Tres nuevos lemures

Por todos es conocido que me gustan los lemures. Siempre me han gustado, pero desde que estudié antropología, hay algo extraño en el mundo que hace que me gusten todavía más (y desde que vi Madagascar más). Ahora, pongámonos serios…
Se han descubierto tres nuevas especies de lemures. No son exactamente lemures. Me explico…. no pertenecen al género Lemur. Son del género Micocebus, que comparten familia con los lemures de toda la vida (familia Lemuridae). Esto quiere decir, en resumidas cuentas, que tienen unos piños semejantes, que es como se identifica a estos bichejos (tienen 2123/2123). Son Prosimios, y por lo tanto nos hemos separado de ellos hace muuuucho tiempo, pero no por ello hay que olvidar que siguen siendo primates, y por lo tanto se nos parecen (o nos parecemos a ellos).
Los Microcebus, son conocidos como lemures ratón. Son muy pequeñajos y tienen hábitos nocturnos. Si te cruzas a uno, es posible que te llamen la atención sus grandes ojos y sus patitas esqueléticas, pero sólo te puedes cruzar a uno si vas a Madagascar, porque los lemures están todos allí aislados (es una historia muy larga).
Aquí os dejo unas fotos de los bichitos:
Lemures
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Carta de una Bacteria

Tras los comentarios de Marauder sobre nuestros propios bichitos y los bichitos buenos del Actimel, hoy llego a través de Tempus Fugit a DelGaleno, donde está la carta de una bacteria. Sinceramente, todos los que de un modo u otro me leéis más o menos a menudo, deberíais partiros con ella… ¿por qué nunca lo vemos desde el punto de vista de la bacteria?

De mi bacteriana consideración:

Por los trágicos acontencimientos que son de bacteriano y público conocimiento y a los que seguidamente me referiré, las bacterias que ancestralmente vivimos en el colon de la tribu humana hemos decidido organizarnos frente al enemigo común: la alocada carrera armamentista antibiótica.

Para ello hemos fundado la UNCOBASA, Unión Colónica de Bacterias Saprófitas, entidad de bien bacteriano sin fines de lucro, con personería peptoglicana en trámite en comicios celebrados limpiamente (es una forma de decir) en Avda. Sigmoides a la altura de la vellosidad 106, y por abrumadora mayoría de fimbrias ha recaído en mi humilde genoma la tremenda responsabilidad de ejercer la presidencia y como tal es que quiero dirigirme a bacteriólogos e infectólogos de esa prestigiosa institución.

Sra. Presidenta, nuestra ahora sufriente comunidad ha conocido épocas mejores. ¡Ah! Aquellos tiempos felices de la armoniosa vida con leucocitos, complementos y anticuerpos, quienes juntamente con nuestros propios sistemas defensivos detectaban precozmente algún invasor a nuestra patria feliz y con un mínimo derramamiento de ADN era rápidamente expulsado. Ahora, en cambio, crueles anillos beta-lactámicos aprovechándose de nuestras inocentes porinas desembarcan tomando por asalto cuanta PLP se le ponga por delante no respetando pilis ni marcas, pagando justos por pecadores y quedando vellosidades devastadas y arrasadas.

Con seguridad, los ilustrados socios de la benemérita SADEBAC saben bien lo que significa un colon despoblado: quién o quiénes ayudarán en la síntesis de vitamina K, en el ciclo de la urea y en los circuitos enterohepáticos, por citar tan sólo algunas de las innumerables ayudas que brindamos a los humanos. Ni que hablar del voluntariado anaerobio, otrora bien nutrido y presto siempre a defendernos y defenderlos del artero ataque de las bacterias de rapiña.

Da pena verlos pasar, ahora, con sus paredes acribilladas por humanos pero “inbacterianos” cefalosporinazos.Para colmo de desgracias, vemos con espanto cómo las lacras de la sociedad de consumo antibiótico han penetrado en nuestra juventud bacteriana: las klebsiellas ya no son aquellas bacteritas traviesas e inocentes, no Sra. Presidenta, se han prostituido por un par de transposones mal pasados y andan pavonéandose por territorios que no les son propios.

Ni qué hablar del vergonzoso espectáculo que ofrecen ciertas bacterzuelas, algunas ya embarazadas con plásmidos de dudoso origen, que andan por recónditas vellosidades provocando a nuestros jóvenes enterobácteres. Como si esto fuera poco, han aparecido unos coli, terribles y descastados, que arguyendo falsas promesas han inyectado con sus poderosos pili a nuestras hijas, vírgenes e indefensas, según ellos una «vacuna», que bien sabemos las bacterias madres que se trata, en cambio, de un poderoso factor extracromosómico de multirresistencia.

Como decía una bacteria amiga en una carta al Director de la prestigiosa publicación Revista de Infectología (Volumen 2; pág. 56; año 1985) y a la que mucho he seguido para esta comunicación: «Si hasta los clostridios, por tradición laboriosos y honestos, se han puesto difíciles». Sabemos bien que se nos acusa de beta-lactamasas; pero ¿qué podemos hacer frente a despiadados e injustificados ataques, como por ejemplo, el tronar de cañones de una cefalosporina de 3era. generación contra un débil estreptococo en las fauces? ¿No se han dado cuenta del daño devastador que nos producen aquí, a la distancia y en un sitio que nada tiene que ver? Quisiera verlos a ustedes, mis respetados bacteriólogos e infectólogos, en esta situación, con millones de inocentes muertos, infinitos nichos ecológicos destruidos, millares de colonias desechas, cuando todo esto se hubiera evitado con un poco de nuestra honesta, fiel, segura y barata penicilina.

No queremos la guerra, Sra. Presidenta, pero no nos obliguen a esta lucha despiadada y cruel en la cual todos perdemos: tenemos una hermosa vida por delante en cooperación y armonía; administren Uds. con prudencia y sabiduría los antibióticos que nosotros sabremos recompensarlos con la saludable eubacteriosis que nos legaron nuestros mayores.

Por todo esto, Sra. Presidenta, apelando a su condición de mujer, es que le pido, como bacteria y como madre, un alto el fuego.

Sin otro particular y haciéndole llegar desde estas profundidades nuestros sinceros deseos para el éxito de vuestro Congreso antimicrobiano 90, me despido de usted con mi consideración más bacteriana.

Esche Richia viuda de Coli.

Extraído de Carta de una Bacteria

Gran Hermano

Lo siento, pero por alguna extraña razón me he viciado a leer esas críticas tan constructivas de El Descodificador, para poder descomponerlas más tarde. Hoy no puedo hacer eso. Por alguna extraña causa, tengo que darle la razón al autor, pero sólo un poquito.
Hoy nos toca poner a parir a Gran Hermano, principalmente por estar en Telecinco. Sinceramente, pienso que gran hermano es una mierda (aunque no sea políticamente correcto decirlo así). Recuerdo que la primera edición hasta estuvo bien, cuando nadie sabía de que iba el asunto. Pero no duró mucho más. Después hubo otra (no se si la segunda o la tercera), que todos vimos en parte, por eso de ganar un gallego (por eso de que un gallego no quedase como la última mierda). Pero ya. Después empezaron a sobreexplotar el tema y se jodió. Todo era demasiado repetitivo, la gente sabía de sobra lo que pasaba. Empezaron a hacerse ediciones como churros, a comentarse en todos los programas… hasta a los que habían largado de la casa le pagaban por ir a criticar al resto.
En todo ese auge llegó Fresita y ahí culminó el desastre. Un montón de niñas españolas siguieron el ejemplo de esa mujer. Ese era el momento en el que GH tenía que llegar a su fin, pero no fue así. Siguen y siguen y siguen, y cada vez favorecen más esas cosas que dan éxito al programa. Recuerdo que hace unos años era el “edredoning”, ahora ya es sexo sin complejos, ante las cámaras. Es algo que no puedo comprender…. Pero la culpa no es de Telecinco. Esta cadena, como el resto de las del mundo mundial (sin ninguna excepción), ponen lo que vende, y eso es lo que vende. Lo preocupante es que tantos millones de españoles sigan viendo GH año tras año, que vean todas sus copias con famosos, en islas o donde sea, que vean OT, que miren Mira quién baila, que miren cualquier cosa de ese tipo. Sinceramente, creo que es peor que ver la típica telenovela… esto implica pensar todavía menos, y aún encima hace creer que esa es la realidad, que esa gente se comporta así, y hace que sirvan de modelos para los adolescentes (juro que he visto muchas fresitas últimamente).
Lo que debería preocuparnos es esa mentalidad de los españoles. Antes se decía que no había para elegir. Ahora, que todo el mundo tiene otras opciones… pues ven igual eso, y la opción llamémosla “cultural” tiene unos índices de audiencia allá por el subsótano. Si es que a veces… da vergüenza ser española…

La facultad ya no es lo mismo

Dónde quedan aquellas clases de primero… recuerdo que llegabamos y a en punto el profesor entraba y se ponía a dictar con el mode “hijoputa” on. Tu te dejabas la mano allí, copiabas cosas sin sentido, pero él, que era una buena persona muy muy en el fondo, te dejaba salir a menos diez. Eso te permitía ir hasta la preciada máquina para darte el chute. Fue el año en el que Bok reconoció públicamente su adicción a la cafeína, y todos los que estudiamos biología, como él, pues también.
En ese curso, si a y diez el profesor no estaba, ya no había alumnos. Casi no había ni clase… Por aquel entonces las clases se daban con transparencias porque no teníamos proyectores, y la facultad se caía a cachos. Además, estaban esos horribles tubos azules, por los que pensábamos que nos echaban bacterias para ver nuestra reacción.
Actualmente, hay clases en las que no hay ni que copiar. Carece de sentido. Otras tienes que copiar mucho más de lo que copiabas en primero, pero al profesor no le importa una mierda. Hablan como cuando hablan del último cotilleo, pero en lugar de decir “maripili se fue y se lió con juanito, que es el que estaba con maruja”, van y te dicen “la enzima fosfotransferasa afecta en el compartimento intermedio de la red Golgi para que la señal de la manosa 6 fosfato que marca para los lisosomas esté activa cuando se llega a los endosomas perinucleares” (como ejemplo de frase sencilla de copiar al vuelo). Ya no llegan a en punto y te dejan salir a menos 10. La norma de oro es dejarte salir a y cinco, para que llegues tarde a la clase siguiente. Y si tienes una hora libre, o por alguna extraña razón has salido pronto de una clase, automáticamente el siguiente profesor llegará 10 minutos tarde, pero estarás en esa esquina de la facultad desde la cual no puedes acceder a la máquina de café.
Hoy hemos llegado a un extremo inadmisible. Después de que nico me echase a patadas de cama (yo quería mimir), llegué a las 9 en punto a la facultad para ir a clase de estadística. La profesora llegó a las nueve y veinte y ni se disculpó (hay que decir que normalmente llega a y diez). Por alguna extraña razón todos estábamos allí y entramos como zombies. Empezó la clase recordando lo que dimos el día anterior, y empezó con algo nuevo a menos veinte. Escribe todo en la pizarra con letra minúscula, porque no se digna a usar el dichoso proyector, y eso que hay varios. En toda la clase copié media carilla, y en ella escribí algo que aprendí en primero de carrera, pero es que los dedos se me estaban criogenizando. ¿Por qué? Porque a 22 de noviembre y en Galicia, tenían el aire acondicionado puesto. Estábamos todos con cazadora y aún así estábamos azules. Como los tubos. Esos tubos por los que ahora estamos seguros que tiran virus para que nos contagiemos.
Con lo cual, hoy fui a clase a las 9 para estar muriéndome de frío y copiar cuatro chorradas sobre el cálculo de la pendiente de una recta de regresión. Es una mierda. Y aún encima, no me dió tiempo a tomar un café antes de ir a la siguiente clase 😦

No está en los genes

Título: No está en los genes
Autor: R.C. Lewontin, Steven Rose y Leon J. Kamin
Editorial: Crítica
Páginas: 556

Aquellos que en mayor o menor medida me conocen, saben que le tenía muchas ganas a este libro; así que aproveché la oportunidad ahora que un profesor me lo recomendó para devorarlo lentamente (me duró toda una semana).
Qué decir del libro que no haya sido dicho… si es que para tener 20 años, parece escrito ayer. La gente sigue buscando esa explicación genética a todo, la eugenesia sigue siendo un tema de actualidad, e incluso hoy mismo en clase, una profesora intentaba justificar que los negros son más fuertes igual que los blancos más listos, porque está en los genes.
También sigue siendo algo muy común lo de creer que está en los genes lo del CI. Yo en cambio creo que no, y al menos eso espero… no quiero ser tan tonta. A no ser que demuestren que se salta una generación, o 200 generaciones, o algo así.
Recomiendo el libro a todos los biólogos para que vean un poco más clara esa parte de la ciencia de la que casi nunca nos hablan. Para muestra un botón: la correlación del CI en gemelos según Burt. La mayor farsa en la historia del estudio de la heredabilidad. Y todavía hay gente que se lo cree….
Pero no tenemos porqué quedarnos ahí. También podemos leer cosas sobre esquizofrenia y sobre sociobiología (es quizá la parte más dura del libro desde mi punto de vista).
Sin decir nada más, dejo un pequeño fragmento, para que sirva de muestra:

“La conclusión en lo que respecta a la acción social fue que ningún programa de educación podría equiparar el estatus social de blancos y negros y que los negros debían ser educados preferentemente para los trabajos más mecánicos a los que les predisponían sus genes. Muy pronto la invocación a la inferioridad genética de los negros fue ampliada a la clase obrera en general y dotada de popularidad…”

La comida

Primero quitaron las Big Big Mac, y tuvimos que conformarnos con una simple Big Mac. Después, atacaron a las XXL del BK. Si todas son lo mismo. Una masa de cosas indescifrable, que te comes en tres bocados y te llena todo el estómago. Yo creo que es comida miniaturizada, pero eso soy yo que soy rara.
Pero al fin y al cabo me parece bien que ataquen a la comida basura… es basura. Basura rica, pero basura al fin y al cabo.
Ahora quieren atacar las pizzas de Casa Tarradellas. Eso si que no lo consiento. ¿Os imagináis que quitan los anuncios y dejan de venderse? ¿Y si la empresa quiebra? ¿De que nos vamos a alimentar los frikis de este país??
Se acerca el Apocalipsis…

Eragon

Como no tengo problemas con mi edad, y asumo perfectamente que puedo leer libros que en teoría son para adolescentes sin traumatizarme (recordemos que hay cierta gente en mi clase que cree que por eso es porque mi intelecto es el de una niña ¿¿??), pues entonces puedo leer Eragon. Realmente lo he leido hace ya bastante, y también su segunda parte, Eldest, y espero que salga de una vez la tercera, de nombre desconocido.
Me interesa mucho la historia porque, pese a tener sus fallos y esas cosas, está escrita por un chico de mi edad (que tampoco es un niñato porque hable de dragones). Es la historia de siempre. Como es fantasía, pues es para jóvenes, y como es para jóvenes, se mete en las librerías en la sección de infantil. Y pobre tú como leas eso. Pero gracias a esas cosas, muchos adolescentes ahora leer.
Estos libros están siendo un exitazo en todo el mundo. Es por eso que vale la pena leerlos, y eso por eso que vale la pena ver la película. Aunque ya sabemos, que solo van a ir niños a verla. Que todos los que tengan más de 18 años sólo van a acompañar a sus hijos, hermanos pequeños, sobrinos, o hijos de vecinos que no conocen de nada. Es que hay que guardar las apariencias, ya se sabe.
Por lo tanto, aquí os dejo el trailer de la película. Se ve mal, yo aviso, pero es lo que hay, milagros por ahora no puedo hacer (anque está en el planning para dominar el mundo tras teñirme de violeta). La película se estrena el 15 de diciembre, siguiendo las fechas típicas de estrenos de LOTR. Espero ir a verla 🙂