Existo!!!!

Hoy mi departamento ha publicado el programa del congreso al que me estoy viendo obligada a asistir la primera semana de julio. Al analizar como de horrible es el programa (muy mucho) he visto el nombre de nuestro trabajo… y cual ha sido mi sorpresa al ver que existo!! Aparezco entre los autores del asunto y todo. Soy la leche. Ya si hubiesemos publicado el puto paper con los datos ya es que sería dios… (cosa que jamás va a ocurrir). Ahora sólo me queda afilar la navaja para cuando publique mis datos cuando yo me vaya…

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Indiana Jones y el trabajo maldito

Ayer fui al cine. Y hoy presenté un trabajo. Hoy se ha muerto el disco duro de mi portátil. Por eso mi trabajo está maldito. Mi trabajo (antes de presentarlo) estaba en el disco duro de mi portátil. Todavía no le hemos hecho la autopsia… pobrecillo.

Como decía, ayer fui a ver Indiana Jones. Mola. Por una parte mola y por otra es un poco decepcionante. Quizá nos esperábamos demasiado… quizá es difícil no caer otra vez en lo de siempre… quizá Harrison Ford está viejo. No, esto último no.

No voy a contar de que va la peli… pero daré matices: KGB, Roswell, aliens, arca de la alianza, Marion, muertos. ¿Está claro?  Lo que sí queda claro es que es probable que en breves (esperemos que menos que desde la tercera) haya una quinta película de la saga, que por lo que se ve puede ir para largo.

Lo de mi portátil me ha jodido. También me ha jodido bastante tener que pasarme hoy tres horas escuchando presentaciones de trabajos de mis compañeros (y a mi misma, pero yo no me enrollo como una persiana hablando de transgénicos). Quizá el punto mortal fue el alumno que con todo el morro del mundo recicló un trabajo del año pasado. Realmente no lo recicló… cogió el trabajo tal cual y lo presentó. Y tuvo la cara de replicarle al profesor… y de ser un prepotente. Y lo jodido es que el resto, como somos buenas personas pues nos estuvimos calladidos y aguantamos su interminable presentación.

Ahora a ver que hago. Tendré que esperar a que llegue un disco duro nuevo. Tendré que empezar a estudiar… faltan 13 días para el primer examen. Faltan 31 para el último!!! 13-31. Que bonito me ha quedado… Lo mejor: falta mes y medio para que sea (con suerte) una licenciada libre!!! Libre y en el paro 🙂

Día de la toalla III

Hoy es ese día que se conoce vulgarmente como día del orgullo friki. Y hoy es ese día en que que hay que esconderse debajo de una piedra…

Hace unos años ser friki estaba bien, después empezó a joder… ahora ya jode mucho. Jode porque asocian eso de friki al chiki-chiki… y eso da mucho asco. Dicen que la mayor parte de las celebraciones se trasladaron a ayer… y todos sabemos a que se debe. Gracias a dios quedamos bastante mal parados (yo pretendía quedar peor) así que no se le dará tanto bombo al asunto… aunque demasiado desde mi punto de vista.

Sólo quiero dejar constancia de que recuerdo a la existencia de este día, que otros años ya he explicado las causas por las que me consideran friki (friki de las de antes, geek, entendámonos), pero que este año no quiero tener nada que ver con esos que se hace n llamar frikis ahora…

Sigo con mis historias… a ver si recupero lo de postear frecuentemente que últimamente estoy muy vaga :S

Limpieza

Nunca he sido una de esas paranoicas que no comen ni beben en el sitio de estudio. Soy una de esas personas que pasan demasiadas horas al día comiendo o bebiendo (especialmente bebiendo), y acostumbro a hacerlo mientras leo/estudio/veo algo. Si sumamos esto al hecho de que tengo encima de mi escritorio una ventana (cosa de los dúplex) y que cada vez que se abre cae un montón de mierda encima de mi (y de mi teclado), pues podéis imaginar la cantidad de mierda que se había acumulado sobre las teclas…

Como soy consciente de la cantidad de bichos que me rodean, hace tiempo que he superado la paranoia de tener todo limpio… pero esto empezaba a dar asco. Las lestras tenían las esquinas grisáceas y lo negro y azul oscuro ya no se diferenciaba, así que este mediodía procedí a una limpieza de teclado. Tengo un teclado +ratón Logitech inalámbricos (el ratón hasta es láser) y les tengo mucho cariño (incluso fueron un regalo).

El primer paso supuso quitar todo lo que había debajo de las teclas. Como sé que intentar quitar las teclas no es muy buena idea porque nunca quedan como estaban (esto ya lo habíamos probado en el teclado anterior), lo que hice fue coger un pincelito rosa que tenía. ¿Un pincelito rosa? Eso os preguntaréis todos… Y yo también me preguntaba para qué coño quería yo ese pincelito que venía en un set de maquillaje. Ahora ya le he encontrado utilidad 🙂

Después cogí unos bastoncitos (unos 20) y un bote de alcohol (vale, aquí a lo mejor se nota que en el fondo soy un poco paranoica con esto de la desinfección) y me puse a limpiar tecla por tecla todo el teclado. Acabé pasando una gamuza (de estas de limpiar gafas), empapada en alcohol en el reposamuñecas (lo que queda) y en los laterales. Al ratón le hice lo mismo.

Ahora descubrí que en el teclado hay bastantes teclas que ya están pulidas, aunque lo que más me llama la atención es el estado de la barra espaciadora… no es que se esté puliendo, es que es un espejo… y es que esta no la rozo con el dedo, le doy con la uña. Esto también explica el estado de la uña del pulgar derecho. Al menos a mi no me salen callos con forma de letras de mando de consola.

El ratón me lo ha agradecido… ha decidido que tiene más batería de la que tenía: lo cargo cada 2 meses así a ojo. Lo del teclado no tiene nombre… lleva más de un año con las mismas pilas y a veces me pregunto si no vendrá un duende por las noches a cambiarlas… porque no es que teclee poco.

Ahora, con un tclado impecable, voy a ponerme a pasar apuntes.

Próximamente… ¿qué hay dentro de mi bolso?

¿Dónde te sientas?

He aquí una de esas maravillas de PhD, de las que te hacen reírte de ti mismo…

¿Dónde me siento yo en clase? Raras veces en primera fila, sólo cuando pretendo algo… Si eres mi profesor y me siento delante, preocúpate, porque suelo tener oscuras intenciones (que pasan por llamar la atención las pocas veces que piso esa asignatura a recordarte que puedo sobornarte con algo). Si me siento en las siguientes filas… suele ser porque me siento con otra persona que tiene algún interés en estar cerca del profesor en cuestión. Lo normal es que vaya más hacia las últimas filas, pero tampoco atrás de todo. Tiene su razón de ser: delante duele el cuello al mirar al proyector (cabeza girada arriba), y además no enfoco bien de cerca (se llama astigmatismo). Si me siento sola en la segunda fila es que estoy ignorando lo que proyectas.

En filosofía, debido a lo pequeñas que son las clases, muchas veces estoy en la última… en biología sería imposible, necesitaría un telescopio para ver al profesor.

Tiendo a sentarme hacia el centro de la fila, pero a una esquina del grupo, y si no es posible prefiero la esquina de la fila. Esto se debe a que aunque yo no tengo un culo inmenso que revienta en la silla (si alguien dice lo contrario morirá dolorosamente), pero hay mucha gente que sí lo tiene y hace que yo esté a presión, y necesito un espacio mínimo vital. Además necesito una silla para depositar mi bolso. El resto lo tiran al suelo, pero yo el portátil no lo tiro por ahí, que le tengo mucho cariño. Además, sabe dios que hay en el suelo de esas clases. Por otra parte, escribo en una postura muy rara y necesito más espacio de lo común. Realmente necesito menos espacio que el resto del mundo, pero necesito el espacio distribuido de un modo extraño. Lo ideal es sentarme a la derecha de un zurdo y tener a la izquierda una silla libre. Normalmente con tener la silla libre a la izquierda ya me basta…

Bueno, dejo de enrollarme… ahora ya sabéis un poquito más de mi, metafísicamente hablando. Ahora dejo la imagen, para que os enteréis de qué iba el asunto 🙂