El rollo eco se nos va de las manos

Últimamente no paran de salir posts anti-quimiofobia. No se me ocurre otra forma de definirlos. Básicamente, una serie de divulgadores que escriben en español (ignoro la nacionalidad de muchos, aunque me consta que varios son españoles) se han dedicado a escribir que les parece una tontería la defensa de los productos ecológicos porque lo natural también es química y esas cosas. Seguro que sabéis de qué os hablo.

Hace un par de semanas empezaron a moverse por internet unos carteles (ahora ya famosos) sobre productos naturales con su composición química, y ha saltado el tema a boca de todos, generando unas broncas tremendas sobre si la agricultura ecológica es buena o mala.

Hoy me encuentro con una entrada de El comidista sobre el mismo tema. Como llevo un tiempo discutiendo sobre ello, voy a expresar aquí unas cuantas ideas que me rondan la cabeza, a ver si al menos libero un poco de mala leche.

Por una parte tenemos a los defensores de la agricultura y ganadería supuestamente ecológica. Aquí se mezcla un poco de todo, los que quieren que sus plantas y bichos crezcan sin químicos y los que quieren que crezcan felices. En mi opinión, es puro márketing que claramente funciona inexplicablemente. Voy a poner un ejemplo muy sencillo. En mi pueblo, de forma tradicional, se ha abonado el suelo con conchas de moluscos. Realmente lo que se hacía era recoger lo que depositaba la marea y añadirlo a la huerta, pero este depósito eran principalmente conchas y algas. Vamos a dejar a un lado las algas y centrarnos en las conchas. La composición de estas conchas es, básicamente, carbonato cálcico. Como el suelo es muy ácido, el carbonato actúa como base y neutraliza el suelo, y así las plantas crecen más felices. Además, el calcio queda también en el suelo como nutriente para la plantita. Así tenemos un sistema de agricultura ecológica. Bien. El caso es que la gente del pueblo se fue dando cuenta con el paso del tiempo de que las algas y otras cosas que iban en ese depósito, no siempre añadían cosas buenas al suelo, así que decidieron cambiar el sistema y añadir un polvo blanco sobre el suelo. Comercial. Carbonato cálcico. Esto, claro, ya no es tan ecológico. Además, ciertas empresas empezaron a venderles ese polvo enriquecido con otras cosas que hacían que sus plantas creciesen todavía mejor, y esto ya no es ecológico en absoluto. Ahora, id a decirle a un señor de una aldea gallega que lo que hace es rendirse a las grandes multinacionales y crecer lechugas que no se sabe lo que tienen y que son peligrosísimas. Lo más probable es que el señor os eche a patadas a golpe de sacho. De la misma forma, podéis intentarlo con comentarios sobre el sulfato que añaden a las plantaciones de uva para el Albariño. Yo he preguntado, y me han dicho que “no les preocupa” o “si es lo que hemos echado siempre, pero ahora es más fácil” y otras respuestas igual de lógicas.

Y es que es lógico, porque el obseso con la agricultura y ganadería ecológicas, parece no tener muy claro como funciona realmente el medio rural. Que sí, que cada vez hay más gente que tiene cuatro gallinas a las que les hace escuchar a Mozart para que sean felices y luego vende sus huevos por una pasta. Y sí, las gallinas están más felices que si estuvieran 200 en el mismo espacio. Pero el mundo real no funciona así.

Por otra parte, los anti-quimiofóbicos, parece que no tienen tampoco contacto con el mundo real… porque muchos seres humanos no se enterarían de la historia si no fuese justo por ellos. Su obsesión con llevar la contraria a los otros, hace que cada vez más gente se pregunte si entonces lo que comen será sano o no, teniendo por lo tanto su supuesta “divulgación de la ciencia” el efecto contrario al esperado. Chicos, lo estáis haciendo mal. Dejad a la gente tranquila, que se comían las uvas con sulfato sin problema, y todos felices.

Me gustaría, eso sí, tocar dos temas que he visto en los comentarios del post de hoy: los pepinos alemanes y el aceite de colza.

Empecemos por los pepinos. Hace un par de años unas cuantas personas murieron tras comer unos pepinos que se dijo que eran españoles, recordaréis el revuelo. Los pepinos venían de agricultura ecológica, y estaban infectados con una cepa de E. coli bastante molesta. La bacteria en cuestión tenía una serie de toxinas y resistencia a antibióticos. Esto generó problemas por los dos lados porque unos decían que claro, que los productos eco eran malísimos porque tenían bacterias, y los otros decían que todo era culpa de la bacteria que era muy mala por culpa de la industria que genera las resistencias a antibióticos. Veamos, esto podía haber pasado con cualquier pepino, lechuga, o o que sea, indiferentemente de la procedencia. La contaminación con bacterias pudo producirse en cualquier punto de la cadena desde la huerta al consumidor. La cepa se genera porque sí, no la genera la industria. Fin de la historia, una cosa no es mejor que la otra.

El caso del aceite de colza es diferente. Allá por el año 81, unos cuantos españoles se murieron por envenenamiento supuestamente con aceite de colza. Hasta ese momento era relativamente común el uso de este aceite, aunque en España existía ya una gran campaña a favor del aceite de oliva. La historia del aceite de colza es un tanto confusa: supuestamente era venta ilegal de aceite que decía ser de oliva. Esto desencadenó una gran fobia al aceite de colza, primero porque era un producto industrial que no se sabía cómo se había tratado, y después porque obviamente el producto español era mucho mejor. Desde entonces todos tenemos interiorizado que el aceite que hay que consumir es el de oliva, que parece que nos llega directamente de la mano del tío que ha estado sacudiendo el olivo. Pues veamos… ¿el aceite de colza en cuestión estaba adulterado realmente? ¿cuál era su procedencia? ¿qué condiciones sanitarias se seguían en ese proceso de venta ambulante? y la que a mi más me interesa: ¿tuvo realmente el aceite algo que ver en el proceso? Yo he leído teorías de todo tipo, desde que era un pesticida hasta que había sido un hongo. Sacad las conclusiones que queráis, la verdad es que nunca se supo qué había pasado realmente, pero desde entonces todos exaltamos el producto nacional, nuestro queridísimo aceite de oliva, y dicho sea también, el resto del universo consume aceite de colza a diario con toda la felicidad del mundo.

Comparando la situación de España con la de Suiza, por ser el país en el que ahora me encuentro, puedo decir que los españoles todavía estamos a años luz de ser muy obsesivos, porque los suizos (que sí consumen aceite de colza, a todo esto) están realmente obsesionados con el rollo eco. Es realmente difícil comprar cosas en las que no venga escondida una pegatinita de cultivo ecológico, aunque las detectas rápidamente cuando ves el precio de cada manzana. Y de la carne ya ni os cuento, porque más de lo mismo.

Por último, desmontar un mito… el del hambre en el mundo. He leído también que es una tontería eso de que si sólo hubiese agricultura eco se moriría mucha gente de hambre. El razonamiento para tal afirmación es que se tira mucha comida, y con esa comida se podría solucionar el hambre del mundo. Yo creo que esta gente no tiene calculadas las proporciones de nuestro planeta. Sí, se tira comida, ya. Esa comida no debería tirarse y debería servir para que el que vive al lado no tenga hambre, pero esa comida no puede llegar a África, y menos si es ecológica.

Sin colorantes ni conservantes. ¿Os suena? Los colorantes me dan igual, pero los conservantes no. ¿Imagináis como sería esto de hacer la compra sin conservantes? ¿Creéis que esa comida podría llegar a África sin conservantes? Y sin pesticidas. Porque los pesticidas son el diablo en persona. ¿Sabéis cómo crece un cultivo que no se ha tratado con pesticidas? Pues en mi pueblo, por volver a él, crecía por obra y gracia de San Roque, pero sólo algunos años, cuando el santo estaba de buenas. Porque los cultivos aleatoriamente eran atacados por plagas y sin pesticidas, el cultivo se iba a la mierda. Por suerte, desde que se usan pesticidas, la gente reza mucho menos al santo, cosa que a mi me alegra, y además hay buenas producciones casi siempre (por ahora una granizada no se puede evitar). Creemos que hay comida de sobra en el mundo, pero no nos damos cuenta de que hay mucha comida gracias a todos esos pesticidas, gracias a todas esos organismos genéticamente modificados, o seleccionados, o transgénicos, gracias a todos esos antibióticos que evitan que todas las vacas de la comarca se mueran por una infección. Justo por haber ignorado la posibilidad de la agricultura ecológica, por eso ahora vivimos lo suficientemente bien como para poder pagar el doble por una manzana ecológica.

Y con esto no quiero decir que una cosa sea mejor que la otra a nivel del consumo de cada uno. Yo sería más feliz consumiendo las lechugas de mi huerta si pudiese tenerlas, pero por el placer de tener mis lechugas. Ahora, si mis lechugas lo necesitasen, no dudaría en añadir un “químico de esos malos que hace la industria” para que mi lechuga creciese feliz. Dicho esto, menos paranoia por las dos partes, a ver si nos entra un poco de sentido común y avanzamos a una sociedad en la que todos podamos comer… y después ya discutiremos si queremos comer con o sin colorantes añadidos.

Como pocos leeréis esto, espero que nadie se ofenda por la forma de escribirlo. No he utilizado lenguaje técnico ni es un texto con rigor científico. Pero esto es un blog personal y escribo para mi, y para gente de la calle que prefiere leer algo ameno. El otro lenguaje lo dejo para el trabajo, que es donde te deben leer los otros científicos que puedan entender ese lenguaje. En cualquier caso, siempre podéis preguntar en los comentarios!

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Mi vida con iPad: los papers

Desde hace un tiempo poseo un iPad. Lo pensé mucho antes de la adquisición, pero dado mi nueva situación personal era lo mejor. El caso es que voy a pasarme mucho tiempo en tren, además de los viajes en avión, y consideré que sería una buena opción algo que no fuese cargar con el portátil a todas partes.

Supongo que el uso que le doy al iPad en general es el mismo que todo el mundo, pero me prometí a mi misma cuando lo compré que sería una herramienta de productividad. Hay aspectos que todavía no tengo muy controlados, pero uno que tengo más o menos optimizado es el uso del iPad para leer papers.

A la hora de buscar diferentes herramientas que pudiesen facilitarme la vida en esta tarea, decidí inclinarme por aquellas que fuesen gratuitas (para no tener que pensar en aportaciones extra en el futuro) y que además me permitiesen acceder offline, ya que en muchos casos no voy a tener conexión disponible.

Tras probar varias alternativas, he pasado mi biblioteca a Mendeley. Hace tiempo ya había probado este gestor de referencias bibliográficas, pero usaba Endnote. Las opciones de la aplicación de Endnote para iPad me parecen bastante limitadas y dependen demasiado de una suscripción al servicio, y la versión de escritorio depende de un acceso institucional o una versión pirata, porque no estoy dispuesta a pagar lo que piden. Mendeley era la mejor alternativa gratuita y multiplataforma.

El caso es que la opción de sincronización de ficheros y la edición desde Mendeley me parece muy pobre. Me gusta usar un lector externo, y no quiero depender de su límite de espacio. Para la lectura, me he decantado por Documents. Documents me permite tener una carpeta de mi Dropbox permanentemente sincronizada y disponible offline. Esa carpeta es la que le he dicho a Mendeley que use para guardar los papers, y como nos renombra correctamente los puedo abrir directamente desde Documents, una vez que sé que es lo que quiero leer, dejando la aplicación de Mendeley en el iPad para consulta.

Documents me parece una buena herramienta para la lectura y anotación de pdf. Tiene algunos defectos, como no poder garabatear, pero el subrayado y las notas funcionan bien. Cuando tengo conexión disponible se sincroniza y así en mi ordenador aparecerán todas las notas y marcas, que Adobe Reader, por ejemplo, reconoce sin ningún problema, y el propio lector del Mendeley las ve.

No sé si entre mis (pocos) lectores hay algún científico con iPad. Si es así, me gustaría saber qué herramientas usáis relacionadas con el trabajo, que esto es un mundo nuevo para mi. Entre los no científicos. todos los consejos sobre herramientas relacionadas con la productividad, también son bienvenidas, al fin y al cabo, textos escribimos todos.

Los geles hidroalcohólicos, los antibacterias, la gripe A y la higiene

Tras los recientes casos de gripe A en España y en otras partes del mundo, parece que hay un auge en el uso de los geles hidroalcohólicos. Estos geles, para aquellos que no entiendan el palabro, se tratan de los famosos geles que aparecieron en aseos públicos, hospitales, etc tras el brote de gripe A de 2009, y que también empezaron a venderse en masa en los supermercados.

Estos geles, más allá de la característica particular de cada uno de ellos, tienen una base de alcohol y glicoles, que son unos compuestos similares, para que nos entendamos, como la glicerina que llevan muchos jabones. Por una parte se supone que arrastran la suciedad, y la parte alcohólica se ocupa de eliminar las bacterias que puedan estar presentes en las manos. La idea es que “limpian” sin necesidad de agua, facilitando por lo tanto limpiarse la mano en aquellas ocasiones en las que no se tiene acceso a un grifo de agua.

Para comenzar, voy a hacer un breve resumen de un post publicado ayer en Lifehacker sobre el tema (dado que está en inglés y esto podría ser un limitante). El primero punto destacado en el artículo es que no hay que tener miedo a los gérmenes. En nuestro cuerpo hay muchos microorganismos que conviven felizmente con nosotros, y tenemos que dejar un poco de lado esa obsesión por eliminarlos a todos, buenos y malos. Esto en España habréis notado que últimamente se destaca mucho en la publicidad, con los nuevos geles, desodorantes, etc, que hacen hincapié en el tema de mantener nuestra flora natural.

Por otra parte se destaca que los productos de limpieza (en general, los que usamos para limpiar en casa) muchas veces no tienen el efecto antibacteriano que dicen tener. Más allá de la eficacia matabichos de cada producto, sí me gustaría destacar algo que se dice en el artículo, y es que en la mayor parte de ocasiones los posibles microorganismos se eliminan más que de sobra con un producto normal. A efectos prácticos, un plato va a quedar igual de limpio con el lavavajillas X que con el lavavajillas X-Antibacterias. Pensad que cuando fregáis los platos lo hacéis con agua a presión, y esto va a ser suficiente para eliminar las bacterias. Obviamente otra cosa es eliminar la grasa, los restos de comida pegados, etc, pero las bacterias os aseguro que no se agarran con fuerza al plato para evitar ser arrastradas por el agua, básicamente, porque no pueden.

Por último se habla de los efectos en el medioambiente de los productos antibacterianos. En el supuesto caso de que cojamos un producto que realmente sea antibacterias, ese producto se va con el agua y acaba en el río, el lago, el mar… el agua. El agua en el que crecen bacterias. Bien, si mata las bacterias… pero esperad, porque como por acción divina de la evolución haya una bacteria que sea resistente al agente antibacteriano, esa bacteria se va a reproducir felizmente y el agente ya no va a servir para matarla. Y como la evolución es sabia y funciona muy bien en casos de presión, a la larga tendremos un montón de bacterias resistentes a muchas cosas. Lo mismo que pasa con los antibióticos, con los que hay que tener mucho cuidado.

En las recomendaciones finales, se dice que hay que usar los antibacterias en los casos en los que realmente hacen falta y, para el resto, el jabón de toda la vida.

Yo me he dedicado entre ayer y hoy a recoger opiniones sobre el uso de estas cosas a mi alrededor. Por lo que he podido comprobar, la mayor parte de gente que me rodea no utiliza geles hidroalcohólicos. Un par de casos me han dicho que sí los usan puntualmente, y varios me han dicho que los usan cuando los ven de forma paralela a lavarse las manos, ya sea por el tacto que dejan en las manos (que se debe a los glicoles, a todo esto) o al perfume.

Por otra parte, respecto a los productos de limpieza antibacterianos, me he encontrado un rotundo no. Obviamente mi muestra es pequeña y sesgada, pero me hacen pensar que muy poca gente se decanta por un producto antes que por otro porque sea antibacteriano. Respecto a la limpieza y desinfección, varias personas han destacado que si hay que matar gérmenes usan lejía. Desde mi punto de vista la lejía es la mejor opción como desinfectante en casa. Hoy en día se pueden comprar derivados en gel y perfumados que facilitan la vida (que yo soy la primera que sale con un colocón si limpia todo el baño con lejía). En cualquier caso, recordad que si usáis lejía es importante que aclaréis muy bien y que os pongáis guantes. Si alguna vez habéis probado sin guantes ya sabéis el efecto que tiene en las manos, y no es nada agradable. También sabéis que vuestra ropa puede sufrir si no habéis aclarado bien. Pero lo peor es que puede acabar en vuestra boca (o la de vuestros hijos) y es tóxica. Mucho cuidado!

Además, hay mucha gente que más allá de contestar a mis preguntas, me han dicho que se lavan las manos con… Fairy! Desde mi punto de vista es uno de los mejores productos que se pueden usar para lavar las manos cuando están realmente sucias, dado su gran efecto antigrasa. Pero no abuséis, que os vais a quedar sin piel en las manos…

Hablando de frecuencia, las respuestas se dividen en dos grupos mayoritarios: los que se lavan cuando ven que tienen las manos sucias, y los que se lavan mil veces las manos de forma compulsiva. Considero que debería haber un punto intermedio. Las manos hay que lavarlas cuando sentís que están sucias, antes de comer, al ir al servicio, estas cosas que nos han enseñado siempre… pero no hay que ir cada 10 minutos a lavárselas. Y lo mismo con el resto del cuerpo. Parece que una de las inquietudes entre los preguntados es el estado de la piel. Los jabones “de verdad” suelen dejar las manos más secas por efecto de la sosa. Los jabones de manos en gel, para los que os laváis las manos mucho, es mejor buscarlos a un pH neutro para la piel, que sean menos agresivos, y con algún componente hidratante. De la hidratación, tened cuidado con los excesos de crema, porque ahí sí que crecen muy felices las bacterias. La idea es que la piel esté limpia, así que la crema debe absorberse rápidamente en caso de usarla.

Obviamente he dejado fuera del análisis los comentarios de los que trabajan en ámbitos relacionados con la sanidad, por la misma razón que me dejo a mi misma fuera: aquellas personas que por profesión tienen contacto con otra clase de microorganismos tienen que tomar unas medidas completamente diferentes, y toda prevención es poca.

Como resumen, lo de siempre. Mantened las manos limpias, cuidad que todo esté limpio a vuestro alrededor, no estornudéis ni tosáis encima de los demás, etc etc. Para desinfectar podéis usar lejía o amoníaco. El resto de la casa se limpia con lo que se ha limpiado toda la vida, y vuestro cuerpo igual, el jabón de la abuela sigue siendo igual de válido. Recordad otra cosa, vuestros bichos son vuestros, pero los de los demás no: en sitios como hospitales hay que tener un especial cuidado!

Y los geles, los geles con los que empecé… en el coche, en un viaje, en situaciones en las que no podáis lavar las manos con agua. Si hay agua, siempre es mejor!

Muchas gracias a todos los que me habéis contestado a mis preguntas!

Casa temporal encontrada, ahora a por el trabajo

Finalmente hemos encontrado un sitio en el que poder caer muertos. A principios de mes nos trasladaremos a un apartamento en Berna. Es caro y es una solución temporal, pero entramos sin fecha de salida, lo que nos facilitará un poco de tranquilidad a la hora de buscar un sitio permanente una vez que consigamos todos los papeles. Mientras tanto, al menos tenemos donde dormir y una dirección que dar a todo el mundo que la requiera.
Ahora, mi siguiente objetivo inmediato es prepararme para la inminente incorporación al trabajo nuevo. Para ello tengo varios puntos pendientes… El primero de ellos es que tengo que acabar algunas cosas pendientes del trabajo viejo, cosa que estoy intentando solucionar poco a poco. La segunda cosa pendiente es que antes de incorporarme tendría que tener más o menos lista la beca que quiero pedir. También estoy en ello, y supongo que esta semana tendré algo que pueda enseñarle a mi futuro jefe.
Además de todo esto, tengo que ir a España a arreglar algunas cosas pendientes y recoger las cosas que considere más necesarias para mi futuro inmediato. Hoy he comprado los billetes, que ya es un logro.
Pero lo más importante de todo, es que tengo que pasar de la situación de marmota vaga a una situación activa, y esto va a ser difícil. Mi plan para las dos próximas semanas implica ir poco a poco reactivándome, para que cuando empiece a ir a trabajar no me muera al segundo día por cansancio o sueño. Va a ser una etapa dura hasta que me acostumbre, pero espero que sea el comienzo de una etapa muy productiva. Así que ahora tengo que volver a la organización, a la lista de tareas, a cumplir objetivos. Y todo será una base para la primera prueba, que será el traslado a Berna el fin de semana anterior a empezar el trabajo.
Veremos si resulta esto de volver a una vida con horarios de los que tiene la gente normal, y si somos capaces de acostumbrarnos a estos horarios europeos. Por ahora lo de comer pronto lo veo bien, cenar pronto también… Lo que no veo bien es que no haya una segunda cena. Ni lo de dormir a las 10. Va a ser algo difícil, pero hay que ir a por ello.
Mañana, día uno de mi fase de adaptación.

Nuevos casos de gripe A en España

Hace mucho, mucho tiempo, yo me dedicaba entre otras cosas a desmontar noticias de los periódicos en este blog. Cuando empecé la tesis dejé tal labor poco a poco, pero entre mis propósitos está recuperar la actividad de este sitio, y acabo de encontrarme con una noticia que ha llamado mi atención.

Cuenta El País, vía la agencia EFE, que hay un brote de gripe A en España. El brote se concentra en Aragón, donde ya han hospitalizado a 20 personas (no sé a qué esperaban para contar algo). Para empezar el titular está mal escrito, porque dice que hay 11 personas en cuidados intensivos en Teruel, pero en el texto dice que hay 11 enfermos en Teruel y sólo 3 están en la UCI. Eso sí, en Zaragoza hay 9 enfermos y 8 están en la UCI, por lo que salen 11 igual, pero es en Aragón, no en Teruel. Que luego la que no sabe de geografía soy yo…

Parece ser que el Departamento de Sanidad dice que no es un brote habitual. La famosa cepa de la gripe A (H1N1) no apareció por generación espontánea en 2009. Desde que se tiene registro de estas cosas, llevamos dos pandemias (tres, si se cuenta 2009) de esta cepa: la primera es la del 18, que era la conocida como gripe española, y la segunda fue en el 77, conocida como gripe rusa. Cada cierto tiempo se repite un patrón y la misma cepa vuelve a la carga, normalmente teniendo mayor prevalencia entre la gente que no estuvo expuesta la vez anterior. Pero las cepas no desaparecen del mundo, siguen infectando a gente todos los años y es perfectamente normal que haya brotes de este tipo.

Otra cosa sería decir que ya es mala suerte. La mayor parte de la gente que pasó la gripe A en 2009 no lo sabe. Pasó una gripe, pero probablemente nadie se molestó en mirar si era A o no. Sólo la gente con unas defensas más bajas, para que nos aclaremos, mostraban síntomas más graves y acababan hospitalizados. No ha trascendido el nivel inmunológico de los ingresados en la UCI en Aragón, pero todo hace pensar que sus defensas no eran las más fuertes del mundo, y ya es mala suerte que hayan pillado el virus. Ahora habrá que ver a cuantas personas se lo han pasado, que contacto hubo entre ellas, etc.

La noticia también dice que según protocolo hay que aislar al paciente y vacunar a la familia. Yo os juro que no sé de dónde sacan a los que hacen estos protocolos. Si el paciente en cuestión ha llegado al hospital con síntomas de gripe, probablemente no lo ha hecho a los 10 minutos de tener algo de fiebre. Una vez que un solo virus entra en tu cuerpo, tú tardas días en notar los síntomas de la infección, pero llevas días produciendo virus, y diseminándolos por el mundo. A estas alturas esos pacientes ya habrán infectado a todo el mundo a su alrededor que no sea inmune, incluidos los familiares. Por lo tanto, la vacuna no va a servir de nada (además, no tiene efecto inmediato) y el aislamiento sólo evitará un pequeño porcentaje de contagios, porque la mayoría ya han ocurrido.

Insisten también en que hasta marzo se puede vacunar todo aquel que quiera. Pues no, hasta marzo se deben vacunar las personas de grupos de riesgo, pero el resto de seres humanos debemos quedarnos como estamos y esperar a que pase la gripe estacional de turno. Si pillamos gripe, pues 8 días en casa como toda la vida y punto. No nos va a pasar nada, aunque sea la gripe A. Y recordemos que hay más gripes, y que la vacuna no es contra todas, que nos lo repiten todos los años y parece que no lo recordamos…

Por último, dan información de los hospitales en los que están ingresados los pacientes, cosa que calculo que no nos viene importando a la mayor parte de los lectores de la noticia.

¿No podían haber dicho algo sobre la gripe A? ¿En lugar de hablar de vacunas no deberían recordar que hay que lavarse las manos y esas cosas? ¿Nos va a entrar otro ataque de histeria como en 2009?

Servidora, mientras tanto, estará atenta a posibles actualizaciones de la noticia.

La noticia original destripada:

11 personas en cuidados intensivos por un brote de gripe A en Teruel

Primer reto del año: encontrar una casa

Empezamos el año rodeados de problemas. A principios de febrero empiezo mi nuevo trabajo en Zurich y no hay forma de alquilar un piso en Suiza. La situación es la siguiente: para alquilar un piso nos piden permiso de residencia, contrato de trabajo, nóminas… Pero es que ya sólo para el primer paso, para obtener el permiso de residencia, necesitamos una dirección en Suiza. La pescadilla que se muerde la cola, o como se diga.
En estos momentos el nivel de desesperación empieza a ser extremo. Intentamos todavía encontrar algo para los dos, dado que pagar dos cosas por separado se nos van de precio. La opción 1 sería encontrar un aparthotel que nos alquile un par de meses en un punto intermedio que nos permita a los dos coger un tren al trabajo. Por lo que se ve, prácticamente no hay, y los pocos que hay no han tenido a bien contestar a nuestros correos. Empezaremos con una fase de acoso vía telefónica, si es que conseguimos entendernos en algún idioma. La opción 2 sería una habitación en alguna casa. Hay un par de webs que se dedican a ello, pero es difícil encontrar algo para dos, y los precios son sobrehumanos. La opción 3 sería la del hotel, en la cual nos arruinaríamos seguro, y no sería válida por un tiempo prolongado.
Lo trascendental es conseguir la dirección en Suiza para poder empezar el trámite del permiso, para así poder pedir pisos en alquiler. Hasta el momento hemos intentado uno en el que nos han dicho que no “porque no y punto” y otro en el que ni he podido entregar los papeles porque me han dicho que sin permiso de residencia no me los cogen. Sé que existen formas de dar el nombre de una tercera persona y su permiso como “aval”, y que probablemente está persona te cobre un módico precio por prestar su nombre para tales funciones, pero como diría yo… Los chanchullos mejor los dejamos en España.
Actualizaré sobre la situación si encontrase un lugar en el que caerme muerta. Mientras tanto, cualquier sugerencia, idea, experiencia previa sería bien recibida, que servidora se queda sin ideas de dónde, cómo y qué buscar.