La confianza en el alumno

Soy idiota.

Hoy tuve un examen de psicología. Estaba yo sola, porque el día que lo hizo el resto de la clase yo no podía…

Llegué y el profesor no estaba. Empecé a impacientarme…

Llegó el profesor, con toda la calma del mundo. Dijo que si quería examen oral. Yo dije que no y puse un ¬¬ (realmente esto viene a que ese tipo se enrolla como una persiana y ese examen podía ser infinito…).

Me dió a elegir entre tres exámenes de 3 grupos diferentes. Yo me quedé con el que me correspondía… porque ya lo había visto (aunque le dije que no, además de idiota soy mentirosa). Me dijo que de las 10 preguntas hiciese entre 3 y 5, y además un comentario de un texto que no tenía ni pies ni cabeza.

Allí me senté yo sola, en la sala de juntas, y empecé con mi paja mental sobre cómo mola el constructivismo. De allí a lo que a mi me parecieron 5 minutos (realmente fue hora y media más tarde), el tipo vino a insistir en que el resto podía hacerlo oral. Le volví a poner la misma cara: ¬¬ . No me importa escribir, me gusta escribir, así organizo mis ideas… (realmente a estas alturas era un “a la cara no soy capaz de decirte tal sarta de idioteces sin reirme”). Sigo… me quedo sin tinta. Esto me hace reflexionar que quizá he escrito demasiado. Cuento los folios…. van cinco. Mejor voy parando, o el tipo me manda a la mierda.

Voy y entrego. El tipo se pone a contarme su vida… yo me pongo a mirar a los pajaritos. Finalmente me suena el móvil y aprovecho la excusa para irme… que es que me están esperando para una cuestión de vida o muerte.

¿Por qué soy idiota? Porque todo ese tiempo del examen en el que estuve sola en una sala en la que escuchaba al tipo acercarse, tenía en el bolso los esquemas de la materia del examen, y podía haberme puesto a copiar sin ningún problema… y no lo hice. Es más, ni tan siquiera me lo plantee… hasta que salí de allí. ¿A sido un ataque de moralidad subconsciente?

Los fósiles

Paleontología siempre me ha parecido una asignatura interesante. Eso hasta que decidí matricularme, por supuesto. Más bien hasta que decicí estudiarla… (esto viene siendo hoy). Mañana tenemos el examen. Lo sé, quizá debería haber empezado a estudiar un poco antes.

Veamos… estudiar la historia de la tierra es muy interesante, y más si estudias la historia de la vida (qué bonito suena). Cuando hablamos de la historia de la vida, todos nos imaginamos la famosa “sopa primigenia” que ahora resulta que se llama CMP (aka complejo molecular primigenio), y nos imaginamos ahí los compuestos formándose… y que se forma una vesícula que se come a otra y se queda ADN dentro, que por arte de magia se divide en dos y…. ya está!!! Se hizo la vida. Y a partir de ahí nos imaginamos la evolución… que habrá quedado en el registro fósil. Realmente por nuestra cabeza pasa algo así como la intro de The Big Bang Theory (que geek ha quedado el asunto).  Pero entonces… ¿no se estudia esto en paleontología? NO!!!!

En clase el profesor se ha dedicado primero a explicar la escala cronológica de la vida… que no es nada interesante en el momento en el que yo tengo que perder el tiempo intentando memorizar un montón de numeritos. ¿Hace cuantos millones de años que ocurrió tal o cual cosa? Después, en las prácticas toca la identificación de fósiles. Eso ya es la caña… ¿Que dices que en esta piedra hay un fósil??? No me lo creo… ¿fijo que esta raya de aquí es un coral? Venga ya…

Yo creo que nos está tomando por idiotas y nos vacila. Hoy por un momento creía que tenía una cámara oculta para después reírse de nosotros…

Ahora, me toca seguir estudiando para el examen de mañana. A ver si encuentro el sentido de la vida en la diferencia entre un porífero cualquiera y un estromatoporoideo…

Premio de nombre desconocido

Ayer, tuve el honor de recibir de Ceprio, autor de La muerte de un ácaro, “el premio”. El premio viene siendo… un premio. En sus sucesivas entregas se ha perdido el nombre del premio… y aunque he logrado encontrarlo no voy a romper la tradición y voy a mantener su nombre en el anonimato (si es que es muy tímido).
Ahora me corresponde a mi pasar la pelota a otros blogs. Me lo han puesto difícil… puesto que aquellos a los que me gustaría darles el premio ya lo han recibido de otras manos, así que bueno… tendré que ser original.
Las normas vienen siendo:

-Publicarlo en un post haciendo relación al autor y blog de quien te lo ha otorgado.
-Hacer un enlace al blog citado.
-Elegir los blogs a los que premias por cualidades similares a aquellas por las que te premiaron a ti.
-Enlazar los blogs nominados.
-Hacer constar estas reglas.

Ceprio me lo ha dado por compartir con nosotros grandes anécdotas sobre Biología y Magisterio, así como otras de la vida diaria.. Así que… yo les paso la pelota a:

Selling the drama — Live

Por razones que no vienen a cuento, tras unos… ¿8? años ayer redescubrí esta canción. Nada más redescubrirla recordé que era de un anuncio de la tele… pero no consigo recordar de cual. Llamadme loca, pero Minina y yo tenemos la capacidad de identificar cualquier canción que sea banda sonora de un anuncio o de una película… y llevo desde ayer a la tarde volviéndome loca intentando recordar de qué dichoso anuncio es la canción (y Minina tampoco lo sabe).
¿Alguien podría ayudarme a dormir esta noche?

Mi banco me vacila

Voy a contar una historia un poco increíble…
Cuando cumplí 18 años abrí una cuenta en el Santander, porque iba de maravilla, porque era donde tenía que hacer mi cuenta universitaria, porque el mundo era maravilloso…
Pocos meses después, mi agente del santander fue trasladada, y empezó el reinado del horror.
Primero tuve millones de problemas con mis tarjetas. Hasta el punto de que el nuevo agente, vamos a llamarlo “mr. corbata-horrible”, casi se come todas mis tarjetas a cachitos… y es que pierdo los nervios fácilmente.
En medio del mal humor, trasladamos nuestros fondos a otro banco, con un director maravilloso.
Al hacer el traslado, Mr. Corbata-horrible anuló el traslado, porque tenía que ser un error… y después localizó mi teléfono (para esto sí, pero cuando realmente me tiene que contar algo importante nunca lo tiene) y me preguntó porqué la otra entidad pretendía quitar X dinero de mis fondos… que a qué se debía. Yo muy sutilmente (tales gritos que no hacía falta el teléfono) le dije que “me daba la gana de irme a otro banco”. El director del nuevo banco se trasladó unos meses más tarde.
Empiezo a pensar que estoy gafada.
Tras numerosas discusiones de besugos, opté por la vía en la que no hay conversación alguna, y abrí una cuenta naranja (sí, esa de te vamos a dar pasta por respirar).
Por otras razones que no vienen a cuento, mantengo mi cuenta del santander, y la uso como puente entre el banco en el que tengo los fondos y mi cuenta naranja, además de tener en ella todos los recibos y esas cosas.
Hace cosa de una semana, intenté contratar el depósito 5 de ING. Por su parte todo muy bien, doy la orden… pero al cabo de unos días no había pasta en el depósito aunque había sido abierto correctamente. Repito, con una cantidad inferior para que no me pidan confirmación por escrito por si ese era el fallo…. y varios días más tarde seguimos igual. Hoy, repetí ya sintiéndome idiota y planeando llamar a ING para acordarme de todos sus muertos si de esta no funcionaba. Cual es mi sorpresa, cuando mientras estaba comiendo hace unas dos horas, Mr. Corbata-horrible me llama:
-¿Puedo hablar con Carmela?
-Soy yo.
-La llamo de su sucursal del banco santander, soy Mr. Corbata-horrible
-Ah, ¿y?
-He recibido una solicitud de transferencia de x euros a ING, ¿es esto correcto?
-Sí, claro (desde mi punto de vista es evidente que es correcto, además tampoco era una gran cantidad de dinero…)
– ¿Y a qué se debe?
-Ñe?
– ¿Tiene usted algún problema con nuestra oficina?
– No. (No, con la oficina no, contigo, pedazo gilipollas)
– Entonces… ¿hago la transferencia?
-Evidentemente. No tengo problemas, sólo quiero hacer la transferencia. (No tengo que contarte mi vida)
-Pero….
-(Colgar)
No sé que más me quería contar, pero os juro que como me vuelva a anular una transferencia me planto allí a gritos, le pido la hoja de reclamaciones y hago que lo despidan… y es que acabo de comprobar que aún no la ha hecho.
¿Sabéis que es lo más curioso? Que el doble de esa cantidad fue ingresado en esa cuenta hace dos semanas… ¿no debería haberme llamado también para ver si eso era correcto? Yo es que lo mato…

He visto la luz!!

Estaba yo ahora, viernes a las 12 de la mañana, reflexionando sobre el sentido de la vida… y se me ha encendido una bombillita.
En mi facultad hay una serie de cuadros y esculturas (por llamarlas de algún modo) la leche de extrañas. La mitad de ellos seguimos sin saber qué son. Una de nuestras grandes preocupaciones con la obra de la facultad es qué va a pasar con esas cosas. ¿Y si no vuelven a colgar el cuadro de la membrana plasmática?? Sería el fin del mundo. ¿Y el pajarraco (por decir algo, yo mantengo que es una drosophila) ese?
La única “escultura” que queda a nuestro alcance es la de los laboratorios de decanato (para que la situemos). Estos días, antes de entrar en prácticas, estuvimos reflexionando sobre qué coño sería eso. Yo mantenía que era un “yerbajo spp.”, pero mis compañeros intentaron aventurarse más… DVD incluso decía que era una laminaria… aunque a mi no me convencía. Ahora, he visto la luz. Es un Lepidodendron!!! Estoy segura de ello…. aunque lunes me lo discutirán otra vez ¬¬.
Creo que debería plantearme dejar de mirar los apuntes de paleo…

Las series

Últimamente están volviendo un montón de series tras el típico parón… o tras la huelga de guionistas (lo que en casa serie ocurriese primero). Son semanas felices para todos, pues la sequía de series nos estaba matando (yo incluso empecé a ver L, un culebrón de lesbianas). Vuelven todas: primero fue Big Bang Theory (gracias Pablo por hacerme ver que los hay más geeks todavía), después How I meet your mother, NCIS (creo que me moría si pasaba más tiempo sin un episodio), también Numbers, Scrubs y ahora Bones, Lost Shark… y una larga lista de series a las que estoy más o menos enganchada.

Pero hay otras series. Mañana empieza en La 2 (o la segunda ¿?, como se llame ahora…) la temporada 2 de Pocoyó, que seguro que a mi sobrina le encantará (y hará que mi hermana no se aprenda (más) los episodios de la primera temporada). Creo que Pocoyó es una de esas series con las que haces que tus hijos sean frikis de nacimiento… porque una serie destinada a bebés/niños muy pequeños que hace que los adultos se rían… no puede ser bueno. A mi me descoloca especialmente un personaje, Pato. Esto tiene su historia… quizá algún día la contaré (cuando ya hayáis asumido que estoy muy loca). Parece ser que en la nueva temporada hay nuevos personajes, y algunos tienen unas pintas muy curiosas (yo quiero un peluche de ese ojo gigante… que espero que le den un nombre original).

Dejo el vídeo de la promo, para que todos se lo enseñeis a vuestros respectivos sobrinos (realmente lo que pretendo es captar lectores desde la cuna…):