • En el laboratorio… bueno, las cosas han cambiado, sin duda. Mi posición es diferente, y se avecinan muchos cambios. Ya lo decía el otro, los tiempos interesantes… Estoy trazando un plan, pero por ahora puedo vivir con cierta calma, que mi contrato se extenderá. No sé cuánto tiempo voy a ser capaz de mantener la calma, estarme callada, no contar todo al mundo… pero por ahora intento estar calmada.
  • Vamos a poner todo esto junto: ejercicio, vida sana, comer sano. Aquí en los últimos meses tenemos un problema… porque no he movido casi el culo, he bebido alcohol por encima de las posibilidades de cualquier persona sin genes gallegos, he comido todo lo que se os pueda ocurrir en cantidades industriales, y pese a ello he perdido peso, que no era en absoluto mi plan. Tengo que hacer algo para corregir esta tendencia. Que ya sé que muchos diréis que qué envidia, pero os aseguro que no. Algunos diréis que es el agobio, pero la bajada no se corresponde con los momentos de mayor estrés, así que es inexplicable. ¿Quién se va 10 días a Galicia a casa de su madre y vuelve con casi 2 kg menos? Yo. Inexplicable.
  • Me organizo y mantengo la calma. En estos momentos, con todo lo que tengo que hacer fuera del laboratorio, es imprescindible que mantenga la calma y organice mi tiempo, porque cada vez que algo se sale del esquema me entra el agobio. Tengo que tener todo controlado. Si mi plan A va mal, siempre puedo dedicarme a enseñar a la gente cómo organizar su vida… aunque eso sería el plan C, porque plan B ya tengo, que no confío demasiado en el plan A.
  • Mi ritmo con el alemán también es lento pero constante. Hace unos días descubrí que puedo entender más bernés del que creía. Todo esto seguro que me es muy útil en la vida cuando ya no viva en Berna. Al menos estoy convencida de que independientemente de lo que pase, saber algo de alemán siempre va a ser útil. Pero quizá en algún momento deba meter algún otro idioma en mi plan de aprendizaje. Total, si me sobra el tiempo…
  • Vivir con música es maravilloso, y es quizá el principal cambio en mi entorno de los últimos meses. Que sí, que el karaoke del retiro ha sido tan vergonzoso como siempre, pero escuchar música (buena música) me mantiene calmada.
  • Gracias a mi falta de tiempo y a la subida de sueldo, mis ahorros van por buen camino. Que malamente consigas tiempo para ir a comprar comida es una buena forma de no gastar en cosas innecesarias. Sí he comprado algo de ropa y calzado, un poco in extremis por necesidad, y debería comprar algo más, pero en general no dispongo de tiempo para gastar alocadamente. Eso es bueno, porque estoy ahorrando para comprarme un iPhone X poder sobrevivir cuando vengas las vacas flacas.

Pese a mi agobio infinito, estoy muy contenta. El año está avanzando mucho mejor de lo que esperaba, y tener planes claros para mi futuro inmediato me ayuda a mantener la motivación. Me estoy metiendo en un lío enorme y van a ser tiempos de confusión, de enfadarme, de agobiarme, de odiar el universo, y espero que en algún momento, de alegría. Desde luego algo está claro, van a ser tiempos interesantes.

Una vez más vuelve a mi vida una canción como banda sonora, Wind of Change. Habrá que ver cómo vienen esos cambios, pero mi instinto de gallega me lo deja claro. Malo será!

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