La ciencia de los presupuestos

Creo que no puedo expresar con palabras lo que pienso tras haber leído a lo largo del día las noticias sobre los nuevos Presupuestos. PGE los llaman. Presupuestos generales del estado. Si ya. ¿De qué estado?

Podría hablar de los recortes en cada una de las partidas, podría hablar del toque a ese fondo en el que todos los españoles confían… pero esto se haría infinito. Centrémonos en lo que conocemos, la ciencia.

Nuestro gobierno, dice a voz en grito que no recorta en I+D. Ya, pero hay letra pequeña… no recortan globalmente, pero recortan la investigación básica. El dinero se mantiene, pero no la distribución. La mayoría va a empresas, y los que estamos en la pública, nos jodemos.

Habrá que ver en qué queda esto en la práctica, pero podemos hacer un resumen…

– Menos dinero para el Plan Nacional. Menos dinero para los proyectos que renuevan o pidan este año. Menos proyectos. Como este año se dieron menos que otros años (y con menos dinero), en la nueva convocatoria pedirá más gente. Y darán menos. Así a los que les toca pedir para el año que viene (con los presupuestos de 2014), van a ir jodidos, en el supuesto caso de que no se recorte más, que entonces ya se suicidan.

– Menos dinero para becas predoctorales. Este año ya han salido menos FPI (Formación Personal Investigador) que otros años. Pasará lo mismo con la nueva convocatoria. Teniendo en cuenta que cada vez hay más licenciados, se está generando un cuello de botella que hace que los jóvenes que han acabado su carrera con 23 años se encuentren en el paro, o acepten contratos basura. A la precariedad de cabeza, más todavía de lo que ya estamos.

– Como en Educación también hay recortes, habrá menos FPU (Formación Profesorado Universitario), así que por este lado habrá otro cuello de botella que se une a las FPI.

– Menos dinero para postdoctorales. Entre predocs y postdocs suman un 17% menos. Llevamos casi un año esperando la convocatoria de Juan de la Cierva y Ramón y Cajal correspondiente a los presupuestos 2012. Si ahora hay menos dinero… ¿quiere decir que seguirán sin salir?

– Menos dinero para OPIs. Como ejemplo, la que me afecta a mi: CSIC. Un 10% menos. ¿Recordáis que hace unos meses el CSIC estaba en suspensión de pagos? Dicen que lo han arreglado, pero un pajarito me ha dicho que hay ya varias empresas que dicen que no envían ningún reactivo hasta que se paguen las facturas pendientes. Los gastos de viajes los estamos cobrando con meses de retraso pese a salir de nuestros propios proyectos y no del CSIC. Centros supuestamente “punteros” no tienen para pagar ni los recibos. Se están cambiando las contratas para ahorrar. Cualquier día me dan una fregona y me dicen que va incluido en mi FPU.

Ahora, si todos los investigadores huimos, que nadie se extrañe. Años de formación para esto. Infantil, Primaria, ESO, Bachillerato, Universidad, FPU… y el día que lea la tesis hago las maletas y huyo de este país para no volver. Y hablarán de cerebros fugados, pero ellos se lo han buscado.

Los universitarios cada vez van a peor!

Ya casi es octubre, y seguimos más o menos igual…

Creo que finalmente puedo decir que me reincorporo a la vida más o menos normal. Y es que al final septiembre ha sido más complicado de lo planeado… No llegaba con el viaje a principios de septiembre a Sevilla, que hubo que añadir las consecuentes visitas familiares tras tanto tiempo de viajes, y para poner la guinda, me tocó dar prácticas durante esta última semana.

La semana que viene llega la señora P de visita. La IP del grupo de París en el que estuve el pasado abril. Y ahora, por fin, podré vengarme de ella. Pero las cosas van bien, y estoy relativamente contenta. He conseguido nuevos cristales, y eso siempre ilusiona. Difractan más o menos, y tengo esperanzas de conseguir una nueva estructura antes de acabar la tesis. No será otro PNAS, pero será algo más. Además ya casi estoy suficientemente motivada como para ponerme a escribir la tesis. Ya casi…

También tengo preparados nuevos viajes. A finales de octubre me voy a Mallorca de congreso, y esta vez no soy yo la que da la charla, así que podré reírme a gusto, disfrutar… Lo sé, soy mala persona e iré al infierno por ello.

Pero yo no venía a hablar de eso, yo venía a hablar de las prácticas de esta semana. Para que lo entendáis, tendría que remontarme a los posts que escribía durante la carrera cuando era yo la que recibía las clases prácticas y no la que las impartía. Como resumen, puedo decir que mi queja habitual era que hacíamos siempre lo mismo, que putas rectas de calibrado, que a ver si los profesores se creían que éramos subnormales, etc. Pues o yo era un bicho muy raro (que podría ser), o hoy en día los chavales sí son subnormales. Y no es culpa de ellos, es culpa de sus profesores, de todos ellos.

Vamos a remontarnos a segundo de carrera. Yo todavía no tenía este blog (tenía su versión beta, de la que no quedan pruebas por la red, creo). Recuerdo mis prácticas de bioquímica. Recuerdo a una inútil (años más tarde descubrí que era todavía más inútil de lo que yo pensaba en aquel momento, cuando en mi primer año de doctorado me pidió ayuda para preparar sus clases, pero eso es otra historia) que me daba las prácticas. Hacíamos purificaciones de proteína, hacíamos rectas de calibrado, y nos frustraba que no nos dejasen hacer más cosas.

Esta semana, yo era la profesora de unos pobres inocentes de segundo de bioquímica. De grado. Bolonios. Yo era la segunda profesora, la ayudante. Por supuesto había otra persona encargada de pensar las prácticas y esas cosas.

El lunes todo empezó bien. Disección de rata: algún mareo, muchos ascos… y preguntas como: -¿esto es el estómago? -no, eso es el intestino grueso. -¿esto es el hígado? -no, es el bazo. -¿esto es el corazón? -no, eso es el hígado… Pero hasta ahí lo consideré normal.

El martes fue el peor día (me ahorraré contar el resto). La práctica era sobre sangre, y una de las cosas que tenían que hacer era determinar la hemoglobina presente. Para ello se les daban dos muestras, una patrón y una problema. La concentración en la patrón, se les pedía que hicieran diluciones y midieran absorbancia al reaccionar con un reactivo a 1, 1/5, 1/10 y 1/100. Yo estaba muy cabreada porque la profesora “oficial” estaba dándoles para las dos cosas la misma muestra, inventándose la concentración, y separando los tubitos prácticamente en sus narices. Pero los chavales no se daban cuenta. Es como si yo no me hubiese dado cuenta que la Taq que me daban era agua, coño, hay que ser más espabilados!

Pero todavía fue a peor. Las diluciones…  No sabían hacer diluciones!!! Te preguntaban que como se hacía una dilución a 1/5. Yo no sabía que decir. Iba mesa por mesa haciendo dibujitos y explicando. A la vez tenía que enseñarles que con la P1000, no se pueden pipetear 10 uL. Me desesperaba cada vez más. ¿Y sabéis que era lo que más me desesperaba? Que la tía estaba tan tranquila en el ordenador, diciéndoles que es que tienen que aprender a hacerlo bien. Pues subnormal, perdona que te diga, pero si no les ha explicado nadie cómo hacerlo, y tú tampoco lo haces, seguirán sin saber!

El jueves, último día de prácticas, venían con sus resultados. A ninguno le daba la concentración de la muestra problema ni remotamente parecido a la patrón. Pero todos traían su recta perfectamente hecha en excel. Me olía a chamusquina. Un grupo, unos chavales un poco más marginados, no la habían hecho aún. Entonces otra chica se puso a decirles cómo hacerla, pero entonces ella dudó y me preguntó. Y de pronto me vi con 20 chavales mirándome fijamente como si yo pudiera explicarles el sentido de la vida. Cogí una tiza en la mano y pensé en poner un 42 en la pizarra. Asumí que nadie iba a verle la gracia. Entonces dibujé un eje. Expliqué qué poner en cada uno de los ejes. Como representar los puntos. Calcular la concentración de la muestra problema. Y entonces vieron la luz. Alguien, quizá alguien de otro año, les había dado una plantilla de excel para poner sus datos, pero nadie sabía en qué consistía una recta patrón, de calibrado, de regresión, como queráis llamarla. Y ahí yo estaba pensando en mi yo de segundo diciendo que si pensaban que eran subnormales pidiéndonos que hiciéramos otra recta más. Y ellos no sabían en qué consistía. Ni remota idea tenían.

¿Qué les pasa a los estudiantes de hoy en día? ¿Realmente es culpa de la LOGSE? ¿Con qué base llegan a la universidad? ¿Qué les enseñan en bachillerato? ¿Por qué los profesores ya no enseñan?

Pensemos lo mismo, pensemos que la caída es en línea recta y pensemos que hace ocho años yo era la alumna y comparémoslo con estos chavales. ¿Seguirá cayendo en picado esa recta?

Y mientras Wert sigue recortando en educación…

No dejar todo para el final, no dejar…

Dicen que es lo que tienen los procastinadores, que dejan todo para el último momento. A mi algo me debe fallar en esto del GTD, porque ahora me encuentro en una situación de dilema existencial.

Resulta que yo, hoy tenía que ponerme con la fig4 del “putocapítulo”, cosa que tenía perfectamente planificada. Pero me ha salido la jugada mal, y me he dado cuenta que había algo más importante en mi lista de tareas que no había hecho. Mañana me voy a un congreso, en el que el miércoles tengo que dar una charla. Sé que tengo que dar esa charla más o menos desde mediados de abril. ¿Sabéis quién no ha preparado su charla? Exacto.

Lo peor de todo es que además de no preparar la charla, son las diez y pico y tampoco he hecho la puta figura. Asco de vida. Me he liado con cualquier otra cosa y se me ha pasado el tiempo. Y claro, podría quedarme por la noche… pero mañana tengo que salir para Atocha a las 8, y no quiero acabar como la última vez entrando en el AVE justo en el minuto en el que se cierran las puertas en modo @bydiox (yo sé que algunos me entendéis.

¿Qué hacer? Aprender del error y añadir al plan para el nuevo curso un punto que implique que, las tareas a largo plazo e importantes, tengo que ponérmelas con un deadline de al menos una semana antes. Demasiadas cosas para el plan del nuevo curso!

En fin, lo dicho, que si alguien se topa mañana con una tía con su Mac haciendo una presentación sobre fagos en el AVE a Sevilla, saludadme 🙂

¿Vuelta al cole? Todavía no, gracias

Se ha acabado agosto y estamos en uno de esos momentos en los que todo el mundo mira lo que tenía que hacer en verano y no ha hecho, y se intenta preparar para la vuelta.

Personalmente la vuelta no es tal, porque salvo un par de periodos fugaces de vacaciones, yo no me he ido. Y creo que eso es lo que más agobio está provocando. Estoy descansada después de las vacaciones (mentalmente hablando, porque físicamente estoy destrozada), pero es que no he vuelto para darlo todo. Estoy esperando ese día de “volver” y no llega. Las vacaciones se acabaron, pero he trabajado una semana y el martes me voy a un congreso. El domingo vuelvo y entonces sí, empiezo… pero el siguiente finde tocará visita a Galicia y después… quién sabe después, pero es siempre lo mismo. Siento que en el último año, no me he puesto en serio en ningún momento, porque no “estoy de vuelta” de verdad nunca. Creo que todo empezó con el puto congreso del verano pasado. Hizo que no tuviese unas vacaciones como dios manda, y a partir de ahí se empezaron a acumular viajes y cosas… y creo que no he estado quieta más de dos semanas en mi laboratorio desde entonces. Así no hay quién haga una tesis.

Con tanto agobio de “qué coño hago de mi vida que no avanzo” me he planteado que tengo que buscar una rutina como la previa al puto congreso, vaya a estar o no vaya a estar. Así, aunque sean sólo dos días en el labo, planificaré igual las tareas y haré uso de mi gestor de GTD algo abandonado últimamente. Y leeré, y descansaré. Y tendré todo ordenado sin dejarlo “para cuando vuelva”. Quizá por eso me ha dado hoy un arrebato de querer ordenar todo y he estado colocando cosas por casa.

Del proceso de ordenación he sacado conclusiones…

– He revisado las cuentas. He descubierto que soy pobre.

– He recogido el escritorio. He descubierto que había mesa debajo.

– He colocado los paper pendientes. La conclusión es que tengo que leer más.

– He encontrado el Kindle sin batería. Tengo que leer más, y no sólo papers.

-He dejado muchas superficies que tenían cosas vacías. Mañana me tocará limpiar, porque hay mierda a saco.

– He ordenado parte de la ropa. He descubierto que me voy a morir de frío este otoño si no compro ropa.

– He colocado la despensa. He descubierto que o realmente empiezo a comer sano o voy a volverme esférica.

Con todo, muchas conclusiones, muchas ideas… Unos planes pendientes y una lista de tareas para el otoño. A ver si consigo cumplir los propósitos que me hice en año nuevo con un empujoncito de aquí a navidades. Todos los planes basándome en GTD, en minimalismo, en intentar vivir feliz sin agobios. Y todo con un objetivo: cuando llegue enero, tengo que estar lista para ese empujón final, porque se acercará el momento de acabar la tesis, presentarla… y el siguiente enero espero poder estar escribiendo feliz desde mi postdoc.

Se acercan cambios y yo no estoy preparada para ellos…