De vuelta, sólo temporalmente

Estoy de vuelta de Grenoble. Llegué el sábado, pero la verdad es que hasta hoy no me decidí a escribir.

Sobre la estancia en Grenoble… ha sido muy intensa. Cinco semanas en las que han inyectado un montón de nuevos conocimientos a mi cerebro, conocimientos que van a necesitar varios meses para encontrar su sitio… porque en estos momentos mi cerebro es un gran caos…

Con la gente ha sido lo mismo: 5 semanas en las que no he parado, en las que la noche que me podía permitir dormir 6 horas me parecía un lujo. Así ahora estoy durmiendo 10 horas todos los días… para compensar!!

El viernes me marcho a Praga. Esta vez de vacaciones. Me pasaré allí una semana, y después volveré a la cruda realidad del trabajo en Santiago… pero sólo por dos semanas, pues a la tercera me voy a un curso a Madrid. ¿Qué me ha pasado? La verdad es que no lo sé… y “no lo sé” no es la excusa, es que realmente no lo sé. Muchos cambios, muchas historias, una gran ciudad… ¿cómo volver ahora a Santiago y trabajar en ese zulolab, después de pasar un mes en un sincrotrón?

Pero me acostumbraré, y recordaré porqué siempre me ha gustado Santiago. No puede ser tan difícil… Y mientras tanto… a seguir visitando mundo!!

Anuncios

Grenoble: avanza el curso…

Ya ha pasado una semana (de cinco). Tengo que reconocer que al principio se me hacía muy duro, pero poco a poco lo voy superando…

Las nuevas amistades ayudan mucho. Con quien más me relaciono es con los italianos, quizá porque son los únicos que llevan un ritmo de vida similar al mío. Lo malo es que las clases todavía no son demasiado interesantes… a ver si empezamos de una vez los módulos específicos, porque como vea más física delante creo que acabará por explotarme el cerebro.

Además de los cursos, nos preparan actividades para el tiempo libre. En viernes pasado nos prepararon una fiesta de quesos y vinos franceses. La cosa empezó a las 6 de la tarde… y acabó a las 4 de la mañana. Evidentemente no allí, pero una cosa llevó a la otra… y acabamos (todos o casi todos) en un castillo reconvertido en discoteca. Hay algo que me llama mucho la atención: en Francia en los pubs, discotecas, etc, no se puede fumar. Y no sabéis cómo se agradece!! La gente no se molesta por ello, simplemente sale a la calle. Y todos felices… y se respira mucho mejor. Y no duermes después apestando a tabaco…

El sábado me fui con los italianos a visitar La Bastilla. El transporte arriba y abajo en el teleférico creí que me mataba… con el vértigo que tengo!! Pero sobreviví, y con las vistas que hay desde arriba, al menos una vez en la vida vale la pena hacerlo.

El domingo ya fue otra historia… nos fuimos a hacer un “paseo en raquetas”. Esto viene siendo que nos llevaron a un parque natural que hay aquí cerca y que está nevado, nos calzamos raquetas y empezamos a caminar. En total fueron unas 5 horas caminando (paramos a comer). Yo, con el modo masoquista on, me metí en el grupo más aventurero… y saqué las siguientes conclusiones:

  • No te metas en un grupo avanzado si nunca has caminado con raquetas
  • Aunque en la nieve hace frío, en cuanto des 10 pasos en nieve fresca te sobrará toda la ropa
  • Subir cuestas con raquetas cansa mucho
  • La probabilidad de que te caigas de culo bajando una cuesta es proporcional a la pendiente
  • La probabilidad de que tengas que ayudar a un compañero a salir de un agujero en el que se ha hundido es proporcional a lo gafe que sea tu compañero
  • La nieve quema, no debí olvidarme el protector solar
  • Caminar destroza los pies…

Por la noche, evidentemente, no nos teníamos en pie, así que nos pusimos  a ver TBBT… qué iba a ver si no con un grupo de físicos!!!

Hoy seguimos muertos, así que el plan es quedarnos en la resi, juntarnos y tal, pero nada del otro mundo…

Ya daré más señales de vida!!!