Tres agitados meses, con tres episodios!

Empezamos mal porque llego aquí con dos semanas de retraso para mi actualización de los tres primeros meses del año, pero es que tenéis que reconocer que han sido tres meses muy agitados en mi vida.

Si tengo que resumir un poco lo que ha pasado durante estos tres meses, podemos decir que enero fue el mes del hundimiento, el mes en el que todos mis propósitos de buen rollo y “este año sí” se fueron a tomar por culo un viernes 13, cuando me pisaron mi principal proyecto.

Pero yo soy una persona positiva (sí, en serio) y en lugar de deprimirme me he tomado esto de otra forma… así a principios de febrero, en lugar de pensar en obsesionarme con el trabajo del lab o algo, me dejé liar de mala manera para empezar un podcast. Febrero fue también el mes de congresos y cursos, cosa que minó mucho mi capacidad de mantener todo al día.

Marzo empezó con el primer episodio del podcast, y esto me ha ido ocupando parte de mi tiempo libre. La próxima semana saldrá el episodio 4 y creo que poco a poco voy controlando el tiempo que necesito para cada episodio, y para el seguimiento de cada episodio.

Con todo esto, mis propósitos y planes del año han estado muy afectados. Vamos a ir poco a poco viendo lo que me proponía y viendo qué tiene sentido o no hacer.

En mi plan de lectura voy más o menos al ritmo esperado. Me he leído tres libros en lo que va de año, pero estoy ya casi acabando el cuarto (un tocho de cuidado), así que supongo que podemos decir que no voy tan mal. El libro número 3 me lo he leído para el episodio 4 de Bacteriófagos, y tengo por aquí lo que será el libro 5, que igual todavía intento leerlo (aunque sea parte) antes de grabar. La búsqueda de datos antes de grabar me quita tiempo de lectura, pero por otra parte leo libros especialmente para eso… así que creo que vamos compensando.

Como decía, mi pesadilla se cumplió y me pisaron uno de mis proyectos. Pero que no cunda el pánico, el proyecto “papa” (ojo al nombre clave) va viento en popa y si todo sigue su curso, se publicará. Si me pisan eso me tiro de un puente o algo.

Sí, sigo con mi idea loca de ver series en alemán. Por todas las razones que he dicho tengo menos tiempo, pero yo sigo a ello. Se me va la pinza, ya, pero juro que cada vez entiendo mejor, así que el esfuerzo vale la pena.

Para compensar las decepciones, mi Twitter ha vuelto a la vida. En estos momentos intento compartir a diario enlaces a noticias científicas, sean de revistas o de blogs. También tengo una vida bastante activa en Instagram (no puedo decir que vuelva porque antes no la había). En el apartado de redes sociales también tenemos que añadir el grupo de Telegram que he creado para Bacteriófagos, del que todavía no puedo decir mucho porque está en pañales (así que si vais, seréis de los afortunados en estar allí antes de que lo anuncie al público). Si queréis entrar: https://t.me/Bacteriofagos

¿Viajar? Todavía no ha empezado la temporada. Por ahora mi única salida ha sido a un curso en Alemania, porque el resto ha sido todo en Suiza. Eso sí, ya sabéis que yo de hacerlo lo hago bien… en Junio me voy a Yellowstone! También habrá que pensar en ir a España, y en las escapadas por Suiza cuando haga bueno. De lo de ir a conciertos no hablamos…

En el laboratorio las cosas van tirando, que diríamos. Sí parece que al menos un paper debería salir este año. Parece que mi contrato se extenderá un poco. Algo es algo… y vamos, que me pagan un viaje a Yellowstone, yo no me quejo 🙂

En cuanto a mi plan de una vida sana y con ejercicio regular, podemos decir que todo iba bien hasta que el polen apareció de forma inesperada. Casi al momento de dejar de nevar, así de un día para otro, yo estaba que no podía respirar (ni moverme, ni casi vivir). El tema de la alergia, con un tiempo tan irregular, se alargó más de lo que me habría gustado. Mis visitas al gimnasio desaparecieron y me faltaban fuerzas para todo, pero parece que ya sí, que vamos recuperando. En el rocódromo parece que ya puedo hacer lo que hacía antes sin sentir que voy a estornudar de forma inminente por el magnesio en la alérgica nariz, y al gimnasio pretendo volver la semana que viene, a ver si poco a poco volvemos al buen camino. Lo de comer bien ya tal. Creo que sí voy mejorando, aunque sólo sea porque mi presupuesto no lleva bien los excesos fuera. Llevarme la comida sigue pareciendo una opción imposible, pero si consigo de forma regular comprar en el curro sólo la comida, ya es todo un avance (y ahora con el calor algún que otro helado a media tarde, no me juzguéis).

Como es lógico todo esto está implicando un gran esfuerzo organizativo. Pero yo puedo. Además, desde hace cosa de un mes, tengo a un esclavo estudiante para que me ayude con mi proyecto “2”, así que además de tener que organizarme yo, tengo que organizar su trabajo. Pero nos vamos apañando. Estoy muy contenta con el chico y, aunque sea casi 10 años más joven, es evidente que trabajamos bien juntos, lo que apoya mi objetivo de no crecer (podría ser que él sea muy maduro, pero no vamos a valorar esa opción). Por otra parte también sigo aguantando el ritmo del laboratorio sin problema, cosa que no todos los que pasan de 30 pueden decir!

Y este ha sido el resumen de mis tres primeros meses del año. Meses complicados, pero que me mantienen en el buen camino. Hay cambios y los cambios implican adaptarse, a ello vamos… esperemos que no haya demasiados cambios en los próximos meses y todo sean buenas noticias de aquí a junio.

También intentaré venir un poco más por aquí, que insisto en que no todo se va a ir al podcast… pero por si acaso, para que no os olvidéis de él, aquí os dejo el enlace al episodio 3:

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