Las becas… y una crítica al sistema universitario

A través de Menéame llego a un post en uno de los blogs de El Mundo. Como ya sé como va el asunto, paso de comentarlo ni en un lado ni en el otro, donde la gente no hace más que quejarse por costumbre.

En resumen, el post  es de una mujer que se queja de que teniendo un marido funcionario y siendo ella mileurista, no le den ayuda de libros para sus hijos. Y entonces digo yo… yo que hago, ¿me suicido? Cuando yo estaba en primaria también éramos dos hijas, una madre soltera cuyo sueldo no llega a ser mileurista (ahora no, de aquella menos) y ni olíamos una ayuda para libros. Yo la tuve en 3º y 4º de ESO, y en Bachillerato me la quitaron porque el umbral en enseñaza no obligatoria era más bajo y yo no tenía derecho porque mi madre ganaba mucho (hay que joderse).

Pero no me voy a meter a los casos de becas que da cada comunidad/ayuntamiento en educación obligatoria, yo voy a hablar del gran timo de las becas universitarias. Cada año, cuando la solicito me siento un poco culpable, porque pongo no poseer fincas ni nada (no tengo porqué ponerlas porque su valor catastral no llega al mínimo por el cual debería ponerlas) pero siempre me quedo  pensando que con ese dinero en principio podría pagarme la carrera, eso sí, sería lo único que haría en mi vida. Y pienso que seguro que hay gente que merece más la beca… pero después cuando veo a que gente se la suelen dar, paso de todo.

El mayor fallo en las becas para estudios universitarios es asumir que papi y mami son generosos contigo. No puedes declarar tú solito hasta un año después de emanciparte, así te mueras de hambre, pero probablemente tus padres no te vuelvan a dar ni un duro, eso si, tendrás que trabajar y estudiar simultáneamente,  y eso casi te obligaría a estudiar en la UNED, por eso de no presencial, pero entonces la beca a la que optas es mucho menor y la matrícula mucho más cara… Si eres como la mayoría, que para poder optar a una beca decente sigue diciendo que vive en casa de sus padres (aunque no es así) y dependes del dinero que tus padres te quieran dar, el hecho de tener beca o no depende directamente de tus padres. Y digo yo… ¿no deberían asumir que hay gente  que se medioindependiza?  Ya jode que con 22 años te digan «no niña, no te damos beca que tu madre gana mucho». Tú puedes no oler nada de eso que gana tu madre.

Otra de las cosas que me molestan en exceso es toda esa gente que dice que no habría que mirar los méritos académicos hasta que se cumplan los requisitos económicos. Eso también me jode. Si es fácil engañar a Hacienda (y por tanto en los requisitos económicos) y aún encima los méritos académicos son simplemente un umbral… ¿merece tanto la beca alguien que suspenda el máximo permitido que otro que tiene una media de sobresaliente? Me parece injusto, si te esfuerzas… al menos que lo tengan en cuenta.

Lo que hay que recortar es el número de solicitantes potenciales de becas, no restringir las becas. Y antes de nada un inciso, por ahí dicen que con el cambio de gobierno las becas son más injustas, pero mi experiencia dice que son más justas y lo que es más importante, más valiosas.

Ahora el recorte de solicitantes… y ahora es cuando la mitad de mis lectores me empezarán a odiar. Voy a poner los ejemplos en base a mi universidad, ya sé que no en todas el asunto es igual.

Para cada asignatura tenemos 7 convocatorias. Para mantenernos como estudiantes de la universidad lo único que hay que hacer es aprobar 30 créditos en los dos primeros cursos (ya jodería).

En biología, cuando entré yo en primero, entraron otras 200 personas (realmente alguna más). En total eramos más de 300 si contabas a los repetidores, pero estos no iban a clase. De los 300, a 2º pasamos unos 150 como muchísimo. La mayoría con alguna suspensa, pero después tenías al resto que habían aprobado una o dos. Eso lo comprendo. El primer curso de carrera se nos puede cruzar a todos… no creo que de deba largar a alguien porque empieza con mal pie, hay que darle una segunda oportunidad. Pero que al año siguiente debería tener todo primero aprobado… digo yo (otra cosa es gente que trabaje o algo por el estilo, pero esa gente debería matricularse ya en menos créditos y regirse por otra normativa). El caso es que si una persona aprueba esos 30 créditos ya no la echan a no ser que agote convocatorias (y agotar 7 es jodido). En esta situación hay gente que lleva 8 años (dedicados en exclusiva a la carrera) y aún no cumple los requisitos para el paso de ciclo (aqui tienes que tener un mínimo de créditos obligatorios y troncales aprobados para el paso de 3º a 4º). Pero mucha de esa gente ha tenido beca algunos años…

Desde mi punto de vista, a partir del segundo año se debería ser más estricto. Si te matriculas en x créditos tendrías que aprobar un porcentaje de ellos como mínimo para poder seguir matriculandote el curso siguiente. Y si te va saliendo bien, mejor para ti, porque tendrás más oportunidades de error posteriormente. Esto quiere decir, que alguien que se matricule en 60 cada año, saque la carrera en como mucho 6 años.  Si crees que te cuesta más, pues te matriculas en menos. Pero no haces la estupidez de coger los 60 que te corresponden más todo lo que te viene de cursos anteriores. Por otra parte, 7 convocatorias son una bastada, con 5 llegan pero de sobra.

Diréis que lo pinto así porque a mi la carrera me va bien, pero ahora pensad en vuestras facultades y pensad en todo el dinero que suponen al estado todas esas personas que están ahí por hacer algo, viendo pasar los años… que no les gusta la carrera, que se matricularon porque era fácil, porque no entraron en otra, o por no ponerse a trabajar. Porque que no tengan beca no quiere decir que no sean un gasto, porque la diferencia entre la pública y la privada es que en la pública no pagamos casi nada de lo que costamos. Si quitáis a toda esa gente que queda??? Dinero!!! Dinero para un material de laboratorio decente (sin óxido y esas cosas), dinero para becar a gente que estudie  mucho (gente con notas altas) y que así no tenga que depender de la generosidad de sus padres, dinero para el que tiene poco y quiere poder vivir en un piso decente mientras estudia… ¿y que más queda? Profesores libres: grupos más pequeños, más investigación, mejora de resultados (todos sabemos que aprendemos más cuando en clase somos 20 que cuando somos 200).  Y ahora llamadme mala, pero a ver quien es el que dice que no, que hay que dejar a alguien los 10 años, matricularse 10 veces en cada asignatura, darle derecho a repetir prácticas y todo las 10 veces, hasta que agote las 7 convocatorias… y no digáis que eso no ocurre, que conozco demasiados casos.

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Café….

En esta taza podéis observar lo que fluye por mis venas… 🙂 Un café americano.

A través de ALt1040 llego a una página con imágenes que explican muy bien que lleva cada uno de los tipos más básicos de café. Esto deberían tenerlo en los bares, pero no sólo para los clientes, si no para los camareros estúpidos que te traen siempre cualquier cosa menos la que tu le pides, porque un americano es una cosa y un doble otra, y si te traen un doble en lugar de un americano no pasa nada, pero si es al revés te están trayendo menos cafeína… y eso molesta.

Los hijos de Húrin

Autor: J.R.R. Tolkien

Editorial: Minotauro (Círculo de Lectores)

Páginas: 277

Hacía muchos años que no leía nada de Tolkien…

El libro me ha gustado mucho, porque es una de las historias que queda colgada en El señor de los Anillos. Me gusta más el enfoque que se le da aquí ya que no se entra al nivel de profundidad y de genealogía de El Silmarillion. Es mucho más simplificado, y así es más sencillo seguir la historia, de un único personaje.

Aunque en principio el título sea Los hijos de Húrin, realmente la mayor parte del libro relata la historia de Túrin (por todos conocido como Turambar), aunque también dedica una parte a su hermana… pero irrelevante comparada con la historia de Turin.

¿Por qué no le doy un 5? Porque es excesivamente previsible. Por una parte conozco la historia a grandes rasgos (por otros libros de Tolkien) y después, que el título de cada capítulo ya te resume que es lo que va a pasar, con lo que pierdes la intriga. Pese a ello es una historia que vale la pena leer, es poco densa y se hace muy llevadera.

La naturaleza de la felicidad

Autor: Desmond Morris

Editorial: Planeta

Páginas: 192

Hace ya tiempo que acabé este libro (más de una semana) y aún tenía pendiente una entrada sobre él…

Si esperas encontrar un libro enfocado desde un punto de vista biológico este libro te va a decepcionar, como me ha decepcionado a mi en parte… y es que enfoca la felicidad desde un punto de vista sociológico, habla del comportamiento, e intenta explicar los diferentes tipos de felicidad y cómo alcanzarlos, sin caer en un rollo psicológico incomprensible.

Por otra parte, se dedica casi la mitad del libro a las diferentes definiciones de la felicidad, a cómo diferentes personas han expresado que es para ellos la felicidad. Algunos ejemplos que me han llamado la atención…

  • La felicidad es no creer en milagros. J. W. von Goethe (La felicidad racional)
  • La felicidad es un hipotálamo desinhibido. P. T Young

Aunque lo mejor… aunque no esté este libro es que «la felicidad es un gran plato de patatas fritas».