Miña terra galega

A mediados de agosto pasé unos días en Galicia. No tengo muy claro si se podrían considerar vacaciones como tal, pero fueron unos días fuera del laboratorio.

Descanso hubo, pero cuando vas a visitar a la familia, nunca es del todo vacaciones. Eso sí, la visita estuvo marcada por algo, y es que la música estuvo mucho más presente de lo que yo tenía planeado. Y entre toda esa música algo destaca, una canción escuchada en varios conciertos, una canción que aunque en principio no me gusta, esta vez me ha marcado. La famosa “Miña terra galega” de Siniestro Total.

Tras un previo paso por Madrid, la visita a Galicia empezó el día 12. Una de las cosas que me suele faltar fuera es el mar. Subir a lo alto de Xiabre calmó mis ansias de ver mi ría en todo su esplendor. Y una pequeña ruta por la zona ayudó a sentirme de vuelta en casa.

 

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Desde lo alto de Xiabre se ve la ría de Arousa. Se ve Cortegada, las casitas, el campo… 

Esa misma noche había que empezar con algo tradicional, así que nos fuimos a Ribadumia, a la fiesta del pan. Así, fuera de contexto, suena raro. Pero allí te sientas en una romería, rodeada de gente que probablemente conozcas pero no recuerdas, y te comes dos huevos fritos con pan por un euro. Y la verbena. Y la queimada.

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Mouchos, coruxas… Aquí, un señor haciendo queimada para que todo el pueblo volviese a casa por los suelos

Y con la queimada pasamos al día siguiente, que aprovechamos para el primer concierto, en Pontevedra, de Mägo de Oz. No habría pagado por ir, pero me lo pasé bien. Las cosas que yo quería todavía estaban por venir. Pero en serio, ¿una tía? ¿por qué? Si váis a meter una tía en el grupo que no sea para que sea “la tía”…

El día 14 se acababa mi corta libertad, porque iba a estar encerrada unos días sin poder mover el coche. Para aprovechar, nos fuimos a Verdes y paseamos un poco. Por alguna razón yo estaba cansadísima, y eso me preocupaba, porque esa noche era la que yo estaba esperando desde hacía meses.

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Los gallegos y el agua. Una relación especial.

Y llegó la noche. Y mi cansancio y mi preocupación desaparecieron. Allí estábamos para darlo todo. Todo empezó con un épico concierto de la TNT Band. ¿No los conocéis? Son unos adolescentes de mi pueblo… que se han ganado un hueco en mi corazón para siempre. Los escuché por primera vez hace dos años, versionando a otros grupos, y llamaron mucho mi atención, pero ahora es para ponerse a sus pies. Así que ya todos a su canal de Youtube a escuchar su maqueta. Viene estando aquí. Ellos empezaron mi obsesión, con su propia versión de Miña terra galega.

Y después de estos chicos… Rosendo! Es difícil explicarlo, y poca gente lo entiende. Pero es un estilo que me encanta, y nunca había tenido una oportunidad así. El concierto fue maravilloso, no defraudó en nada, y estábamos muy cerca, y era perfecto. Esperemos, por dios, que todavía pueda repetir esto en algún otro momento.

Como comprenderéis, esto iba a ser insuperable, pero había que hacer lo posible por sacar algo del resto de días.

El día 15 empezaba el encierro. Ahí estuvimos viendo la procesión, etc etc… encerrados… Y el 16 las cosas empezaron a arreglarse, porque una vez pasada la fiesta del agua (que odio con todas mis fuerzas por no poder dormir nada esa noche), el pueblo volvió a la normalidad. Esa noche había un concierto, de una banda local de acordeonistas con una cantante de fados, María do Ceo. Sí, yo puse también la cara que estáis poniendo. Pero era mejor de lo esperado, lo juro.

Al día siguiente volvió la libertad, pero por la noche volvimos para otro concierto. Era arriesgado. Roi Casal y sus mezclas de música gallega y cubana. Tenía muchas dudas. Pero una vez allí, estuvo muy bien. Hasta me daba pena el chico, que lo hacía muy bien y no tenía casi público…

Seguían las vacaciones y no podíamos alejarnos tantos de los bichos. Por eso, al día siguiente nos fuimos al acuario de O Grove.

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Este bicho me quería comer!

Para mantener el ritmo, seguimos con los conciertos. Esa noche tocaba 7 Setenta, otro grupo local. Llevan 20 años a ello, y lo mejor de todo era que yo había estado en su primero concierto, 20 años antes, en ese mismo escenario. Las canciones que tocan me gustan mucho, pero me puede un poco su inglés. Su defecto lo compensa el guitarrista, que es muy muy bueno. Y lo compensaron con la segunda versión de Miña terra galega, ellos sí, toda en gallego.

Al día siguiente se mascaba la tragedia. Se suponía que yo tenía que estar en Vilagarcía para ver el Combate Naval con mi madre… pero yo estaba en Carril en el concierto de The Seangles. Que todo suena a que es muy cerca, pero cuando hay una horda de gente entre los dos sitios, no es tan fácil. Pero no cedimos y estuvimos hasta el final dándolo todo. Ellos hicieron su propio homenaje a Barcelona, con Cadillac Solitario. Os dejo también el enlace a su canal, directo a su versión de Cadillac Solitario, tocada en el mismo Carril hace dos años. Una pena que no tengan vídeos más recientes. Hay que apoyar a los grupos locales!!!

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Éramos pocos, pero no hay un público tan dedicado como el suyo. Ni una canción sin coros.

Y esa fue, eso sí, la tercera y última Miña Terra Galega. Saltos, gritos. Allí creo que había hasta lágrimas.

Disimulamos todo lo posible para llegar más o menos a tiempo al famoso Combate Naval que a nadie le importa y dimos por terminada la lista de conciertos. Al día siguiente comimos almejas en Carril, como manda la tradición, y nos pasamos una tarde de relajación en un balneario. Ya por la tarde, analizamos como un camión de la París de Noia se hundía en la arena de la playa y tenía que cancelar su concierto de esa noche. Cosas que sólo pasan en Galicia. Era visto!!! que decíamos todos los presentes.

Y con este cierre de fiestas, sólo nos quedaba irnos al norte a refrescarnos con tanta ola de calor. Y eso hicimos al día siguiente.

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En Malpica, quizá demasiado cerca del punto en el que rompían las olas…

Y esas fueron, más o menos, mis “vacaciones”. Tengo morriña, pero puedo sobrevivir viendo de vez en cuando el mar. Lo que está claro es que, tras estos diez días, Miña terra galega ya no suena igual.

 

 

 

 

 

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