Recta final suicida

No conseguí pasar por aquí en el momento adecuado, pero al menos no llego tan tarde como la última vez. Vuelvo una vez más a hacer balance de cómo va el año, de cómo avanzan mis planes, de qué pasa con mi vida.

Como mi última actualización fue en agosto, poco tengo que contar. Agosto fue un mes un poco más tranquilo, principalmente por haberme ido de vacaciones. En septiembre tampoco es que pasasen demasiadas cosas. Lo que ha pasado, fundamentalmente, es que he tomado una decisión bastante importante para mi futuro, pero como por ahora sólo son ideas en el aire… eso ya tocará contarlo en otro momento. Lo que puedo decir, es que por ahora mi plan sigue el curso deseado. Esperemos que no se tuerza demasiado.

Vamos a ello, a ver cómo ha ido el verano…

  • He conseguido acabar  uno de los libros que tenía a medias, pero sigo con otros en la cola y a estas alturas ya está claro que a no ser que ocurra un milagro, no voy a conseguir mi objetivo. Tendré que ir pensando en formas de solucionar esto en el futuro.
  • Hace dos meses dije que antes de fin de año quería tener algo más enviado con mi nombre. La verdad es que era difícil, aunque ya decía que había posibilidades, y es que algo tenía a medias. Hemos enviado una review, que espero que podamos publicar antes de que acabe el año.
  • No he visto películas, y he dejado bastante de lado las series. Asumo que esto seguirá igual, porque las cosas claras: no hay tiempo para todo en esta vida.
  • Mis redes sociales mantienen su ritmo bajo pero constante. Sigo pensando en abrir una cuenta de Twitter profesional, y ahora tengo las ideas un poco más claras, pero quizá es mejor esperar a que llegue el momento adecuado. Vosotros no sabéis de qué va esto, pero yo sé cuándo es EL momento. De lo que sí me he dado cuenta es de que tengo LinkedIn un poco abandonado, y es posible que en el futuro me interese tener un buen perfil, así que antes de fin de año debería actualizarlo.
  • He viajado un poco. Os he contado mi viaje a Galicia en agosto. En septiembre estuve en Italia, cerca de Pisa, en el retiro anual del laboratorio. Hace unos días estuve en Bettlach, un pueblo en medio de la nada en Suiza. Me frustra un poco que este verano no estuve haciendo el cabra todo lo que querría por Suiza, en parte por tener demasiadas cosas pendientes y en parte porque el tiempo no lo permitía. A ver si compenso un poco con alguna actividad otoñal.
  • Como conté en el post anterior, sí fui a conciertos en Galicia. Diría que doy por terminada la lista, pero me queda la esperanza de que surja algo para Navidad.
  • En el laboratorio… bueno, las cosas han cambiado, sin duda. Mi posición es diferente, y se avecinan muchos cambios. Ya lo decía el otro, los tiempos interesantes… Estoy trazando un plan, pero por ahora puedo vivir con cierta calma, que mi contrato se extenderá. No sé cuánto tiempo voy a ser capaz de mantener la calma, estarme callada, no contar todo al mundo… pero por ahora intento estar calmada.
  • Vamos a poner todo esto junto: ejercicio, vida sana, comer sano. Aquí en los últimos meses tenemos un problema… porque no he movido casi el culo, he bebido alcohol por encima de las posibilidades de cualquier persona sin genes gallegos, he comido todo lo que se os pueda ocurrir en cantidades industriales, y pese a ello he perdido peso, que no era en absoluto mi plan. Tengo que hacer algo para corregir esta tendencia. Que ya sé que muchos diréis que qué envidia, pero os aseguro que no. Algunos diréis que es el agobio, pero la bajada no se corresponde con los momentos de mayor estrés, así que es inexplicable. ¿Quién se va 10 días a Galicia a casa de su madre y vuelve con casi 2 kg menos? Yo. Inexplicable.
  • Me organizo y mantengo la calma. En estos momentos, con todo lo que tengo que hacer fuera del laboratorio, es imprescindible que mantenga la calma y organice mi tiempo, porque cada vez que algo se sale del esquema me entra el agobio. Tengo que tener todo controlado. Si mi plan A va mal, siempre puedo dedicarme a enseñar a la gente cómo organizar su vida… aunque eso sería el plan C, porque plan B ya tengo, que no confío demasiado en el plan A.
  • Mi ritmo con el alemán también es lento pero constante. Hace unos días descubrí que puedo entender más bernés del que creía. Todo esto seguro que me es muy útil en la vida cuando ya no viva en Berna. Al menos estoy convencida de que independientemente de lo que pase, saber algo de alemán siempre va a ser útil. Pero quizá en algún momento deba meter algún otro idioma en mi plan de aprendizaje. Total, si me sobra el tiempo…
  • Vivir con música es maravilloso, y es quizá el principal cambio en mi entorno de los últimos meses. Que sí, que el karaoke del retiro ha sido tan vergonzoso como siempre, pero escuchar música (buena música) me mantiene calmada.
  • Gracias a mi falta de tiempo y a la subida de sueldo, mis ahorros van por buen camino. Que malamente consigas tiempo para ir a comprar comida es una buena forma de no gastar en cosas innecesarias. Sí he comprado algo de ropa y calzado, un poco in extremis por necesidad, y debería comprar algo más, pero en general no dispongo de tiempo para gastar alocadamente. Eso es bueno, porque estoy ahorrando para comprarme un iPhone X poder sobrevivir cuando vengas las vacas flacas.

Pese a mi agobio infinito, estoy muy contenta. El año está avanzando mucho mejor de lo que esperaba, y tener planes claros para mi futuro inmediato me ayuda a mantener la motivación. Me estoy metiendo en un lío enorme y van a ser tiempos de confusión, de enfadarme, de agobiarme, de odiar el universo, y espero que en algún momento, de alegría. Desde luego algo está claro, van a ser tiempos interesantes.

Una vez más vuelve a mi vida una canción como banda sonora, Wind of Change. Habrá que ver cómo vienen esos cambios, pero mi instinto de gallega me lo deja claro. Malo será!

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Miña terra galega

A mediados de agosto pasé unos días en Galicia. No tengo muy claro si se podrían considerar vacaciones como tal, pero fueron unos días fuera del laboratorio.

Descanso hubo, pero cuando vas a visitar a la familia, nunca es del todo vacaciones. Eso sí, la visita estuvo marcada por algo, y es que la música estuvo mucho más presente de lo que yo tenía planeado. Y entre toda esa música algo destaca, una canción escuchada en varios conciertos, una canción que aunque en principio no me gusta, esta vez me ha marcado. La famosa “Miña terra galega” de Siniestro Total.

Tras un previo paso por Madrid, la visita a Galicia empezó el día 12. Una de las cosas que me suele faltar fuera es el mar. Subir a lo alto de Xiabre calmó mis ansias de ver mi ría en todo su esplendor. Y una pequeña ruta por la zona ayudó a sentirme de vuelta en casa.

 

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Desde lo alto de Xiabre se ve la ría de Arousa. Se ve Cortegada, las casitas, el campo… 

Esa misma noche había que empezar con algo tradicional, así que nos fuimos a Ribadumia, a la fiesta del pan. Así, fuera de contexto, suena raro. Pero allí te sientas en una romería, rodeada de gente que probablemente conozcas pero no recuerdas, y te comes dos huevos fritos con pan por un euro. Y la verbena. Y la queimada.

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Mouchos, coruxas… Aquí, un señor haciendo queimada para que todo el pueblo volviese a casa por los suelos

Y con la queimada pasamos al día siguiente, que aprovechamos para el primer concierto, en Pontevedra, de Mägo de Oz. No habría pagado por ir, pero me lo pasé bien. Las cosas que yo quería todavía estaban por venir. Pero en serio, ¿una tía? ¿por qué? Si váis a meter una tía en el grupo que no sea para que sea “la tía”…

El día 14 se acababa mi corta libertad, porque iba a estar encerrada unos días sin poder mover el coche. Para aprovechar, nos fuimos a Verdes y paseamos un poco. Por alguna razón yo estaba cansadísima, y eso me preocupaba, porque esa noche era la que yo estaba esperando desde hacía meses.

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Los gallegos y el agua. Una relación especial.

Y llegó la noche. Y mi cansancio y mi preocupación desaparecieron. Allí estábamos para darlo todo. Todo empezó con un épico concierto de la TNT Band. ¿No los conocéis? Son unos adolescentes de mi pueblo… que se han ganado un hueco en mi corazón para siempre. Los escuché por primera vez hace dos años, versionando a otros grupos, y llamaron mucho mi atención, pero ahora es para ponerse a sus pies. Así que ya todos a su canal de Youtube a escuchar su maqueta. Viene estando aquí. Ellos empezaron mi obsesión, con su propia versión de Miña terra galega.

Y después de estos chicos… Rosendo! Es difícil explicarlo, y poca gente lo entiende. Pero es un estilo que me encanta, y nunca había tenido una oportunidad así. El concierto fue maravilloso, no defraudó en nada, y estábamos muy cerca, y era perfecto. Esperemos, por dios, que todavía pueda repetir esto en algún otro momento.

Como comprenderéis, esto iba a ser insuperable, pero había que hacer lo posible por sacar algo del resto de días.

El día 15 empezaba el encierro. Ahí estuvimos viendo la procesión, etc etc… encerrados… Y el 16 las cosas empezaron a arreglarse, porque una vez pasada la fiesta del agua (que odio con todas mis fuerzas por no poder dormir nada esa noche), el pueblo volvió a la normalidad. Esa noche había un concierto, de una banda local de acordeonistas con una cantante de fados, María do Ceo. Sí, yo puse también la cara que estáis poniendo. Pero era mejor de lo esperado, lo juro.

Al día siguiente volvió la libertad, pero por la noche volvimos para otro concierto. Era arriesgado. Roi Casal y sus mezclas de música gallega y cubana. Tenía muchas dudas. Pero una vez allí, estuvo muy bien. Hasta me daba pena el chico, que lo hacía muy bien y no tenía casi público…

Seguían las vacaciones y no podíamos alejarnos tantos de los bichos. Por eso, al día siguiente nos fuimos al acuario de O Grove.

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Este bicho me quería comer!

Para mantener el ritmo, seguimos con los conciertos. Esa noche tocaba 7 Setenta, otro grupo local. Llevan 20 años a ello, y lo mejor de todo era que yo había estado en su primero concierto, 20 años antes, en ese mismo escenario. Las canciones que tocan me gustan mucho, pero me puede un poco su inglés. Su defecto lo compensa el guitarrista, que es muy muy bueno. Y lo compensaron con la segunda versión de Miña terra galega, ellos sí, toda en gallego.

Al día siguiente se mascaba la tragedia. Se suponía que yo tenía que estar en Vilagarcía para ver el Combate Naval con mi madre… pero yo estaba en Carril en el concierto de The Seangles. Que todo suena a que es muy cerca, pero cuando hay una horda de gente entre los dos sitios, no es tan fácil. Pero no cedimos y estuvimos hasta el final dándolo todo. Ellos hicieron su propio homenaje a Barcelona, con Cadillac Solitario. Os dejo también el enlace a su canal, directo a su versión de Cadillac Solitario, tocada en el mismo Carril hace dos años. Una pena que no tengan vídeos más recientes. Hay que apoyar a los grupos locales!!!

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Éramos pocos, pero no hay un público tan dedicado como el suyo. Ni una canción sin coros.

Y esa fue, eso sí, la tercera y última Miña Terra Galega. Saltos, gritos. Allí creo que había hasta lágrimas.

Disimulamos todo lo posible para llegar más o menos a tiempo al famoso Combate Naval que a nadie le importa y dimos por terminada la lista de conciertos. Al día siguiente comimos almejas en Carril, como manda la tradición, y nos pasamos una tarde de relajación en un balneario. Ya por la tarde, analizamos como un camión de la París de Noia se hundía en la arena de la playa y tenía que cancelar su concierto de esa noche. Cosas que sólo pasan en Galicia. Era visto!!! que decíamos todos los presentes.

Y con este cierre de fiestas, sólo nos quedaba irnos al norte a refrescarnos con tanta ola de calor. Y eso hicimos al día siguiente.

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En Malpica, quizá demasiado cerca del punto en el que rompían las olas…

Y esas fueron, más o menos, mis “vacaciones”. Tengo morriña, pero puedo sobrevivir viendo de vez en cuando el mar. Lo que está claro es que, tras estos diez días, Miña terra galega ya no suena igual.

 

 

 

 

 

Medio año… con Nature!

Vale, ya sé que va más de medio año. Pero me voy a explicar. Os juro que tengo buenas razones para haber tardado tanto en aparecer por aquí.

Mi post de propósitos de año nuevo decía que este iba a ser un buen año. Yo empezaba el año con optimismo. Y el optimismo da sus frutos, desde luego. Sí, este ha sido el año en el que me he metido de lleno a hacer un podcast, que me ha quitado tiempo libre y que repercute mucho en que yo venga por aquí a contar mi vida. Pero esa no ha sido la principal razón por la que he desaparecido. La principal razón ha sido… Nature! En mi post anterior contaba que íbamos a presentar un trabajo. No fuimos los únicos. Los otros lo enviaron antes, nosotros tuvimos que correr mucho. Días y días de trabajo intenso. Lo enviamos. Esperamos a las revisiones, que llegaron extremadamente rápido. Luego vino la mala noticia, y es que mientras estábamos revisando, los otros publicaron en Science. Desde la noticia, pasé las 24 horas más intensas de mi vida. Casi no dormí esa noche, y a la mañana siguiente, a las 8, ya estaba en el laboratorio corriendo geles. Acabar de revisar, modificar medio artículo. Cubrir papeles… enviar a la una menos cuarto de la mañana. Correr con mi jefe a coger un taxi. Pero valió la pena. El artículo está publicado, y ahora estamos haciendo las revisiones de la versión final. Soy primera-segunda, pero es mucho más de lo que habría esperado que me diese este año. Y quien sabe… igual todavía hay algo más por venir.

Veamos, entonces, como ha ido afectando todo esto al resto de mi vida, repasando cómo van mis propósitos a mitad de año (que sí, que es mitad de año):

  • Dije que este año iba a leer 16 libros. JA. Llevo leídos los 3 que llevaba en marzo, y llevo tres a medias, porque soy así y no consigo acabarme un libro sin empezar otro. Espero que las vacaciones que vienen me sirvan para acabar al menos uno de los que van a medias. Veo muy difícil poder cumplir para fin de año.
  • Dije que quería tener un paper en proceso de publicación. Bueno, eso, objetivo cumplido antes de final de año! Me propongo, de aquí a final de año, tener algo más enviado con mi nombre. Hay posibilidades, conste.
  • Mi apartado de series y películas sí va bastante bien, al menos si contamos documentales como películas. He visto 10 temporadas de series diversas en alemán, una en inglés, y estoy ahora en proceso de ver Big Bang Theory en alemán (estoy loca, ya). Tengo El Ministerio del Tiempo a medias (en español, obvio) y Juego de Tronos (en inglés). He visto 8 películas, lo que me correspondería para estas alturas del año a una por mes, así que todo bien. Como veis, exprimo Netflix al máximo.
  • Mi Twitter revive por momentos porque me dan ataques de compartir un montón de enlaces sobre ciencia, pero en el blog no tengo mucho tiempo para escribir. Como mi vida promete muchos cambios, supongo que eso cambiará en algún momento, pero no por ahora. En algún sitio tengo que ventilar mis agobios… y 2018 va a ser un año de muchos, lo veo venir. Me estoy planteando abrir una cuenta de Twitter más profesional… pero del tema profesional ya hablaremos otro día, que no tengo mis ideas muy claras.
  • No estoy viajando demasiado, ni siquiera haciendo demasiadas escapadas en Suiza, básicamente porque llevamos todo el verano con tormentas puntuales que de dedican a destrozar mis planes. Además de algún paseo campestre por aquí, hice el viaje del congreso en el que descubrí que otros tenían nuestros resultados. Fue en Montana, y aprovechamos un par de días extra para visitar Yellowstone. Es un sitio flipante. La semana que viene me iré unos días a Galicia, al menos compenso de alguna forma la ausencia de viajes…
  • No he ido a ningún concierto, pero espero que eso cambie en Galicia. Voy a aprovechar esos días para comportarme como una gallega de verdad que va de pueblo en pueblo a los conciertos de las fiestas locales. Por dios que no llueva el día 14.
  • En el laboratorio… bueno, me han extendido el contrato, porque en el caso contrario ahora estaría haciendo las maletas. En principio otros seis meses, pero como yo no puedo vivir con tanta incertidumbre ya hemos hablado de las condiciones para extenderlo más. Igual habría sido mejor vivir con incertidumbre, ahora vivo con agobio. Voy a tener que pensar qué hacer con mi vida, y voy a tener que pensarlo rápido. 2018 va a ser duro, ya os lo advierto.
  • Ejercicio y vida sana no son compatibles con publicar en Nature. Pero poco a poco intento volver al buen camino que había seguido los primeros meses del año. Espero acabar el año bien, aunque dependiendo de las circunstancias, tampoco me importa sacrificar unas cuantas sesiones del gimnasio. Todavía voy, eso sí, aunque no todo lo que debería.
  • No como sano. En sí, juraría que cada vez como peor. Y de vez en cuando mi estómago me lo recuerda. Esto tengo que cambiarlo, antes de que mi estómago diga que no, porque ya nos conocemos, y no puedo seguir así. Pero es taaaan difícil… En casa voy más o menos bien, pero en el trabajo no hay forma.
  • Yo sigo intentando organizarme, pero como comprenderéis organizarse en algunas situaciones sirve más bien de poco. Me doy un poco por vencida en el laboratorio, está claro que no puedo planificar nada si cada cinco minutos alguien viene a destrozar mi plan. Lo que sí estoy intentando es organizarme un poco mejor el tiempo fuera del laboratorio, porque me empieza a hacer mucha falta. Me falta tiempo por todas partes, y sé que existe, sólo tengo que tener claro qué hacer en cada momento.
  • Aunque escuche mucho alemán, lo de hablar no va tan bien, y me da la impresión de que la gramática se me va olvidando. Para solucionar esto, estoy intentando tener alguna que otra conversación por Skype, pero no es tan fácil encontrar el hueco (recordemos, problemas espacio-tiempo). Por diversas razones (Nature…), esto se ha ido espaciando más de lo que querría, pero una vez que vuelva de las vacaciones, voy a intentar dedicarle a eso una hora cada dos semanas, a ver si así.
  • Sí voy a crecer, por la cuenta que me trae, pero os prometo que va a ser sólo fachada. No sé cómo voy a hacer esto, pero voy a tener que cambiar unas cuantas cosas en mi vida… por un periodo espero que limitado de tiempo. Si tengo que parecer adulta, seria y responsable, lo pareceré.
  • Mi vida no es ordenada, porque en medio de todo esto lo último para lo que tenía tiempo era para ordenar. En sí fue de las primeras cosas que hice, cuando realmente pasó todo y pude descansar unos días, me puse a recoger y limpiar a lo loco. Ahora todo ha vuelto más o menos a la normalidad. Minimalista… ¿pero cómo voy a comprar cosas si no tengo tiempo? En serio, de lo mejor para ahorrar, no tener tiempo para mirar cacharros. Eso sí, el punto en el que no tenía tiempo ni para comprar comida ya no hacía gracia.
  • La música me alegra la vida, y desde que mi compañero de lab ha decidido traer un superaltavoz todo es mejor. Había olvidado lo maravilloso que es pipetear al ritmo de AC/DC. La música nos mantiene animados, y mucho más productivos. En el futuro, voy a tener que investigar los gustos musicales de la gente con la que tenga que trabajar, no vayan a salir rana. Así estamos, que mi estudiante quiere escuchar rap suizo… y yo por ahí no paso.
  • No tengo muy claro si estoy ahorrando lo suficiente o no. He conseguido reducir mis gastos (a base de no tener tiempo para comprar…), pero sólo de algunas cosas, otras cosas se me han ido un poco más de las manos. Tengo gastos que no tenía el año pasado, como los bonos de acceso al rocódromo. Pero con todo, creo que sí estoy gastando menos que el año pasado. Es difícil comparar, eso sí, porque el año pasado hasta agosto tenía el sueldazo de la beca. Para compensar, desde este mes de agosto, mi sueldo va a subir ligeramente, así que debería acabar el año bien, como para poder comprarme el nuevo iPh… nada, no he dicho nada.

Como veis, por mucho agobio y muchas cosas, tampoco es que el año me vaya tan mal. El caso es ese, que cuando te quitas un gran peso de encima, antes de que te hayas recuperado, ya ves como se te viene otro marrón encima. Pero yo puedo. Ahora, eso sí, esta semana no habrá ni gimnasio ni leches, porque tengo una pila tremenda de cosas que acabar antes de irme a Galicia. Y yo aquí contando mi vida en lugar de trabajar… pero había que ventilar un poco. A la vuelta, esperemos que de ésa sí, relajada y con las ideas claras, tendré fuerzas suficientes para afrontar la segunda mitad del año, último cuatrimestre, lo que sea. No prometo una actualización a finales de septiembre, pero espero venir antes a contar otras cosas, porque eso será señal de que poco a poco pongo orden en mi vida.

Seguiremos informando, a ver que sorpresas nos depara todavía 2017…

El día B se acerca

Ya sé que llevo casi tres meses sin escribir, y ya sé que prometí poner todos los episodios del podcast y no lo he hecho, pero tengo una razón de peso.

Mis últimos dos meses y medio han sido un sin parar. Yo acepté hacer un podcast y no por estar muy liada he dejado a nadie sin episodio, pero ese ha sido todo el tiempo que he dedicado a algo que no haya sido mi proyecto.

Todo cambió un día, el día del cumpleaños de mi madre, para ser exactos. Yo había hecho una purificación de un complejo del que no esperaba mucho, y ese día tenía que presentar mis resultados ante mi grupo. Mis resultados inexistentes. Así que la tarde anterior, en un acto de desesperación, empecé una reacción que pude probar a la mañana siguiente. Ahí estaba, se activaba. Funcionaba.

Era lo que necesitábamos, un organismo que funcionase bien, quedaba probar que funcionase todo lo que tenía que funcionar. Quedaba identificar qué era lo que lo hacía funcionar. Y a eso nos hemos dedicado desde entonces. A hacer que una contaminación, un accidente en otro laboratorio, diese sentido a una de las grandes preguntas de mi campo.

Estoy ilusionada, sí, pero nadie me va a ver dar saltos de alegría. Por ahora no me lo creo. Quizá no seamos los únicos que lo hemos visto. Quizá alguien más sepa que pasa algo. Estaba delante de nuestras narices, y también de las del resto. Así que yo por ahora no me alegro.

Mañana me voy de viaje. Me pasaré una semana en un congreso, en el que vamos a destaparlo. Lo vamos a contar todo, antes de publicarlo. Es muy arriesgado, pero vamos a contarlo, a esperar que nos cuenten lo que opinan, que nos digan que creen que falta. A intentar mejorarlo al máximo para enviarlo. Y entonces ya veremos. Habrá que esperar. Y esperar mucho. Esperar que seamos los primeros, esperar que a la revista le guste, esperar… van a ser meses esperando.

Pero en la espera tendré mucho tiempo para escribir. No inmediatamente después del día B, pero sí cuando hayamos enviado. Y tendré mucho que escribir, porque estoy deseando contar todo esto al mundo. Pero ahora toca esperar, esperar al día B y a las reacciones, esperar a ver que pasa cuando soltemos la Bomba.

Tres agitados meses, con tres episodios!

Empezamos mal porque llego aquí con dos semanas de retraso para mi actualización de los tres primeros meses del año, pero es que tenéis que reconocer que han sido tres meses muy agitados en mi vida.

Si tengo que resumir un poco lo que ha pasado durante estos tres meses, podemos decir que enero fue el mes del hundimiento, el mes en el que todos mis propósitos de buen rollo y “este año sí” se fueron a tomar por culo un viernes 13, cuando me pisaron mi principal proyecto.

Pero yo soy una persona positiva (sí, en serio) y en lugar de deprimirme me he tomado esto de otra forma… así a principios de febrero, en lugar de pensar en obsesionarme con el trabajo del lab o algo, me dejé liar de mala manera para empezar un podcast. Febrero fue también el mes de congresos y cursos, cosa que minó mucho mi capacidad de mantener todo al día.

Marzo empezó con el primer episodio del podcast, y esto me ha ido ocupando parte de mi tiempo libre. La próxima semana saldrá el episodio 4 y creo que poco a poco voy controlando el tiempo que necesito para cada episodio, y para el seguimiento de cada episodio.

Con todo esto, mis propósitos y planes del año han estado muy afectados. Vamos a ir poco a poco viendo lo que me proponía y viendo qué tiene sentido o no hacer.

En mi plan de lectura voy más o menos al ritmo esperado. Me he leído tres libros en lo que va de año, pero estoy ya casi acabando el cuarto (un tocho de cuidado), así que supongo que podemos decir que no voy tan mal. El libro número 3 me lo he leído para el episodio 4 de Bacteriófagos, y tengo por aquí lo que será el libro 5, que igual todavía intento leerlo (aunque sea parte) antes de grabar. La búsqueda de datos antes de grabar me quita tiempo de lectura, pero por otra parte leo libros especialmente para eso… así que creo que vamos compensando.

Como decía, mi pesadilla se cumplió y me pisaron uno de mis proyectos. Pero que no cunda el pánico, el proyecto “papa” (ojo al nombre clave) va viento en popa y si todo sigue su curso, se publicará. Si me pisan eso me tiro de un puente o algo.

Sí, sigo con mi idea loca de ver series en alemán. Por todas las razones que he dicho tengo menos tiempo, pero yo sigo a ello. Se me va la pinza, ya, pero juro que cada vez entiendo mejor, así que el esfuerzo vale la pena.

Para compensar las decepciones, mi Twitter ha vuelto a la vida. En estos momentos intento compartir a diario enlaces a noticias científicas, sean de revistas o de blogs. También tengo una vida bastante activa en Instagram (no puedo decir que vuelva porque antes no la había). En el apartado de redes sociales también tenemos que añadir el grupo de Telegram que he creado para Bacteriófagos, del que todavía no puedo decir mucho porque está en pañales (así que si vais, seréis de los afortunados en estar allí antes de que lo anuncie al público). Si queréis entrar: https://t.me/Bacteriofagos

¿Viajar? Todavía no ha empezado la temporada. Por ahora mi única salida ha sido a un curso en Alemania, porque el resto ha sido todo en Suiza. Eso sí, ya sabéis que yo de hacerlo lo hago bien… en Junio me voy a Yellowstone! También habrá que pensar en ir a España, y en las escapadas por Suiza cuando haga bueno. De lo de ir a conciertos no hablamos…

En el laboratorio las cosas van tirando, que diríamos. Sí parece que al menos un paper debería salir este año. Parece que mi contrato se extenderá un poco. Algo es algo… y vamos, que me pagan un viaje a Yellowstone, yo no me quejo 🙂

En cuanto a mi plan de una vida sana y con ejercicio regular, podemos decir que todo iba bien hasta que el polen apareció de forma inesperada. Casi al momento de dejar de nevar, así de un día para otro, yo estaba que no podía respirar (ni moverme, ni casi vivir). El tema de la alergia, con un tiempo tan irregular, se alargó más de lo que me habría gustado. Mis visitas al gimnasio desaparecieron y me faltaban fuerzas para todo, pero parece que ya sí, que vamos recuperando. En el rocódromo parece que ya puedo hacer lo que hacía antes sin sentir que voy a estornudar de forma inminente por el magnesio en la alérgica nariz, y al gimnasio pretendo volver la semana que viene, a ver si poco a poco volvemos al buen camino. Lo de comer bien ya tal. Creo que sí voy mejorando, aunque sólo sea porque mi presupuesto no lleva bien los excesos fuera. Llevarme la comida sigue pareciendo una opción imposible, pero si consigo de forma regular comprar en el curro sólo la comida, ya es todo un avance (y ahora con el calor algún que otro helado a media tarde, no me juzguéis).

Como es lógico todo esto está implicando un gran esfuerzo organizativo. Pero yo puedo. Además, desde hace cosa de un mes, tengo a un esclavo estudiante para que me ayude con mi proyecto “2”, así que además de tener que organizarme yo, tengo que organizar su trabajo. Pero nos vamos apañando. Estoy muy contenta con el chico y, aunque sea casi 10 años más joven, es evidente que trabajamos bien juntos, lo que apoya mi objetivo de no crecer (podría ser que él sea muy maduro, pero no vamos a valorar esa opción). Por otra parte también sigo aguantando el ritmo del laboratorio sin problema, cosa que no todos los que pasan de 30 pueden decir!

Y este ha sido el resumen de mis tres primeros meses del año. Meses complicados, pero que me mantienen en el buen camino. Hay cambios y los cambios implican adaptarse, a ello vamos… esperemos que no haya demasiados cambios en los próximos meses y todo sean buenas noticias de aquí a junio.

También intentaré venir un poco más por aquí, que insisto en que no todo se va a ir al podcast… pero por si acaso, para que no os olvidéis de él, aquí os dejo el enlace al episodio 3:

Bacteriófagos 2, o todo lo que has dudado sobre los resfriados

Ya tenemos el segundo episodio disponible!

Y si, ya sé que dije que lo pondría en cuanto saliese, pero soy un poco un desastre… Ahora estoy ya trabajando en el contenido del siguiente, veréis el rollo que os voy a soltar sobre la gripe, seguro que nadie se vuelve a quejar de que le sabe a poco!

Ahí os lo dejo, que lo disfrutéis, yo voy a ver que os cuento de qué es esto de las H y las N de la gripe 🙂

De Bacteriófagos y otros temas

Os prometí que en algún momento os contaría qué estaba tramando. Me ha costado bastante encontrar el momento en el que venir aquí y desvelarlo, aunque supongo que a estas alturas la mayoría ya sabréis cual era el secreto que guardaba.

Desde hace ya dos semanas está online el primer episodio del podcast Bacteriófagos, en el que me podéis escuchar hablar de temas varios de ciencia, en el estilo habitual que he usado siempre aquí. Va a ser un podcast quincenal y la próxima semana se publicará el segundo episodio, a partir del cual empezaré a compartir también aquí los enlaces a los mismos, intercalados con los temas habituales.

Aunque haya estado muy desaparecida, os prometo que no por tener un proyecto paralelo voy a dejar de aparecer por aquí, aunque si es posible que me centre en aspectos más personales en el blog y en los temas científicos en el podcast. Os invito a todos a escucharme y a enviarme sugerencias. Me gustaría poder hacer un podcast de todos, en el que sean los oyentes los que pregunten algo y yo les conteste desarrollando el tema, veremos qué tal funciona.

Bacteriófagos pertenece a la red Emilcar FM, de la que soy seguidora desde hace ya bastantes años. La verdad es que cuando surgió la oportunidad yo no me lo podía creer, a ver qué iba a hacer yo ahí entre esa gente que controlaba tanto, pero la verdad es que me han acogido y me han ayudado a empezar con esta locura. Sería imposible poder publicar sin la ayuda de la red, especialmente la de Emilio, que realmente es el que edita todo, y el que debería llevar la mayor parte del crédito.

Sin más, aquí os dejo el episodio 1. Ay, como me cuesta hablar a la nada y qué fácil sería si os estuviese respondiendo… enviadme cosas!!!