Tuperlab: Salteado vegetal

Hay días en los que vas a meter tus tuppers al congelador y ves que tienes un montón de bolsitas con “un poco” de algo, que no dan para hacer una guarnición, y se van quedando ahí… y tus tuppers no caben!!

Así que hoy os voy a contar un apaño sencillito para esos restos… basado, claramente, en lo que tenía yo hoy en mi congelador 🙂

Materiales:

  • 200 gramos de garbanzos
  • 100 gramos de maíz
  • 150 gramos de espinacas
  • 250 gramos de coliflor

Métodos:

Primero, lo más importante, los garbanzos. Si están crudos (y secos) lo mejor es dejarlos en remojo el día anterior. Si no… contad con ponerlos a cocer tres horas antes!!! Si están remojados en cosa de una horita deberían estar… Aunque siempre os queda la alternativa de comprarlos cocidos, y así pueden ir a la cacerola con el resto.

El resto, lo juntáis todo en una cacerola, con agua, esperáis a que hierva, y 10 minutines. Si tenéis a mano un caldo de carne o pollo que hayáis preparado previamente, podéis añadirlo, que le va a dar saborcito al asunto. Pasado ese tiempo lo escurrís bien (bien, quiere decir bien, que las espinacas chupan agua…), y lo ponéis en una sartén, añadiendo los garbanzos y una cucharadita de aceite.

El conjunto se rehoga 5 minutos, removiéndolo bien para que quede una mezcla homogénea de ingredientes, y todos con su aceitito.

Et voilà! Ya está. Esta era fácil… Ahora os queda entupperar… con las cantidades que os he dado da más o menos para tres tuppers. Como alternativa, a la mezcla le podéis pasar la batidora y tendréis una rica crema de verduras 🙂

Por supuesto, los ingredientes son flexibles… Lo que tengáis por el congelador/nevera!! Si alguien se anima a probar… que me cuente 🙂

A la hora de ir a comérselo, podéis “enriquecerlo” un poco con unos taquitos de jamón… eso ya al gusto de cada uno.

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Carbonara

Desde que estuve en Francia, me quedé enganchada a la carbonara… ¿Francia? Sí, Francia. Resulta que me junté con un grupo de italianos locos cuyo único objetivo en la vida era que yo, española, aprendiese a cocinar pasta. Según ellos, lo más fácil de hacer es una carbonara. Inexplicable. Pero el caso es que lo consiguieron, aprendí a hacer la dichosa carbonara suficientemente bien como para que “la horda” (de italianos) diese el visto bueno. Se supone que no debo contarlo… pero vamos a ello 🙂

Materiales (para 4 raciones):

  • 200 g de bacon
  • 4 huevos (5 si son pequeños)
  • parmesano en polvo
  • un diente de ajo
  • 200 g de nata para cocinar (NOTA: si los italianos se enteran de que he dicho que lleva nata me matan)

Métodos:

Ponéis las cintas de bacon en una sartén con fuego bajo con el diente de ajo troceado (poco troceado). Esperáis a que se dore, sin subir el fuego!!! Retiráis el ajo.

Paralelamente, mientras se dora, en un bol ponéis los huevos, los batís, añadís 4-5 cucharaditas de parmesano y seguís batiendo hasta que tenga algo de consistencia (cuando lo hagáis lo entenderéis). Añadís la nata y batís hasta que quede uniforme.

Explicación de la nata: según “la horda”, la carbonara no lleva nata, eso es cosa de los españoles. Conste que les doy la razón y que si me voy a comer la pasta al momento no le pongo nata, pero si lo que queréis es prepararla para congelar y llevar, la consistencia que le da la nata es mucho mejor, evitando que cuaje demasiado.

Una vez que tenéis en la sartén el baicon dorado, añadís el contenido del bol, le dáis dos vueltas con una cuchara (de madera!!!) y lo apartáis rápido del fuego. Lleve nata o no, hay que quitarlo antes de que el huevo quaje. Es una salsa, no una tortilla.

Y con eso, ya tenéis vuestra carbonara lista. Si lo separáis en tuppers, os quedarán unos 150g en cada ración. Para esto lo ideal son los tuppers pequeños que vienen en los packs y nunca sabemos para qué usar…

¿Y la pasta? No os he dicho nada de la pasta… La mejor pasta para la carbonara son los penne rigate. Es quizá la pasta de Barilla más común en España. Ya, es más cara. Lo sé. Pero vale la pena, creedme. Si encontráis otra pasta italiana también… pero esta es fácil de encontrar. Por persona, la ración es de unos 100 gramos de pasta. No, no es mucho. Tampoco es poco. La pasta se cuece en agua con sal sin nada más. Se pone a hervir el agua con sal, cuando hierve se añade la pasta y una vez que rompa a hervir otra vez se añade la pasta y se cuentan 11 minutos (ni uno más), se escurre y se añade la salsa (carbonara en este caso).

¿A que es fácil? Ya podéis escapar del típico tomate + atún 🙂

Tuperlab: cómo guardar las cosas

Hace tiempo que lo prometí, lo sé… así que ya iba tocando. Pero entendedlo, necesitaba un poco de tiempo para probar cosillas…

Materiales:

  • Tuppers: en mi caso me he hecho un kit básico que está formado por tuppers comprados en el Mercadona (cuadrados pequeños y redondos pequeños) y el kit básico que Ikea, que son 4 eurillos y es muy apañado.
  • Cinta adhesiva (cualquiera, que se pueda escribir en ella)  y rotulador permanente (ya lo entenderéis).
  • Bolsas congelado: esto es un mundo… cualquiera vale.

Métodos:

Cuando cocináis algo… ¿qué hacéis? Entupperar (palabra tomada prestada de entupperando). ¿Cómo? Mi método es sencillo… primero dejáis enfriar un poco las cosas, que no es bueno meterlo en el congelador hirviendo. Repartís las raciones en los tuppers (la cantidad que sea, eso depende) y al cerrar el tupper ponéis un poquito de cinta encima con lo que hay dentro y la fecha. Eso es importante porque a veces no se identifica fácilmente lo que hay dentro… Y la fecha, para que no se quede en el congelador hasta el infinito… Después, el día que os lo váis a llevar al curro, sólo tenéis que arrancar la etiquetita y ya está. Podríais escribir directamente, pero luego hay que borrarlo… es como los botes en el laboratorio, es mejor etiqueta que escribir, que luego tiramos el alcohol…

Cuando se sacan las cosas del congelador, hay varias opciones. O bien lo sacáis la noche anterior y dejáis que descongele, o lo descongeláis en el micro antes de salir en casa (todos tienen algún sistema de descongelado). No os recomiendo llevarlo congelado, que váis a empapar lo que sea que usáis para llevarlo…

Para el transporte, la cosa está complicada. Yo todavía no he encontrado el método ideal. He probado varios pero no me decido… en algún momento ya os contaré.

Como extras, os recomiendo tener balanza para no repartir las cosas “a ojo” y también os recomiendo que uséis los tuppers pequeños de los kits. La gente no acaba de verles utilidad, pero a mi me parecen perfectos para las salsas… Y pensad que seguro que en el congelador os quedan huecos pequeños!!!

Resultados del primer mes en Madrid

Conclusión: desastroso… pero sólo económicamente hablando 🙂

Aunque empecé mi primer mes en Madrid con una vida social prácticamente nula, moviéndome sólo de casa al labo y viceversa, de forma inexplicable ahora lo difícil es estar una noche en casa. Es más, hoy es sábado y estoy en casa casi por accidente… pero ya me hacía falta un día de relax, o moría. De eso me di cuenta cuando hoy, después de haber decidido no poner el despertador por esto de que así recuperaba las horas de sueño, me desperté a las 2… y porque tenía hambre, o habría seguido durmiendo… así que hoy un poquito de calma.

En el laboratorio las cosas han ido a mejor. Tuvimos de visita al esbirro de mi archienemigo, y me ha invitado a su laboratorio. En medio de toda la historia, me he planteado un nuevo objetivo. Mi archienemigo puede esperar… igual le da un infarto antes y ya no tengo que preocuparme. Ahora el puesto de más odiado del señor MR es sustituido por el señor CN.  Además veo factible una derrota más o menos cercana. Y no sé porqué, creo que mi jefe me va a querer ayudar 🙂

Económicamente, como decía, un gran desastre. Hablando en porcentajes, me he gastado un 30% en el alquiler (eso es inevitable), un 7% en cenar fuera (sorprendentemente poco), un 6% en comprar comida (vale, me preocupa que sea tan poco), y un… 40%!!! en compras varias (ropa, ropa, chorradas, cosas que no debería haber comprado). El resto en café, transporte, etc etc. Evidentemente en noviembre tiene que disminuir como sea ese 40%… cosa que empieza mal, teniendo en cuenta que me he comprado un Kindle esta semana :S

¿Más cosas? Me he puesto al día con Glee. Es inexplicable cómo he podido engancharme a Glee. Bueno, sí se me ocurre una explicación… tiene una banda sonora maravillosa, y ya sabéis que estoy emparanoiada con la música. Siempre he estado obsesionada con las letras de las canciones, con identificarlas (cosa que me ha hecho ganar más de una vez al trivial) etc etc. Y Glee es eso: música.

El poco tiempo que me ha quedado lo he dedicado a aprender cosas nuevas de cristalografía… ha sido un mes duro. Pero estoy motivada. Estoy contenta. Realmente tengo que reconocer que me alegro mucho de haberme venido a Madrid.