Reto alemán edición 2018, toma 1

Tras las vacaciones y todas estas cosas, ya estoy de vuelta y estoy empezando a volver a la rutina. Volver a la rutina implica volver a lo de antes, pero con los propósitos en mente. Uno de ellos era esto del alemán, que no especifiqué porque no tenía muy claro qué hacer.

Para obligarme a venir aquí y contar que soy un fracaso como ser humano y así quizá forzarme a hacer un poco más, os voy a contar mis planes para los próximos tres meses. A estas alturas es difícil valorar cual es mi nivel, ya que todos sabemos que aunque hiciese un examen oficial, eso serviría de poco. Voy a enfocarlo a tres bandas:

  • Expresión: intentaré programar seis clases de alemán en los próximos tres meses. Eso implica que cada dos semanas me pase una hora hablando con un nativo que se niega a decir o entender una palabra en inglés. Ya sé que tres meses no son 12 semanas, pero entendedlo, esto tengo que hacerlo los fines de semana y ya tengo planes para parte de ellos, no es tan fácil, por eso voy a dejarlo en intentar seis, y si al final es posible, hacer más.
  • Comprensión: seguiré con Netflix a saco, de forma que dedique media hora diaria a eso. Es fácil porque lo puedo hacer mientras ceno y es más pasivo. Si todo sale bien, para la toma 2 intentaré incluir un libro.
  • Vocabulario: es mi principal problema, porque cuando escucho una palabra sé su significado pero cuando necesito usarla jamás aparece por mi cerebro, ni se la espera. Para ello he elegido un curso de Memrise con las 5000 palabras más comunes en alemán. 5000 palabras es una burrada y dudo mucho que pueda aprendérmelas todas. Para saber si esto era factible, empecé en diciembre una base beta. Memrise funciona basándose en la técnica de repetición espaciada, de forma que cuando aprendes una palabra, te la pregunta en una sesión de repaso al pasar unas horas, y si la respondes correctamente aparecerá cada vez cada más tiempo, pero si la fallas vuelves al principio. Mi ritmo máximo calculado en mi fase beta es de 15 palabras aprendidas por día (de las cuales olvidaré 13 a los cinco minutos) y una sesión de repaso de 100 palabras. Pretendo hacerlo todos los días de lunes a viernes y utilizar los fines de semana para ponerme al día. Sé que las 5000 es imposible, pero si llegase a 3500-4000, lo consideraría un éxito. Tras mi sesión beta, en estos momentos me sé unas 700 palabras, aunque gran parte aparecerán en mis interminables sesiones de repaso, porque mucho mucho… no me las sé.

Veremos cómo avanza la cosa. Necesitaré aproximadamente una hora al día para todo esto durante la semana, y dos los fines de semana. Tengo demasiadas cosas pendientes y el día tiene muy pocas horas, pero hay que empezar con fuerzas el año!

Anuncios

2018, cuidado con lo que haces…

En contra de lo que se pueda entender al leer mis resultados de los propósitos planteados hace un año, os juro que 2017 ha sido un año bueno. El caso es que las cosas no han ido según lo previsto, así que he tenido que ir dejando algunos de mis propósitos a un lado para adaptarme. Ahora he puesto un poco de orden en mi vida, y creo que puedo afrontar el año con nuevas ideas. La parte mala es que mi gran plan para 2018 es algo que no puedo contar por ahora, así que eso vamos a dejarlo como el plan oculto que, si sale bien, ya os contaré.

Pero vamos al lío, uno por uno, como siempre:

  • Libros: he acabado sólo 6, me he quedado muy por detrás de los 16 que me planteaba. Pero leer en alemán lleva mucho tiempo, tengo muchos libros a medias y he leído muchos papers. Pese a que sé que va a ser algo complicado, voy a renovar el propósito siguiendo las normas. 16 para el próximo año, ya veremos de dónde saco tiempo.
  • Papers: viva viva!!! Cumplido. Publiqué este año un artículo y una review. Mi h index sigue igual según Scopus pero ha subido según Google Scholar. Subirá el próximo año, eso lo sé. Para 2018 quiero publicar otro artículo (o tenerlo al menos para enviar) y que mi h index suba oficialmente.
  • Series y películas: según mi lista he visto 8 películas, aunque puede que me haya olvidado de alguna. En cualquier caso, no he llegado a 12. Series he visto bastantes, y he visto mucho en alemán, así que lo considero un éxito. Quiero seguir así, quizá metiendo más películas. Vamos a dejarlo en 12 películas y 12 temporadas de series para el próximo año.
  • Blog y twitter: esto va a ser complicado. He escrito 14 posts, lejos de mi objetivo. Tengo que intentar levantar esto. Pero mi twitter ha estado ardiendo por momentos. Mi cambio de planes online se debe a la aparición inesperada de Bacteriófagos en marzo, que se llevó gran parte de mi tiempo. Desde marzo he estado publicando un capítulo cada 2 semanas, y eso no ha sido fácil. Este propósito se va a renovar alterado: 25 entradas en el blog, un Bacteriófagos cada dos semanas (excepto vacaciones) y mantener mi presencia tuiteril. Ah, y a ver si este año me abro una cuenta de Twitter seria de una vez.
  • Viajes: quizá lo más destacado del año fue el viaje a Montana y la falta de viajes por Suiza. El verano fue muy malo, y eso impedía salir a la montaña como me gustaría. Para compensarlo un poco, este año sí hubo vacaciones en Galicia en verano. El año que viene me gustaría poder aprovechar un poco más el tiempo que me quede en Suiza, y hacer también algún viaje a otro sitio. Espero que la lista de viajes sea amplia, pero tampoco demasiado… yo sé lo que me digo.
  • Conciertos: vale, la sequía previa se ha compensado en una semana en Galicia. Sin desmerecer al resto, el concierto del año fue el de Rosendo. El próximo año me gustaría poder estar igual de contenta por haber ido a un concierto.
  • Laboratorio: si mi jefe no me ha mentido, mi contrato se va a volver a renovar en febrero. Así que por ahora eso va bien. Por otra parte, el ambiente es bueno, y en estos momentos está mejorando todavía más. Se va gente que voy a echar de menos, y gente que no voy a echar de menos. Ha llegado gente nueva, y llegarán más. Pero el ambiente es mucho más agradable que hace unos años, y esperemos que siga así, sin querer matar.
  • Ejercicio y vida sana: un Nature no se publica con vida sana. He hecho lo que he podido, pero ha sido menos de lo que me gustaría. Tengo que buscar la forma de ir más a menudo al gimnasio, y también sacar más tiempo y energía para ir al rocódromo. Que el año ha ido de media mejor que el anterior, en el que el empuje fue en los últimos meses, pero que todavía queda mucho camino por hacer. Seguiremos intentándolo. Lo más importante es encontrarme mejor, porque he pasado temporadas con las fuerzas por el suelo, y eso me lleva al siguiente punto…
  • Comida sana: mi plan de cocinar no se llevó a cabo porque como intuía, era imposible. Y con tantas horas extras descuidé mucho lo que comía en casa, lo que desayunaba, los bocatas de la cafetería, los kebabs en el laboratorio para cenar…  Pese a que me he hinchado a comida basura, este año he bajado de peso (llevaba años sin variar más de un kilo). Esto me lleva a hacer que este sea uno de mis propósitos principales, y desde principios de enero pretendo intentar a toda costa llevar una dieta sana. Para ser realistas, asumiré que no voy a llevarme la comida, pero tengo que organizar el resto para compensar. El cómo llevarlo a cabo será explicado en el primer capítulo de Bacteriófagos tras la pausa navideña, que sé que este propósito es el de muchos.
  • Productividad: en una mezcla extraña entre papel y digital, parece que tengo las cosas controladas. Todavía me falta mejorar un poco esto de vaciar mi mente, porque tiendo a no apuntar todo. Mi Todoist dice que soy Grand Master, y así tengo que comportarme. Ese va a ser mi propósito: recopilar, recopilar, recopilar…
  • Alemán: pese a que he intentado hacer el test que pretendía, los inútiles han cambiado la web y no se pueden hacer de nivel superior. Hice otro, que dice que me apaño, pero no es lo mismo. Yo creo que sí, porque he empezado a ser capaz de hablar, y entiendo prácticamente todo cuando mis compañeros hablan. Seguiré con ello por ahora, aunque habrá que pensar si quiero añadir otro idioma a mi esquema de aprendizaje. En cualquier caso, el alemán seguirá ahí porque mi objetivo es poder comunicarme de forma fluida. No tengo muy claro cómo valorar eso, a ver si se me ocurre algo a lo largo del año.
  • No crecer: voy sorprendentemente bien comparando con mis pobres compañeros de laboratorio. No voy a renovar el propósito, porque no implica un esfuerzo especial más allá de cosas incluidas en otros propósitos.
  • Vida ordenada y minimalista: pese al caos que rodeó la publicación del artículo, más o menos me voy apañando. Es minimalista porque no tengo tiempo para ir de compras, aunque estas navidades traerán algún que otro gasto. El orden se mantiene, aunque a veces cueste, y me facilita mucho la vida. Tener la casa más o menos decente hizo que, cuando tuve que enseñarla hace unas semanas, sólo me llevase un día limpiar a fondo todo. Teniendo en cuenta que el 80% del tiempo fue dedicado al dichoso suelo que está siempre sucio, no ha ido tan mal.
  • Ahorrar: ni idea de cómo, pero he cumplido el propósito. Independientemente de los cambios en mi sueldo, he conseguido gastar menos este año (pese a que podría ser accionista de la cafetería de la facultad). El propósito el año pasado era reducir un 10%, cosa que cumplí, pero entiendo que si lo renuevo igual la cosa se va a poner difícil, así que vamos a dejarlo en la mitad, en un 5%, al menos mientras mi vida se mantenga igual, porque cambios inesperados pueden traer gastos inesperados. Y sí, llevar un control de tus gastos ayuda a ver en qué gastas y buscar cómo reducirlo.
  • Propósito nuevo del año: parecer adulta. Ya sé que esto parece un poco contradictorio con lo de no crecer, pero es que tengo problemas graves en situaciones en las que se supone que me tienen que tratar como lo que soy y acabo con gente preguntando que dónde hago mi tesis, o peor, mi máster. Que está muy bien aparentar joven y así quiero seguir, pero tengo que aprender a parecer adulta. Entiéndase como ser capaz de vestirme puntualmente como una persona normal, arreglarme, lo que se supone que debería hacer una mujer de mi edad. Que a mi no me gusta y yo voy feliz por la vida de vaqueros y sin maquillar, pero el mundo no lo ve igual, así que tengo que ser capaz de crear una versión fake de mi misma que de el pego.

Y hasta aquí mis planes para el próximo año que se pueden contar. Habrá que ver cómo salen… pero al menos vamos a intentarlo. Feliz 2018 a todos!

Mi sistema de lectura, actualización

Estaba yo ahora leyendo un artículo y al leer una frase he pensado “pues Fulanito decía lo contrario”. Entonces me he parado a pensar, y hace más de un mes que el paper de Fulanito pasó por mis manos (quizá más de dos, el tiempo en mi vida es un poco relativo). Con eso se me fue la cabeza a pensar que mi sistema de lectura y análisis funciona. Y me puse a pensar que debería escribir sobre ello… Acabé el artículo con el proceso correcto, y aquí estoy. He revisado lo que escribí la última vez que hablé de esto y veo que el sistema es robusto y todavía se parece a aquello… pero que he actualizado algunas cosas, así que vamos con la actualización.

En el momento de la vida en el que estoy, por razones que ahora no vienen a cuento, tengo que leer muchos artículos, estar al día en algunos temas, y actualizarme en otros. Esto hace que la pila de trabajo sea inmensa, y me ha hecho mejorar mi sistema anterior para asegurarme de que todo funciona. Para poder describirlo sin tener que entrar en detalles de mi investigación en particular, vamos a pensar que por alguna razón, quiero leer sobre…  dengue. Por poner un ejemplo.

Lo primero es irme a PubMed. Si busco “dengue” salen más de 11000 resultados, y es obvio que no me voy a leer todos. Si busco que sean reviews ya bajamos a 1200, que es un número más asumible. Los ordeno por fecha y voy ojeando los títulos de los más recientes. Todo lo que me parezca que pueda ser útil por título, lo selecciono y lo añado a una colección, a la que podemos llamar “artículos dengue a revisar”. Me vuelvo a la lista de 11000 y hago lo mismo, ahora centrándome sólo en los artículos que se hayan publicado durante el último año o 5 años si es un tema menos caliente. Con eso he generado una lista de trabajo. Creo una alerta con las búsquedas que me han resultado útiles, así no tendré que volver a hacerlo manualmente.

Voy a la colección y voy abriendo poco a poco el abstract de todos ellos. Si me siguen pareciendo interesantes, descargo el pdf del artículo. Si no me parecen interesantes, los descarto. Según los proceso, los elimino de la colección, de forma que esa colección sirva para tener sólo los pendientes.

Al descargar los pdf, los selecciono todos y los arrastro sobre el icono de Mendeley, que tengo siempre en el Dock. Así se añaden a mi colección y se copian en la carpeta de Papers de mi Dropbox, renombrándose con Autor-Año-Título. En Mendeley no tengo ningún otro sistema para ordenarlos, van a lo bruto.  Mendeley me sirve para otras cosas, pero a eso iremos después.

Cuando el pdf se ha colocado en la carpeta correcta, tengo una orden en IFTTT que dice que si se añade un fichero, cree una tarea en mi Todoist que diga Leer “nombrefichero”. Todoist sigue siendo mi gestor de tareas favorito. Ahora sé que tengo que leer ese artículo. Si he añadido varios, como puede ser el caso al empezar a investigar un tema nuevo, me voy a Todoist y les asigno un vencimiento razonable, espaciando en el tiempo las lecturas. Los menos relevantes los dejo como reserva sin fecha de vencimiento.

Cuando llega el momento de leer, abro dos aplicaciones, la de lectura de pdf (Adobe Reader en el ordenador o Documents en el iPad) y OneNote. En el pdf subrayo lo que me parece más relevante y en OneNote creo una nota nueva (si lo creo oportuno) en la que añado imágenes del paper si creo que me pueden ser de utilidad, un párrafo que me parece destacable, y lo más importante: mis notas personales, con mis palabras, sobre lo que yo considero relevante del artículo. Si sobre la marcha se me ocurre que quiero buscar algo, me lo apunto en Todoist para hacerlo en otro momento.

Cuando acabo con un artículo, si tiene referencias que quiero consultar, las busco en PubMed y las incluyo en dos clics en mi colección para la revisión. Marco como leído el artículo en Mendeley y ahí se queda listo para citarlo si se da el caso. A veces miro los artículos relacionados según Mendeley, pero no suele aportarme mucho.

Así, cada día tengo claro qué artículos tengo en cola, y no tengo que ponerme a dar vueltas buscando nada. La carpeta de Dropbox está sincronizada para poder acceder offline desde el iPad, así que no hay excusa que valga.

Cuando me llegan mails de las alertas, de un vistazo rápido decido si quiero añadir alguno de los artículos a mi colección para revisar, y si es el caso lo hago en el momento, incluso desde el móvil. Si hay algún artículo muy trascendental, obviamente lo miro en el momento, pero casi todos pueden esperar.

Una vez a la semana, reviso las notas más recientes en mi OneNote para ver si tienen sentido, porque a veces algo parece claro cuando lo escribes y dos días después ya no lo entiendes. Viéndolas con perspectiva, me suele ayudar para revisar ideas y conceptos, y me ayuda a descubrir cosas nuevas que quiero consultar para aclarar. Cuando doy por válidas las lecturas de la semana anterior, busco lo que haya surgido durante la revisión y proceso también la colección en PubMed, descargando lo necesario y volviendo a empezar el ciclo. Cuando haya descargado todo y esté en su sitio, reorganizo las lecturas en Todoist para la semana siguiente en función del tiempo disponible.

Cuando leo un artículo me centro primero en el abstract y la discusión. Dependiendo del tema, presto mucha atención a la introducción, sobretodo cuando son cosas nuevas. Luego miro las figuras y los resultados, y sólo cuando me interesa por algo en particular, analizo los métodos. En un artículo medio, esto lleva entre 30-60 minutos. Si lo estoy analizando en detalle, puede llevar varias horas, si ojeo sólo algo en particular (por ejemplo, cuando quiero citar algo de ese artículo y antes de hacerlo quiero comprobarlo), lleva 15 minutos. Como es difícil calcularlo, yo asigno entre 2-3 artículos a cada día, y 1-2 horas diarias para lectura. Si no me da tiempo, pospongo lo que sea y en la siguiente revisión de tareas lo reorganizo según lo que haya retrasado. Si me sobra tiempo, adelanto artículos de días posteriores o me voy a los que no tienen fecha asignada.

En estos momentos, para que os hagáis una idea, tengo unas 50 tareas en la carpeta de artículos de Todoist, y unos 100 extra en Mendeley sin leer que vienen de antes de implementar el sistema de tareas, y que probablemente nunca leeré. Hay semanas que en mi revisión añado 40 artículos nuevos y semanas en las que no añado ninguno, con todo, mantengo un buen ritmo de procesado de información. Sé que parece una burrada, pero no me queda más remedio.

A todo esto, a los artículos publicados en fuentes tradicionales, hace meses que he sumado los artículos publicados en bioRxiv, porque es una buena forma de ir por delante de las publicaciones “oficiales”. Cuando el artículo salta en PubMed me lo sigo descargando, pero sólo lo ojeo para ver qué ha cambiado durante la revisión.

Hagamos unas cuentas rápidas… la velocidad media de lectura son unas 200 palabras por minuto (en un texto complejo). Un artículo tiene, de media, unas 5000 palabras. Esto nos daría 25 minutos, que tiene lógica. Vamos a redondear a media hora. Un libro de tamaño medio, de los que me leía yo, tiene unas 100.000 palabras (se dice que entre 60.000 y 200.000). 500 minutos por libro. Son algo más de 8 horas, pero vamos a dejarlo en 8, porque un libro se lee más rápido que un artículo. Volvamos a los artículos, si ponemos 3 por día y dejamos fuera fines de semana, salen a 15 a la semana. Eso son 450 minutos… que es casi lo que salía por libro.

Conclusión: que no voy a cumplir mi objetivo del año de leer libros, pero que aquí queda la prueba de que el número de artículos leídos equivale a haber leído un libro a la semana.

Nota: @pjorge (que sabe de ésto) me hizo las cuentas y esto salía a más, pero claro, no todas las semanas leo una media de 3 al día… así que lo vamos a dejar así para no abusar.

Recta final suicida

No conseguí pasar por aquí en el momento adecuado, pero al menos no llego tan tarde como la última vez. Vuelvo una vez más a hacer balance de cómo va el año, de cómo avanzan mis planes, de qué pasa con mi vida.

Como mi última actualización fue en agosto, poco tengo que contar. Agosto fue un mes un poco más tranquilo, principalmente por haberme ido de vacaciones. En septiembre tampoco es que pasasen demasiadas cosas. Lo que ha pasado, fundamentalmente, es que he tomado una decisión bastante importante para mi futuro, pero como por ahora sólo son ideas en el aire… eso ya tocará contarlo en otro momento. Lo que puedo decir, es que por ahora mi plan sigue el curso deseado. Esperemos que no se tuerza demasiado.

Vamos a ello, a ver cómo ha ido el verano…

  • He conseguido acabar  uno de los libros que tenía a medias, pero sigo con otros en la cola y a estas alturas ya está claro que a no ser que ocurra un milagro, no voy a conseguir mi objetivo. Tendré que ir pensando en formas de solucionar esto en el futuro.
  • Hace dos meses dije que antes de fin de año quería tener algo más enviado con mi nombre. La verdad es que era difícil, aunque ya decía que había posibilidades, y es que algo tenía a medias. Hemos enviado una review, que espero que podamos publicar antes de que acabe el año.
  • No he visto películas, y he dejado bastante de lado las series. Asumo que esto seguirá igual, porque las cosas claras: no hay tiempo para todo en esta vida.
  • Mis redes sociales mantienen su ritmo bajo pero constante. Sigo pensando en abrir una cuenta de Twitter profesional, y ahora tengo las ideas un poco más claras, pero quizá es mejor esperar a que llegue el momento adecuado. Vosotros no sabéis de qué va esto, pero yo sé cuándo es EL momento. De lo que sí me he dado cuenta es de que tengo LinkedIn un poco abandonado, y es posible que en el futuro me interese tener un buen perfil, así que antes de fin de año debería actualizarlo.
  • He viajado un poco. Os he contado mi viaje a Galicia en agosto. En septiembre estuve en Italia, cerca de Pisa, en el retiro anual del laboratorio. Hace unos días estuve en Bettlach, un pueblo en medio de la nada en Suiza. Me frustra un poco que este verano no estuve haciendo el cabra todo lo que querría por Suiza, en parte por tener demasiadas cosas pendientes y en parte porque el tiempo no lo permitía. A ver si compenso un poco con alguna actividad otoñal.
  • Como conté en el post anterior, sí fui a conciertos en Galicia. Diría que doy por terminada la lista, pero me queda la esperanza de que surja algo para Navidad.
  • En el laboratorio… bueno, las cosas han cambiado, sin duda. Mi posición es diferente, y se avecinan muchos cambios. Ya lo decía el otro, los tiempos interesantes… Estoy trazando un plan, pero por ahora puedo vivir con cierta calma, que mi contrato se extenderá. No sé cuánto tiempo voy a ser capaz de mantener la calma, estarme callada, no contar todo al mundo… pero por ahora intento estar calmada.
  • Vamos a poner todo esto junto: ejercicio, vida sana, comer sano. Aquí en los últimos meses tenemos un problema… porque no he movido casi el culo, he bebido alcohol por encima de las posibilidades de cualquier persona sin genes gallegos, he comido todo lo que se os pueda ocurrir en cantidades industriales, y pese a ello he perdido peso, que no era en absoluto mi plan. Tengo que hacer algo para corregir esta tendencia. Que ya sé que muchos diréis que qué envidia, pero os aseguro que no. Algunos diréis que es el agobio, pero la bajada no se corresponde con los momentos de mayor estrés, así que es inexplicable. ¿Quién se va 10 días a Galicia a casa de su madre y vuelve con casi 2 kg menos? Yo. Inexplicable.
  • Me organizo y mantengo la calma. En estos momentos, con todo lo que tengo que hacer fuera del laboratorio, es imprescindible que mantenga la calma y organice mi tiempo, porque cada vez que algo se sale del esquema me entra el agobio. Tengo que tener todo controlado. Si mi plan A va mal, siempre puedo dedicarme a enseñar a la gente cómo organizar su vida… aunque eso sería el plan C, porque plan B ya tengo, que no confío demasiado en el plan A.
  • Mi ritmo con el alemán también es lento pero constante. Hace unos días descubrí que puedo entender más bernés del que creía. Todo esto seguro que me es muy útil en la vida cuando ya no viva en Berna. Al menos estoy convencida de que independientemente de lo que pase, saber algo de alemán siempre va a ser útil. Pero quizá en algún momento deba meter algún otro idioma en mi plan de aprendizaje. Total, si me sobra el tiempo…
  • Vivir con música es maravilloso, y es quizá el principal cambio en mi entorno de los últimos meses. Que sí, que el karaoke del retiro ha sido tan vergonzoso como siempre, pero escuchar música (buena música) me mantiene calmada.
  • Gracias a mi falta de tiempo y a la subida de sueldo, mis ahorros van por buen camino. Que malamente consigas tiempo para ir a comprar comida es una buena forma de no gastar en cosas innecesarias. Sí he comprado algo de ropa y calzado, un poco in extremis por necesidad, y debería comprar algo más, pero en general no dispongo de tiempo para gastar alocadamente. Eso es bueno, porque estoy ahorrando para comprarme un iPhone X poder sobrevivir cuando vengas las vacas flacas.

Pese a mi agobio infinito, estoy muy contenta. El año está avanzando mucho mejor de lo que esperaba, y tener planes claros para mi futuro inmediato me ayuda a mantener la motivación. Me estoy metiendo en un lío enorme y van a ser tiempos de confusión, de enfadarme, de agobiarme, de odiar el universo, y espero que en algún momento, de alegría. Desde luego algo está claro, van a ser tiempos interesantes.

Una vez más vuelve a mi vida una canción como banda sonora, Wind of Change. Habrá que ver cómo vienen esos cambios, pero mi instinto de gallega me lo deja claro. Malo será!

Miña terra galega

A mediados de agosto pasé unos días en Galicia. No tengo muy claro si se podrían considerar vacaciones como tal, pero fueron unos días fuera del laboratorio.

Descanso hubo, pero cuando vas a visitar a la familia, nunca es del todo vacaciones. Eso sí, la visita estuvo marcada por algo, y es que la música estuvo mucho más presente de lo que yo tenía planeado. Y entre toda esa música algo destaca, una canción escuchada en varios conciertos, una canción que aunque en principio no me gusta, esta vez me ha marcado. La famosa “Miña terra galega” de Siniestro Total.

Tras un previo paso por Madrid, la visita a Galicia empezó el día 12. Una de las cosas que me suele faltar fuera es el mar. Subir a lo alto de Xiabre calmó mis ansias de ver mi ría en todo su esplendor. Y una pequeña ruta por la zona ayudó a sentirme de vuelta en casa.

 

2017-08-12 17.24.25
Desde lo alto de Xiabre se ve la ría de Arousa. Se ve Cortegada, las casitas, el campo… 

Esa misma noche había que empezar con algo tradicional, así que nos fuimos a Ribadumia, a la fiesta del pan. Así, fuera de contexto, suena raro. Pero allí te sientas en una romería, rodeada de gente que probablemente conozcas pero no recuerdas, y te comes dos huevos fritos con pan por un euro. Y la verbena. Y la queimada.

2017-08-12 23.31.14.jpg
Mouchos, coruxas… Aquí, un señor haciendo queimada para que todo el pueblo volviese a casa por los suelos

Y con la queimada pasamos al día siguiente, que aprovechamos para el primer concierto, en Pontevedra, de Mägo de Oz. No habría pagado por ir, pero me lo pasé bien. Las cosas que yo quería todavía estaban por venir. Pero en serio, ¿una tía? ¿por qué? Si váis a meter una tía en el grupo que no sea para que sea “la tía”…

El día 14 se acababa mi corta libertad, porque iba a estar encerrada unos días sin poder mover el coche. Para aprovechar, nos fuimos a Verdes y paseamos un poco. Por alguna razón yo estaba cansadísima, y eso me preocupaba, porque esa noche era la que yo estaba esperando desde hacía meses.

2017-08-14 15.40.07
Los gallegos y el agua. Una relación especial.

Y llegó la noche. Y mi cansancio y mi preocupación desaparecieron. Allí estábamos para darlo todo. Todo empezó con un épico concierto de la TNT Band. ¿No los conocéis? Son unos adolescentes de mi pueblo… que se han ganado un hueco en mi corazón para siempre. Los escuché por primera vez hace dos años, versionando a otros grupos, y llamaron mucho mi atención, pero ahora es para ponerse a sus pies. Así que ya todos a su canal de Youtube a escuchar su maqueta. Viene estando aquí. Ellos empezaron mi obsesión, con su propia versión de Miña terra galega.

Y después de estos chicos… Rosendo! Es difícil explicarlo, y poca gente lo entiende. Pero es un estilo que me encanta, y nunca había tenido una oportunidad así. El concierto fue maravilloso, no defraudó en nada, y estábamos muy cerca, y era perfecto. Esperemos, por dios, que todavía pueda repetir esto en algún otro momento.

Como comprenderéis, esto iba a ser insuperable, pero había que hacer lo posible por sacar algo del resto de días.

El día 15 empezaba el encierro. Ahí estuvimos viendo la procesión, etc etc… encerrados… Y el 16 las cosas empezaron a arreglarse, porque una vez pasada la fiesta del agua (que odio con todas mis fuerzas por no poder dormir nada esa noche), el pueblo volvió a la normalidad. Esa noche había un concierto, de una banda local de acordeonistas con una cantante de fados, María do Ceo. Sí, yo puse también la cara que estáis poniendo. Pero era mejor de lo esperado, lo juro.

Al día siguiente volvió la libertad, pero por la noche volvimos para otro concierto. Era arriesgado. Roi Casal y sus mezclas de música gallega y cubana. Tenía muchas dudas. Pero una vez allí, estuvo muy bien. Hasta me daba pena el chico, que lo hacía muy bien y no tenía casi público…

Seguían las vacaciones y no podíamos alejarnos tantos de los bichos. Por eso, al día siguiente nos fuimos al acuario de O Grove.

2017-08-18 16.08.02.jpg
Este bicho me quería comer!

Para mantener el ritmo, seguimos con los conciertos. Esa noche tocaba 7 Setenta, otro grupo local. Llevan 20 años a ello, y lo mejor de todo era que yo había estado en su primero concierto, 20 años antes, en ese mismo escenario. Las canciones que tocan me gustan mucho, pero me puede un poco su inglés. Su defecto lo compensa el guitarrista, que es muy muy bueno. Y lo compensaron con la segunda versión de Miña terra galega, ellos sí, toda en gallego.

Al día siguiente se mascaba la tragedia. Se suponía que yo tenía que estar en Vilagarcía para ver el Combate Naval con mi madre… pero yo estaba en Carril en el concierto de The Seangles. Que todo suena a que es muy cerca, pero cuando hay una horda de gente entre los dos sitios, no es tan fácil. Pero no cedimos y estuvimos hasta el final dándolo todo. Ellos hicieron su propio homenaje a Barcelona, con Cadillac Solitario. Os dejo también el enlace a su canal, directo a su versión de Cadillac Solitario, tocada en el mismo Carril hace dos años. Una pena que no tengan vídeos más recientes. Hay que apoyar a los grupos locales!!!

2017-08-19 22.32.40.jpg
Éramos pocos, pero no hay un público tan dedicado como el suyo. Ni una canción sin coros.

Y esa fue, eso sí, la tercera y última Miña Terra Galega. Saltos, gritos. Allí creo que había hasta lágrimas.

Disimulamos todo lo posible para llegar más o menos a tiempo al famoso Combate Naval que a nadie le importa y dimos por terminada la lista de conciertos. Al día siguiente comimos almejas en Carril, como manda la tradición, y nos pasamos una tarde de relajación en un balneario. Ya por la tarde, analizamos como un camión de la París de Noia se hundía en la arena de la playa y tenía que cancelar su concierto de esa noche. Cosas que sólo pasan en Galicia. Era visto!!! que decíamos todos los presentes.

Y con este cierre de fiestas, sólo nos quedaba irnos al norte a refrescarnos con tanta ola de calor. Y eso hicimos al día siguiente.

2017-08-21 17.34.55.jpg
En Malpica, quizá demasiado cerca del punto en el que rompían las olas…

Y esas fueron, más o menos, mis “vacaciones”. Tengo morriña, pero puedo sobrevivir viendo de vez en cuando el mar. Lo que está claro es que, tras estos diez días, Miña terra galega ya no suena igual.

 

 

 

 

 

Medio año… con Nature!

Vale, ya sé que va más de medio año. Pero me voy a explicar. Os juro que tengo buenas razones para haber tardado tanto en aparecer por aquí.

Mi post de propósitos de año nuevo decía que este iba a ser un buen año. Yo empezaba el año con optimismo. Y el optimismo da sus frutos, desde luego. Sí, este ha sido el año en el que me he metido de lleno a hacer un podcast, que me ha quitado tiempo libre y que repercute mucho en que yo venga por aquí a contar mi vida. Pero esa no ha sido la principal razón por la que he desaparecido. La principal razón ha sido… Nature! En mi post anterior contaba que íbamos a presentar un trabajo. No fuimos los únicos. Los otros lo enviaron antes, nosotros tuvimos que correr mucho. Días y días de trabajo intenso. Lo enviamos. Esperamos a las revisiones, que llegaron extremadamente rápido. Luego vino la mala noticia, y es que mientras estábamos revisando, los otros publicaron en Science. Desde la noticia, pasé las 24 horas más intensas de mi vida. Casi no dormí esa noche, y a la mañana siguiente, a las 8, ya estaba en el laboratorio corriendo geles. Acabar de revisar, modificar medio artículo. Cubrir papeles… enviar a la una menos cuarto de la mañana. Correr con mi jefe a coger un taxi. Pero valió la pena. El artículo está publicado, y ahora estamos haciendo las revisiones de la versión final. Soy primera-segunda, pero es mucho más de lo que habría esperado que me diese este año. Y quien sabe… igual todavía hay algo más por venir.

Veamos, entonces, como ha ido afectando todo esto al resto de mi vida, repasando cómo van mis propósitos a mitad de año (que sí, que es mitad de año):

  • Dije que este año iba a leer 16 libros. JA. Llevo leídos los 3 que llevaba en marzo, y llevo tres a medias, porque soy así y no consigo acabarme un libro sin empezar otro. Espero que las vacaciones que vienen me sirvan para acabar al menos uno de los que van a medias. Veo muy difícil poder cumplir para fin de año.
  • Dije que quería tener un paper en proceso de publicación. Bueno, eso, objetivo cumplido antes de final de año! Me propongo, de aquí a final de año, tener algo más enviado con mi nombre. Hay posibilidades, conste.
  • Mi apartado de series y películas sí va bastante bien, al menos si contamos documentales como películas. He visto 10 temporadas de series diversas en alemán, una en inglés, y estoy ahora en proceso de ver Big Bang Theory en alemán (estoy loca, ya). Tengo El Ministerio del Tiempo a medias (en español, obvio) y Juego de Tronos (en inglés). He visto 8 películas, lo que me correspondería para estas alturas del año a una por mes, así que todo bien. Como veis, exprimo Netflix al máximo.
  • Mi Twitter revive por momentos porque me dan ataques de compartir un montón de enlaces sobre ciencia, pero en el blog no tengo mucho tiempo para escribir. Como mi vida promete muchos cambios, supongo que eso cambiará en algún momento, pero no por ahora. En algún sitio tengo que ventilar mis agobios… y 2018 va a ser un año de muchos, lo veo venir. Me estoy planteando abrir una cuenta de Twitter más profesional… pero del tema profesional ya hablaremos otro día, que no tengo mis ideas muy claras.
  • No estoy viajando demasiado, ni siquiera haciendo demasiadas escapadas en Suiza, básicamente porque llevamos todo el verano con tormentas puntuales que de dedican a destrozar mis planes. Además de algún paseo campestre por aquí, hice el viaje del congreso en el que descubrí que otros tenían nuestros resultados. Fue en Montana, y aprovechamos un par de días extra para visitar Yellowstone. Es un sitio flipante. La semana que viene me iré unos días a Galicia, al menos compenso de alguna forma la ausencia de viajes…
  • No he ido a ningún concierto, pero espero que eso cambie en Galicia. Voy a aprovechar esos días para comportarme como una gallega de verdad que va de pueblo en pueblo a los conciertos de las fiestas locales. Por dios que no llueva el día 14.
  • En el laboratorio… bueno, me han extendido el contrato, porque en el caso contrario ahora estaría haciendo las maletas. En principio otros seis meses, pero como yo no puedo vivir con tanta incertidumbre ya hemos hablado de las condiciones para extenderlo más. Igual habría sido mejor vivir con incertidumbre, ahora vivo con agobio. Voy a tener que pensar qué hacer con mi vida, y voy a tener que pensarlo rápido. 2018 va a ser duro, ya os lo advierto.
  • Ejercicio y vida sana no son compatibles con publicar en Nature. Pero poco a poco intento volver al buen camino que había seguido los primeros meses del año. Espero acabar el año bien, aunque dependiendo de las circunstancias, tampoco me importa sacrificar unas cuantas sesiones del gimnasio. Todavía voy, eso sí, aunque no todo lo que debería.
  • No como sano. En sí, juraría que cada vez como peor. Y de vez en cuando mi estómago me lo recuerda. Esto tengo que cambiarlo, antes de que mi estómago diga que no, porque ya nos conocemos, y no puedo seguir así. Pero es taaaan difícil… En casa voy más o menos bien, pero en el trabajo no hay forma.
  • Yo sigo intentando organizarme, pero como comprenderéis organizarse en algunas situaciones sirve más bien de poco. Me doy un poco por vencida en el laboratorio, está claro que no puedo planificar nada si cada cinco minutos alguien viene a destrozar mi plan. Lo que sí estoy intentando es organizarme un poco mejor el tiempo fuera del laboratorio, porque me empieza a hacer mucha falta. Me falta tiempo por todas partes, y sé que existe, sólo tengo que tener claro qué hacer en cada momento.
  • Aunque escuche mucho alemán, lo de hablar no va tan bien, y me da la impresión de que la gramática se me va olvidando. Para solucionar esto, estoy intentando tener alguna que otra conversación por Skype, pero no es tan fácil encontrar el hueco (recordemos, problemas espacio-tiempo). Por diversas razones (Nature…), esto se ha ido espaciando más de lo que querría, pero una vez que vuelva de las vacaciones, voy a intentar dedicarle a eso una hora cada dos semanas, a ver si así.
  • Sí voy a crecer, por la cuenta que me trae, pero os prometo que va a ser sólo fachada. No sé cómo voy a hacer esto, pero voy a tener que cambiar unas cuantas cosas en mi vida… por un periodo espero que limitado de tiempo. Si tengo que parecer adulta, seria y responsable, lo pareceré.
  • Mi vida no es ordenada, porque en medio de todo esto lo último para lo que tenía tiempo era para ordenar. En sí fue de las primeras cosas que hice, cuando realmente pasó todo y pude descansar unos días, me puse a recoger y limpiar a lo loco. Ahora todo ha vuelto más o menos a la normalidad. Minimalista… ¿pero cómo voy a comprar cosas si no tengo tiempo? En serio, de lo mejor para ahorrar, no tener tiempo para mirar cacharros. Eso sí, el punto en el que no tenía tiempo ni para comprar comida ya no hacía gracia.
  • La música me alegra la vida, y desde que mi compañero de lab ha decidido traer un superaltavoz todo es mejor. Había olvidado lo maravilloso que es pipetear al ritmo de AC/DC. La música nos mantiene animados, y mucho más productivos. En el futuro, voy a tener que investigar los gustos musicales de la gente con la que tenga que trabajar, no vayan a salir rana. Así estamos, que mi estudiante quiere escuchar rap suizo… y yo por ahí no paso.
  • No tengo muy claro si estoy ahorrando lo suficiente o no. He conseguido reducir mis gastos (a base de no tener tiempo para comprar…), pero sólo de algunas cosas, otras cosas se me han ido un poco más de las manos. Tengo gastos que no tenía el año pasado, como los bonos de acceso al rocódromo. Pero con todo, creo que sí estoy gastando menos que el año pasado. Es difícil comparar, eso sí, porque el año pasado hasta agosto tenía el sueldazo de la beca. Para compensar, desde este mes de agosto, mi sueldo va a subir ligeramente, así que debería acabar el año bien, como para poder comprarme el nuevo iPh… nada, no he dicho nada.

Como veis, por mucho agobio y muchas cosas, tampoco es que el año me vaya tan mal. El caso es ese, que cuando te quitas un gran peso de encima, antes de que te hayas recuperado, ya ves como se te viene otro marrón encima. Pero yo puedo. Ahora, eso sí, esta semana no habrá ni gimnasio ni leches, porque tengo una pila tremenda de cosas que acabar antes de irme a Galicia. Y yo aquí contando mi vida en lugar de trabajar… pero había que ventilar un poco. A la vuelta, esperemos que de ésa sí, relajada y con las ideas claras, tendré fuerzas suficientes para afrontar la segunda mitad del año, último cuatrimestre, lo que sea. No prometo una actualización a finales de septiembre, pero espero venir antes a contar otras cosas, porque eso será señal de que poco a poco pongo orden en mi vida.

Seguiremos informando, a ver que sorpresas nos depara todavía 2017…

El día B se acerca

Ya sé que llevo casi tres meses sin escribir, y ya sé que prometí poner todos los episodios del podcast y no lo he hecho, pero tengo una razón de peso.

Mis últimos dos meses y medio han sido un sin parar. Yo acepté hacer un podcast y no por estar muy liada he dejado a nadie sin episodio, pero ese ha sido todo el tiempo que he dedicado a algo que no haya sido mi proyecto.

Todo cambió un día, el día del cumpleaños de mi madre, para ser exactos. Yo había hecho una purificación de un complejo del que no esperaba mucho, y ese día tenía que presentar mis resultados ante mi grupo. Mis resultados inexistentes. Así que la tarde anterior, en un acto de desesperación, empecé una reacción que pude probar a la mañana siguiente. Ahí estaba, se activaba. Funcionaba.

Era lo que necesitábamos, un organismo que funcionase bien, quedaba probar que funcionase todo lo que tenía que funcionar. Quedaba identificar qué era lo que lo hacía funcionar. Y a eso nos hemos dedicado desde entonces. A hacer que una contaminación, un accidente en otro laboratorio, diese sentido a una de las grandes preguntas de mi campo.

Estoy ilusionada, sí, pero nadie me va a ver dar saltos de alegría. Por ahora no me lo creo. Quizá no seamos los únicos que lo hemos visto. Quizá alguien más sepa que pasa algo. Estaba delante de nuestras narices, y también de las del resto. Así que yo por ahora no me alegro.

Mañana me voy de viaje. Me pasaré una semana en un congreso, en el que vamos a destaparlo. Lo vamos a contar todo, antes de publicarlo. Es muy arriesgado, pero vamos a contarlo, a esperar que nos cuenten lo que opinan, que nos digan que creen que falta. A intentar mejorarlo al máximo para enviarlo. Y entonces ya veremos. Habrá que esperar. Y esperar mucho. Esperar que seamos los primeros, esperar que a la revista le guste, esperar… van a ser meses esperando.

Pero en la espera tendré mucho tiempo para escribir. No inmediatamente después del día B, pero sí cuando hayamos enviado. Y tendré mucho que escribir, porque estoy deseando contar todo esto al mundo. Pero ahora toca esperar, esperar al día B y a las reacciones, esperar a ver que pasa cuando soltemos la Bomba.