El día B se acerca

Ya sé que llevo casi tres meses sin escribir, y ya sé que prometí poner todos los episodios del podcast y no lo he hecho, pero tengo una razón de peso.

Mis últimos dos meses y medio han sido un sin parar. Yo acepté hacer un podcast y no por estar muy liada he dejado a nadie sin episodio, pero ese ha sido todo el tiempo que he dedicado a algo que no haya sido mi proyecto.

Todo cambió un día, el día del cumpleaños de mi madre, para ser exactos. Yo había hecho una purificación de un complejo del que no esperaba mucho, y ese día tenía que presentar mis resultados ante mi grupo. Mis resultados inexistentes. Así que la tarde anterior, en un acto de desesperación, empecé una reacción que pude probar a la mañana siguiente. Ahí estaba, se activaba. Funcionaba.

Era lo que necesitábamos, un organismo que funcionase bien, quedaba probar que funcionase todo lo que tenía que funcionar. Quedaba identificar qué era lo que lo hacía funcionar. Y a eso nos hemos dedicado desde entonces. A hacer que una contaminación, un accidente en otro laboratorio, diese sentido a una de las grandes preguntas de mi campo.

Estoy ilusionada, sí, pero nadie me va a ver dar saltos de alegría. Por ahora no me lo creo. Quizá no seamos los únicos que lo hemos visto. Quizá alguien más sepa que pasa algo. Estaba delante de nuestras narices, y también de las del resto. Así que yo por ahora no me alegro.

Mañana me voy de viaje. Me pasaré una semana en un congreso, en el que vamos a destaparlo. Lo vamos a contar todo, antes de publicarlo. Es muy arriesgado, pero vamos a contarlo, a esperar que nos cuenten lo que opinan, que nos digan que creen que falta. A intentar mejorarlo al máximo para enviarlo. Y entonces ya veremos. Habrá que esperar. Y esperar mucho. Esperar que seamos los primeros, esperar que a la revista le guste, esperar… van a ser meses esperando.

Pero en la espera tendré mucho tiempo para escribir. No inmediatamente después del día B, pero sí cuando hayamos enviado. Y tendré mucho que escribir, porque estoy deseando contar todo esto al mundo. Pero ahora toca esperar, esperar al día B y a las reacciones, esperar a ver que pasa cuando soltemos la Bomba.

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