De fagos y otras historias

Hace tiempo que llevo dándole vueltas a la posibilidad de volver a escribir “un poco” más en serio… Recordaréis que, a long time ago, en este blog se publicaban posts serios sobre biología…

Como todos los que me leéis de forma más o menos frecuente, actualmente me he especializado en biología estructural, concretamente en estructura de fagos, más concretamente en las patas de los fagos. Os sorprendería la de cosas que pueden hacer esos cabrones con sus patas. Os lo digo yo, dominarán el mundo…

El caso es que, al especializarme, peco de exceso de tecnicismos y cada vez que intento ponerme a escribir sobre estas cosas me meto en cosas que a un público normal le costaría comprender o, lo más probable, le parecería un gran coñazo.

Los fagos son los grandes desconocidos. Aunque os parezca increíble, son los organismos más abundantes en la Tierra… y no sabemos casi nada de ellos!!

El osteópata de la homeopatía

Ayer, a eso de las 8 y media, iba yo feliz en el tren hacia el centro de Madrid. Todos sabéis que ir en el tren en Madrid puede llegar a convertirse en toda una aventura… y quizá, de lo mejor, las conversaciones que allí escuchas.

Esta vez era una chica, de unos 30 años, que iba hablando por teléfono con una amiga.

Que sí tía, que eso te lo curan con homeopatía.

WTF? De repente estiro la oreja, alerta magufo, la conversación parecía que iba a ser interesante…

Vas allí y te aplican presión en puntos concretos, que lo que hacen es compensarte ¿sabes? Todo depende de eso, es todo compensación. Lo importante es compensar los puntos de presión.

Vaya, ya estamos confundiendo términos… yo que pensaba que lo de la homeopatía era lo de las pastillitas de azúcar…

No no tía, que no te tienes que tomar nada, es todo natural. Compensando tus puntos.

En esos momentos empieza a pasárseme por la cabeza el concepto “compensar tus puntos” y se me ocurren muchas burradas, pero yo sigo escuchando…

Para lo tuyo lo mejor es el osteópata. Es un homeópata que actúa a nivel craneal. Te va compensando los puntos pero en el interior. A fulanita le fue muy bien, que tenía muchos problemas de estómago.

Ya me imagináis a mi pensando que coño tiene que ver el estómago con los huesos, y especialmente con el cráneo. En todo caso, Fulanita tendría cuento, el otro le dio un buen golpe en la cabeza y se le pasó toda la tontería de golpe, porque si no…

Si, si también te compensa el corazón. Te pone piedras calientes para compensarte y lo arregla todo con eso. Compensación y calor. Va muy bien para quitar coágulos cerca del corazón.

No no, los coágulos los tienes tú, pero en el cerebro. Cómo se pueden decir tantas tonterías juntas…

Que no, que no tienes que tomarte nada, que es todo natural. Ya sé que al no tomarte nada suena como magia, pero no, que esto hay muchos médicos homeópatas y otros médicos que lo recomiendan. Que hay muchos estudios científicos que demuestran que funciona.

Y ahí ya se me va el alma a los pies. Lo jodido es que es cierto y hay muchos médicos que son homeópatas y hay muchos médicos (en general) que recomiendan la homeopatía. Yo ya no sé que cojones se enseña en las facultades de medicina de este país… Y sí, hay estudios pseudocientíficos que lo demuestran… pero bueno, yo también puedo inventarme un estudio que demuestre que vengo de Venus, que mientras haya alguien dispuesto a publicarlo… yo los datos me los invento.

Os juro que no sabía que hacer, iba a ponerme a discutir con la chica, pero es como discutir con una piedra. Iba a salir del tren gritando “placeboooo placeboooo” pero nadie lo entendería. Quizá lo peor de todo no era que la chica creyese que esto funcionaba “de verdad”. Lo peor en ese momento era el cacao mental de la chica…

Vamos a aclarar conceptos importantes…

Homeopatía: dícese de la pseudociencia que utiliza remedios sin actividad química real basándose en la creencia de la “memoria del agua” de forma que se “potencia” el efecto del remedio mediante la dilución seriada de una sustancia X en agua, de forma que no sólo pierde su toxicidad si no que pierde incluso su presencia. En resumen: te tomas gotitas de agua, o pastillitas de azúcar.

Osteopatía: en este caso lo que se cree es que estás enfermo porque has perdido la integridad estructural, por lo que es imprescindible “reestructurarte”. La base es la actuación a nivel muscular y esquelético para curar enfermedades en órganos internos. No confundir jamás con la fisioterapia!!! En el caso de la osteopatía craneal,  se centra eso, en los problemas craneales, y por lo tanto pretende curar las enfermedades del sistema nervioso.

Reiki: se basa en la imposición de las manos para canalizar la energía vital para tratar el “desequilibrio”

Lo que la chica decía en el tren, por lo que yo pude oír, no tiene nada que ver con la homeopatía (aunque ella insistía mucho en usar esa palabra). Yo más bien pienso que era una mezcla entre osteopatía y reiki.

Falta aclarar una cosa. La homeopatía es inofensiva. Todos hemos oído hablar de los “suicidios homeopáticos” no?? Como mucho tendrías un subidón de azúcar… Es eso, simplemente un timo. Pero en el caso de la osteopatía la cosa cambia, ya que efectos hay, y pueden llegar a ser muy peligrosos.

Lo grave en estos momentos es que estas tres “alternativas” se están utilizando como “medicina complementaria”. Teniendo en cuenta que la que estaba al otro lado del teléfono parecía tener alguna clase de problema cardíaco, espero que no le haga caso a la amiga y siga tomándose lo que el médico (de verdad) le haya dado.

Y por favor, que alguien me regale una escopeta, para matar a todos los médicos (con título de licenciado en medicina) que vayan recomendando “medicina complementaria”. Merecen morir…