Pollo con anacardos

Hace un par de semanas vi una receta de salteado de pollo con anacardos… Tras compartirla y que bastantes de mis seguidores en gReader probasen la receta, hoy me animé a modificarla ligeramente con lo que tenía por casa…

Materiales:

  • 400 gramos de pechuga de pollo
  • 100 gramos de anacardos
  • 4 dientes de ajo
  • Salsa de soja

Métodos:

Primero cortamos la pechuga de pollo en taquitos. Ponemos en una sartén dos cucharadas de aceite y sofreímos el ajo, que previamente hemos cortado (en láminas si vamos a querer retirarlo, o bien picado si vamos a dejarlo). Una vez que el ajo empieza a dorarse, añadimos el pollo. En todo momento dejamos el fuego al máximo y no paramos de revolver. En el momento en el que el pollo haya soltado agua y este agua se haya evaporado, añadimos los anacardos. En mi caso lo hice con anacardos fritos salados, que previamente desalé lavando un par de veces. Revolvemos bien y lo dejamos al fuego un par de minutos… sin parar de revolver!!!

Añadimos dos cucharadas de salsa de soja y seguimos revolviendo un minuto más.

Con esto tendremos para dos raciones. En mi caso, una de las raciones la preparé para mañana. Al salteado le añadí cous cous, dejando un plato con un toque muy oriental 🙂

Como aclaración, os diré que a no ser que os guste mucho la salsa de soja (como a mi) mejor que echéis sólo una cucharada… y que os acordéis de revisar la cantidad de sal. Yo no añadí más porque me parecía suficiente la que soltaron los anacardos, pero eso depende ya de cada uno…

Mañana podré decir si estaba bueno o no…

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Stay focused Part II

Hace un par de semanas escribía aquí mi forma de mantenerme organizada…

Al post de hace dos semanas, tengo que añadir dos cosillas:

  • Skim: por recomendación de Kalsten. Es un lector de pdf normal y corriente, pero su gestión de notas es realmente impresionante. Subrayar, poner notitas… todo lo que harías en un paper impreso… y lo bueno es que sí, este te deja imprimir sin notas, guardar el pdf, exportar, exportar las notas… simplemente fantástico.
  • Stayfocusd: por recomendación de ripero. Es una extensión para Chrome que te permite bloquear el acceso a determinadas webs durante el horario de trabajo. Puedes tener la pestaña abierta y permitirte, por ejemplo, permanecer en ella 10 minutos al día. Cada vez que te paras va contando y luego no te deja ver esa web… ideal para controlar el tiempo pasado en facebook!! Yo me lo he limitado a 10 minutos al día y todavía no me he pasado ningún día 🙂

Ahora tengo cubiertas más o menos todas mis necesidades en cuanto a organización… ¿alguna nueva sugerencia?

Año nuevo vida nueva…

Pero mi vida nueva en teoría empezó en septiembre, y yo todavía no me he acostumbrado a esa vida. Sigo agobiada, sigo sin acostumbrarme, sigo sin ser capaz… es todo demasiado complicado.

He decidido (y no ha sido fácil) empezar de cero, reestructurar la vida en Madrid, y después ya se verá… y cuanto más intento tener una vida normal, más cosas aparecen para complicarla. Estancias, viajes, becas con problemas para renovarse. Relaciones. Todo es demasiado complicado.

A veces me encantaría poder meterme en una burbuja y aparecer directamente al final de mi tesis… no me habían dicho que esto fuese todo tan complicado…

Al menos espero no equivocarme y haber elegido el camino correcto. Aunque me cueste ahora, intentar vivir un poco más tranquila…

Pero por ahora sólo puedo decir que estoy agobiada, muy agobiada… y sí, la vida del investigador es una mierda.

Stay focused!

Céntrate Carmela céntrate… la de veces que habré pensado eso…

Hoy, para variar un poco os voy a contar un poco mi sistema de organización…

Esta tarde mi jefe, en medio del agobio que tenemos relacionado con la solicitud del PPN (puto proyecto nacional), me estuvo trasladando su agobio en forma de cosas que tenemos pendientes de hacer, que serían útiles, que nos permitirían producir más papers, que ayudarían para resolver estructuras… y hablo en plural porque él habla en plural diciendo “deberíamos expresar esta proteína” cuando realmente lo que quiere decir es “mátate a buscar la forma de expresar esta proteína que nadie ha tenido huevos a expresar hasta ahora”.

El caso es que esta tarde surgieron muchas ideas, muchas cosas que tengo que hacer… y cómo hago yo para no volverme loca¿? Los que me conocéis sabéis que soy una persona muy organizada… organizo todo perfectamente en pilas (vamos, que soy un desastre). Pero en el laboratorio no soy así o, como es evidente, mi laboratorio ya habría explotado… (lo digo en serio, si no tuviese todos los botes perfectamente rotulados y organizados, en algún momento habría mezclado cosas incompatibles y… kaboom!). Y como en el laboratorio y por lo tanto en el trabajo en general me organizo, voy a hacer un resumen de las herramientas que utilizo, ahora que está tan de moda esto del GTD.

  • Gestor de enlaces : Diigo. He probado muchas cosas pero finalmente me he quedado con este. Conste que en tiempos era usuaria de Delicious (como todos) y que también usé el navegador sin más… Actualmente podría hacerlo gracias a la maravillosa sincronización de Google Chrome entre ordenadores, pero prefiero algo externo que pueda consultar desde cualquier ordenador (aunque sea parasitando uno ajeno) y que me permita tener un perfil más social… Me permite ver los enlaces de mis amigos, compartir mis enlaces con ellos, etc etc… y una gestión con etiquetas imprescindible para que meses (o años) más tarde encuentre un enlace guardado… por supuesto, uso la extensión correspondiente en Chrome.
  • Ficheros: esta parte viene siendo más complicada… como uso varios ordenadores no es fácil tener siempre a mano ese .txt que quiere tu jefe… Por eso uso Dropbox en todos mis ordenadores, evitando perder el pendrive en el que antes llevaba todo el trabajo para mi tesis (aunque siga recurriendo a pendrives para algunas cosas, y tenga ocho millones de copias de seguridad de todo). Tengo varias carpetas compartidas y poder pegar un enlace en lugar de enviar un fichero enorme me parece básico. Además de Dropbox, últimamente doy mucho uso a Google Docs por la misma razón: poder abrirlo en cualquier parte. Aquí también tengo carpetas compartidas y estoy en proceso de convencer a mi jefe para usarlo cuando tenemos que escribir documentos entre los dos… como el PPN.
  • Listas de tareas: Toodledo. Supongo que el GTD más extendido es Remember the milk, pero a mi nunca terminó de convencerme… Me permite tener carpetas de proyectos en las que voy poniendo la lista de cosas pendientes. En cada tarea puedo poner un contexto, una fecha y hora límite, configurar repeticiones, prioridad y status (pendiente, archivada, algún día, esperando, planeada… esas cosas) y por supuesto, etiquetar. Además genera un calendario que sincronizo con el mio para ver cuando tengo un deadline…
  • Calendario: por supuesto, como buena fan, uso Google Calendar.  Antes usaba el iCal pero, como he dicho, la sincronización es algo importante en mi vida. Una vez sincronizado el calendario de tareas con deadline del Toodledo, todos los días voy rellenando el resto con los experimentos del labo en un calendario llamado “Laboratorio”. Por supuesto, también tengo un calendario personal, uno de seminarios (a los que tengo que ir, en teoría) y otros calendarios varios. Lo mejor es que mi jefe usa el mismo método y tenemos eventos compartidos que los dos podemos modificar en cualquier momento y el otro se entera al instante.
  • Notas: Evernote. Hay cosas que quieres guardar y no pegan en nada de lo anterior. Una imagen, una captura de pantalla, un texto, un pdf… para eso uso el Evernote. Con un simple click (por supuesto hay extensión para Chrome) y ahí queda guardado. Después puedes organizar todo en carpetas, poner etiquetas… esas cosas.
  • Papers: Endnote. Una parte razonable del tiempo que dedico a mi tesis, lo dedico a recopilar bibliografía. Pero de nada sirve encontrar bibliografía si no tienes cómo clasificarla. El Endnote es un gestor de referencias bibliográficas que te permite organizar tus referencias en carpetas, enlazar el pdf a cada referencia y después citar desde tu procesador de texto (desde los más usados). La parte negativa es que es de pago… aunque yo tengo instalado actualmente uno de dudoso origen, la institución esa para la que trabajo ahora, tiene licencias para sus trabajadores… a ver si consigo una 🙂 Cuando añado un paper en mi Endnote, añado una tarea en la carpeta de “Papers” del Toodledo con el autor y año del paper, de forma que queda pendiente de lectura.
  • ¿Y si no tengo ordenador? Para muchas de estas herramientas existe una versión para Android que me permite en todo momento añadir/ver/modificar. En cualquier caso, en mi bolso hay siempre una Moleskine y una pluma para anotar cosas, hacer esquemas… cuando llego a casa ya me ocupo de trasladarlo a la nube de forma comprensible.
  • Organización general… esta parte es la que integra todo… Todos los días al llegar al laboratorio por la mañana miro el calendario del día, pienso en lo que voy a hacer, algo algún cambio si es necesario y empiezo a trabajar… según avanza el día modifico el calendario si voy mal de tiempo o algo sale mal. En otra pestaña tengo el Toodledo en el que voy marcando las cosas que voy haciendo de cada proyecto y añadiendo cosas nuevas según van surgiendo. Si me pongo a navegar (buscando cosas importantes, no haciendo el vago), voy guardando las cosas en Diigo, Evernote o Endnote… lo que corresponda. Al final del día reviso apunto todo lo que he hecho en mi cuaderno de laboratorio, reviso anotaciones que tenga en postits por la mesa, los mails que me haya enviado mi jefe con cosas nuevas… y organizo el calendario para el día siguiente con los planes nuevos, haciendo una revisión rápida de las tareas pendientes. Los viernes dedico medio día al mantenimiento del laboratorio (porque no tengo un técnico que lo haga) y también lo dedico a completar el cuaderno (escanear fotos y pegarlas, etc) y revisar con más detalle los proyectos, ampliando con los nuevos objetivos para la semana siguiente o para un futuro indeterminado…  Este es también el momento de vaciar la carpeta de descargas del ordenador, en la que estarán todos los ficheros que me haya enviado mi jefe esos días, y ponerlos en su correspondiente sitio en Dropbox.
  • Cosas pendientes: mi sistema no es perfecto. Una de las cosas que más echo de menos es la posibilidad de guardar notas en los pdf. Ya sé que con Vista Previa se pueden subrayar y anotar… pero después esas notas quedan ahí para siempre… yo quiero poder imprimirlos o enviarlos sin notas… y todavía no he encontrado la herramienta adecuada para ello. Otro de mis grandes problemas son las distracciones… aunque generalmente dedico huecos libres a mi vida 2.0, en ocasiones (demasiadas) me descentro en la pestaña incorrecta: Twitter, Facebook, Google Reader. El trío de la perdición… Antes era el chat… ahora lo tengo controlado, pero han aparecido estos tres “problemas”. Tengo que buscar la forma de limitar su uso para aprovechar mejor el tiempo…

Seguro que se me olvidan cosas… estoy segura… En cualquier caso se aceptan preguntas, sugerencias, etc etc…

Pastel de coliflor

Hoy os voy a explicar el plato que estamos preparando para comer, y que va a ir convenientemente troceado al congelador. Para asegurarme de seguir viva, he de aclarar que mientras yo estoy escribiendo la receta, el que está cocinando es @ptrigomou 🙂

Es un pastel relativamente elaborado, pero nos permite salirnos de la típica verdura cocida sin más, y podemos preparar bastante cantidad y guardarlo en el congelador sin problema.

Materiales:

  • 1 coliflor mediana (1 kilo más o menos)
  • 5 patatas medianas
  • 200 g tomates cherry
  • 3 cucharadas soperas de margarina
  • 3 puerros medianos
  • 1 diente de ajo
  • 3 cucharadas soperas de harina
  • 650 mL de leche
  • quesos: lo que tengáis por casa, que funda bien (70 para la salsa, 20 para gratinar)
  • 2 cucharadas de perejil
  • media cucharadita de pimentón (dulce)
  • sal, pimienta, tomillo y nuez moscada

Métodos:

Se limpia la coliflor, separando los ramilletes. Se pone a cocer en agua previamente salada, durante 10 minutos. Se escurre y se reserva. Se cortan las patatas en dados y se cuecen 10 minutos en agua salada. Se escurre y se reserva.

Para la salsa, se lavan y cortan los puerros en juliana. Se funde la margarina en una cazuela a fuego lento. Una vez fundida se sube el fuego y se añade el ajo, se remueve y se añaden los puerros. Se añade una pizca de sal. Se espera un par de minutos y se añade harina hasta que espese y no se pueda añadir más harina. A continuación se añade la leche poco a poco revolviendo. A ser posible, añadir la leche del tiempo. Se añade una pizca de nuez moscada y se rectifica la cantidad de sal. Se añade el queso, el pimentón y perejil. Durante todo el proceso no se puede parar de revolver para evitar que la salsa se pegue.

En una bandeja apta para horno se pone la coliflor, los tomates y las patatas. Se echa una cucharadita de tomillo sobre las verduras. Se cubre todo con la salsa y se añade un poco más de queso por encima para gratinar.

Hornear durante 20 minutos  a 180ºC o hasta que el queso empiece a dorarse y burbujee y listo!

Esta receta calculamos que da para unas 8 raciones a modo de acompañamiento, junto con un filete o similar. La mitad si es plato único. Como variantes, para hacerlo como plato único, podemos incluir en el pastel algo de carne: tacos de jamón, bacon o incluso trozos de salchicha. También podemos cambiar la coliflor por brécol.

Una vez que tengáis preparados vuestros tuppers, recordad que lo mejor es que enfríe antes de meterlo en el congelador. Y después, el día que os lo queráis llevar al curro/facultad/laboratorio, recordad que lo mejor es sacarlo del congelador la noche anterior y que se descongele solo, que estas cosas descongelándolas en el micro siempre quedan más duras. Antes de comerlo, tres minutos a máxima potencia y  listo para comer!! 🙂

Aquí tenéis mi plato, con unos filetes de pechuga de pollo empanada: